Cheminova



El periodo veraniego para un seguidor de cualquier equipo es un periodo denso de lenta espera en el que siempre está todo a punto de ocurrir pero en el que normalmente nunca ocurre nada. El “mono” de fútbol es una enfermedad intensa y contagiosa que se hace todavía más fuerte a medida que entre chapuzón y cervecita se olvidan en seco los malos recuerdos de la temporada pasada y se renuevan con pulcritud y generosidad los sueños de siempre plasmados ahora en la temporada por comenzar. En tiempos era un periodo que me encantaba. Hoy lo detesto con todas mis fuerzas porque me da más disgustos que alegrías.

Independientemente de la sempiterna espada de Damocles que dice que vamos a vender a nuestras figuras, periodo que ya se extiende si o si durante todo el curso incluido también el periodo vacacional, seguir la actualidad estival del Atlético de Madrid fuera de Madrid y sin acceso habitual a internet, soportando el genuino estilo de información de nuestros llamados oficialmente dirigentes del club y a través de las cuartillas para ovejas disfrazadas de prensa deportiva oficial, es sinceramente digno de santificación. Nada es lo que es y todo es lo que no parece. Los datos de interés aparecen cuan descampado a media noche en mitad de una entrevista absurda, en las hojas de la basura, como fruto de algún interés oscuro de terceros, por casualidad, con indirectas, sin relación aparente... hace falta mucha sangre fría y un bazo bien empapado en atleticismo para intentar entender algo de este galimatías que como engrudo para vacas nos venden en píldoras homeopáticas.

Si la prensa deportiva de referencia publicada en Madrid, esa que sale todas las mañanas en papel de estraza para regocijo de una gran masa de espíritus lobotomizados, es básicamente basura en salazón, la que se puede adquirir con el mismo membrete y parecida portada en otras provincias es directamente como un catálogo del Lidl. La única diferencia es que el catálogo del Lidl tiene algo más calidad en la redacción, bastante más credibilidad y no suele mentir respecto a las características de su producto. Ambos ocultan a propósito lo malo, exageran lo bueno y tratan al lector como un mero consumidor de ultramarinos. Pero esa es la “realidad” que a modo de letanía musulmana reza eso de que no hay más equipo que el equipo (entiéndase Real Madrid o en su caso Barça) y AS/MARCA/SPORT/MUNDO DEPORTIVO (y/o cualquier otro sucedáneo incluso peor) su profeta. Hace tiempo que ejerzo la desobediencia civil con resignación pero no deja de ponerme de muy mala leche que la apoltronada sociedad de la Calidad de Vida (mayoría de Atléticos incluidos) asuma y colabore con el estado del Nacional-Madridismo (o blaugranismo, según te pille) como algo natural. Como lo que “tiene que ser”. Al fin y al cabo el fútbol no es más que la extensión natural de lo que está ocurriendo en otros aspectos de la vida supuestamente más serios.

Pero el juego en si no es que sea mucho mejor. En tiempos los partidos del verano eran partidos de fútbol que se veían por televisión incluso desde la playa, los jugaba con todas las consecuencias un equipo histórico llamado Atlético de Madrid y por ende (aunque sin exagerar bien es cierto) las derrotas dolían proporcionalmente que es como le deben doler las derrotas a este equipo. Hoy no hay partidos de fútbol sino algo que o bien se llaman “experimentos de laboratorio”, o lo que es peor “ejercicios publicitarios”, que son jugados por un experimento andante, que en cualquier caso son imposibles de ver fuera de Madrid y que especulan con un escudo que cada vez tendrá más valor comercial (aunque eso no termino de creérmelo) pero que en el camino desprecia el valor sentimental del mismo de tan pisoteado que resulta. ¿Cuándo ha jugado el Atleti delante de doscientas personas? Extraño Cheminova este que especula con el escudo de mis amores para encima despertar tan poco interés.

Yo sé que todo el mundo achaca los males de este Atleti a la defensa y sus fallos y no seré yo quien venga a defender una línea que no es precisamente muy sólida pero dentro de mi inocencia y modestia llevo unos cuantos años diciendo (y mantengo) que el principal problema de este equipo desde que volvimos a la máxima competición es el centro del campo. Sin un cambio de mentalidad no podemos aspirar a nada gordo y con un centro del campo construido única y exclusivamente por jugadores rígidos, toscos, de corte puramente físico y de carácter defensivo es difícil salir de la mediocridad, la espesura y la dependencia del estado de inspiración de nuestras estrellas. El último mundial ha sido esclarecedor en este sentido. Filipe Luis y Godin son buenos fichajes que mejoran sustancialmente la defensa (aunque el primero es una ruleta rusa por su lesión y ambos me parecen tremendamente caros) pero para mí, con todos mis respetos, el mejor fichaje es el de Tiago y se me queda corto (no tiene sustituto). El resto de mediocentros son otra cosa (la misma cosa, de hecho). Fran Merida no va a jugar en el medio centro ni tampoco donde jugaba en el Arsenal (porque Quique ni juega ni va a jugar así). Ojalá triunfe en cualquier caso porque nada me haría más feliz que el éxito de un jugador joven, español y reconocido atlético. El resto de incorporaciones, a priori, son más fondo de armario que otro cosa.

