Cosas que me gustaría haber deshecho

“Cosas que me gustaría haber deshecho... desearía que no ocurriesen de nuevo”

Existe una eterna discusión de facultad de filosofía que plantea si suena o no un árbol que cae en un lejano bosque pero donde no existe absolutamente nadie para escucharlo. La tramposa pregunta, más o menos, dice eso, ¿cómo podemos saber si suena un árbol al caer si no existe nadie que lo compruebe? El Atlético de Madrid lleva tres años “cayendo” pero o no hay nadie allí para comprobarlo (porque los tipos anónimos como yo evidentemente no cuentan) o esos que por las circunstancias de la vida tienen la capacidad de gritar y ser escuchados, no quieren, no pueden o no son capaces de decirlo.

Sin entrar a valorar lo que había ocurrido antes de ese momento hace tres años en el que la dirección deportiva de este equipo recayó en la peculiar dupla Aguirre/Pitarch, ni mucho menos compararlo con nadie ni nada anterior (ocuparía hojas y tiempo que tengo), desde ese fatídico momento el equipo es un equipo en barrena que tiende a pasos agigantados hasta una “cómoda” mediocridad (si no lo está ya) que no hace justicia a la institución pero que si lo equipara perfectamente con las pobres aptitudes de sus dirigentes deportivos. El árbol cae, pero la prensa, los que están allí para dar fe, hacen oídos sordos mientras se limitan a repetir como papagayos las peregrinas justificaciones que aparentemente vienen de un burócrata sin talento metido a entrenador.

“Es difícil entender su plan maestro... ¿por qué se supone que debo ser yo quien les mate?”

El partido de ayer contra el Valladolid podría haber sido un partido cualquiera de la temporada pasada o de la temporada anterior a la pasada. Vimos lo mismo que llevamos viendo tres años seguidos que es una banda de jugadores carísimos entrenados penosamente, muy mal dirigidos, peor motivados, perdidos en
 una filosofía deportiva que choca con lo que muchos de ellos viven, por ejemplo en su selección, y constreñidos en un sistema que no existe pero que les obliga a corretear por el campo sin criterio y con más pena que gloria. Salvo puntuales excepciones, que tienen más que ver con la suerte o el talento natural de los intérpretes que con otra cosa, eso es lo que llevamos viendo y viviendo durante tres años los que seguimos TODOS los partidos del Atlético de Madrid. Si ustedes no son aficionados a este equipo o lo siguen a través de los medios de comunicación pensarán a tenor de la “versión oficial” que o bien soy un desequilibrado o que tengo una especie de fobia personal contra Aguirre y el personaje de Garcia Pitarch, Yo insisto en que no es así pero están en su derecho de pensar de esa manera. Solamente les pido que valoren algo: a mi me cuesta dinero seguir a mi equipo mientras que los periodistas oficiales viven de ello. ¿Quién es más sospechoso de estarse jugando algo con su opinión?

Hablando de lo de ayer, cosa que me cuesta horrores, debo decir que es muy difícil saber a que salió a jugar mi equipo. Es decir, lo mismo que otras tantas veces. El Real Valladolid nos pasó por encima en los primeros 15 minutos como si fuese el vigente campeón de la copa de Europa y nosotros un recién ascendido. No pasamos del medio campo. Supongo que defender el liderato no es suficiente motivación. En una falta lejana en la que falló toda la defensa y el flamante nuevo portero nos colaron el primero. Otro fallo defensivo. El resto de jugadas a balón parado en contra tuvieron siempre un guión parecido. Insisto, si los fallos son los mismos esté quien esté jugando en el campo a lo mejor es que lo que falla es el sistema defensivo y no los jugadores, ¿no?.

El equipo, supongo que espoleado de alguna manera por el atribulado banquillo, debió pensar entonces que para meter un gol lo mismo tenían que buscar esa cosa redonda que corría por el césped y que tenía todo el rato el equipo contrario así que, ayudado también por las propias reservas del Valladolid, que se veía ganador sin hacer demasiado, el atleti empezó a aparecer tímidamente en el partido. Nada espectacular pero al menos se veían camisetas rojiblancas por el campo que siempre da color. No obstante el Valladolid no reculó lo esperado y supongo que viendo la piltrafa que tenía delante se fue definitivamente a por el partido con tantas ganas que un tal Pedro López decidió tirarse en el área con una amarilla ya en su casillero personal con lo que acabó expulsado. Corría el minuto 20. Cualquiera de los que siguen la liga en la radio o los periódicos pensaría que el partido quedaba franco para el “todopoderoso” atleti pero los que vamos al Calderón sabemos que no es así. Este equipo es incapaz de hacer fútbol y mucho menos de hacerlo contra un equipo que va ganando, se encierra atrás y presiona la salida del balón. Da igual que tengan uno menos. A partir de ese minuto 20 el atleti tuvo sus mejores momentos el partido pero estos fueron tímidos, lentos, espesos y sin mordiente. En definitiva los mejores momentos no dejaron de ser malos momentos. La motivación y concentración de este equipo es tan lamentable que poco después de que el árbitro expulsase con dudas a un jugador del equipo de casa, Perea y Conseiçao deciden agarrar y derribar a un jugador del equipo contrario en el área sin mucho disimulo. Muy inteligente. Penalty. 2-0. Fin virtual del partido.

