¿Y qué esperabas?

Hace unos años un tipo iluminado ofreció a Keith Richards, mítico guitarrista de los Rolling Stones, politoxicómano en muchas fases de su vida y un tipo bastante peculiar en muchos aspectos, hacer un pequeño papel en la película Piratas del Caribe. El tipo se presentó al plató tardé, completamente borracho y sin haberse estudiado el guión. El director del evento, indignado, le preguntó a Keith que como tenía la poca vergüenza de presentarse en esas condiciones a lo que el bueno del señor Richards le contestó: “soy Keith Richards, ¿qué esperabas?”. Algo así es lo que cualquier aficionado al atlético de madrid, que como yo lleva sufriendo la mentira en la que se ha convertido este equipo en los últimos años, podría contestar a cualquier aficionado al fútbol que hoy presenciase en el peor escaparate posible la lamentable imagen que ha dado y que da el equipo que juega con el nombre y la camiseta del Atlético de Madrid. "Mi entrenador es Javier Aguirre, ¿Qué esperabas?".

Los partidos de nuestro equipo contra los equipos grandes suelen ser tópicos y repetitivos. Los colchoneros al menos sabemos dos cosas que van a ocurrir con seguridad: la primera es que “jugaremos” con miedo e inexorablemente con la misión de esperar lo que quiera hacernos el contrario. La segunda es que perderemos. La única duda al respecto a este tipo de partidos es el grado de humillación que adquiriremos por el camino que además en el caso de tratarse del Barça suele ser alto. El partido comenzó con un par de pelotazos de los rojiblancos a las inmediaciones de Simao y Forlán que ponían sobre el tapete todo el arsenal táctico de nuestro ejemplar entrenador. El equipo parecía algo más animado que en Valencia (donde ni siquiera apareció) y la poblada grada colchonera se las prometió felices durante escasos segundos. Un espejismo. El Barcelona no sólo es un equipo de fútbol, algo difícil de ver en el Calderón, sino que es un magnífico equipo de fútbol. Ocupa el campo a la perfección, es solidario entre sus jugadores, tiene equilibrio entre líneas, conocen a su rival y anulan técnica y físicamente sus armas y sobre todo se hace sistemáticamente dueño del balón, del ritmo del partido y del campo. Todo eso además con un puñado de jugadores de primer orden mundial. Si con el Racing de Santander pasamos la mayor parte del partido en nuestro campo, contra el FC Barcelona lo hicimos en nuestro propio área.

Con ese patético escenario el Barça se limitó a quitarnos el balón siempre que sacábamos nosotros y a tocarlo cerca de nuestro área buscando la mejor ocasión. La opción táctica del atleti se limitaba a despejar lo más lejos posible esa cosa a la que tanta alergia le tienen el equipo de Aguirre, el balón. El Barça ponía a sus buenos jugadores cerca de nuestra portería mientras Aguirre situaba a Asunçao de tercer central, a Maniche de cuarto, a Forlán de medio centro y a Simao de lateral derecho para tapar las subidas de Alves. En esas llegó la enésima jugada del Barça por la derecha, un balón llega a Dani Alves sólo en la frontal del área (claro) que se permite el lujo de hacer una pared de tacón para que ese excelente jugador llamado Messi ponga el primer gol en el marcador. La reacción del atleti la misma de Valencia, más patadón y menos balón.

El atleti siguió perdido muchos minutos mientras veía enfrente a un equipo que le superaba en todos los aspectos el fútbol: ataque, defensa, izquierda, derecha, arriba y abajo. El atleti es un equipo que no es un equipo y que juega a defender sin saber defender. El Barça es un equipo que lo hace todo bien. La diferencia de plantillas es significativa pero la diferencia entre la preparación técnica de uno y otro es infinita. Tanto que realmente duele. El partido seguía por los mismos derroteros en los que la grada hacía apuestas sobre que jugador del Barça metería el segundo pero Aguirre sacó a relucir otro de sus ejemplares recursos tácticos que tanta fama le han dado: las patadas. Como por arte de magia (o por pura desesperación) el equipo se puso a dar patadas a diestro y siniestro lo que provocó primero que el partido se afeara y luego que el árbitro tuviese un inusitado e injusto protagonismo. Sin entrar a valorar lo acertado o no de alguna falta o algún fuera de juego pitado el hecho de que al descanso la pitada de la grada fuese para el árbitro era tan injusto como el propio resultado.