Nuestro entrenador creo que se ha ganado y merece un cierto margen de confianza y tiempo que yo por supuesto le doy pero sigo sin saber qué es lo que quiere la dirección deportiva de este club aunque me temo que es algo que seguiré sin saber mientras al frente esté ese lamentable y carísimo error llamado Pitarch. Ya hablaremos otro día de los “éxitos” de este sujeto.

Así que gracias a mi destierro voluntario y estos sofisticados ejercicios de química orgánica para lectores pasivos la temporada se presente para el que suscribe con más incertidumbre que certeza. No soy pesimista, porque creo que estamos mejor y siempre tiendo a no serlo a principio de temporada, pero no consigo convencerme a mí mismo de sacar del armario y quitarle el polvo al traje de optimista que hace tantos años que no uso. Eso si, aunque vuelva al fondo del armario poco después tengo claro que al menos el viernes lo luciré pulcro y reluciente a las 20:45 cuando tengamos enfrente al Internazionale de Milan. Faltaría más.



3 comments

India rojiverde 24 ago. 2010 21:35:00

Lo curioso es que esto que comentas, acerca de la confección de la plantilla, de la pretemporada, y del enfoque del periodo estival en general, lo vemos todos los atléticos, pero curiosamente los tres o cuatro que dirigen no lo ven. O no lo quieren ver, más bien, porque con los millones que el señor Cerezo se embolsa gracias a nuestro Club, no me creo que no lleve las enormes gafas siempre bien graduadas. Son imprescindibles para escribir en letra pequeña las comisiones de cada operación.

El pan nuestro de cada año.

Ander Barroso 25 ago. 2010 12:21:00

Me parece interesante la apuesta de fichajes de este verano, ya que Quique tenía claro que los problemas venían desde atrás y la llegada de Godín y Filipe Luis dará solidez a la zaga.

El tema de las comisiones es distinto, en todos los clubes existe, pero no existe en todos la mala relacion que une a Cerezo y Gil Marín.


Un saludo.

www.elultimogol.wordpress.com

Ennio Sotanaz 25 ago. 2010 13:02:00

India, yo no tengo tan claro que todos los atléticos lo vean. Es más ni siquiera una mayoría. La cantidad de “atléticos” (abonados y no abonados) que he visto este verano aferrados a los dogmas y estupideces que “comían” religiosamente de AS y MARCA es tan brutal que asusta. Me temo que el bicho raro somos nosotros.

Ander, como trataba de decir, a mí es que me parece que los problemas de este Atleti están fundamentalmente en otro sitio más cercano al centro del campo (o en la concepción del fútbol, como prefieras). El Atleti es incapaz desde hace años de construir fútbol para ganar (fíjate que apenas es capaz de remontar partidos alguna vez) y de esa manera comenzamos a priori cuesta arriba con lo que los fallos en defensa (inevitables para todo el mundo) suponen realmente un verdadero problema porque no hay forma de contrarrestarlos. ¿A qué nadie se acuerda de los fallos en defensa del Barça?.

Si ves los dos minutos de resumen en televisión (no digo que sea tu caso pero si es el caso de muchos “analistas” de todo a cien) verás que en esos dos minutos salen los dos fallos en defensa que le cuestan dos goles al Atleti para perder y piensas lógicamente que el problema está en la defensa. El locutor además los subraya convenientemente bien aleccionado por la prensa “seria” para que la leyenda de la defensa del Atleti crezca convenientemente. Si ves los 90 minutos (ese si es mi caso en todos los partidos del Atleti) te das cuenta de que lo único que ha pasado en todo el partido son los dos fallos de la defensa. El resto ha sido normalmente nada porque el equipo es incapaz de crear y hacer nada a no ser que el Kun/Forlán de turno se invente en solitario su jugada de todos los domingos o que el fallo lo cometan los otros (pero entonces no se subraya). Es decir, el día que la defensa esté bien (y yo siempre he sido de la opinión que el problema de la defensa atlética era más de táctica defensiva del grupo que de jugadores) como mucho empataremos salvo que la inspiración de los de siempre decida otra cosa. Lleva pasando exactamente lo mismo desde el año 2002 (aunque el año que entrenaba el infame de Ferrando resultó que la prensa “especializada” decía que teníamos la mejor pareja de centrales de Europa: Perea y Pablo). El problema es bastante más complejo que fichar un par de buenos defensas internacionales. Aquí un campeón de Europa (Seitaridis) parecía un jugador de fútbol australiano y por ejemplo se ha echado por malo malísimo a un finalista del mundial (Heitinga).

Un saludo,