¿He dicho canción?

Hay dos formas de entender lo que es una canción. Una sucesión ordenada de notas musicales susceptible de entretenerte durante tres minutos o algo capaz de hacerte feliz o desgraciado (o las dos cosas a la vez) mientras, en esos mismos tres minutos, te cambia la existencia. Podrán surgir dudas sobre cuál de las dos formas es la correcta, la más inteligente o la más sensata pero tengo muy claro cuál es la mía. 

¿He dicho canción? Quería decir la vida.

Desde la noche del sábado un puñado de amigos y personas cercanas han intentado explicarme con argumentos irrebatibles lo absurdo de mi forma de tomarme las cosas. Lo vulnerable que me hace. Lo irracional que es vincular tu vida a conceptos que no controlas y que de hecho no están técnicamente vinculados contigo. Lo estúpido que es sufrir por aspectos que formalmente no son relevantes en absoluto. Lo ingenuo que es seguir creyendo en lo que sabes que es casi imposible de creer. Lo insensato que es agarrarse a ese “casi” y hacerlo además con alegría. Lo poco inteligente que es exponerse desprotegido a que te hagan daño cuando sabes que no hace falta, que nadie te lo pide, que nadie te lo va a agradecer y que en ningún caso vas a sacar nada a cambio. Lo poco elegante que es exagerar. Lo tonto que es sufrir gratuitamente. Lo sumamente ordinario que resulta ser un tipo cargado de incoherencias. Lo fácil que sería vivir tranquilo. 

Yo les miro con esa mirada forzada que saco cuando quiero ocultar mi interior y les digo que tienen razón. Y se lo digo porque la tienen. 

Tengo un título de ingeniero así que estoy acostumbrado a demostrar cosas de forma tangible. Conozco el pragmatismo y sé manejarlo. Estoy acostumbrado a no perder el tiempo tratando de entender determinados términos de una ecuación que no son relevantes para el resultado final. Conozco el tipo de simplificaciones que hay que hacer para que las cosas funcionen y soy capaz de aplicar a mi vida cotidiana términos abstractos como la eficacia o la eficiencia. Pero tengo un gran problema. Me cuesta entender que las cosas que me importan en la vida funcionan como un motor de dos tiempos o una cuenta de valores.

Yo no quiero tener una pareja. No la necesito. Yo quiero estar enamorado de alguien que se enamore de mí. Tengo la inteligencia suficiente para saber que es algo que no se puede garantizar y que, llegado el caso, puede incluso suponer un completo desastre pero es lo que quiero. Sea o no sea inteligente. No necesito conocer a mucha gente pero sí necesito tener amigos. Aun a riesgo de quedarme sin conocidos. Técnicamente no es fácil describir la diferencia (inténtenlo) pero irracionalmente la tengo clarísima. Es imposible perderte haciendo turismo organizado pero yo lo evito y prefiero viajar. Aun a riesgo de encontrarme perdido en un lugar desconocido. ¿Por qué? No lo sé, pero es la forma que voluntariamente he elegido para encontrar la felicidad. Necesito probar el pescado crudo para saber si me gusta. ¿Soy más que los demás? No lo sé, pero tampoco me quita el sueño. Sé que no soy menos. Es mi forma. Yo no necesito ganar la Champions para ser feliz. Yo quiero ser feliz ganando la Champions.

Hoy es un día complicado para los aficionados colchoneros. Heridos en el alma intentamos encontrar una metáfora que nos consuele o una frase ingeniosa que lo explique todo. No existe. Abollados por dentro nos debatimos en el debate intelectual de mostrarnos expansivos o taciturnos. Abiertos o cerrados. Risueños o apesadumbrados. Da igual. No gasten energías en elegir el disfraz con el que aparecer delante de esa sociedad infalible que nos juzga desde el estrado del ganador. No se lo merecen. Hagan lo que les pida el cuerpo sin pensar en las consecuencias. No acepten el consuelo de la franquicia porque no lo necesitamos. Nos ha ido siempre mucho mejor con la verdad por delante. No se crean esa leyenda de la sensatez y de la lógica porque son mentira. Simplificaciones de esa religión del pragmatismo que no tolera desviaciones que puedan afectar al mercado.

Nosotros sabemos que reír y llorar son siempre parte de lo mismo. Como ganar y perder. 

Nosotros somos del Atleti. 

Será por algo.

