Inmediatez

Por mucho que uno intente engañarse refugiándose en esquinas proscritas, vivimos en un mundo sometido por la inmediatez. Ocurre en la sociedad, ocurre en la política, ocurre en los negocios y ocurre en el fútbol. La lícita búsqueda de la sencillez ha terminado acabando en una aceptación estúpida de la simpleza. Todo tiene que poderse explicar con discursos reconocibles, tópicos, baratos y, a ser posible, antagónicos. Hasta los juegos de azar, los sorteos y la divina providencia. Lo que no es éxito es fracaso. Lo que no es maravilloso es una mierda. Si Neymar hubiese tirado la falta a la grada y a la jugada siguiente Jackson hubiese empalado bien el balón (como se supone que suele hacer), el Atleti sería hoy un equipo maravilloso, un grande de Europa, aspirante a todo y que jugó de manera "inteligente". Como el balón de Neymar fue a la escuadra y minutos más tarde el mejor jugador del mundo aprovechó una serie de malos despejes (y la suerte de los rechaces) para meter gol, resulta que el Atleti genera dudas, fue cobarde, timorato, sus flamantes nuevas figuras una gran mentira y “todo” tiene el tufo del fracaso. 

La afición a un equipo de fútbol se está convirtiendo irremediablemente en un egoísta ejercicio de onanismo. Después de mí el diluvio, como decía Luis XV. Dócilmente adoctrinados por las fuerzas mediáticas que reparten el dinero de la tarta, el aficionado estándar adopta los esquemas binarios propuestos por los gurús y analiza la vida mirándose un ombligo, el suyo, sobre el que supuestamente gira el universo. Como decía Cicerón, el egoísta se ama a sí mismo sin rivales. El resto no cuenta. Sea el campeón de Europa o el tercer equipo de Almendralejo. Da lo mismo. Es un esquema que funciona mediática (y comercialmente) para los protagonista de esa historia de fantasía (Madrid y Barça, claro) pero que dudo lo haga en equipos felizmente anclados a la realidad terrenal. Los aficionados Atleti parecen ahora querer adoptar esos mismos esquemas de inmediatez e intolerancia en los que no existe una forma lógica de explicar una derrota sin culpables. Nuevas formas de entender la afición en las que uno ya no busca encontrar la felicidad sino el placer inmediato. Creo que se equivocan. 

El Atleti ha perdido frente al FC Barcelona (¿o deberíamos decir que el FC Barcelona ha derrotado al Atleti?) porque primero el equipo blaugrana es, objetiva y subjetivamente, mejor y segundo porque los de Luis Enrique han tenido suerte (o claridad o chispa) en momentos críticos y puntuales del partido. La primera parte fue el típico Atleti-Barça contemporáneo. Los unos con el balón en la frontal del área rival, los otros corriendo detrás y cerrando espacios. 0-0. ¿Planteamiento cobarde del Cholo? No lo creo. Cuando Ter Stegen sacaba desde su portería la defensa rojiblanca estaba 40 metros fuera de su área y el Atleti presionaba en campo contrario como si le fuese la vida en ello (yo estaba en el campo y lo vi con estos sacáis). Valiente. El problema es que el Barça es el mejor equipo del mundo manejando el balón y si le funciona no hay mucho que hacer. Acaba encerrando al Atleti (y a cualquiera) en su propia área. No es voluntario sino una consecuencia. La única opción a la que puede agarrarse el equipo de Simeone en esas circunstancias es ser inteligente con el balón y salir muy rápido cuando recupera la pelota pero el Barça también lo sabe (son ya muchos años) y para ello ejerce una presión excelente sobre el primer jugador (punto flaco de los madrileños). Si el Atleti fuese capaz de superar esa primera línea de presión tendría muchas posibilidades de éxito pero la realidad es que no puede. No pudo. ¿Por qué? Pues porque Gabi no es ese jugador (aunque este año está mucho mejor), Tiago está demasiado atrás, Óliver sigue jugando constreñido y Koke está en un momento de forma muy bajo. Tampoco podía Arda el año pasado así que no no debe ser tan fácil. 

