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Casillas y Teixeira, tándem letal (At. Madrid 1 - R. Madrid 2)




La particular y conflictiva historia de nuestro país, los complejos patrios, la peculiar forma de entender el triunfo en el subconsciente colectivo unido al vergonzoso paso que ha practicado nuestro fútbol desde las competiciones de clubes al multimillonario mundo del fútbol televisado para toda la galaxia, han creado un tremendo monstruo llamado Real Madrid. Un monstruo al que ya va a ser muy difícil controlar y que probablemente en un futuro cercano suponga la bandera del último golpe mortal a una cada vez más decadente, insulsa y aburrida liga española que a este paso desaparecerá.

El Real Madrid no sólo es el equipo que tiene el privilegio de no tener que ser Sociedad Anónima a pesar de albergar una deuda más brutal que la que todos los que fueron obligados a convertirse juntos, el que recibe dinero público para hacer sus enjuagues económicos y ampliaciones de patrimonio sin oposición, el que maneja el presupuesto más alto (cuatriplicando el tercer presupuesto de la liga así da escalofríos pensar la diferencia con el resto), el que tiene a los jugadores más caros del mundo (alguno sin jugar) y el que paga los sueldos más altos de la vía láctea, sino que también es el que ha creado una red economico-mediática que llega a todos los poros de la piel de toro y que a modo de Ministerio de la Verdad crea o destruye la realidad a su conveniencia. Un ejercicio de especulación urbana vomitivo es transformado en una magistral operación empresarial, el despilfarro constante de millones en jugadores que van y vienen dejando más pufos que legado es una muestra de poderío, el tipo más elegante que se ha sentado en el banquillo vikingo es una suerte de delincuente mientras que el insultante y mohíno engreído generador constante de violencia que está ahora es el paradigma del señorío. El preciosista y espectacular juego del Barcelona “aburre” (Siro López Dixit) y el catenaccio tacticista posmoderno e industrial que práctica Mourinho (y que trata de imitar muy mal nuestro Quique Sánchez Flores) es para ese eufemismo llamado “opinión pública” muchas veces la transformación en fútbol de la Capilla Sixtina. En ese engrudo casi hasta pasa desapercibido que un genocida como Pepe, que en un país sensato estaría apartado del fútbol y probablemente internado en un centro especializado, pase como un tipo de “pundonor”. Mientras sus brotes psicóticos se diluyen en en la inmensidad de la actualidad un empujón al pobre de Cristiano Ronaldo ocupa las portadas de prensa y telediarios hasta el siguiente hito. No hablemos ya de un agarrón no pitado. El árbitro causante de no expulsar a Pepe no se sabe quien es pero el árbitro culpable de no expulsar a quien osó quitarle la gomina del pelo al señor Ronaldo es conocido más allá de la puerta de Tanhausen.

Y eso lo saben los árbitros.

Probablemente el Madrid hubiese ganado igual de haber en el campo un árbitro decente, digno y con un mínimo de vergüenza y escrúpulos pero la realidad es que ayer no lo hubo y la realidad es que, estando el madrid de por medio, es difícil que exista. En los últimos años el Madrid no ha necesitado al árbitro para ganar pero siempre que la cosa se ponía cercana a estar tensa ahí estaba el trencilla para recordar las reglas del juego. Es paradógico y repugnante sin embargo que quien más se queje de los árbitros sea precisamente el equipo que ha construido una gloriosa leyenda cimentado en ellos. Hoy no puedo estar más de acuerdo con Mourinho, los dos mejores jugadores de Real Madrid en el campo fueron Casillas y el árbitro (por ese orden).

El Atlético de Madrid no obstante perdió por enésima vez contra los madridistas por una concatenación de cosas y para ser justos lo hizo antes de que el árbitro pusiese su granito de arena. Para empezar normalmente los derbis de los últimos años enfrentan a un equipo que se lo juega todo (los blancos) con otro que no se juegan nada (ni la honra, porque a la mitad de los nuestros nadie les ha explicado lo que significa el Madrid para un colchonero). Ayer era otro de esos días y aunque el Atleti pareció salir enchufado el Madrid, que eso si que lo hace siempre y por eso están acostumbrados, salió más enchufado todavía. Si a una magnifica presión en el campo contrario (obra de Mourinho, hay que reconocerlo) se le une el canguelo que tradicionalmente tiene nuestra defensa cuanto enfrente está el Madrid, sobra dar más explicaciones para entender el fracaso. Es lamentable la falta de personalidad de nuestra defensa (no lo esperaba de Godín) pero es algo recurrente que no supera ningún entrenador, ni jugador. Alguien debería mirarlo porque lo mismo el problema está más arriba en lo que se transmite hacia abajo. Por eso, como viene siendo habitual en los derbis, a los diez minutos ya íbamos palmando (pase entre líneas, defensa de porcelana, Benzema que la para y gol). Eso si, el gol viene de un error lamentable de Elías, otro error lamentable de la dirección deportiva transformado en otro error lamentable del “listo” de nuestro entrenador que lo pone de titular para demostrarle al mundo que todos somos gilipollas menos él. Elias no ha hecho nada para jugar de titular en este equipo (y menos en una banda). Koke si. Juanfran no lo sabemos porque Quique no le deja. El marisabidillo de nuestro entrenador dio una ventaja estúpida al colocar a Elías en el once. Un Elías que más allá de los errores, la insultante lentitud y estar siempre fuera de sitio no hizo absolutamente nada.