“Yo no tuve la oportunidad de elegir una segunda oportunidad para perder”

Entonces ese prodigio de la táctica y la estrategia futbolística que es Aguirre decide hacer lo único que sabe hacer (y no siempre) que es sacar al Kun y decirle: “búscate la vida tú sólo y gana el partido”. Digo que no siempre porque recuerden que durante el primer año el mismo Kun “no sabía jugar en Europa” según el propio Aguirre. Y claro, el Kun es un excelente jugador pero no es Superman. Los habituales pelotazos en lugar de ir dirigidos al tercer anfiteatro tenían ahora como objetivo al Kun y de ahí surgía lo poco que el equipo ofreció ayer que tuviese que ver con ese precioso deporte llamado fútbol. Se recortaron las distancias con un gol del propio Agüero pero nadie pensó que ese partido se podía ganar. No hubiese sido justo. El Valladolid, recordemos que con 10 jugadores, jugó mejor y fue más valiente. Trataron con más sentido el balón (eso que tanta alergia le da a nuestro mejicano) y con un jugador menos adelantaron la línea defensiva presionando nuestra defensa. Mis felicitaciones por su valentía al entrenador. Como Aguirre no es aficionado al fútbol no sabrá de lo que estoy hablando pero lo que hizo ese hombre es lo que desde hace años se llama acortar (o achicar, en argentino) el campo para que sea más difícil jugar. Entraña un cierto riesgo pero cualquier robo del balón te deja en la portería contraria. Hacérselo a un equipo como el atleti lento y que nunca sabe lo que hacer con el balón es simplemente letal.

Y Así con más pena que gloria terminó un partido que había terminado mucho tiempo antes. Supongo que la prensa oficial hablará ahora al dictado de Aguirre con aquello de que era el equipo reserva, de los fallos defensivos, de que es el principio de liga, que faltaba Heitinga, que mañana empiezan los colegios, la capa de Ozono y la ley de igualdad... En fin, ustedes sigan pensando que el árbol no suena cuando cae. El equipo está mal hecho, tiene carencias evidentes, no tiene sistema, no tiene espíritu, no saben si luchan por ganar o por perder y lo peor es que no parece que nada pretenda cambiar escuchando a su entrenador o sus dirigentes. Es un nudo que hace tiempo alguien debería haber deshecho.

“Cosas que me gustaría haber deshecho... desearía que no ocurriesen de nuevo”



Things that I would love to be undone ( the wanadies)
The Wannadies - Aquanautic (1992/Snap)

3 comments

Billie 15 sept. 2008 20:33:00

Creo que en buena medida, además de los desperfectos de Aguirre y Pitarch, lo que le falta al Atleti es algún referente positivo en el vestuario. Un jugador de esos que se lo crean y capaz de encabronar a la panda de mercenarios que detentan nuestra sagrada camiseta. Porque hacer el ridículo es una cosa pero tomarnos el pelo otra, me explico, no sé porqué me da que alguno de estos se borró esperando partidos más bonitos de jugar o más transcendentes; no sé.

Aprovecho para invitarte a participar en Be the Champions, un juego que hemos creado en el Pobre Atleti. Saludos.

P.D.: Te he enviado un e-mail.

Anónimo 16 sept. 2008 12:19:00

Otra decepción más y van muchas, la verdad es que aunque pienso que Aguirre es un negado y que el equipo no está trabajado, el sábado el Atleti salió con la camiseta de Champions y como dice Billie muchos se borraron del partido, siguiendo su comentario yo creo que sí tenemos ese jugador que arengue a los demás, se llama Heitinga y el sábado no estuvo; ayer con mi jefe (que afortunadamente es del Atleti) discutimos sobre esto y no le convence mucho, el tiempo dará y quitará razones.

saludos. by Atlético71

Ennio Sotanaz 16 sept. 2008 13:49:00

Los jugadores hace ya muchos años que no son más que mercenarios que se limitan a cumplir su contrato y conste que no lo digo en el sentido despectivo sino en el real. A mí no me gusta pero el fútbol está así y dentro de lo malo con tal de que sean profesionales me vale. Son señores que hasta hace unos años no sabían lo que era el atlético de Madrid y ahora tienen un contrato con la misma institución así que puedo exigir que se vacíen y cumplan sus funciones pero no puedo exigir amor gratuito o auto motivación a simples profesionales del fútbol. Me encantaría que fuese de otra forma pero no lo es. Yo no puedo exigir a Simao que sienta los colores o que se motive por el simple hecho de llevar la camiseta rojiblanca porque eso es una quimera. Lo único que puedo exigir a Simao es que sea profesional y que haga lo que le mandan de la mejor forma que sabe. Yo creo que Simao el sábado fue profesional. Corrió lo que había que correr, tapo su banda, no se salió del guión y encaró cuando le llegó el balón que fue nunca, Hizo lo que su entrenador le mando. Pero ninguno vimos a Simao.

El fútbol moderno ha creado figuras que no existían cuando se inventó este deporte (director deportivo, psicólogo,…) dejando un oscuro panorama en el que el entrenador tiene desgraciadamente para el fútbol mucho más que decir que aquello del “salgan y diviértanse”. Antiguamente los jugadores se motivaban simplemente con que el contrario se cagase en su puta madre. Hoy el escenario es distinto y desgraciadamente el estado anímico y la preparación mental de la plantilla están en manos del entrenador. Por eso el Villareal o el Sevilla o coño, el Getafe son EQUIPOS y el atlético de Madrid una colección desordenada de jugadores. El Valladolid nos arroyó en los primeros 15 minutos porque salieron a morder y ahí había una labor de banquillo. No me creo que los jugadores del Valladolid tengan especial quina al atleti ni que estuviesen especialmente auto motivados de forma individual.

Si no tienes entrenador o el que tienes es malo y se preocupa exclusivamente de salvar su culo los jugadores se motivarán exclusivamente por razones naturales, como todo el mundo. Es decir, cuando te juegas quedarte fuera de la Champions, cuando te ve toda Europa porque lo haces contra el Madrid, etc, etc,..y eso es lo que nos pasa.

Saludos,