Una tarde maravillosa

La primavera en Madrid no existe pero el mundo suele ser un sitio mejor cuando a la ciudad le da por disimularlo. El sol, y esa maravillosa luz continental, parecían los de siempre pero la temperatura era insospechadamente humana y eso invitaba a vivir en la calle, que es lo que hacemos los madrileños en estos casos. La ribera del Manzanares era ya un hervidero de camisetas rojiblancas al mediodía. Lo sé porque yo estaba allí. Con la bicicleta aparcada y una cerveza doble en la mano. Unas horas después, en el prepartido, el ambiente era muy parecido pero bastante más futbolero. Un puñado de amigos debatíamos de forma desenfadada sobre la serie Love de Netflix y sobre si el once titular era el mejor que tenemos o había que echar de menos a Lucas. Otros grupos alrededor no sé de qué hablaban pero lo hacían entre risas igualmente. Subí al campo paseando en manga corta. Me quedé unos minutos a rebufo del vomitorio para retrasar un poco la exposición a ese sol de justicia que castiga al anfiteatro lateral del Calderón durante la tarde. 

Vimos una gran versión del Atleti. Esa que por la que suspiramos un gran mayoría de aficionados y que tanto desconcierta a los pastores de La Mejor Liga del Mundo. Esa que es una roca solidaria que sufre y se divierte con la misma intensidad. El primer cuarto de hora fue fantástico. Un Atleti intenso y con mucha personalidad, maniató a un Sevilla que seguía con la mirada perdida en Leicester. Defensa solida, centro del campo inteligente y delantera vertical. Esa debería ser la Santísima Trinidad del Atleti. Lo es, de hecho. No hubo muchas llegadas pero un gran remate de Gameiro al larguero pudo haber tranquilizado la tarde antes de tiempo. No ocurrió y tuvimos que esperar hasta casi el descanso para hacerlo. Una falta sacada por Griezmann hizo que Godin rematase a gol de cabeza y pudiésemos irnos a protegernos del sol con el uno a cero en el marcador. 

Esperaba en el segundo tiempo una reacción con algo más de personalidad por parte del equipo andaluz pero no la vi por ningún sitio. El equipo de Simeone siguió con su plan de dominar el ritmo, tapar los espacios y manejar el balón con inteligencia y eso anuló a unos sevillanos que tiraron la toalla definitivamente cuando Griezmann hizo el segundo gol de magistral saque de falta. Hacía siglos que no veía un gol así en el Atleti. Me acordé de Pantic. Me puse melancólico. A partir de ahí el partido fue una fiesta. Llegó el tercero de Koke y pudieron llegar más. Aplaudimos a Torres. Aplaudimos a Simeone. Aplaudimos a Carrasco (partidazo) y ni siquiera acusamos el golazo de Correa tras un despiste de Juanfran

Salimos contentos del campo. Volví al mismo lugar en el que había estado antes. Con una sonrisa más pronunciada que con la que me había ido. Allí me quedé un buen rato entre amigos. En una terraza del Paseo de Yeserías. Bebiendo y charlando hasta que el sol desapareció y tuvimos que cambiar las gafas de sol por las de ver. El tiempo parecía detenido.

Llevo un tiempo alejado de este blog. A veces es por pereza, a veces es debido a la sensación de estar perdiendo el tiempo y otras veces es simplemente la frustración paralizante de pensar que cualquiera de estas columnas podrían estar en un sitio serio y ser reconocidas pero que ni lo están ni lo van a estar jamás. Ayer, después de un día maravilloso, sentado en esa terraza, pensé que era un buen momento de volver. Hay mucha gente ahí fuera leyendo esto y que merecen la pena. Podría hablar de la enésima tergiversación de la prensa utilizando a Fernando Torres como chivo expiatorio. Del “sorteo” de Champions y lo mal que se lo han tomado los engreídos del Ministerio de La Verdad. De ese giro de la UEFA a la hora de definir sus objetivos. De los integristas de la supuesta fe rojiblanca que ahora me insultan o me hacen de menos en twitter porque he debido haberles traicionado. De la buena pinta que está cogiendo el Atleti (a pesar de su falta de gol). Del estado de Shock en el que se ha quedado el Sevilla tras los últimos quince días. Podría incluso hablar, por enésima vez, de que todo lo que pasa en el mundo del fútbol reafirma, una y otra vez, la proeza de Simeone para transformar el Atlético de Madrid en una máquina de competir. Pero no. Lo único que quería decir es lo fantástico que fue el día de ayer. Nada más. 

No he sentido de cerca el traslado de Estadio. Tengo sentimientos enfrentados al respecto. No me gusta hacerlo (nunca me gustó) pero sé que es inevitable. No digo que no fuese inevitable (siempre hay un purista al acecho con ganas de cogérsela con papel de fumar) sino que hoy lo es. La vida me ha enseñado que es absurdo perder el tiempo construyendo el pasado o perdiéndose en el futuro. La vida me ha enseñado que una cosa es pelear y otra bien distinta es quejarse. Pero La vida me ha enseñado también, y con eso me quedo, que me encanta ir al fútbol al Vicente Calderón. El único estadio del Atleti que he conocido. 

No sé si me gustará lo mismo hacerlo en otro campo o no. No lo sé. Lo que sí que sé es que ayer, después de un día maravilloso, me di cuenta de lo mucho que echaré de menos éste estadio. El mío. El único que de verdad he conocido.


@enniosotanaz


PD. Llevo tiempo dándole vueltas y al final he decidido dejar por escrito algunas de las historias que he vivido en el Calderón desde que era pequeño. ¿Por qué? Porque sí. Porque no quiero que se me olviden. ¿Para qué? Para mí y para el que lo quiera. No sé lo que tardaré pero intuyó que va para largo. Tengan paciencia.


