Miedo y asco (Valencia - At. Madrid)

Decía Julio Cerón que la verdad siempre resplandece al final, cuando ya se ha ido todo el mundo y por eso yo voy a esperar hasta el final, al verdadero final que llegará cuando se finiquite definitivamente esta temporada, para sacar las conclusiones definitivas.

Aun así el análisis de lo que ha sido esta temporada 2007-2008 creo que es fácil hacerlo porque se ha escrito a si mismo a lo largo y ancho de las 38 jornadas de ligas (más los partidos de intertoto, copa y UEFA). No me refiero ni a mi crónicas (más o menos acertadas), ni a los resúmenes de televisión que amablemente manipulaba para todos nosotros los adalides de este nuevo periodismo-espectáculo que nos asola, ni a las “amables” crónicas jibarizadas que como destellos aparecían el los diarios (no sé si de forma consciente o inconsciente por sus autores) sino más bien a la crónica que se ha escrito sobre el césped de los campos sobre los que se ha paseado, con más pena que gloria, el escudo del atlético de Madrid. Esa es la única y auténtica verdad que debería quedar para todo el mundo.

Atendiendo exclusivamente a esa verdad, a nuestro equipo y al juego desplegado, olvidándonos de los demás equipos, de los resultados y la cantidad de estupideces que se han dicho desde los medios de comunicación, el resultado de nuestro equipo se puede definir, siendo generosos, solamente como lamentable. Todo lo demás desde luego es discutible. Lo que ha hecho nuestro equipo sobre el campo esta temporada evidentemente no.

Esperaré por tanto a ver que decide hacer nuestra directiva en los próximos días con este presunto proyecto deportivo que no es otra cosa que un desafinado elogio a la insensatez, a la mediocridad, a la cobardía y sobre todo al más gusto.

En cuanto al partido de hoy poco que hablar (o mucho si de simbolismo se trata). Nuestro equipo ha vuelto a ejecutar un partido bochornoso lo cual, lamentablemente, ya supone ninguna noticia. El atlético de Madrid de Aguirre juega muy mal al fútbol (realmente ni siquiera juega) y lo hace con una actitud cobarde, unas pretensiones ramplonas y un orgullo capado. Si a eso se la añade la intrascendencia del resultado y por lo tanto la falta de ganas, lo único de lo que no ha carecido en mi opinión este equipo, el resultado más que bochornoso se transforma en ridículo. La primera parte del partido de hoy ha sido patética, ridícula y vergonzosa. Intolerable para cualquier equipo que salte al campo con ese escudo. El Valencia, que recordemos se jugaba lo mismo que nosotros: nada, ha mareado con crueldad y violencia a nuestro equipo hasta cotas que podían haber dejado un resultado en el descanso ciertamente humillante. Ya sabemos que eso de la humillación es algo Javier Aguirre no entiende cuando tiene que ver con nuestro equipo (recordemos como reaccionó el año pasado ante el 0-6 frente al Barça) pero si lo entendemos los verdaderos atléticos, los que pagamos religiosamente el abono año tras año y doy fe que duele.

Debió verlo tan sumamente mal nuestro "entrenador" que tras el descanso decidió sacar a lo único que ha hecho que este equipo esté situado al final de la liga en la cuarta plaza: el Kun Agüero. Con él en el campo se consiguió maquillar no solo tímidamente el resultado sino la imagen de un equipo otrora digno y respetable.

El partido no merece mayores comentarios así que no se los voy a dar.

Además, según estoy escribiendo esto acabo de escuchar a Javier Aguirre en la rueda de prensa decir que ha tomado la decisión de quedarse en el equipo. Prefiero no sacar conclusiones precipitadas y como he prometido al principio esperaré a que todo este claro y finiquitado para dar por cerrada esta temporada en cuanto a mi incontinencia lírica. Ahora bien, reconozco que me ha entrado dolor de estomago al escucharlo y que los niveles de indignación, intolerancia, vehemencia y cabreo me está subiendo por momentos.

