Balance

Durante los últimos años, llegadas estas fechas y en este mismo blog, he tratado de hacer mi particular balance de la temporada. Encontrar las lecciones aprendidas, los pros y los contras, separando las partes positivas de las negativas para, hipotéticamente, asentar las bases teóricas de lo que tendría que ser, en mi opinión, el Atleti del futuro. Fueron años de penurias, en su mayoría, que eventualmente dejaban relucir ciertos motivos para la esperanza. Pequeñas islas en el océano que venían casi siempre ligadas a nombres de personas que entraban y salían del club, perfumadas en drama y a través de una puerta giratoria infinita que jamás dejaba de girar. Todo aparecía además con una pátina de melancolía y reproche que desde hace décadas llevamos cosida en la mochila como si fuese parte irrenunciable de nuestro equipaje.

Me temo que en este año de catarsis no será así y que el balance, si es que merece la pena hacerlo, va a resultar muy breve: se me hace difícil pensar en una temporada mejor. Si alguien espera palos a diestro y siniestro, que me la coja con papel de fumar o una bandera con la que cubrir su radical talibanismo anti-todo, me temo que tendrá que buscar en otra ventanilla. Sí, sé que la meta está en ganar todo lo que se juega y que técnicamente hemos perdido dos títulos de tres pero qué quieren que les diga, un puto minuto y medio en la final de la Copa de Europa o caer en semifinales de la Copa del Rey frente al campeón me parecen datos lo suficientemente cercanos a la casualidad o la suerte como para tenerlos en cuenta. No lo haré. Sería un necio. La temporada ha sido fabulosa, espectacular e inolvidable. Un sueño que ha sido (y es) y que he podido vivir de cerca.

El Club Atlético de Madrid sabemos que no es un Club, que no tiene socios, que está en manos de quién está y que esa propiedad aparentemente legal, lamentablemente, fue una usurpación mafiosa y denigrante. Lo sé y no lo olvido (ni lo olvidaré) pero me niego a que eso condicione mi vida, mi felicidad y mi forma de entender al Atlético de Madrid. El gilismo es una enfermedad que tiene el Club pero igual que me parece injusto ignorarlo me resulta estúpido anteponerlo siempre ante cualquier otra cosa. A mí lo que me importa y lo que me hace feliz es el Atleti y no su enfermedad. Que está desgraciadamente todo ligado es obvio pero lo que no pienso consentir es que los árboles no me dejen ver el bosque. Que ningún agente externo, por nocivo que éste sea, me haga renunciar a mi esencia, a mis principios, a mis sueños y a mi alegría. Y que si quiero llorar de felicidad pues lloro sin remordimientos. ¡Faltaría más! El Atleti, mi Atleti, está por encima de personajes, a un lado y a otro de las trincheras. Nadie me va a decir a mí cuál es la forma correcta de acercarse al escudo del Oso y el Madroño porque, entro otras cosas, esa forma única y perfecta no existe. Nadie debería decírselo a ustedes tampoco. Los repartidores de carnets de buen colchonero que van por ahí dando lecciones, digan lo que digan, son unos farsantes.

Soy de los que piensa que para que las críticas tengan sentido hay que ser también capaz de resaltar, con el mismo estilo, los aciertos. Desconfío por definición tanto de los aduladores que siempre ven el lado positivo como de los cenizos que siempre lo ven todo mal. Así que honestamente creo que el Atleti, como institución, ha acertado esta temporada en muchas cosas. Ahora que entramos en periodo estival y la prensa tóxica vende todos los días a quince jugadores de la primera plantilla conviene recordar lo que ocurrió por ejemplo el año pasado. Un año que comenzó exactamente igual, con aparente desbandada general de todos nuestros jugadores y que acabó con la misma plantilla que al principio (a excepción de Falcao que a estas alturas ya no estaba). Conviene recordarlo porque creo que por primera vez en muchos años se gestionó un plantilla con sentido, coherencia y ciñéndose al presupuesto. Dos tipos por puesto, respeto al entrenador, buena política de cesiones, apuestas por jóvenes de futuro y refuerzos interesantes en invierno. Algunas cosas salieron mejor que otras pero el plan tenía sentido y a priori a todos nos hacía estar esperanzados. Si son capaces de repetir lo mismo este año, teniendo en cuenta además los réditos económicos obtenidos tras una exitosa campaña, seré muy feliz. Es decir, no pienso arrancarme la camisa y ni perder los nervios a modo preventivo como veo que está ocurriendo en las redes. Lo único que echo de menos es saber realmente la situación económica del club, el montante de la deuda, la lista de acreedores y el escenario real que nos movemos pero esta reivindicación recurrente es parte de la historia negra del legado Gil como ya sabemos.