(Foto extraída de www.colchonero.com)

11 comments

MA BR 20 mar. 2017 13:27:00

Muy buena esta entrada de blog. Me siento muy identificado.

Sigue así, Toni, da gusto leerte.

Anónimo 20 mar. 2017 14:11:00

muchísimas gracias por escribir lo que muchos pensamos, nos gusta ir al Calderón porque es nuestra casa!!

Anónimo 20 mar. 2017 15:44:00

Como siempre un placer leerte Ennio, espero que no dejes de hacerlo. Da gusto sentir como plasmas en palabras lo que siento.

Javier Garcia 20 mar. 2017 16:22:00

Se extrañaba su opinion, siempre que así lo desee, lo leeremos con gusto

Unknown 20 mar. 2017 21:07:00

Ennio yo cuando no estoy en prision.....te leo. No lo dejes

Unknown 20 mar. 2017 21:07:00

Ennio yo cuando no estoy en prision.....te leo. No lo dejes

Juan 21 mar. 2017 2:17:00

Me alegra mucho que desde cxt reconozcan el talento, Ennio… Aunque no sirva de consuelo, diré que personalmente no entiendo cómo ninguna mente lúcida de algún medio de comunicación, no te ha ofrecido algún tipo de colaboración. Bueno, aunque no lo entiendo, sí lo sospecho…

En cualquier caso, gracias por seguir sacando un rato para escribir… como ves, tienes unos cuantos fieles, entre los que me encuentro…

Como han escrito por aquí, cualquiera de nosotros se reconoce en lo que viviste el domingo, y en las sensaciones que sigue despertando en ti el Calderón. Pocas tardes quedan ya por cierto…

El día del padre, un enano, una enana y una madre un tanto cansada del Atleti –no la culpo-, me impidieron viajar a Madrid. Me pareció en cualquier caso una buena excusa para ceder a mi padre el abono. En mi caso por cierto, como en el de tantos otros, se cumple lo de “De padres a hijos…” Así que tuve que conformarme con la televisión, y volví a disfrutar del Atleti de siempre. Y qué gozada, oiga. Admito que echo en falta más minutos de Torres, pero el que sabe es Manitú, y sospecho que la titularidad de Gameiro tiene que ver con la especial complicidad que tienen los franceses, traducida en numerosas asistencias entre ambos. Por lo leído hoy, parece que el propio Griezmann, así lo apunta. Conste, como he escrito otras veces, que no soy especialmente torrista –en lo futbolístico, quiero decir-, y procuro ser cuidadosamente objetivo cuando opino al respecto… A Torres le veo francamente bien, la verdad.

Por cierto, muy bien apuntado lo de Carrasco. Estuvo excepcional. Solamente pecó de individualista en una ocasión (Gameiro solo a su izquierda para encarar), trabajó a destajo y generó mucho fútbol. Ojalá mantenga esa tendencia.

Se viene el Málaga, Ennio. Plaza que no se nos suele dar bien, y en donde, no sé por qué, nos tienen bastante “tirria”. Se percibe bastante bien. Ganar se antoja vital para seguir pisando los talones al Sevilla, y recibir a la Real con la moral intacta.

Un saludo. No decaiga con el blog.

Ennio Sotanaz 21 mar. 2017 9:52:00

Una vez más, muchas gracias a todos por vuestros comentarios.
Sois muy amables.

Anónimo 21 mar. 2017 12:04:00

Toni, de verdad, tienes una legión aquí esperando cada post, cada resumen y cada valoración. Es un privilegio leerte y compartir sentimientos contigo. La melancolía del Calderón yo la llevo por dentro porque mis compas de grada y amigos la verdad es que no parecen muy preocupados, y yo llevo el lento , dulce e inexorable duelo por dentro, intentando disfrutar de cada momento. El único estadio que he conocido por supuesto, y desde luego, con el que asocié todo lo relativo al mundo del futbol y al Atlético de Madrid, que es mas importante, siempre lo he tenido fuertemente mitificado. No se que nos pasará a los que encima no tenemos continuidad con el abono en el nuevo estadio. Supongo que será cosa de generar nuevos presentes, nuevos pasados... pero intuyo que se me va ha hacer 'raro'....muy raro. que gusto poder ir al Calderón en sus ultimos partidos. Un fuerte abrazo

Alfon

Julio Ruiz 21 mar. 2017 16:06:00

Ennio forever and ever... it´s great to read you... o como se diga...

Julio Montalvo Moreno 23 mar. 2017 10:21:00

Hola. he leído el comentario y también me he sentido identificado. Son las tardes ideales para ir al fútbol: el colorido, el ambiente, los niños......el EQUIPO, que nos deleita con su esfuerzo y con sus, como en esta ocasión, grandes partidos. Ir al fútbol el domingo con mi hijo pequeño fue un verdadero privilegio.

Por el contrario, aunque el Calderón también es el único estadio que he conocido (desde aquel Atleti-Deportivo de la Coruña que nos dio la Liga del 73) y también me pone nostálgico (tantos años y partidos contemplados con mis padres, mis hermanos...) también entiendo que la renovación es una parte intrínseca de la vida y que no nos podemos aferrar al pasado. Yo estoy muy ilusionado con el traslado al nuevo estadio Metropolitano, y espero -de verdad lo creo- que pasaremos también muchas tardes emotivas en el nuevo escenario, no os quepa ninguna duda.

Ennio, gracias por tu entrada - me ha gustado mucho leerla- y por el espacio para expresarnos.

Un cordial saludo.