El día de Santo Tomás (At. Madrid 1 - Valencia 2)




"Las masas humanas más peligrosas son aquellas en cuyas venas ha sido inyectado el veneno del miedo.... del miedo al cambio." (Octavio Paz)

En el país vasco tienen por costumbre celebrar fervientemente el día de Santo Tomás, una festividad que tiene su origen en el día del año en el que los caseros que vivían alejados de las ciudades en las montañas, recluidos del mundanal ruido, bajaban a la urbe para vender los productos que habían producido. Acudir al estadio Vicente Calderón en estos días es para mí una especie de día de Santo Tomás en el que bajo desde mí particular caserío lejos de la realidad cotidiana para confundirme con la parroquia colchonera. Aislado de la prensa seria, que es la que marca la opinión mayoritaria de los españoles (colchoneros incluidos) y confundido con el efecto internet que no pasa un día sin que me plantee si todo esto es verdad o mentira, grande o pequeño, bueno o malo, el Calderón suele ser una buena forma de palpar realmente el sentimiento de la afición atlética. Antaño lo era y me gustaba así que me temo que hoy también debe serlo aunque no me guste. No suelo volver muy contento últimamente cada vez que se celebra este particular Santo Tomás. Hoy tampoco.

Una hora antes del partido el que suscribe estaba, por circunstancias que no vienen al caso, dando vueltas por os alrededores del Calderón y ese ha sido el mejor momento de la tarde. Buen día, buen tiempo y un ambiente tranquilo, raro pero muy agradable. Bajar hacia el Calderón viendo bufandas oro y verde en los puestos habituales era ya un logro. Los colores siguen siendo minoritarios (muy minoritarios) pero había mucha más gente con ellos que hace quince días. Otra gran señal. Faltaba sólo ver la reacción dentro del estadio que para mí es donde de debe echar el resto pero aquí se acabo la alegría. Podremos hacer las lecturas que queramos pero la realidad es que el estadio ha estado callado, como si fuese un partido más, hasta que el equipo se ha puesto por debajo en el marcador. Así de crudo. Así de triste. La sociedad española está dormida y anestesiada y la afición colchonera lo está también. En la misma medida. No somos especiales.

Vamos al partido. Antes de que se me olvide por meterme en otras historias debo decir (porque así lo siento) que me duele en el alma que el Valencia se lleve los tres puntos del Calderón. Algo a todas luces injusto y lamentable. Es repugnante que equipos miserables como el Valencia de Emery (y es importante quedarse con que digo de Emery, porque no tengo nada en contra del Valencia) ganen puntos. El Valencia ha salido al Calderón a especular, a practicar esa suerte de anti-fútbol que fascina a MA Gil, a perder tiempo y a abanderar ese fútbol caduco y casposo basado en la racanería y la trampa. Lamentable en cualquier equipo pero repugnante en plantillas bien hechas, equilibradas y con talento como la valenciana. Emery vete ya, pero vete del fútbol. Tú y todos los que son como tú.

Y es que el Atleti salió mucho mejor que en el 90% de las ocasiones. Rápido, animado, metido en el partido y con intensidad. Queriendo ganar el partido que es lo que normalmente no ocurre. A los tres minutos la presión arriba (esa que rara vez práctica este equipo) provoca un error en el defensa valenciana que aprovecha Reyes para de gran jugada abrir el marcador. Alegría en la grada. Los valencianos blanditos, romos y espesos dejaban que el Atleti siguiera dominando el partido con lo que se dieron buenos minutos de fútbol. Sin tirar cohetes el equipo estaba junto y dinámico, dando muestras de equipo y con esa seriedad que nunca tenemos. Desgraciadamente nuestro entrenador es de la escuela del fenómeno de Emery y lógicamente la cabra tira al monte. Los madrileños se metieron atrás mediada la primera parte y ahí se quedaron hasta que el valencia, que no había hecho nada hasta entonces y prácticamente sin despeinarse, nos empató el partido tras una jugada rápida por la izquierda que remata Joaquín en boca de gol. Es lo que tiene. Si te tiras toda la vida en tú área el balón está a muy poca distancia de tu propia portería con lo que es más fácil que llegue a colarse.

La segunda parte ya fue otra cosa más parecida a lo de siempre. Tiago agotado hace que el equipo parezca una castaña pilonga especialmente si aparece en escena su compañero en el medio, el ínclito Rául García que ha vuelto a mostrar al mundo el tipo de jugador que es. Roto en el centro y por tanto desconectado arriba aparecen también a relucir normalmente las actuaciones estelares de Perea o Valera que por supuesto hoy no podían faltar. Pero aun así el Atleti fue mejor claramente que un Valencia mediocre, cobarde y miserable que no exponía nada, que no jugaba a nada y que perdía tiempo en los cambios cuando quedaba media hora para terminar. El Atleti pudo ponerse por delante tras un penalty tan claro como absurdo cometido a Reyes pero el “bueno” de Forlan, que ni está ni se le espera, envió la pena máxima al poste.