Independientemente de esa gran mentira de la posesión, la primera parte fue igualada y las oportunidades se repartieron. Tres clarísimas para el Barça (larguero, paradón de Oblak y rectificación de Giménez tras contraataque con suerte al recoger un rechace) dos para Torres (remata mal en los primeros minutos y encara mal al portero después). De las manos en el área no hablo porque en el campo nunca las veo bien. Me decepcionó la titularidad de Torres pero a toro pasado, para mí, fue el mejor de la primera parte y uno de los mejores del partido. Dio todo lo que tiene y eso le bastó para estar mejor que sus compañeros. 

La segunda parte empezó mejor para los de Simeone. Más intensos, con Griezmann en el partido, con Gabi muy fuerte… y con más balón. Y llegó el gol de Torres. Llorando. Por fe y coraje. Pero apenas unos segundos después empató Neymar. Clave. Letal. El plan se desmonta. Tiago se funde. Koke va a peor, los cambios no suman (ilusionante Carrasco, aunque fue de más a menos, inquietante lo de Jackson que salió demasiado frío, preocupante lo de Vietto)… y encima sale Messi. Si además le acompaña la suerte en los rechaces al argentino, no hay nada más que hacer. 

Me duele perder, pero no estoy preocupado. Veo los mismos problemas y las mismas virtudes en el equipo que antes de enfrentarnos al Barça. Me preocupa bastante más la ola de histerismo y ansiedad que observo en la grada o en las redes sociales, que cualquier aspecto táctico. La falta de memoria y el exceso de soberbia no son buenos compañeros de fatigas. Especialmente para nosotros. Un equipo como el Atleti, con esa larga tradición de ciclotimia e inestabilidad, debería agarrarse como una lapa a esta edad dorada del buen juicio. Con orgullo, con ilusión, con memoria y con paciencia. También con fe. Dejemos la inmediatez y el discurso del fracaso para los habitantes de las galaxias. Ciñámonos al plan. Caminemos felices por el suelo. Es más sano. Partido a partido. Les recuerdo además que así ganamos la liga.

@enniosotanaz

4 comments

Juan 14 sept. 2015 1:36:00

Leída la crónica y echado un vistazo a tu Time Line, veo que no pocos atléticos coinciden bastante con tu lectura… Bueno, no es mi caso…

También estuve en el Calderón, y no vi (en la primera parte) al Atleti “presionando en campo contrario como si le fuera la vida en ello”. Sinceramente. Es la primera vez desde que leo el blog, que discrepo de manera tan radical en la lectura del partido. Imagino que es saludable…

Vi al Atleti 3-4 veces esperar el saque de Ter Stegen cerca de la portería de éste. Es cierto. Así lo hizo también con el singular Pinto en la eliminatoria de UCL hace dos temporadas. Pero el sábado en el Calderón, me pareció más una “pose” que una carta de presentación. Doy por supuesto, quede claro, que fueron los jugadores los que se acomodaron… En cualquier caso, el equipo nunca me dio la sensación de creerse esa presión en campo contrario, y lo vi presto a resguardecerse a la mínima. Tampoco me pareció igualada la primera mitad. Más un monólogo del FCB, con alguna galopada de Torres. Decía Pepu el otro día que para que la presión sea buena, hay que atacar la bola y no acompañarla con la mirada. Salvando las lógicas distancias de ambos deportes, eso me pareció el otro día.