De la dirección técnica (el Cholo, Burgos, el profe Ortega,…) no puedo decir nada malo. Sobresaliente. Simeone es ahora mismo un Dios para la religión colchonera. La referencia en la que todos nos fijamos. Deportivamente ha construido un equipo con personalidad y poderío. Un equipo que maneja muchos registros pero que lamentablemente los rapsodas más casposos de las ondas, sumidos en esa soberbia gratuita que parte del público les deja tener, no quieren ver. Es su problema. Poco a poco ha ido cuajando la leyenda mentirosa de que el Atleti juega mal y que gana únicamente a base de cojones. Mentira. El equipo de Simeone es un equipo que juega al fútbol muy mal y muy bien. Feo y bonito. Que ha jugado al contrataque y llevando la manija del partido. Que defiende y que ataca. Un equipo capaz de adaptarse a las circunstancias y los momentos pero sin perder de vista el objetivo único que lo consolida todo: ganar. Me encanta el fútbol y me encantan los buenos jugadores pero también me siento muy identificado con la forma de jugar de este equipo. No veo incoherencia por ningún sitio.

Otro de los grandes aciertos del Club ha sido en mi opinión la imagen institucional. Moderna, honesta, emotiva y diferente. Viendo hablar al entrador o al capitán (o a cualquier jugador) y leyendo la cuenta oficial de Twitter, me he sentido este año orgulloso de los que me representan. Con la salvedad de esa anomalía desagradable, que tan poco tiene que ver con el Atlético de Madrid y que es siempre Enrique Cerezo, tengo la sensación de que el Atleti ha sido capaz de transmitir una imagen muy apetecible para el espectador neutral y que el escudo, como marca, ha ganado muchos enteros. Evidentemente los éxitos deportivos han ayudado pero no es sólo eso. El Atleti de este año es la demostración de lo importante que es la forma con la que se consiguen las cosas. Que es mucho más fácil querer algo construido por uno mismo que comprado. Uno sale ahora por el mundo y siente la admiración. La envidia. El Atleti es ahora un ejemplo de los valores que nunca deberían habernos abandonado: humildad, esfuerzo, coraje, orgullo, valentía y felicidad. Veo pancartas felicitando al equipo en campos pequeños de Italia, Alemania o Polonia y me lleno de euforia. El Atlético de Madrid, es ahora mismo la referencia del otro fútbol. No el de las patadas sino el del corazón. El héroe de todos aquellos que no están inmersos en la sangría de dinero y estupidez que sacude el mundo contemporáneo del balompié. Fuera de los petrodólares, el gas ruso o la recalificación mafiosa de terrenos al norte de Madrid. Fuera de la mentira. De las portadas para imbéciles. Del alpiste diario de los que nadan a favor de la corriente. De la crueldad del vil metal. Del poder fáctico. Del Establishment.

Con todos los matices que quieran, hoy me siento muy orgulloso de ser del Atlético de Madrid y si me preguntan qué es lo que espero para el año que viene mi respuesta será muy sencilla: poder volver a sentir exactamente lo mismo dentro de 365 días.



PD. En la foto que ilustra el artículo aparece el que esto escribe.

