Por la buenas o por las malas

At. Madrid 2 - Getafe 0

Cuando el señor colegiado estaba a punto de terminar el encuentro, con el proverbial frío del Calderón instalado en los huesos, esa cara de aburrimiento que llevaba en el mismo sitio desde hacía muchos minutos, un nutrido grupo de colombianos tratando de transmitir el carácter festivo con el que entraron al estadio, un Atlético de Madrid que cuan funcionario estereotipado esperaba que diese la hora para cerrar la garita y un Getafe que llevaba desde el pitido inicial derritiéndose, me dio por pensar dónde estaba el Atleti hace un año. Y me cambió la perspectiva, claro. Los seres humanos somos animales y como tales tendemos a adaptarnos al medio aislando el pasado de la memoria. Especialmente cuando el pasado no es nada reconfortante. Hace un año el Atlético de Madrid era una ruina institucional y deportiva. Instalando en la tradicional mediocridad de todos los años pero amplificada por el magnánimo concurso de un Gregorio Manzano en sus segundas nupcias que llevaba irremisiblemente al pozo de Albacete a un puñado de jugadores que meses después serían supercampeones de Europa. En ese momento miré la clasificación que se vislumbraba y me di cuenta de que los 9 y diez puntos que ahora sacamos a cuarto y quinto de la tabla respectivamente era precisamente la distancia que entonces (y tantas veces entonces) nos separaba de los puestos de arriba. A estas alturas de campeonato, durante la última década, el Atleti era ya un equipo descolgado cuyos objetivos ramplones se definían por si mismos y se limitaban a tocar por la parte de atrás las sobras de la elite. Entonces al árbitro pitó el final y yo me levante a aplaudir a mis jugadores. A ese escudo y a esa camiseta. Entonces vi de una forma bien distinta lo que había pasado durante los 90 minutos previos. 

Y es que el partido fue malo, si. Bastante. En parte por los circunstancias y en gran parte porque no hizo falta que fuese de otra forma. El once que saltó al césped se acercaba mucho a lo que podría considerarse como alineación titular del Atleti. Sigo sin ver el protagonismo de Raúl García y mucho menos en la posición en la que jugó ayer (esa que muchos dicen que es la suya) pero a estas alturas de curso tampoco sorprende. El equipo empezó mandado y bien ajustado. Lo normal. También con especial querencia por los balones largos y una dificultad máxima por tratar de crear juego frente a un equipo plantado en estático. Lo normal también. Llevamos el suficiente número de partidos para saber que el Atleti 2012/13 es un equipo con patentes carencias de fútbol y creatividad que suplanta con sobredosis de intensidad y rigor táctico. Sin entrar a valorar los gustos personales de cada uno esto es lo que hay. El Atleti hacía por ganar metiendo al Getafe en su campo y provocando ocasiones de gol aunque no demasiado claras. Probablemente la más peligrosa fue un balón colgado al segundo palo de Falcao que Raúl García remataba muy forzado rozando el palo. El peligro llegaba fundamentalmente por el lado izquierdo con un Filipe Luis en gran forma (gran primera parte que viene a sumarse a la buena temporada del brasileño) y un Turan demasiado escorado, para mi gusto, que sin embargo destapaba el tarro de las esencias cada vez que tenía ocasión. Personalmente no entiendo porque Raúl García fue el jugador detrás de Falcao en detrimento de Arda pero la respuesta está probablemente en el potencial defensivo del navarro. Comprensible, pero eso limita bastante las ya escasas posibilidades de crear fútbol que tenemos. 

El tiempo corría tras esos derroteros sin apenas sobresaltos cuando apareció el gol que todos esperábamos. Centro de Gabi que deja a Adrián solo delante del portero, los getafenses reclamaban fuera de juego pero a mí no me lo pareció en directo, para que a la segunda inaugurase el marcador. El Getafe hasta entonces no había aparecido. Sumiso a los designios del Atleti se había dedicado a defender sin demasiada bravura y a recular poco a poco hasta su área. Uno esperaba que con el marcador en contra los azules intentaran hacerse con el balón y aplicasen algo más de vehemencia en su presión pero nada más lejos de la realidad. El Getafe es uno de los equipos más blandos que han pasado por el Calderón y eso es algo que el nuevo Atleti de Simeone no perdona. Para ganar aquí hay que correr, pelear, chocar y quitar el balón y nada de eso hizo el rival. Y lo pago provocando que el Atleti ganase el partido sin despeinarse. Así que según pasaban los minutos todos se adaptaban a su nuevo papel. Los rojiblancos a ver pasar el tiempo. Los azules también. Y así llegó el segundo gol antes del descanso. Un despeje que da en Arda (probablemente en la mano) y cuyo rechace lo deja solo delante del portero acompañado de Falcao. El turco, pudiendo hacer cualquier cosa, decide regalar a la grada un regate de esos que se hacen con el cerebro de un genio para poner el segundo en el marcador. Fin del partido. 

