Coaching

At. Madrid 6 - Deportivo de la Coruña 0

El Coaching es una técnica de enseñanza relativamente moderna que se utiliza en el entorno empresarial y en la que mediante diversos procesos interactivos se trata de inculcar valores y conceptos de forma que sea el propio sujeto quien descubra o entienda lo que está pasando. Uno de esos métodos consiste en que el profesor adopta un cierto rol real para ir orientando al sujeto por el camino que mejor funciona para él. Sólo. Sin carga docente. Viviéndolo en primera persona. Si fuese un marciano con un MBA que hubiese aterrizado en Madrid justo antes del Atleti-Deportivo pensaría que lo que pasó en el Calderón fue precisamente un generoso ejercicio de Coaching por parte de los gallegos. No lo soy. No lo fue. 

En el Atleti, que a pesar de lo que uno pudiera deducir por la venenosa prensa oficial está haciendo una campaña ejemplar, habían aparecido durante los últimos días ciertos fantasmas del pasado. Ciertos vicios escondidos y aparentemente extirpados. Ciertas dudas. Ciertos miedos. La plantilla era corta. Jugaba muy mal. Se había perdido la magia. Diego Costa era un delincuente sin rumbo. Falcao un bluf. Simeone un farsante y el Atleti una anomalía en lo alto de la tabla. Con esa tesitura comenzó el partido. Un Atleti nervioso y un Deportivo que se colocaba bien y tocaba el balón con criterio. El Atleti trataba de emular ese sistema fogoso de presión, basculación y desmarqué que lo ha llevado hasta dónde está pero cumpliendo todos los puntos del procedimiento…no salía. El Depor combinaba con comodidad y el Atleti corría por el campo sin rumbo aunque sin recibir peligro. Así, el equipo gallego, como buen Coacher, notó que a los madrileños les faltaba asentarse en su raíz. Creer en el corazón de su juego, esa intensidad en la presión que es el origen de todas las cosas. Así que limitaron la velocidad y decidieron no aportar agresividad al juego. De repente el Atleti se colocó bien. Y empezó a robar balones muy arriba. Y empezó a tocar el balón con verticalidad y criterio en los tres cuartos. Y empezó a llegar. Diego Costa, que a pesar de lo que uno pudiera deducir por la venenosa prensa oficial está haciendo una campaña muy buena, estaba peleado consigo mismo, perdido en esas guerras de guerrillas en las que ha entrado últimamente. El Depor, como buen Coacher, sabía que lo que Diego Costa necesitaba era sentirse futbolista. Nada más. Un tipo que lo da todo en el campo y que aporta tantas cosas diferentes a una plantilla que no tiene a nadie como él comete un error terminal centrándose en cosas accesorias que lo apartan del camino. Así que en un balón colgado al segundo palo el marcador gallego está lo suficientemente pegado para que parezca marcaje pero lo suficientemente descolocado para que el brasileño se esfuerce y gane la posición y la altura. Gol. 1-0. Diego Costa vuelve a ser futbolista y completa una gran primera parte. 

Falcao andaba taciturno. Preocupado. Un tipo que vive por y para el gol se siente perdido cuando pasan las fechas y no llegan los goles. Tampoco llegaban las ocasiones pero los goleadores no reparan en problemas sistémicos del equipo. No marcan y eso les duele. Así que el Coacher decidió primero darle la importancia que tiene y para ello plantó una defensa que estaba obsesionada en bloque con el colombiano desde el primer minuto. Después le ayudó a demostrar al 9 colchonero que su hermandad con el gol va mucho más allá de rematar a puerta. El Coacher ofreció la posibilidad de demostrar a su cliente que Falcao puede desbordad y definir en carrera, ser el más listo del área y provocar penaltis, convertir esos mismos penaltis, volear de forma violenta y precisa incluso desde la salida de un fuera de banda, rematar de cabeza con maestría cualquier cosa entre el césped y las nubes e incluso fabricarse su propia ocasión de gol si recibe el balón en el área con un metro de espacio. Falcao salió tan reforzado de la sesión que lejos de recuperar su estado anterior lo mejora y avanza de forma imparable en esa progresión que parece no tener límite. 