@enniosotanaz

13 comments

Gonzalo 30 may. 2016 12:46:00

Fue un placer conocerte en la grada el otro día, Ennio.
Excelente entrada, una vez más.
Hoy toca llorar y estar dolido pero con la convicción de estar en el bando correcto, al menos de los dos que había el otro día allí representados.
Un abrazo.

MA BR 30 may. 2016 13:17:00

Excelente como siempre, me siento muy identificado. Será que también soy ingeniero...

Anónimo 30 may. 2016 13:57:00

Buenas,

Me he quedado pensando acerca del post de Ennio y el comentario de Gonzalo.

Estoy de acuerdo en que agarrarse a frases de reafirmación y de autoayuda barata es estúpido porque se pretende sublimar la tristeza cuando hay que estar así, arrastrado.

Ahora bien, no podría afirmar que esté en el lado correcto. Estamos en éste. Nos hace felices y damos las gracias por ser del Aleti. Ahora bien, ellos pensarán otro tanto porque también les hace felices etc.

Me reconozco en la relación emocional que tengo con el Aleti. Pase lo que pase, uno es del Aleti. No concibo no-serlo. Yo me defino por muchas cosas y una de las que digo siempre es que soy del Aleti porque serlo de la manera en que lo soy me define. Todos los adjetivos que uno quiera y, además, del Aleti. De ahí que conceptualmente no pueda comprender a uno del Madrid porque no entiendo la raíz de su sentimiento. En general -desde luego- su naturaleza viene marcada desde la comparación cuando no desde la contraposición. No puedo valorar – y me niego– a valorar el sentimiento del fútbol desde ese punto de partida porque además de no mensurable es que no es incondicional. Como bien dices, la convicción la tenemos pero más bien porque el camino hasta llegar a esa convicción es previa al resultado –daría igual si se gana o si se pierde– y no al revés por lo que en el fondo el perder nos reafirma en el sentimiento del Atleti. No por ser el pupas ni tonterías de ese tipo sino más bien porque uno no deja tirado a quien quieres y uno hace suyo el dolor ajeno ya que también eres tu. Y el Aleti soy yo. Juanfran soy yo.

Ennio dice que somos felices al ganar la champions. Claro que sí pero, como bien dice, somos felices aún no habiéndola ganado.

Dicho eso, estoy hecho una pena. Vaya mierda.

Nota.- muchas gracias por el texto. Ennio, mi disfraz es adelantarme a cualquier comentario al darles la enhorabuena para que no entren en el juego del yo más, de cuantificar un sentimiento.

Segunda nota.- dejemos reposar el fútbol hasta septiembre. España no me interesa lo más mínimo porque no es parte de mí.

Un cordial saludo,


Maqrol

Gonzalo 30 may. 2016 14:17:00

Estimado Maqrol.
Quizá no me he expresado bien o no te he entendido bien lo que has puesto (discúlpame pero hoy estoy especialmente espeso).
Cuando digo que tengo esa convicción es porque lo pienso de verdad, obviamente no es una verdad absoluta. Ellos pensarán que la vida es mucho más apasionante presumiendo de sus copas, o cambiando la primera persona del plural por la tercera según convenga en función de los resultados. A nosotros, eso nos es absolutamente imposible. Y por eso estamos tan dolidos en días como hoy. Yo tampoco concibo nada de mi vida sin el Atleti, es más, diría que el Atleti es la vida misma. Por eso es tan puñetera y caprichosa. La guapa no se va con el que podemos pensar que lo merece o es el bueno. Se va con el que tiene pasta, es arrogante, tramposo, y además farda de ello. Y por eso duele tanto, no por perder un partido. Yo tengo 38 años y me descompuse como jamás en un estadio de fútbol, pero no cuando se acabó el sueño en el momento del quinto penalti, sino cuando vi a un currante de este oficio del fútbol, venir a nuestro fondo derrumbado a pedirnos perdón. Lloraba de rabia porque me pareció taaaan injusto que ese peso lo tuviera que soportar un tipo cuyos valores me representan tanto mientras los que hacen teatro celebraban a 100 metros de distancia, que no pude soportarlo. Y ante ese dolor, no podemos más que estar de duelo. A algunos nos costará más que a otros pero es lo que toca. Eso sí, juntos, orgullosos y convencidos.
Un abrazo.