Pero a pesar del gol el Atleti, con los 9 que tenía en el campo (Forlán y Elías no estaban) ser fueron a por el partido y más por orgullo del tridente Tiago-Kun-Reyes (y ojo, un Mario Suárez que realizó un gran partido) que por otra cosa si hicieron con el control del partido teniendo buenas ocasiones que como siempre Casillas (que tiene la mala costumbre de hacer su mejor partido del año en el Calderón) desbarató. ¿Ansiedad, obcecación, mala suerte? No lo sé pero es frustrante ver como pasa lo mismo año tras años con el portero de la selección.

Es entonces cuando apareció el árbitro. El Madrid de Mourinho es un equipo eminentemente físico que basa su éxito en un rigor táctico grande y derroche físico tremendo, especialmente en la presión. Esto hace que sus jugadores marchen al límite y en ocasiones como la de ayer, que tras el gol perdieron el control y los colchonero se fueron para arriba, el límite estaba más allá. Si fuese al revés, en el minuto 30 el Atleti hubiese tenido siete tarjetas amarillas que hubiesen condicionado su agresiva forma de jugar teniendo que encoger la pierna. En el caso del Madrid no es así sino todo lo contrario. Se crecen ante la impunidad. Ellos pueden jugar al límite (y más allá) sin miedo y sin problemas. Donde no llegaba la anticipación llegaba un empujón, un codazo, una falta,... Así mientras el Atleti se estrellaba con el reglamento virtual teniendo que jugar contra doce, el madrid se envalentonaba en su destrucción y contrataque. Hasta que llegó el segundo en otra lamentable acción defensiva colchonera. Marcelo deja sentado a su rival moviendo la cintura da el pase de la muerte, remata Ozil y marca. Injusto resultado para una partido en el que el Madrid era infinitamente superior... pero no lo había demostrado.

Aun así, en contra de lo que intuyo dirán las crónicas de los expertos, la segunda parte volvió a ser todavía más colchonera espoleado por la explosiva salida de Koke (lamentable que empezase en el banquillo) y la solidaria entrega de un Kun magistral y batallador que sin embargo, como le ocurría a Torres, está gafado con Casillas. Cuando a los diez minutos de la segunda parte marró un mano a mano clarísimo con Casillas la grada supo que no había nada que hacer. Las ocasiones siguieron llegando pero sólo a falta de cinco minutos Agüero consiguió a base de fuerza perforar la portería blanca. Demasiado poco tiempo para la remontada.

Hace tiempo que vivo al margen de la prensa deportiva oficial (y así pienso seguir) así que dudo que mi crónica tenga algo que ver con lo que salga en los papeles, esos que siempre está de alguna forma manchados de merengue. No vean sin embargo en mis palabras un ejercicio de victimismo o fanatismo porque no lo es (echen un vistazo al resto crónicas de derbis, las de este año sin ir más lejos, para comparar). Piensen que a diferencia de la prensa seria yo creo que Mourinho es un mal educado consentido, que el Barça juega infinitamente mejor, que Cristiano Ronaldo es un engreído estúpido y sin gracia, que Pellegrini es un señor y que Florentino es un listo que disfraza el concepto de mafioso. Puede sin embargo que esté equivocado.

2 comments

Carlos 20 mar. 2011 15:22:00

100 % de acuerdo.Mientras la pseudo-prensa-deportiva siga colocando en el escaparate los supuestos errores contra SU EQUIPO(hoy en las portadas sólo se destacará el presunto penalty a Cristiano,jugada que,curiosamente terminó en gol)y ninguneando las ayudas,los árbitros no se sentirán libres(cobardía por su parte)para juzgar con equidad.

En lo deportivo,de acuerdo también en lo de nuestra defensa.No sé cuantos años.y no sé cuantos cientos de millones de €. después,la diferencia,las más de las veces en los derbys,la vienen marcando los 5 de atrás(porteros incluídos).El Madrid no fabrica en el medio más que el Atleti,ni creo que tenga mejores delanteros que los nuestros.Ahora bien,su defensa no regala,y su portero para hasta lo imparable.Es curioso que se hable tanto de la fiferencia de "pegada",cuando,al menos para mí,son los menos mediáticos los que acaban decidiendo estos partidos.

FERNANDO SANCHEZ POSTIGO 20 mar. 2011 15:28:00

la vida sigue igual por el Calderón. Los Giles y los Cerezos se ríen de todos, los árbitros pitan en contra, la afición (la mayoría) calla y nuestra defensa es peor que la de un Tercera REgional. Pasan los días y el Atleti continúa su camino hacia la tumba