Toro o torero

Real Sociedad 2 - At. Madrid 1

No suelo parafrasear a Jorge Valdano, Dios me libre, pero viendo el partido del Atleti en Anoeta me ha venido a la cabeza una frase que le escuché hace tiempo (y que probablemente vendría a su vez de otro sitio): el equipo no sabe si ser toro o torero. Viendo a los de Simeone perderse en San Sebastián en batallas de ardor guerrero, frío ajustes tácticos o balonazos hacia el eter, sabiendo además que esporádicamente son capaces de demostrar a propios y extraños que también saben sacar el balón combinado y con criterio para llegar al área contraria, me hace pensar que este nuevo Atleti se está equivocando de camino. Y no me confundan con esos rapsodas de la demagogia que abogan por el fantasioso juego de Play Station y que confunden el fútbol con un concurso de malabarismo. No es eso, pero al fútbol se juega con una pelota y eso es algo que últimamente el equipo parece olvidar de forma voluntaria. ¿Por qué? Sinceramente creo que el Atleti necesita adaptarse al momento, olvidarse del pasado, tirar de personalidad y  utiliar todos los recursos que tiene al alcance para llegar a su máxima expresión.

Podemos seguir llorando toda la vida la marcha de Costa, Courtois o Filipe Luis pero no servirá de nada. Podemos analizar la desgracia (y el por qué) de tener que vender a los mejores jugadores año tras año pero haciendo eso la realidad nos pasará mientras tanto por encima. Ya no están y no van a estar. El año pasado Diego Costa condicionaba la forma de jugar. El año pasado poner al equipo a 10 metros del área no era un problema pero ya no podemos contar con ninguna de las dos cosas. El hispanobrasileño era capaz de bajar melones del cielo, parar el balón, combinar y sobre todo encarar la puerta contraria con muchos metros por delante. Hoy no tenemos a nadie que pueda hacer eso y no lo vamos a tener. Entre otras cosas porque Costa es el mejor del mundo haciendo eso y el resto serán todos peores. El equipo sigue insistiendo en ello pero lo único que obtenemos es frustración. Durante quince años hemos tenido delanteros que ganaban partidos. Jugadores independientes que se buscaban la vida. Mandzukic no lo es. Es un rematador dependiente de sus compañeros y con poco más que ofrecer. ¿Es malo? No lo creo. Es seguramente mejor que las otras opciones que se barajaban en verano. El problema, el gran problema, es que es inferior a todos los que hemos tenido.

El Atlético de Madrid de Simeone ha demostrado al mundo que a base de fuerza, intensidad y rigor táctico se pueden reducir las distancias con equipos muy superiores técnicamente. Así hemos ganado copas y ligas que recordaremos toda la vida pero también ha servido para que el resto de equipos lo tomen como referencia. Ahora ocurre al contrario. Todos y cada uno de los equipos a los que nos hemos enfrentado desde que ha empezado la liga (excepto el Madrid) ha intentado jugarnos con esa idea en la cabeza y la Real Sociedad no iba a ser menos. Es algo lógico y eso hace que, paradojas de la vida, la distancia entre los equipos se reduzca. Por eso creo que el Atleti se equivoca enrocándose únicamente en esa tesitura de la testosterona sin acumular nuevos registros a su fútbol. Especialmente cuando tiene recursos para hacerlo. Especialmente cuando luego te ganan por fútbol equipos que en esa faceta no son superiores. 

El partido comenzó como comienzan todos los partidos del Atleti últimamente. Choques, faltas, piques, velocidad y poco fútbol. Los rivales, aupados por medios de comunicación mezquinos y árbitros mediocres, siguen confundiendo intensidad con violencia. En ese pastiche salió mejor parado el equipo vasco, con un Vela demostrando lo gran jugador que es y que ponía sentido y criterio al ataque txuri urdin. El Atleti aparecía bien colocado pero frío e impreciso. No veíamos a Koke y salvo que Arda recibiese un balón de casualidad, nadie en el centro del campo colchonero era capaz de dar dos pases. Pero el drama llegaba al corazón colchonero cuando veía (como ocurrió antes y después de los goles, en Malmö y en tantos otros sitios) que si lograba tener el balón cinco segundos y combinarlo, salían cosas y parecían otro equipo.