Pero daba igual. La segunda parte siguió siendo igual que la primera (ni un sólo cambio por parte de Aguirre contento supongo con lo que había visto) así que en otra jugada de tiralineas del Barça el balón llega desde la derecha a Bojan en el área pequeña que no alcanza a marcar el segundo porque Heitinga, el holandés errante, decide derribarlo como suele hacerlo él: con torpeza. Penalty y expulsión. Segundo gol de Messi. Con el olor a goleada en el ambiente, los jugadores atléticos arrastrándose por el césped y los del Barça jugando al tran-tran se empezaron a escuchar unos tímidos gritos contra Aguirre desde la grada. Definitivamente la grada atlética está dormida. No sé si es causa de la desesperación, la falta de ilusión o era el frío reinante pero que viviendo la humillación (otra) que estábamos viviendo no puedo entender como la otrora encendida masa colchonera podía permanecer en respetuoso silencio que además mantuvo hasta el final.

El valiente de Aguirre decidió entonces hacer el alarde táctico de cambiar a Ufjalusi por Perea (¡guau!) y de poner a Ever Banega en el centro del campo, un tipo que tiene la mala costumbre de pedir el balón e intentar darlo con garantías, costumbre que supongo le tiene perdido en el ostracismo del banquillo. Con él en el campo en diez minutos el atleti tuvo la pelota más tiempo que el resto del partido (bien es verdad que el Barça estaba pensando en otra cosa ya) y hasta consiguió un córner en un arranque de furia. Fallo de marcaje en la defensa barcelonesa y Ufjalusi ponía un injusto 1-2 en el marcador. Pero amigos, en el campo estaba Messi así que antes de tener que sufrir un final de partido con nervios decidió dar una lección de lo que es jugar al fútbol con el balón en los pies. Se fue poco a poco calentando hasta protagonizar una precioso eslalón dedicado a Pernía, que lo vivió tumbado en el césped, y que sólo la mala suerte y el larguero impidieron que fuese gol. Lejos de venirse abajo repitió algo parecido en la jugada siguiente pero esta vez terminó en el tercero de los catalanes. Minutos después abandonaba el terreno de juego arropado por el justo aplauso de miles de colchoneros.

Y poco más. El partido terminó con la sensación de que el Barça no quería hacer sangre, de que la eliminatoria está resuelta y de que el equipo que hoy por hoy juega con el nombre y los colores del Atlético de Madrid no tiene pinta de que pueda ser protagonista de nada más que no sea una soporífera película de terror. Para ese nuevo colchonero optimista que siempre ve lo positivo incluso cuando no lo hay supongo que no habrá desazón posible y ya tendrá preparada la excusa que todo lo explique. Por ejemplo que Aguirre ha cumplido ya el objetivo: hacer un “buen” papel en la copa del rey. Al fin y al cabo ¿Quién puede definir lo que es hacer un buen papel?

6 comments

fernando 7 ene. 2009 1:16:00

¿ qué queda del At.Madrid? El escudo y la camiseta. Lo demás poco representa a mi Atleti.

un abrazo.

JOSÉ I. FERNÁNDEZ 7 ene. 2009 19:59:00

Creo que es difícil hablar de un buen papel habiendo eliminando con más pena que gloria a un Segunda B y cayendo de forma tan contundente con el Barça.
Muchos se consolaban con aquello del mucho Barça, pero es que uno espera al menos "un poco de Atleti..."
En cualquier caso, comparar al Atleti con un borracho malqueda creo que es mucho. Yo siempre espero más de este boracho. Esperaba, por ejemplo, un 4-2 como el del año pasado. Pero el borracho de este año en vez de envalentonarse suele echarse a llorar en cuanto le ponen un pequeño matón enfrente.

