Veremos

Parece que hace un siglo desde que el Atleti terminará la liga en tierras granadinas pero no es verdad, no hace tanto. Ni siquiera ha terminado administrativamente la temporada, por mucho que los colchoneros hayamos dado ya por amortizado el ciclo y estemos pendientes de imaginar lo que está por venir. Yo el primero. Sin que tenga mucho sentido, la verdad, porque lo que ocurra en las entrañas de la dirección técnica del Atleti (donde quiera que esté) es algo que nunca sabremos y que viaja independiente a nuestras súplicas, pero con la ilusión lícita del que sueña con un traje nuevo. 

Da la sensación de que es la primera vez en muchos años que el equipo puede ponerse a pensar en crecer sin antes tener que reconstruirse. Durante décadas hemos tenido que asistir al desmantelamiento constante de los pilares de una plantilla que no siempre estaba consolidada y el efecto, lo sabemos bien, era letal. El año pasado, sin ir más lejos, el periodo estival fue una carrera de obstáculos, casi a contrarreloj, para intentar cerrar las heridas que nos habían dejado los petulantes millones del Chelsea FC. El objetivo máximo fue sobre todo el de intentar llegar al mismo lugar en el que nos habíamos quedado al final de temporada. Un objetivo difícil que a la larga no se cumplió. A posteriori pudimos ver que partiendo de un presupuesto acotado como el que maneja el equipo, era una tarea harto complicada de conseguir. No deja de ser una desgracia el tener que estar permanentemente arreglando descosidos, con la única intención de poder ir vestidos. Este año, quizá por el mal rendimiento de las piezas obtenidas en el ejercicio anterior o por la toma de conciencia de nuestro nuevo estatus, la amenaza de un desmantelamiento masivo no parece tan fuerte como otras veces y todo invita a pensar que ilusionarse con la posibilidad de apuntalar el equipo sin tener que preocuparse primero por llegar a la línea de salida, no sea descabellado. Siendo muy consciente de donde estamos y no teniendo que lamentar luego sorpresones de última hora, heitingazos u oscuras resoluciones UEFA, así es como lo veo yo. 

La portería debería quedarse como está. Oblak parece una solvente apuesta de futuro y Moyá es un excelente portero reserva que no tiene porque desmerecer en nada si es puntualmente. Me gusta esa dupla juventud veteranía y ambos han demostrado saber estar a las duras y a las maduras. 

La defensa tiene un problema evidente y varios ajustes. Salvo el lateral derecho (con Juanfran en plan imperial y Gámez consolidado) todo es cuestionable. El lateral izquierdo necesita de un jugador solvente que lleve a Siqueira al banquillo para, en todo caso, hacerlo crecer. Debo ser el último defensor de Siqueira vivo. Personalmente creo que el Atleti le ha venido grande y que necesitamos otra cosa pero creo también que sigue siendo recuperable. ¿Filipe Luis? No lo sé. Excelente jugador del que emocionalmente no guardo el mejor de los recuerdos. Godín y Giménez apuntan a titulares mientras que Miranda (excelente jugador al que le debemos mucho) está en esa edad en la que se suele buscar el último gran contrato. Todo apunta a que tendrá que venir algún central de fuste (probablemente versátil, de esos que también pueden jugar de lateral o mediocentro defensivo). 

El centro del campo es, para mí, la clave del asunto. Simeone se desmarcó recientemente con unas declaraciones públicas en las que decía que el equipo debería dar un paso al frente y cambiar su forma de jugar. Decía que veía a Koke jugando en el mediocentro como primer puntal de ese nuevo cambio. Me ilusionan mucho esas palabras. Cambiar a Koke de posición no es sólo eso sino modificar la estructura de todo el equipo. Significa retrasar la línea de creación, significa reducir la verticalidad, significa tener que jugar más juntos y significa probablemente tener que jugar con un solo punta y varios enganches. A mí me seduce, pero para ello está claro que necesitamos otro tipo de mediocentros. Por eso intuyo al menos dos fichajes en esta zona. Pero es complicado, porque los buenos mediocentros escasean y además son muy caros. 

La delantera ha sido uno de los grandes problemas de este año. En concreto el ariete. Mandzukic no ha respondido a las expectativas y personalmente no creo que pueda alcanzar ya lo que el Atleti necesita. Me cae bien y creo que ha tenido mala suerte, pero no vería mal una salida decente que dejase dinero suficiente como para ayudar a encontrar otro 9 de garantías. Creo que le vendría bien a él y también al equipo. Pero es una tarea complicada porque tampoco hay muchos 9 solventes a tiro de fichaje. Vietto (jugador que me encanta y que ojalá fichemos) no es un 9 de los que le gustan a Simeone. Nolito (que también me gusta, aunque no tanto como el anterior, sobre todo por la edad) tampoco creo que lo sea. Correa (al que tengo ganas de ver de rojiblanco) es también un segundo punta más que un ariete. 

Tengo verdadera curiosidad por ver como se configura la plantilla de mediocentro para arriba porque eso dará muchas pistas de a qué quiere jugar Simeone. No me extrañaría un cambio de dibujo tendente al 4-2-3-1. Respecto a los jugadores cedidos personalmente me quedaría sólo con Óliver (dejando otro año a Manquillo en el Liverpool) aunque viendo el tipo de jugadores que se rumorea que pueden venir, me temo que el extremeño va a tener complicado jugar. Es un excelente jugador pero creo que está todavía en formación, que necesita jugar y que aquí lo va a tener complicado. 

En definitiva dos defensas, dos centrocampistas y un par de delanteros (con sus correspondientes salidas) es lo que echaría en falta. Veremos. El verano no ha hecho más que comenzar, suponiendo de hecho que haya comenzado.