Pues bien, en mi opinión, en la segunda parte la cosa mejoró. Sin duda. El equipo sí que adelantó líneas de verdad. Creyéndoselo. Solo había que ver a Simeone, Gabi o Koke gesticulando a los compañeros… había que subir… Es algo que hemos visto otras veces… Primera parte timorata ( yo fui de los que empleó ese calificativo), y segunda, -imagino tras cholina en el vestuario- más agresiva y ambiciosa. Me viene a la cabeza San Mamés por ejemplo…

Dicho lo cual, orgullosísimo de cuerpo técnico y jugadores, de acuerdo contigo en lo de que algunos se ponen histéricos, en que Carrasco parece que apunta y despunta, o que también hubiese preferido a Jackson de inicio... Sigo sin ver a Torres de titular, pero su partido me pareció bueno y me alegro mucho por él, porque no puedo tenerle más simpatía.

A toro pasado, como bien escribes, también me atrevo a decir que creo que el estilo de Correa nos hubiese venido muy bien.

Pese a la discrepancia, un placer leerte. Saludos y a por los turcos.

Carmen Maestre Gil 14 sept. 2015 3:55:00

Pues como casi siempre estoy completamente de acuerdo con la crónica, además hemos visto el mismo partido.

La primera parte pata mí fue igualada, tan igualada como sosa y aburrida, si en este deporte puntuara la posesión inútil, el Barcelona hubiera ganado por goleada, pero si lo que puntuara fuera el saber controlar esa presión, el Atleti habría sido el ganador.


Perdimos contra el Barcelona por varias razones:

- Porque tienen el mejor equipo del mundo y siempre es posible perder contra el mejor.

- Porque en lo que llevamos de liga Koke no está, porque para Óliver la presión del Barcelona quizás le venga grande y porque Gabi y Tiago no estuvieron bien en la distribución, por lo que no había salida.

- Y sobre todo porque el Barcelona tubo mucha suerte en los dos goles que nos metieron.


Sigo totalmente ilusionado con el equipo, se muy bien de donde venimos y lo que somos, tengo claro que estamos en el mejor momento de nuestra historia y estoy orgulloso de la plantilla, del cuerpo técnico y de Periodistas, (con mayúsculas), como Ennio que saben captar y contar la realidad rojiblanca.


Saludos

Ennio Sotanaz 14 sept. 2015 9:25:00

Está bien discrepar, Juan. De eso se trata. Sin embargo varias horas después sigo convencido de lo que escribí y sigo pensando que, dejando la suerte al margen, el resultado del partido fue más mérito del Barça que demérito del Atleti.

Muchas gracias por tus palabras, Carmen. Yo también creo que estamos en el mejor momento de nuestra historia (al menos que yo haya conocido) pero me preocupa que no seamos capaces de disfrutarlo.

Un abrazo y gracias a los dos por vuestro comentario.

Anónimo 14 sept. 2015 17:22:00

Rentabilidades pasadas no garantizan rentabilidades futuras. (Entiéndase rentabilidad como competir los campeonatos de verdad)

Eso es lo que esá ocurriendo con Simeone. Soy de los que cree que debió irse al terminar la temporada en la que fuímos campeones de liga y subcampeones de Europa. Simeone es de esas personas que no aprende de los errores que comete, o esa impresión me da. Sus planteamientos ante equipos grandes son temerosos. Lo va anticipando con sus declaraciones en los días previos. No le pido campeonatos, le pido que compita de verdad y que no haga florituras verbales para calmar a la prensa rojiblanca, que también existe, y a la afición rojiblanca.

Nunca pitaré al entrenador ni a los jugadores durante el partido. Lo haré si creo que lo merecen después del partido. Sé que venimos de épocas negras con Manzano, Bianchi... pero eso no justifica todo lo que haga Simeone.
Lleva razón en cuanto a la impaciencia pero Simeone conmigo la ha agotado. Es recurrente en sus errores. Eso sí, estará en mi recuerdo el día que se vaya. Ojalá sea dentro de mucho tiempo, significaría que estoy equivocado, y el Atlético seguiría con esta racha de éxitos de estos últimos años.

Gracias por dejarme opinar.