Un saludo Ennio y Feliz AÑo!!

Anónimo 7 ene. 2009 19:59:00

Los jugadores se mostraron muy displicentes, y ademas enfrente estaba el Barca,que es en mi opinion elmejor equipo del mundo actualmente.

Aguirre no es Capello pero la verdad no lo ha hecho tan mal, cualquiera que haya jugado futbol sabe que al final lo que cuenta es el esfuerzo y la inspiracion de los jugadores, el entrenador a menos que sea un superclase poco puede hacer si los futbolistas no tienen actitud ni sacrificio.

La verdad nos salio barato el 1:3, para mi Guardiola no es un gran tecnico pero tiene un grupo motivado y con mucha calidad, y se nota en la cancha.

Aguirre dirige un cabaret y salvo el Kun,Forlan,Maxi,de las Cuevas y Camacho el resto del plantel me parece mediocre y sobrevalorado, el Vasco no es un gran entrenador pero la verdad ahora mismo no somos un gran equipo.

Ennio Sotanaz 7 ene. 2009 21:40:00

Fernando, es así. Llevo un par de años con la sensación de que en el campo juegan uno señores con la camiseta del Atlético de Madrid. Nada más.

Jose I., feliz año para ti también. La comparación era en realidad una metáfora para resaltar el sabio refrán que dice que no se le pueden pedir peras al olmo. Yo también espero más de este equipo y estoy convencido de que tenemos mucho más de lo que parece pero el freno de mano que supone tanta mediocridad institucional y tanta mediocridad en la dirección deportiva es muy fuerte. Y estoy de acuerdo, lo peor de todo es que en lugar de cabrearse se echa a llorar. Actitud de cobardes.

Anónimo, Aguirre lo ha hecho MUY mal. No entiendo cualquier otra interpretación y lo digo desde la paciencia del que se traga todos los partidos de este equipo. Yo he jugado al fútbol (y a un cierto nivel) y sé que el entrenador no sirve mucho para frenar en carrera a Messi pero si para evitar que le llegue la pelota con claridad. El entrenador es muy importante para ciertas cosas como la creación de equipo, la suma de recursos como equipo, la preparación táctica y sobre todo la motivación de la plantilla. En el fútbol moderno además el entrenador es todavía más importante. Es francamente difícil ganar nada sólo con buenos jugadores. Kun, Forlán, Simao, Maxi y Maniche suman 5 jugadores que son la mitad del equipo. Sinceramente ¿Cuántos equipos de primera división nos ganan en plantilla? Y digo algo más, si el equipo está descompensado y adolece de centro del campo digno y laterales solventes es por culpa de Pitarch y Aguirre que llevan tres años fichando y pidiendo Costinhas y centrales exclusivamente.

Un abrazo a todos,

Anónimo 8 ene. 2009 13:12:00

Yo esta vez prefiero quedarme con los gritos de la grada de ¡Aguirre vete ya!"( que se repitieron timidamente por zonas y una vez bastante mas general), por mi sector ya estan algunos bastante cansados de el, y aunque es cierto que muchos viven de espejismos y se conforman en cuanto un arranque de genialidad del Kun nos pone de cara, empìeza a haber gente que parece que ya se a forjado una opinion convincente de la labor de Aguirre, mas allá de uno o dos resultados en el campo.

La prensa ya a hecho eco de los gritos, y ha salido en algunos medios ( le preguntaron si pensaba dimitir), me parece destacable y espero que no sea otro espejismo.

Guardiola a mi si que me parece un gran entrenador ( no hay mas que ver el partido ayer), sobretodo para el Barcelona, por lo que significa el para ese club y por como le transmite ese caracter a sus jugadores.

Forza Atleti.
Alfonso

Anónimo 8 ene. 2009 13:14:00

Cuando digo "partido de ayer" me refiero al partido del Barcelona, obviamente. Perdon por el lapsus.