La segunda parte fue tremendamente aburrida y sacó a relucir primero la confirmación de la inoperancia de un Getafe que sólo con Lafita en el campo y el Atleti pensando ya en otra cosa pudo estirarse algo y después la tremenda ansiedad de un Falcao demasiado obsesionado por marcar un gol que celebrar con sus compatriotas en la grada. El colombiano no tuvo sin duda su mejor día. Parapetado por el calor de los defensores del Getafe, que como ya hicieron los valencianos se dedicaron a abrazarlo y agarrarlo desde el pitido inicial hasta dejarlo sano y salvo en la ducha del vestuario local, Falcao estuvo ansioso y hasta un punto egoísta. Comprensible, teniendo en cuenta la que se había montado en la grada. Se podía haber alcanzado el extasis si hubiese acertado a rematar de tacón un envío de Arda desde la derecha pero no era el día del Tigre. 

Tres puntos y la sensación de que el espejismo no es tal. Que la racha no es fortuita. Que la idea está clara. Que el techo lo tendrán que poner los rivales. Que es mucho más fácil afrontar el final de año con una generosa distancia de puntos a los rivales que mirando el trasero de todo el mundo. Que Madrid y Barça juega y jugarán otra liga dentro y fuera del césped (y estén donde estén en la clasificación) pero eso a nosotros nos debería dar absolutamente igual. No sólo porque el nacional-madridismos no admite fisuras en su rodillo mediático sino porque el Atleti, por las buenas o por las malas, sigue ganando.


7 comments

Anónimo 12 nov. 2012 11:46:00

Más que por el aburrimiento, que fue insufrible yo diría que por el frio que hacía anoche en Madrid, la parroquía rojiblanca nos merecíamos un poco más de desparpajo en el campo, es cierto que no era necesario, que el getafe no creaba ocasiones claras de gol y que el partido estaba relativamente controlado, pero repito creo que con un poquito más de intensidad ( y siguiendo sin despeinarse) podrían habernos ofrecido un mejor partido.
También te digo, prefiero aburrirme toda la temporada de esta manera (partido resuelto, el contrario casi KO y sin preder la cara del partido) que lo que nos hemos aburrido en el Calderón los últimos diez años.
Espero que los aplausos a Raúl García fuesen precisamente por que le quitaban, por que si no es incomprensible, es el que menos aporta al equipo de largo, y no depende que ste bajo de forma (caso Adrian, Koke, Gabi) es asi de malo y punto.
Nos quieren vender que es un espejismo,pero amigos, cuando veo la clasificación es tan real como la vida (desgraciadamente cruel para algunos, para los nacionalmadridistas), pero de momento real.
Borch

cdelrui 12 nov. 2012 12:56:00

Yo, D. Ennio, ya me he acostumbrado. Cuando me pongo a ver al este Atlético no espero grandes filigranas. Espero trabajo, presión y eficacia. No hay grandes gestos técnicos, pero si mucha solidadidad y mecánica en los movimientos.
Salvo Arda, claro está. Un oasis de color.
Eso si, no hay nada mejor para arrancar sonrisas y aplausos y colorear e iluminar los rostros que comprobar la clasificación y los casi inmaculados números que, en este caso, no tienen nada de fríos. Asi si me pueden dar partidos feos, oiga. Los que quiera...

Buenos dias.

Ennio Sotanaz 12 nov. 2012 14:42:00

Borch, está bien eso de exigir algo más o tratar de ser siempre mejor pero creo que hay que ser cuidadoso con la intensidad con la que se pide. Si gritamos cuando nos elimina el Albacete igual que cuando Adrián falla el tercero perderemos bastante credibilidad. Yo, como tú, que me he tragado años y años de deambular como pollos sin cabeza por esos campos de Dios, quiero ser consciente de dónde estamos ahora. No puedo quejarme todo el rato de todo porque entonces nadie me creerá llegado el momento ni sabrá distinguir lo que me parece importante de lo que me parece superfluo. A mí me encantaría que el Atleti jugase como el Barça de antes y si mi preguntan mi forma favorita de fútbol seguramente no coincida con la de Simeone pero que quieres que te diga. No tengo problema en aburrirme como ayer si estoy peleando por la liga.

Que es un poco lo que dices tú también cdelrui.

El Atleti ha hecho buenos partidos este año así que yo de momento tengo el crédito intacto para este proyecto.