El partido casi fue lo de menos. Tras el gol de Costa llegó un gran desmarque de Falcao que un preciso pase de Koke, un jugador excelente al que se le da mucho menos protagonismo mediático del que verdaderamente tiene, deja encarando la portería al cafetero y fusilando por bajo. A partir de ese 2-0 el encuentro fue el canto poético de un equipo que se encontraba a si mismo en las mejores circunstancias contra un Deportivo de la Coruña constreñido en su propia tragedia y que presentaba preocupantes muestras de que ni ellos mismos creen en lo que están haciendo. La fiesta se concretó en un histórico recital del astro colombiano que no se cansó de meter goles de todas las facturas, hasta cinco, y de escuchar el afinado canto de una grada que lo quiere a rabiar y que lo erige como fiel y legítimo representante de este nuevo Atleti ambicioso, orgulloso, peleón, serio y temible pero también coherente y humilde. 

A punto de terminar la primera vuelta el Atleti sólo ha perdido dos partidos y ha concedido un empate. A pesar de lo que uno pudiera deducir por la venenosa prensa oficial ahí están los números (y las sensaciones) para demostrar que lo que está haciendo Simeone con una plantilla corta, justa y desequilibrada es estratosférico. Es el mejor arranque liguero del Atlético de Madrid en toda su historia y estamos hablando del tercer equipo de España con más ligas. En cualquier otra liga del mundo, es decir en cualquier liga justa, seríamos líderes indiscutibles. Lamentablemente no ocurre en está desproporcionada liga de las estrellas en la que todas esas estrellas tienen que estar en los dos únicos equipos que cuentan y si no le están, por una casualidad de la vida imperdonable, lo estarán. Esa supuesta liga donde el segundo equipo en la clasificación para los subjetivos notarios de la realidad es sin embargo el que los números dicen que se encuentra en tercera posición a 5 puntos del segundo. 

Uno prefiere en estas circunstancias ser un outsider, vivir al margen del tufo a oficialidad e ir al Calderón a emborracharse de adrenalina para después apagar radios y cerrar periódicos que prefieren hablar de las esquinas sucias de una casa, la mía, que este año, para variar, luce como los chorros de oro. Que os den a todos ustedes, cenizos de la palabra. Violadores de la emoción verdadera. Talibanes del vil mental. Terroristas de la verdad. No vengáis pidiendo ayuda el día que es ahoguéis en esa miserable y putrefacta cloaca de odio y excremento que estáis construyendo entre todos. Lo era antes, lo soy ahora y los seré el día que os tengáis que dedicar a eso para lo que no habéis estudiado. Del Atleti. Y no lo siento. ¿No lo entendéis? Me importa muy poco.


9 comments

Julio 10 dic. 2012 22:10:00

Enorme su artículo, don Ennio.

No entiendo a aquellos atléticos que, aprovecharon las dos derrotas, para criticar a Simeone. No lo entiendo.

Sólo quería comentar una cuestión más. El desequilibrio económico de nuestra liga es tan grande, entre el Madrid y Barcelona con respecto al Atlético y Valencia, p. e. como de estos al Deportivo o el Rayo.

Me refiero a que cada vez más tenemos una competición con más diferencias. Y eso no es perverso para la competición.

Claro que esto no le importa a nadie, excepto a unos pocos. Pero demos tiempo a esta Liga de Fútbol Profesional y veremos cómo acaban con nuestro querido deporte.

Un abrazo.