6 comments

Brilleaux 4 jun. 2014 18:20:00

Pues sí Ennio. Temporada excepcional; a mi modo de ver la mejor de los 111 años de historia de este Club.
La Liga conseguida tiene mucho más mérito que cualquiera de las nueve anteriores ya que ahora existen una serie de factores (televisión, medios, favores institucionales) que hacen que compitamos en inferioridad de condiciones respecto de los dos de siempre.
Aún así, hemos conseguido tres puntos más que el Barca en la primera temporada de Guardiola.
No dejemos que el mal sabor que nos ha dejado la final de Champions empañe los logros de este año.
¡¡¡Aúpa Atleti!!!

Javier Garcia 4 jun. 2014 22:36:00

como siempre casi totalmente de acuerdo contigo!!! gran detalle de la foto, gran detalle y gran honor salir en una foto tan buena y con tanto significado como esa, Saludos desde México!!

Anónimo 5 jun. 2014 14:04:00

Orgulloso de esta temporada, y muy orgulloso de poder leerte cada crónica maestro.
La próxima temporada estaremos aquí, a tu lado y juntos con nuestro Atleti, creo que caerá por fin la CL.

Gracias Ennio.

Jesus.

CAR 5 jun. 2014 16:35:00

BALANCE EXTRAORDINARIO.

Extraordinario todo lo vivido durante el año y orgulloso de nuestro Atletico.

Coincido con usted totalmente.

Mi enhorabuena, de nuevo, a su redacción y estilo.

Por muchos años.

Un abrazo.

CESAR. CAR.

Alessandro Di La Fonte 15 jun. 2014 13:51:00

Hay que ver, hay que ver que cuando un atlético escribe algo de corazón,un atlético no escribe para la galeria, se le entiende todo y se suscribe todo. Enhorabuena, un artículo escrito con razón y desde el corazón. Ahora a esperar que nos depara el verano lleno de salidas y entradas.AUPATLETI

Juan 23 jun. 2014 1:47:00

Me alegra conocer tu opinión, porque desde mi punto de vista, y sin que ello implique olvidar las numerosas sombras que acompañan a los dueños del club, lo cierto es que, sinceramente, creo que desde hace algún tiempo están llevando a cabo una gestión aceptable…

Escribo esto, porque creo que precisamente reconocer algunos aciertos, no acarrea asumir o aprobar la gestión global ni olvidarse de tantos y tantos años de errores. Ser capaz de reconocer algún acierto en Gil y Cerezo, os da credibilidad a quienes lo hacéis. No pueden estar haciendo todo mal, por mucho que nos duelan tantas y tantas cosas… En mi opinión, el gran error de la Directiva es no explicarnos a los socios, el estado de las cuentas… las deudas… por qué razón si ingresamos 100 millones este año, no podemos gastar “X”… cuál es la deuda actualizada con Hacienda… Ese oscurantismo me pone malo.

Dos cosas más: Creo que lo más importante es trasladar que “el Atleti ha regresado, y que quiere quedarse”. Y ello ha de traducirse en un plantilla competitiva. Y en segundo lugar, creo que el título de Liga (90 puntos Vs 500 millones de presupuesto) obtenido es la mayor hazaña del fútbol de los últimos 20 años, sin que nadie se olvide del subcampeonato de la UCL. Pues bien, creo que desde el club, sorprendentemente no se está vendiendo bien. Echo en falta CD´s con los periódicos deportivos y una mayor insistencia sobre el asunto. Por ejemplo, colgando tuits diarios con resúmenes de partidos…

Por cierto, hoy te he leído con Iñako… que no te gusta Negredo… Me ha sorprendido. A mí, que le vi los 4 partidos de la temporada pasada, me parece un delantero muy muy bueno.

Y sobre los fichajes, un particular: Creo que los jugadores nacionales –canteranos al margen por razones obvias-, (Juanfran, Villa, Adrián…) son los que pueden llegar a alcanzar un mayor grado de compromiso e identificación con los colores. Son jugadores que entienden mejor lo que es el Atleti y lo ven realmente como un grande. Lo que es. No tengo la percepción que ocurra eso con los extranjeros, ardaturanismo aparte. Por eso me gusta que vengan al Atleti buenos jugadores españoles (curiosamente, en los buenos años del Valencia había un núcleo importante de buenos nacionales.)

Un saludo,

Juan