Decíamos ayer...

UD Levante 1 - At. Madrid 1

Decíamos ayer que el Atleti es un equipo extraño. Particular en su historia y genuino en la forma de entender la vida por parte de la masa social que conforma el grueso de sus seguidores y que a la postre esconde la esencia de eso que llaman ser del Atlético de Madrid. Lo que ha sido siempre por la propia genética inconformista y a contracorriente de un club centenario pero desgraciadamente lo que en las últimas décadas es todavía más gracias a un nuevo y potente factor que se ha venido a sumar a la ecuación. El nuevo Atleti, el que sale en los periódicos, es un equipo mentiroso y oscurantista que dirigido por una familia de reconocida reputación y otra serie de siniestros personajes que se suman a la mascarada, emiten una imagen falsa, torcida y maleada de lo que ocurre dentro. Por eso es tan difícil hablar del Atlético de Madrid sin confundir las dos cosas: la esencia histórica y la caricatura que maneja Miguel ángel Gil. En cualquier caso deberíamos tratar todos de dejar clara la diferencia. 

Ayer, cuando sólo faltaba una hora para que llegase el día 20 de agosto, comenzaba la liga 2012/2013 para el Atlético de Madrid. Lo hacía en Valencia, en el campo del Levante, frente al equipo revelación del año pasado. Un equipo que descaradamente abraza con orgullo el esquema más básico de contrataque que se conoce y lo hace suyo con eficacia. Repliegue espartano y salida en vertical. El ABC del equipo modesto que tanto encandila a iletrados del fútbol como nuestro consejero delegado. Un esquema que en el equipo del Cabanyal, un ejemplo en tiempos de fútbol galáctico que estira al máximo un presupuesto ridículo, funciona a la perfección pero un esquema que es también conocido. Salida en tromba, gol tempranero y a jugar la contra. Así ganaron al Atleti el año pasado en el mismo sitio. Así han estado a punto de hacerlo esta vez. El Levante hizo lo que estaba en el guión y los 5 minutos ya iba por delante en el marcador. Indecisión en una efímera defensa colchonera que salió pensando en “hacer un buen papel”, un balón que queda suelto y remate de El Zhar que hace el primero. Con dos meses para preparar el partido, con un rival que no engaña a nadie, con todo por delante para hacer cosas importantes resulta tremendamente inquietante la salida atocinada del “nuevo” Atlético de Madrid. 

Pero es que llamar nuevo a este equipo es una ingenua osadía. El nuevo Atleti es el mismo Atleti pero mermado en sus efectivos. Sus tres fichajes: Emre, Cebolla y Cata entrarían con benevolencia en la categoría de fichajes de fondo de armario. Buenos fichajes si la idea era ampliar una plantilla que el año pasado se demostró corta. Malos fichajes si vienen a sustituir. Desgraciadamente vienen a eso, a sustituir. Cebolla es un Salvio sin juventud ni esperanza de progreso. No veo que mejore nada. Cata es un señor probablemente solvente que en cualquier momento dice que no puede más y se retira mientras que Domínguez era un muchacho internacional con una prometedora carrera por delante. Hemos perdido, como mínimo, potencial y valor de plantilla. Emre está por demostrar que pueda aportar algo más que lo que hizo por ejemplo Asunçao si Tiago, Gabi, Óliver Torres y hasta Raúl García juegan antes que él. No ganamos nada tampoco. A todo esto súmenle la ausencia de Diego y comprenderán esa sensación que tengo de que se ha caído el castillo de naipes. 

La, una vez más, desequilibrada plantilla del Atleti se presentaba esta vez en valencia sin laterales y Simeone tenía que tirar de imaginación desde el primer día e improvisar un esquema inédito con tres centrales y dos carrileros avanzados. No salió del todo mal el invento pero se vieron claros desajustes. Con el marcador en contra el Atleti se hizo con el balón y no lo soltó hasta el final. Buen síntoma pero no tengo claro que sea muy significativo teniendo en cuenta que el Levante lo provocaba. Refuerza mi sospecha el hecho de que Simeone, a pesar del dominio aplastante y jugar todo el partido en campo rival, no renunció nunca a los tres centrales ni lo que es peor, al doble pivote defensivo. El Atleti tenía el balón y lo circulaba pero a una velocidad indigna de un equipo que dice tener talento. Lento, previsible y plano. Así era el juego del Atleti comandado por un Gabi que no vale para dirigir un equipo que quiere ser protagonista y tener el balón y un Tiago que se apaga como una cerillita. Por la derecha Silvio se perdía en su galopante falta de ritmo y de partidos al igual que un desconocido Adrián que estuvo torpe e inédito todo el tiempo sobre el campo. Por la izquierda el Cebolla le ponía mucho "coraje y corazón" pero no era capaz de irse ni de su propia sombra. Es muy pronto para juzgar al jugador pero no me dio buenas vibraciones. Tengo la sensación de que ya he visto a este tipo de jugador. Falcao se perdía entre centrales rocosos pero su mayor enemigo era la distancia sideral que lo separaba del centro del campo colchonero. Eso y que nadie era capaz de ponerle un balón. ¿Les suena? Lo único que había en el campo que diese la ilusión de poder aportar algo distinto e imprevisible, algo de fútbol lo llaman, era turco y se llama Arda. Y lo hizo. Cuando él aparecía, y sin que realmente hiciese nada especial, uno se despertaba de ese indolente letargo que provocaba el juego Atlético y prestaba atención. Pasados 20 minutos el señor Turan agarró el balón, se hizo hueco en la frontal del área, miró hacia la portería y empaló el esférico en la red. Golazo. 