Julio 10 dic. 2012 22:12:00

He cometido una errata en el comentario anterior. Dónde dice: "Me refiero a que cada vez más tenemos una competición con más diferencias. Y eso no es perverso para la competición", quería decir evidentemente: Y eso es perverso para la competición.

cdelrui 11 dic. 2012 11:04:00

Lo comenté por Twitter y lo vuelvo a comentar. La entrada, enorme. El último párrafo, demoledor.
El ninguneo sistemático. El deporte convertido en vil negocio. No dejan sitio para reivindicarnos, ni siquiera desde nuestra indirigencia. Pero aquí estamos.
Somos del Atleti. ¿No lo entendeis?. Nos importa muy poco.
Brutal.
Buenos dias.

Anónimo 11 dic. 2012 11:32:00

Ole, ole y ole Don Ennio.
Nosotros a lo nuestro, pasito a pasito que el destino no se escribe con pluma de oro.

Un abrazo.

Jesus.

Anónimo 11 dic. 2012 14:14:00

Enorme Ennio, se agradece tu vuelta.
Para un partido que no voy por problemas de salud, la lían pero bien. Por lo menos lo pude ver por televisión.
Con respecto a lo de los medios de comunicación me gustaría decir que ya no vale la escusita de que es un negocio (se puede hacer negocio, pero con dignidad, calidad y profesionalidad) es simplemente un "tinglado" de vergüenza que estoy convencido que es denunciable.
No informan, últimamente ni opinan sólamente inventan según interese para joder al que no interesa, es decir todos menos barcelona y madrid. Ayer por problemas de sueño me trague los dos programas de la televisión. Las conclusiones fueron que el madrid sería primero, barcelona segundo y atleti tercero si no fuera por los robos de los arbitros y que Falcao era oficialmente del madrid. Todo esto por supuesto demostrado científicamente.
Lo dicho de juzgado de guardia.
Borch.

Cex 11 dic. 2012 18:50:00

Coincido contigo en la poca repercusión que están teniendo el juego y las ganas que le pone Koke. La temporada pasada progresó poco pero esta está mejorando mucho. Y espero, tiene solo 20 años, que aún lo haga más porque a este Atleti aún le falta creación y él puede ayudar en esa labor.

Turan es un buen futbolista pero no lo suficiente para llevar él solo la manija del equipo. En Gabi no se puede confiar para eso y Raúl García ha demostrado y requetedemostrado que no es un organizador y que cuando juega el equipo controla muchísimo menos los partidos.

Cex 11 dic. 2012 18:52:00

En cuanto a la prensa deportiva, yo me pongo pesado diciendo que es perjudicial para el deporte. Más que nada porque no existe prensa deportiva (o la que hay es minoritaria), existe prensa-negocio basada en regalarle los oídos a los que ellos piensan que son su clientela potencial. Para ello ocultan las verdades dolorosas, dan noticias parciales, emiten opiniones demasiado subjetivas y si es necesario mienten. Y lo malo, lo peor, es que lo hacen ninguneando y faltando al respeto al resto de la gente.

Como dice Elías Israel (exdirector de Marca), la prensa deportiva es «prensa feliz». Es decir, si el Real pierde se venden muchos menos periódicos que si gana porque a la gente no le gusta recrearse en las derrotas de su equipo pero sí en las victorias. Por eso la prensa deportiva, o sea, la prensa madridista, no es que quiera que siempre gane el Real, que tenga los mejores jugadores de los que hablar, sino que lo necesita: es la base de su negocio.

Ennio Sotanaz 12 dic. 2012 9:26:00

Muchas gracias por ese último comentario Cex. No puedo estar más de acuerdo.

Y muchas gracias a los autores del resto de comentarios por hacer este blog mucho más interesante con vuestras aportaciones.

Un abrazo

Anónimo 12 dic. 2012 16:48:00

Por fin de vuelta! Estoy de acuerdo que koke esta desaparecido en los medios y que este año está en el buen camino, pero le sigo pidiendo mas, si quiere convertirse en un jugador clave. El otro dia viendo a Diego dar pases al hueco me quede pensando en lo de siempre.
Nosotros a lo nuestro...y que dure!


Alfonso