Me quedo aquí porque no puedo seguir. Me quedo sin fuerzas y sin ganas. Según estoy escuchando a este tipo en rueda de prensa me doy pena por seguir aguantando esta mentira y por ser tan estúpido de malgastar mi tiempo en algo que no merece la pena. Mi cabeza ahora mismo se debate entre seguir soñando o mandarlo todo a freír espárragos. Entre seguir peleándome con la gente que atenta contra la imagen que yo tengo del atlético de Madrid o empezar a decir definitivamente que no me gusta el fútbol. Entre seguir manteniendo en el ciberespacio mi pequeño rinconcito de activismo colchonero o dedicar mi tiempo y esfuerzo a temas que merezcan algo más la pena. Entre seguir gritando y peleando por recuperar el club a manos de los que los quieren o dejarlo morir en brazos de sus raptores y los palmeros que se estudian por las mañanas el MARCA. Entre seguir soñando o dejar de dormir para evitar definitivamente tener pesadillas. Entre renovar mi abono o gastar el mismo dinero para pagar una virtual cura de rehabilitación que me cure de esta droga que me hace pensar que el Atlético de Madrid todavía existe.

Decía Henry Ford que el fracaso es una gran oportunidad para empezar otra vez con más inteligencia. Si los señores que dilapidan lo que queda de mi equipo no se aplican esta reflexión (que atendiendo a su proverbial negligencia parece evidente que no quieren hacerlo) tendré que hacerlo yo.

6 comments

AlfonB 18 may. 2008 21:44:00

. "Ahora bien, reconozco que me ha entrado dolor de estomago al escucharlo y que los niveles de indignación, intolerancia, vehemencia y cabreo me está subiendo por momentos".


Hago mias tus palabras al respecto, sobre la continuidad de este pseudoentrenador.

Un saludo.

joseluis 18 may. 2008 22:41:00

Pues si se confirma que continúa Aguirre (y lógicamente el Pitarch de los cojones), para el año que viene ya queda un abono libre...

Paso.

Billie 19 may. 2008 18:36:00
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Billie 19 may. 2008 18:37:00

Hay que seguir al pie del cañón. Si te silencian a ti, quedará uno menos. No sé cuánto aguantaremos pero hay que seguir. A ti que le gustan tanto las citas le dejo una de Donoso Cortés. "Y no se me diga que, si el vencimiento es seguro, la lucha es excusada; porque, en primer lugar, la lucha puede aplazar la catástrofe, y en segundo lugar, la lucha es un deber y no una especulación para los que nos preciamos de católicos. Demos gracias a Dios de habernos otorgado el combate, y no pidamos sobre la gracia del combate la gracia del triunfo a aquel que en su bondad infinita reserva a los que combaten bien por su causa una recompensa mayor que la victoria".Saludos y ¡Aupa Atleti!

Ennio Sotanaz 19 may. 2008 23:45:00

alfonb, Gracias. Siempre reconforta ver que no estás sólo.

Jose luis, no te puedo culpar. Tienes todo la razón para hacerlo. A mi es lo que me pide el cuerpo pero siempre pienso que Aguirre se pirará algún día y yo seguiré aquí igual que estaba antes de su llegada. Es lo único que me hace pensar en volver el año que viene.

Billie, gracias por la cita. Sabes darme donde me duele... ;-)
La verdad es que estoy muy jodido con lo que está ocurriendo. No pensé que al final tuvieran los santos cojones de seguir con la misma estafa. Sigo pensando que en algún momento saldrá alguien para decir que Aguirre está fuera... pero según pasan las horas veo que vuelvo a ser un ingenuo.
Un ingenuo que se desespera viendo la reacción pasota y complice de la masa atlética. ¿De verdad sigue existiendo el Atlético de Madrid?

Billie 20 may. 2008 9:49:00

Decía Gabriel Marcel, si no me equivoco que el recuerdo es capaz de vencer a la muerte, o algo así, porque recordando volvemos a hacer presente al que nos falta. Mientras el Atleti siga vivo, aún habrá esperanza pero si estos pseudoatléticos que nos maldirigen y esos pseudoaficionados siguen aplaudiéndolo todo y justificándolo todo se acabó. Es triste pero sólo quedan un puñado de blogs a los que recurrir para recordar lo que era el Atleti. En todo caso, se empieza a hacer algo, poco pero algo. Yo tengo fe.

P.D.: Ayer oí a tu amigo mejicano en Onda Cero, terrible, es evidente que no puede ser el entrenador del equipo. Se le escapó que Agüero marchará a un grande, con el tiempo, porque es ley de vida. Lo cual deja claro que él no se ve capaz de hacer un gran atleti, ni se lo plantea. Se conforma con lo que ha hecho y eso no puede ser. No ha entendido lo que es el atleti, no tiene sitio. Saludos.