Jesus M 30 may. 2016 23:30:00

Tengo el alma como un gorrión empapado, en un alfeizar, una tarde de lluvia torrencial, pero una cosa no quita la otra, quicir,,, no pierdo la perspectiva de las cosas, ni con euforia ni con dolor, yo siempre miro hacia adelante, un runner de fondo de la vida, el esfuerzo del camino siempre hace mas grata la llegada a la meta, además le lo hermoso que es ese camino,,, mas recuerdos, mas sensaciones, mas sabores.
Mi fé sigue intacta con Simeone, igual ahora que antes de jugar en Lisboa, así vengan 6 Lisboas mas con el mismo final, no cambio un ápice todo lo vivido, porque de que estamos hablando?, señor, hablamos de que estamos.

Mas que nunca, abrazos colchoneros a todos los nuestros.

Jesus.

Anónimo 31 may. 2016 1:56:00

Hola Gonzalo,

Estoy de acuerdo en esencia con tu mensaje. Solo trataba de racionalizar un sentimiento, algo que ya es de por sí complicado, sino porque además trataba de entender al Madrid. Me parece incomprensible. Como bien decis, mucha gente trata de quitarle importancia, pero el caso es que no nos comprenden como yo no les entiendo a ellos.

No te disculpes que el espeso he sido yo. A ver si un día de estos me animo y trato de ser más claro.

Un abrazo,

Maqrol

Anónimo 31 may. 2016 3:21:00

Me debato entre limitarme a aplaudir(te), por una entrada especialmente brillante, o aprovechar y extenderme.
Brevemente, te diré que en mi caso se agolpan los sentimientos de orgullo, desolación (sobre todo por entrenador y jugadores) y rabia por el arbitraje sufrido. Y no necesariamente por este orden.
No ahondaré en esto último porque ni tú, ni ninguna de las personas q ha dejado su comentario lo ha hecho, y puede parecer de mal gusto o de peor perdedor. Pero haría varias reflexiones al respecto. Dejémoslo en que quien siembra, recoge en definitiva.
Solo una cosa más. Estas experiencias me siguen dejando claro que el premio no es un trofeo, sino ser del Atleti. Tanto por el mayor mérito que tienen sus títulos, como por la manera de querer que tiene el aficionado al club.
En definitiva, si puedo, seguiré viajando detrás del Atleti, tal y como he hecho hasta ahora. A todos lados. Me encanta.
Gracias por tu tiempo, Ennio. Aunque solo sea un hobby, ojalâ algùn intrépido Quijote te proponga escribir algún día un libro. Estoy seguro de tu éxito. Un abrazo.

Juan 31 may. 2016 3:23:00

Soy Juan. No sé por qué no ha salido el nombre

Carlos 31 may. 2016 10:04:00
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Carlos 31 may. 2016 11:23:00

Ennio una vez másla enhorabuena y aplauso. Estaba esperando como agua de mayo tu post. Ayuda mucho más de lo que te puedas imaginar. Yo estoy completamente hundido al ver que puta y cruel es la naturaleza humana, están utilizando a mi niño de 4 años recién cumplidos sin conocimiento ni culpa para hundirme. Viendo el partido con todos mis amigos cuando marca ramos me veo de repente a mi niño con la equipacion de Ramos tragò todo el partido con eso a pesar de que nunca lo había visto antes con nada del Madrid. Todo el domingo con la equipacion dichosa tragò también y ayer cuando vuelvo a casa esperando a mis niños después de un día muy duro me encuentro a mi niño otra vez con la equipacion de las narices, ya estalló le quitó la equipacion. Encima soy un ultra que no respeta los sentimientos del niño. Este partido me va a hacer plantearme muchas cosas y tomar decisiones. Por suerte mi niña hizo algo parecido a lo de foto de tus niños. Pero claro ya tiene 8 años se da más cuenta de las cosas y no es tan fácil para ser utilizada como arma arrojadiza.
Decirte cómo al principio que tu blog me está ayudando a superar todo esto. Un abrazo y muchas gracias por seguir escribiendo a pesar del mal momento que estamos viviendo todos.

Carlos Lopez 1 jun. 2016 23:16:00
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Carlos Lopez 1 jun. 2016 23:21:00

Amén. Sobran las frases "de madre"..
Guardaos los pésames. Gracias, pero no los quieren.

Entonces, ¿qué le diría yo a un atlético? Nada.

Más o menos asi:

http://www.opiniondedeportes.com/2016/06/que-le-diria-a-un-atletico.html

Carlos 2 jun. 2016 10:56:00

¿Qué le diría yo a un atlético?

Guardaos los pésames. Gracias, pero no los quieren.

Entonces, ¿qué le diría yo a un atlético? Nada.

http://www.opiniondedeportes.com/2016/06/que-le-diria-a-un-atletico.html