La segunda parte fue exactamente igual: juego cansino, plano y lento de los madrileños y cerrojazo especulativo de los levantinos. Ninguna ocasión de gol, a excepción de un trallazo al larguero de los granotas tras entrada criminal de Godin que se come a su rival y deja a la defensa vendida. Lo de siempre con Godin, vamos. Hasta que llegaron los refuerzos: Óliver Torres y el francés Kader. Muy significativo que los primeros cambios del cholo sean dos canteranos con ficha del equipo B pero más significativo todavía es que el equipo mejorase significativamente. Tiempo tendremos de analizar este punto que requiere una lectura reposada. La realidad es que Óliver no tiene rival en esta plantilla y que la falta de fútbol de creación en el Atleti es tan acuciante como evidente. Blanco y en botella. Triste y lamentable. 

Pero fue tarde y tampoco ayudó a la causa la ensalada de mediocentros que preparó el Cholo renegando de un segundo delantero por no quitar ese doble pivote defensivo que tanto daño está haciendo al Atlético de Madrid. Empate sin gracia que deja las mismas dudas que teníamos hace 48 horas y que son las mismas dudas que teníamos hace dos meses. Como decíamos ayer…más de lo mismo.

7 comments

cdelrui 20 ago. 2012 12:43:00

Bien vuelto, D. Ennio.
Entre bostezo y bostezo le comento que no quiero ver todavía la cosa tan mal. Tiempo tendré de pegarme el morrazo.
El equipo (¿?) tiene asumido su rol y un puntito en esa cancha de boxeo no está del todo mal, a pesar del sopor.
En cuanto a los dos canteranos, me pregunto si no será un toque de atención al vestuario. Veremos.
Lo dicho, Buenos dias.

Tomi Soprano 20 ago. 2012 14:33:00

Un poco duro en su crítica hacia el Cebolla. Yo sí que le tengo fe a este jugador. Y aunque ayer Oliver no estuvo a su nivel, estoy con usted en que es el mejor centrocampista que tiene ahora mismo el Atleti, y con bastante diferencia con respecto al resto.

Desesperante es cómo afronta siempre el Atleti este tipo de encuentros en sus primeros compases. Sencillamente desesperante. Y ojito a Courtois, que ha empezado empanado perdido. Cada balón colgado lateralmente es un puto vuelco al corazón y crea unos desajustes acojonantes en toda la defensa.

En fin. Yo, de todas formas, quiero ser optimista, y por lo tanto, no me queda más remedio que valorar el punto como relativamente positivo. Son las cosas que tiene el Atlético de Gil&Gil, está claro.

Un saludo.

Ennio Sotanaz 20 ago. 2012 17:24:00

Muchas gracias cdelrui. Yo tampoco quiero ser tan derrotista. De hecho el equipo tiene pinta de estar más hecho y de ser sólido. Lo que me duele es que es todo demasiado plano y que aquello que se necesita para salir del pelotón de la mediocridad y escaparse a por los de cabeza…no lo tenemos. O yo no lo veo.

Un honor y un placer verle por aquí mi admirado Tomi. No quiero ser categórico con el Cebolla. Es más bien una cuestión de sensaciones y ojalá esté equivocado. También vi lo de Courtois y me inquieta. Era lo que nos faltaba. Veremos.

Abrazos,

Anónimo 20 ago. 2012 17:41:00

Lo has clavado.

Alberu Beru 20 ago. 2012 18:47:00

Mas de lo mismo, en el Atleti, y en tus fantásticas crónicas.
Que ganas tenia de que empezara el futbol.

Saludos.Alberu

Phobos 21 ago. 2012 8:21:00

Bienvenido Don Ennio,

Teníamos ya mono de leerte. Una vez más, perfecto en tu crónica. Nadie puede decir que tengamos mejor equipo que el año pasado, si no más bien lo contrario, vaya planificación, el primer partido y ya sin lateral izquierdo por ejemplo.

Un saludo.

Ennio Sotanaz 21 ago. 2012 15:35:00

Muchas gracias Alberu y Phobos. ¡Da gusto volver así!