A los diez minutos la falta de originalidad de los colchoneros tuvo sin embargo reconpensa. Enésimo balón que sacó Moyá a la cabeza de Raúl García para peinársela a Juanfran y que el lateral le devolvió para que el navarro metiera un buen balón al área que remató Mandzukic llegando por el segundo palo. El 0-1 podría haber puesto la tranquilidad y la pausa en el partido (como también ocurría el año pasado) pero no sucedió así. Cinco minutos después, tras el clásico pasito atrás de los madrileños y las ganas de jugar de los donostiarras, el mejicanco Vela, que para entonces ya era el mejor del partido, enganchó un buen balón con la zurda desde fuera del área que se coló en la red. Leí por ahí criticas a Moyá por encajar el gol pero pero yo no creo que sea error suyo. Que Courtois hacía paradas milagro como esa es cierto, pero ahora tenemos un portero terrenal. El nuevo cancerbero colchonero genera muchas dudas en las salidas y quizá no tenga ese registro que lo lleve a la escelencia pero está realizando una buena campaña. Sería injusto decir otra cosa.

A partir de ahí la Real Sociedad se hizo con el control del partido y el Atleti, dando la sensación de hacerlo voluntariamente, dejo de existir. Con los txuri urdin teniendo el balón y los rojiblancos parapetados en su campo la salida de los de Simeone se antojaba imposible. Mario Suárez era incapaz de sumar en la construcción (lo normal). Gabi (otra vez) perdido. Koke anulado por la responsabilidad de tener que hacerlo todo. Arda jugando a un deporte distinto que sus compañeros. Raúl García constantemente protestando al árbitro como principal aportación y Mandzukic esparando a la luna de Valencia. Llegado a este punto es cuando ni entiendo ni puedo entender la ausencia en la titularidad de uno de nuestros mejores jugadores: Griezmann. Y me dan igual las razones, si es que existen. No me valen. Los mejores jugadores tienes que estar en el campo y punto. No entiendo el fútbol de otra forma. Puntualmente, partidos clave, rivales importantes, momentos concretos, me pueden valer otras fórmulas pero no como recurso habitual en la jornada 11 de Liga frente a un equipo en posiciones de descenso. 

Antes del descanso el equipo vasco ya pudo ponerse por delante si el árbitro hubiese pitado un penalti de Godin a Vela o hubiesen acertado a meter un error tremendo de Miranda (no fue el único del brasileño) que permitió a Aguirretxe regatear a Moyá y lanzar a puerta vacía pero el donostiarra no tuvo en cuenta que por ahí venía Godin disfrazado de su mejor versión para sacar el balón en la línea de gol. Dio igual. Era cuestión de esperar. La segunda parte fue más de lo mismo, con el añadido de la estupidez del lateral Siqueira que en apenas cinco minutos se expulsó del campo (bien es verdad que el árbitro había perdonado segundos antes la segunda amarilla a Vela por mano descarada). Un jugador profesional no puede hacer la entrada que hace Siqueira teniendo amarilla, jugando en el centro del campo y estando el partido como está. La tarjeta ni siquiera me parece rigurosa. Error grave que dejó a los colchoneros todavía más aturdidos de lo que estaban y a la Real con motivos para creer en la victoria. Aun así, el Atleti pudo haber reventado el partido con una gran jugada por la izquierda en la que Ansaldi (había salido tras la expulsión) colgó un gran balón al área que dejaba solo a Mandzukic en el segundo palo pero el croata... digamos que no es Agüero ni Forlán, ni Falcao ni Diego Costa. Fue un espejismo. Una jugada de calidad en mitad de un ponche de fútbol horrible. Un ponche que tampoco supo arreglar un Simeone que, paralizado en la banda, no acertó con los cambios. La victoria local llegó finalmente de cabeza, tras un nuevo error de Miranda que defiende muy lejos a Aguirretxe. El gol hacía justicia a lo que había pasado en el campo.


Victoria justa de la Real Sociedad que provoca un contratiempo en el devenir colchonero y que básicamente debería servir como aliciente para la reflexión. Estamos en una buena posición en todos los frentes y en todas las competiciones así que no creo que debamos rasgar las vestiduras ni cortarnos las venas pero no podemos tampoco engañarnos: el equipo no funciona. Se empeña en ciertos latiguillos del año pasado que ya no sirven y que desgraciadamente, porque no tenemos mimbres para ello, no van a volver a servir. El equipo tiene margen de mejora, sí, pero para ello necesitamos tirar de personalidad. Eliminar complejos. Poner a nuestros mejores hombres y adaptarnos a ellos. Decidir efectivamente si queremos ser toro o torero.

