Piedra rodante


AT. Madrid 5 - Rayo Vallecano 0

Se acabaron los tiempos de circo. Se acabaron las tardes en las que los partidos de Atleti parecían la letra de un bolero. Se acabaron esas jornadas grises con entrenadores grises y jugadores grises en los que que todos chapoteábamos en el dañino gris de la mediocridad. Tiempo tendremos de hablar de las carencias técnicas del equipo, de los errores de planificación, de la falta de eso que los entendidos denominan “fondo de armario” y también de especular sobre los que se fueron, sobre los que vinieron y sobre los que pueden llegar o partir. Tiempo tendremos, desde luego, pero hoy toca rendirse a la evidencia del milagro Simeone. El argentino recogió un guiñapo y nos ha devuelto un señor equipo. Un equipo del que podrá gustar más o menos su forma de jugar o su estilo pero del que se puede decir, sacando pecho, que es un equipo. Un señor equipo tremendamente difícil de doblegar y al que enfrentarse. Un equipo que no por conocido, porque el Atleti de Simeone ya no es ninguna sorpresa para nadie, deja de seguir siendo un rodillo, una piedra rodante a la que como no pongas los medios precisos para pararla, te arrolla.

El Rayo Vallecano, equipo por el que reconozco tengo especial deferencia, dio el año pasado en el Calderón una lección de fútbol. De toque, de entrega y de orgullo. Con un presupuesto ínfimo y recursos menguantes, es de esos equipos que se planta en el campo con la intención de dominar el balón y el juego. De esa “nueva” corriente en el fútbol que entiende que la victoria pasa por el balón. Actitud y espíritu muy loable, que envidio, y que además salió bastante bien durante la temporada pasada. La idea para este año pasa por la misma línea pero en el Calderón han dado un derrape importante. La forma pareció la misma pero el fondo no. El Rayo Vallecano decidió hacer lo único que no se puede hacer delante del actual Atlético de Madrid. Decidió sestear, dudar, ser blando... y murió, claro. Este Atleti es un equipo de elite y juega como un equipo de elite. Procura ocultar sus defectos para reducir sus errores al mínimo haciendo letal cada error del equipo rival. Esté enfrente el FC Barcelona o esté el Rayo Vallecano y ese es, para mí, el secreto del equipo colchonero mientras ha estado con Simeone. Partidos como el de hoy eran peligrosos no hace mucho. Hoy es complicado que se escapen.

La crónica del encuentro es bastante sencilla a pesar del saco de goles. Comenzó con la intensidad habitual en el Calderón, con la sorpresa de ver a Raúl García en el once titular (también Tiago entró por Koke respecto al equipo del pasado miércoles). El navarro respondió a los que, como yo, dudaban de su quehacer y se marcó probablemente la mejor primera parte desde que es jugador del Atlético de Madrid. Bien en la presión y el corte, atento en las ayudas, bastante acertado en el pase y con su habitual olfato de gol. Que me perdonen pero no parecía él. Durante los primeros minutos el equipo vallecano intentó colocarse sobre el césped pero ya desde el principio se vieron ciertas dudas en la medular y sobre todo en la salida de balón a través de la pareja de centrales. Enfrente la habitual roca de Simeone que, presionando muy arriba, no dejaba jugar y robaba el balón para salir vertical. Sobre todo a través de un Arda Turan que hoy ha vuelto a ser ese maravilloso jugador que nos tiene encandilados a la mayoría de los colchoneros. Trashorras trataba de bajar hasta la línea defensiva para intentar crear pero era imposible. Un centro del campo comandado por un imperial Tiago (para mí el mejor del partido, con permiso de Turan) rompía cualquier intento para iniciar el ataque colchonero. El Rayo estaba blando y dubitativo. El Atleti fuerte y convencido. Los goles eran cuestión de tiempo.

Hasta tres cayeron en la primera parte. Podrían haber sido más. El primero, para no modificar la tradición, vino a balón parado. Gabi saca un córner, mal defensa del Rayo y buena intuición de Raúl García para meter la cabeza. Arda Turan, que junto con Diego Costa ya para entonces era la peor pesadilla de los vallecanos, había avisado antes de cabeza pero en una preciosa jugada por la izquierda dejó un pase de la muerte a Diego Costa para que el hispano-brasileño siga aumentando su cifra de goles. Lo dije en twitter hace unos días y lo repito aquí: Costa es hoy por hoy el verdadero crack de este equipo (otra vez, con permiso de Turan). El turco pudo por fin aparecer para que su nombre quedara reflejado en las estadísticas oficiales de encuentro. Enésimo robo de los colchoneros que tras genial combinación con Diego Costa y Villa dejan a Turan encarando al portero. El Calderón, consciente de la genialidad del otomano, sabía que podía ocurrir cualquier cosa. Vaselina, recorte, disparo, rabona o un baile derviche pero Turan decidió sentar al portero de regate en seco y hacer el tercero con elegancia. No habíamos llegado al minuto 40 de la primera parte y el partido estaba resuelto.

La segunda parte fue una anécdota. El Rayo no reaccionó tras la charla del vestuario y el guión se repitió exactamente igual tras la reanudación. El Atleti bajó una velocidad el ritmo pero mantuvo la seriedad, el rigor, la presión y la ambición. Suficiente para destrozar a un Rayo que seguía tan inocente como comenzó. Tiago obtenía premió a su gran partido rematando de cabeza un magnífico, otro, pase de Arda Turan desde la izquierda. El quinto lo hizo de nuevo Raúl García a pase de un Koke que salió en la segunda parte de mediocentro sustituyendo a Gabi y no desentonó en absoluto.

El único pero a la tarde, por poner algo, es el dato de que en un partido con 5 goles, Villa, que jugó los 90 minutos, no marcara ninguno. Podría haber sido distinto, si no hubiese estrellado un balón al larguero tirando a bocajarro tras gran jugada de Diego Costa, pero realmente es irrelevante. Villa es un delantero excelente que a estas alturas de la vida no tiene que demostrar nada a nadie pero tengo dudas sobre su estado físico, su chispa y su velocidad. Ahora mismo no lo veo bien pero es fácil que este en fase de recuperación todavía. Ojalá. Lo vamos a necesitar.

2 comments

Anónimo 26 ago. 2013 4:22:00

Buenísimos dias Don Ennio.
¿Recuerda aquellos partidos ante el Rayo oante el Escalerilla que tres dias antes ya estabamos temblando de inceridumbre?
El Cholo a cambiado inclusoelinconsciente colectivo de colchoneros y rivales, hoy son losdemás losque tiemblan... con razón.

Un abrazo.

Jesus.

Anónimo 26 ago. 2013 10:23:00

A mi me parece estar viviendo un sueño, como juega este equipo!!
La verdad es que ni quiero acordarme de no hace tanto tiempo, donde los partidos era un sufrimiento constante, unido a esa especulación de la que ahora no hay rastro.

Alfonso