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¡Un abrazo!

Hablad, hablad, malditos... (At. Madrid - Bolton UEFA CUP)

Decía John Fitzgeral Kennedy que la victoria tiene un centenar de padres pero que la derrota es siempre huérfana. Eso es precisamente lo que ocurrirá esta noche en el Calderón. Unos se ducharán pensando en sus cosas, otros apurarán los canapés de la zona VIP y otro que yo me sé le dará vueltas a aquello que realmente le quita el sueño y que no es otra cosa que saber combinar bien los frijoles. No creo que nadie se ponga a pensar en que tras casi diez años sin pisar Europa hubiese sido mejor (sin duda) seguir sin pisarla. Los aficionados al fútbol en Europa seguirían recordando que existió un equipo que vestía de rojo y blanco, que era uno de los grandes de España y que en cualquier momento podría volver. De esta manera la nueva generación se acordará de esta pandilla de muñecos de futbolín que vestidos con la misma camiseta hicieron el ridículo en Serbia, en Turquía, en Moscú, en Bolton y como no podía ser de otra forma, también en Madrid. No creo que ninguno de los cuatro magníficos que nos dirige piense en la parte de culpa que le corresponde no sólo de la derrota sino por el ridículo que constantemente hace nuestra institución.

El problema de jugar todas tus bazas a una sola apuesta, que además está basada en la suerte, es que cuando la apuesta no sale, como es lógico, aparecen todas tus vergüenzas. Javier Aguirre apostó todo, y cuando digo todo digo todo, a la teoría resultadista del fútbol que dice que lo importante son única y exclusivamente los resultados. Efectivamente es así. Da igual si El Quijote lo escribe un mono del zoo o un premio Nóbel porque El Quijote seguirá siendo una obra maestra. El problema es que es bastante improbable que dejando un mono del Zoo golpear las teclas de un teclado lo que aparezca por pantalla sea El Quijote. Lo más probable es que aparezca algo que representaría muy bien el juego del Atlético de Madrid. Eso es lo que hace este simpático tipo. Lleva más de temporada y media sentando a un mono delante de una máquina de escribir esperando que redacte el Ulises mientras él se dedica a dar ruedas de prensa.

¿Para qué queremos jugar la Champions? ¿Para hacer el ridículo ante más gente todavía y que los batacazos sean todavía más contundentes? ¿Alguien de verdad piensa que tiene sentido jugar la máxima competición europea saltando al campo como salimos nosotros? ¿De verdad alguien piensa que todos los jugadores que se visten con nuestros colores se transforman en estatuas de sal? ¿De verdad alguien se cree que lo que necesita Javier Aguirre es más tiempo?

El partido de hoy no es más que el mismo esperpento que llevamos viviendo desde que empezó la liga 2006-2007 en el Sardinero. Refleja absolutamente todas las características que este señor mejicano ha transmitido a nuestro equipo y a nuestra institución: mediocridad, desidia, falta de personalidad, alergia al balón, falta de velocidad, falta de ideas, desconocimiento de los tempos de un partido, fragilidad defensiva, inutilidad táctica, nulidad a la hora de utilizar el juego a balón parado, incompetencia a la hora de defender el juego a balón parado del contrario, falta de chispa para presionar al árbitro, falto de motivación para aprovechar el empuje de la grada, encorsetado, dividido, sin contundencia, renegando del fútbol, practicando con torpeza la marrullería, miedoso de su propia sombra, temeroso hasta de la luz de los focos, si dirección, sin dibujo, sin esquema, amedrentado, débil en todas las líneas, desequilibrado, desajustado,… en definitiva: muy pero que muy mal entrenado.

Hoy nos ha eliminado de la UEFA un equipo que lucha por no descender en su liga y que su máxima estrella es Iván Campo. Algo tan gráfico debería bastar para resumir el estado famélico en el que se encuentra nuestro equipo. Aun con ello es todavía más triste afirmar que además lo han merecido. Ese es el gran mérito que nos vendieron el año pasado cuando renovaron a ese encantador de serpientes con ese acento tan gracioso: seguir haciendo el ridículo pero esta vez en Europa.

No sé que sentido tiene mantener en el banquillo a alguien que ha demostrado por activa y por pasiva su manifiesta incompetencia pero el caso es que ya lo había demostrado el año pasado y solo la maquiavélica necedad de esa especie de gran hermano cobarde que tenemos como consejero delegado mantuvo en su cargo, probablemente para tener otro muñeco con el que tapar sus vergüenzas.

Estoy ansioso por escuchar las excusas con que nos deleitará esta patética terna que nos dirige. Miguel Angel Gil no dirá nada, porque nunca dice nada; Enrique Cerezo dirá que él ha hecho un gran desembolso económico, que ha montado una gran plantilla y que más no puede hacer; García Pitarch dirá estupideces sin sentido, porque este hombre sólo dice estupideces sin sentido y Aguirre dirá que él hace todo lo que puede. Es en ese momento es cuando me acuerdo de lo que decía William Somerset: “sólo una persona inepta rinde siempre al máximo de sus posibilidades”.

2 comments

joseluis 22 feb. 2008 1:01:00

I agree my friend.

Por cierto, por la rapidez en la publicación de tus crónicas parece que las estás escribiendo durante el partido... Lo cual pensándolo bien es una gran opción ante el aburrimiento del Calderón...
Yo, en caso de que decida seguir yendo, creo que me voy a llevar un libro para entretenerme durante el partido...

Billie 22 feb. 2008 10:57:00

Yo había oido aquello de que el éxito tiene muchos padres y el fracaso es un hijo de puta.

Lo que escribí ayer se parece mucho a lo que escribes tú. Sobretodo en que no vale la pena volver a Europa si es para auto-vejarnos delante de más gente.

Lo que ya no tengo tan claro es lo de Aguirre. Su presencia en nuestro club es una imposición de Gil Marín y la imposibilidad de cesarlo es que Cerezo no puede decir nada porque él ya la cagó con Bianchi (al que no le dieron tantas oportunidades como al mexicanito).

¿Crees que después de este no vendrá otro? Hay que apuntar más alto. Aunque sí, Aguirre sabe de fútbol lo que yo de física cuántica. Saludos.