@enniosotanaz

4 comments

Anónimo 10 nov. 2014 11:24:00

Si hay algo que me atrae y mucho de este blog es el titulo "Y los sueños, sueños son" por lo que tiene y mucho de este equipo que ha logrado cosas que sólo en sueños podiamos lograr. Volver a quien era éste equipo antes de que llegara el Cholo me pareceria repetitivo y de quienes eran sus jugadores, incluidos Diego Costa y Filipe Luis, alias "el cojo" también, de Courtois menos porque era un chavalito con mucha proyección que se hizo hombre definitivamente en un equipo de hombres. Esa historia ya la sabemos y por Dios que fue una dw las historias mas hermosas que ha dado el fútbol en años. La realidad de hoy ni es tan distinta, ni es peor por haber perdido un partido. El Atlético de Madrid, ha quedado demostrado, pierde enteros después de jugar los miércoles. La Real Sociedad, cuando quiere, te hace un partidazo y te gana eso lo demostró contra el todopoderoso Real Madrid y lo demostró ayer con la única diferencia que al Madrid le metieron cuatro chicharros y a nosotros dos y contra diez. Y no voy a negar que yo también vi errores. Hay jugadores a los que se les ve...bueno no se los ve. Que el Cholo estuvo lento de reflejos, totalmente de acuerdo. Yo heche de menos a Saul Ñiguez, por supuesto a Griezmann y a Tiago...pero y aún asi soy optimista. Creo que ésta derrota masque hacer venirnos abajo nos va a motivar porque hace mucho tiempo que mucha gente está esperando esto para atizarnos, para criticarnos, y eso va ha ser el revulsivo para que el Cholo y sus 300 hagan piña y tiren con nosotros apoyandolos a muerte volver a conseguir que los sueños se hagan realidad. AUPATLETI SIEMPRE.

Joaquín 11 nov. 2014 13:40:00

De acuerdo, hay que "eliminar complejos y poner a nuestros mejores hombres y adaptarnos a ellos" y ahí, amigo Ennio, entra el Cholo, al que creo que hay que nombrar... aunque nos cueste. Cholo para lo bueno y Cholo para la malo. Saludos.

Anónimo 11 nov. 2014 15:48:00

Muy buen análisis, que queréis que os diga, estoy tan orgulloso de nuestro equipo que el partido de Anoeta fué como un estornudo, desde hace dos años "siento" que esta época no es flor de pocos años, creo sinceramente que Simeone ha marcado un camino, una filosofía y hasta una "religión" si queréis, creo que lo mejor está por venir, y no voy a dejar que los arboles me impidan ver el bosque.
Leer los tebeos deportivos vendidos al poder establecido me llena de felicidad porque ya jamás volveremos a ser los graciosillos pobrecitos.

Jesus

Juan 12 nov. 2014 1:44:00

El análisis sobre el estilo de juego me parece oportuno. Yo confieso no tener las cosas tan claras.

Es decir, como aficionado al fútbol, en mi equipo Griezmann jugaría siempre. De hecho, no entiendo que el Cholo prescinda con frecuencia de él. Pero tampoco entendí nunca la suplencia de Diego Ribas el año pasado… La sigo sin entender, vamos. No obstante, el equipo salió campeón de Liga y subcampeón de Europa. Quiero decir con esto que imagino que tendrá sus razones. Y como le tengo respeto –porque los resultados le avalan.-, me cuesta mostrarme con seguridad al respecto. Sé que la crítica es positiva. Pero yo parto de una certeza que me impide mostrarme tajante: El Cholo sabe de esto tela, y lleva más de 3 años liando una de cojones.

Algo parecido me pasó con Óliver Torres, cuya calidad me entusiasma. Tampoco entendía que jugase tan poco. Y no parece que Simeone se equivocara.

Cuestión distinta es lo de Anoeta. Que moviese tan tarde el banquillo, máxime jugando con 10, hace que “me corte” menos en criticar la gestión concreta del partido. Siqueira, como he escrito varias veces, me parece peligroso atrás, y en lo de Mandzukic me mantengo. Me parece un buen rematador y un tipo que trabaja mucho, pero la posición de 9 es claramente la que veo más coja. Y no lo digo tanto por el número de goles, -no me extrañaría que acabase con 25 goles entre todas las competiciones-, como a su limitada influencia en el juego de ataque.

En definitiva, entiendo las críticas ante la ausencia de Griezmann… yo también le pondría…, pero tras lo conseguido el año pasado (de acuerdo, estaba Costa con lo que implicaba), no me atrevo de manera categórica a afirmar que el Cholo se equivoca.

Ah, me equivoqué en lo que escribí sobre Mendes. Es cierto que sólo es propietario de1 jugador (el mexicano). Pero es representante, al menos. De Sául. Ahora entiendo mucho mejor que cada mes salgan noticias de que se quiere ir.