A pocos minutos del final, con el Atleti lanzado en en el área contraria, un contrataque ruin del conjunto che deja un balón muerto en la frontal del área que Joaquín aprovecha metiendo el esférico muy cerca del poste izquierdo de De Gea haciendo el definitivo 2-1. A partir de entonces si se escucharon cánticos contra Gil y a favor de Quique (que yo quiero interpretar como una ironía contra Gil también porque no me entra en la cabeza que alguien pueda defender hoy la labor de Quique en este equipo) pero como otras veces una gran masa de abonados se dio la vuelta y se largó del estadio. Los gritos eran importantes pero no sé si masivos y lo que tengo claro es que no eran unánimes. Muy triste.

La batalla contra los Gil ni será rápida ni será fácil. Eso lo tengo claro. También tengo claro que necesitamos que estén remando los que hoy se iban del estadio o se quedaban en silencio. Lo que no tengo tan claro es que estén por la labor de hacerlo y mucho menos claro que es lo que tenemos que hacer para que toda esa masa de atléticos abran los ojos. Hoy por hoy es lo único que me quita el sueño.

5 comments

Cex 13 feb. 2011 0:30:00

El fenómeno antidirectiva yo lo comparo con el fenómeno «Perdidos». La serie gozó de un rotundo éxito en Internet pero en televisión fue un fracaso absoluto tanto en TVE como en Cuatro.

Lo cual me lleva a pensar que en Internet la gente, aún más que en otros medios, entra en los sitios para leer lo que quiere leer. En un medio realmente de masas como la televisión la gente pone más el piloto automático.

Por otro lado se podría pensar que la mayoría de la gente realmente hastiada de los Gil y Cerezo hace tiempo que desistió de acudir al Calderón.

Sino no cuadra que haya casi 11000 firmantes contra la directiva y en el estadio no se grite contra ellos hasta que no se va perdiendo.

En fin, siento vergüenza ajena de la afición del Atleti. ¿A qué está esperando?

Calderón hijo y compañía tienen que gastarse los cuartos para llegar y despertar a la afición adormecida.

Del partido no puedo decir nada porque no lo he visto.

P. D.: Estoy por ir el próximo partido a comprar una bufanda verde y oro. ¿Hay bastantes en los puestos o solo tienen alguna por si acaso? Es para no hacer el viaje en balde.

Emilio 13 feb. 2011 11:45:00

Gran entrada Ennio y muy grande lo de Cex comparando el fenómeno perdidos con el de la prensa nuestra de cada día.

Un saludo.

Ennio Sotanaz 13 feb. 2011 22:23:00

Cex, está bien traída la analogía con Lost pero me he asustado al leerlo porque personalmente considero Lost (y la vi enterita a la vez que los americanos) una de las mayores tomaduras de pelo de la historia de la televisión. Es muy humillante esperar seis años a descubrir que se estaban descojonando de ti. La analogía también se aguanta desde ese punto de vista pero espero por lo menos que no acabe igual.

Este tipo de movimiento de espaldas al circo mediático son lentos y tortuosos. La gente se sumará cuando todo esté mascadito, tenga nombre y el de al lado también lo haga. Así somos los españoles contemporáneos.

Ayer era muy fácil pillar bufandas oro y verde. No es que fuese masivo pero estaban en casi todos los puestos lo cual es muy buena señal.

Gracias Emilio,

Saludos,

memoriasdeunatletico 14 feb. 2011 16:16:00

Es sorprendente (por decirlo finamente) que, cuando todo estamos viendo eltremendo poder que están adquiriendo las redes sociales en fenómenos a nivel mundial, todavía haya gente que pregunte, como me pasó el sábado: "¿Qué significa esa bufanda?"

Wario 15 feb. 2011 0:20:00

Buena entrada Ennio.

Por si a alguien le interesa mi punto de vista, yo creo que no se gritó antes por intentar que el equipo no se descentrara pero mi pregunta es: ¿se hubiera gritado al final si hubiéramos ganado? Desgraciadamente, creo que no.

Lo de Quique yo lo veo bien. La temporada pasada cogió un equipo mediocre y lo hizo campeón, a costa de ridiculizarnos cada domingo en Liga, pero campeones al fin y al cabo.

Esta temporada le quitan a Jurado en la jornada 1, que no era el 10 que llevamos buscando 10 años, pero algo mejor que Assunçao, Raúl, Elías... ya era.

Luego se marcha Simao y traen a Juanfran que, para mi, está lejos del nivel del portugués.

Yo creo que entre Gilmar, Pitarch, el productor de cine y Quique, este último es el que menos culpa tiene.



Saludos desde Paseo Melancólicos