Un saludo,

Anónimo 12 nov. 2012 19:46:00

Totalmente de acuerdo tanto con Cdelrui como con Ennio, prefiero aburrirme como ayer que como antiguamente. Yo también creo en el proyecto de Simeone, al Cesar lo que es del Cesar. Intensidad, trabajo, presión, ganas y sentimientos que yo no veía desde la época de los ochenta (excepto el año del doblete y siguiente), que saben a lo que juegan, que se les ve con esfuerzo y alegria en el campo, estrategias y mil conceptos más que ha aportado nuestro entrenedor. Ayer no recrimine en todo el partido (miento, a Rául García si) y al final del partido aplaudí orgulloso a mi equipo, pero eso no deja pra reconocer que ayer fue un partido muy flojucho. Siempre lo pense y lo pensaré, a mi me gusta el fúlbol no ganar, y a pesar de lo dicho anteriormente, me da miedo que se convierta en rutina. Creo que un rasgo que nos distinguia del borreguismo que nos rodea, era no ser puramente resultadista y me daría pena que se perdiera.
Un placer y un gusto leer y conversar en tu blogg.
Un saludo. Borch

Ennio Sotanaz 13 nov. 2012 14:36:00

¡Resultadista NUNCA! Detesto esa corriente tan de moda en la sociedad. Simplemente pido regular la protesta. Saber lo que queremos, saber dónde estamos y ser coherentes con las dos cosas a lo hora de pedir. Vamos, que estamos de acuerdo.

Abrazos,

Jaime 13 nov. 2012 19:08:00

Como casi siempre, estoy de acuerdo con la crónica.

Respecto al "egoismo" de Falcao sobre el que hablas, coincido contigo. Yo también lo percibí. Se notaba en sus gestos, en su actitud, etc que estaba un poco desquiciado por no marcar, cuando debería estar satisfecho por la victoria del equipo. Vale que un delantero siempre quiere marcar, pero su obsesión me pareció que estaba un punto por encima de lo normal. Eso sí, este tío cada vez es mejor futbolista. Cada vez que toca el balón la jugada mejora y eso el año pasado no pasaba.

Otro aspecto que me gustaría destacar son las declaraciones de Simeono hablando de que no pitan las faltas a Falcao. No me gustaron. Simeone en las ruedas de prensa me parece un crack. Me siento orgulloso de él. Pero para mi, ayer rompió con su línea de no hablar de los árbitros y no me gustó. Me gusta que el entrenador de mi equipo no hablé de los arbitros. Unas veces te dan y otras te quitan .... y ya está.

Por último, me gustaría comentar la actitud del Frente Atlético. Yo creía que este grupo ya no podía abochornarme más, pero este domingo lo consiguieron. En el campo había un muchísimos colombianos. Creo que el club había repartido entradas a través de la embajada o algo así. A mi me encantó ver un grupo tan grande de extranjeros siguiendo los colores del atleti. En un momento dado, empezaron a hacer la ola. Es verdad que no venía mucho a cuento, pero para ellos esto era un acontecimiento festivo. El Frente Atlético reaccionó cantando el "que viva España" dirigiéndose claramente a ellos. Como si les molestase que un grupo de extranjeros participase en la animación del partido. Sentí verguenza. No se si por la tele se notó, en el campo sí, o por lo menos yo lo interpreté así.

Un saludo.

Ennio Sotanaz 14 nov. 2012 9:22:00

Jaime, a mí también me gusta mucho Simeone en la ruedas de prensa pero sobre todo porque, a diferencia de los últimos inquilinos de ese banquillo, defiende el escudo y la historia del Atlético de Madrid con bastante respeto por los demás y sin rastro de soberbia o chulería. En ese sentido no veo mal las declaraciones sobre Falcao. No son quejas puntuales sobre una jugada puntual. Es una queja sobre el fútbol y su entorno que separa entre jugadores de primera y apestados. Un mundo que coordinado con los árbitros mueve las referencias o las varas de medir en función del escudo que lleve el jugador en el pecho. Yo comparto totalmente las quejas de Simeone.

Y te agradezco la referencia que haces al fondo sur y su actitud. Ya lo he comentado en otras crónicas pero me parece repugnante. Me da vergüenza que colectivos así lleven el escudo de mi equipo y que alguien pueda pensar que son una representación fiel de la afición del Atleti. Creo sinceramente que el frente ha perdido el norte. Primero perdieron la gracia y el talento (algo que los hacía únicos entre el resto de peñas ultra) y ahora están perdiendo hasta las referencias deportivas para centrase en unas reivindicaciones políticas que no vienen a cuento.

Un saludo,