No ha pasado nada

At. Madrid 2 - Sant Andreu 1

Gracias a la proverbial negligencia de esa colección de burócratas que por alguna razón misteriosa rigen y dirigen los designios del Campeonato de España de fútbol (Copa de SM el Rey), el partido contra el Sant Andreu fue a las 19:30 de la tarde, lo que me impedía por completo acudir al estado. De hecho no pude ver el partido, más allá de algunos minutos del segundo tiempo bastante aburridos en el que se vislumbraba un equipo agotado y metido en su área, el catalán, defendiéndose de un puñado de jugadores profesionales que, cada uno por su cuenta, intentaban dar la vuelta al marcador. Vi el gol y la alegría contagiosa de Hector (me imagino lo que me pasaría a mí si alguna vez metiese un gol con la camiseta del Atleti en partido oficial) y vi el segundo gol, in extremis, que estropeaba el sueño del equipo barcelonés pero no me veo capacitado para tratar de analizar el partido y mucho menos para sacar conclusiones. No lo haré.


Como tradicionalmente hacen los jugadores alemanes cuando pasan una ronda en mundiales o eurocopas, saludamos al rival, nos bajamos las medias, nos vamos al vestuario sin aspavientos y empezamos ya a pensar en el siguiente escollo. Todavía no ha pasado nada.