Confirmación en la religión de la mediocridad (R. Madrid 2 - At. Madrid 0)




Yo no sé ustedes pero yo he alcanzado el punto máximo de saturación. Estoy harto de tener que sentarme a estar en silencio. Estoy aburrido de la tristeza y sobre todo estoy absolutamente exhausto de chapotear una y otra vez en la mediocridad. Pestilente mediocridad. Estoy verdaderamente harto de excusas, dobles lecturas, análisis optimistas, datos engañosos, presunta mala suerte, presuntos malos arbitrajes y presuntas conjuras. Todo ello es mentira. El Atlético de Madrid ha confirmado está noche, por si quedaba alguna duda, que es un equipo mediocre, cobarde y tremendamente vulgar gracias a los que lo dirigen. En el despacho y en el banquillo. Un equipo entre tantos. Uno más. Simplemente. Uno más al que cada vez menos gente echa de menos.

Los herederos Gil pueden estar definitivamente contentos. El ciclo se ha cerrado. Su plan a largo plazo de lapidar una institución incómoda y centenaria para transformarlo en un producto blandiblú, digerible, de perfil bajo y predecible en el que poder elaborar tranquilamente sus maquinadas fechorías es un hecho. El Atlético de Madrid ya no interesa a nadie “importante” y cualquier opción más allá de ocupar su mediocre y vulgar papel en la liga de los estrellados no es viable. No es real. No es posible. El clan Gil y amigos ha construido esta gran patraña en base a una dirección deportiva mentirosa y gentil cuyos dos objetivos principales son, por este orden, suculentas comisiones en las transfusiones semestrales de jugadores mediocres y un equipo romo, plano basado en la asunción de la cobardía y el no fútbol como esencia. Mejor no destacar en nada. En esa particular dirección deportiva solo han podido entrar entrenadores con el mismo perfil cobarde y mediocre que asumieran de inmediato el papel de comparsa y que tuviesen grabados en la frente las tres grandes verdades de este nuevo club: Cualquier puesto por encima de séptimo es un gran éxito, el balón es nuestro gran enemigo y el rival siempre es igual o mejor. Quique, el último en llegar, no hace más aumentar la lista de Quiques que han venido antes que él para hacer lo mimo, igual que Mario Suárez no hace más en engrosar la lista de Clebers, Raules, Sosas y Luccines que lo precedieron y que también hicieron lo mismo. Esto es el Atleti señores. Una ruina ideológica, un insulto a la esencia y una vulgar gota en un mar de barro.

No me apetece hablar del partido de esta noche frente al Madrid porque me resulta humillante. Es humillante de hecho. Si este equipo es incapaz de salir a ganar en Salónica o en Rosenborg o en Villarreal... es imposible pretender que lo haga en el Bernabéu. Aunque fuese así los jugadores no se lo creerían tampoco hoy después del mensaje que como una tortura china les han ido metiendo en el cerebro. "Esta no es nuestra liga" dicen desde todos los ángulos. Desde dentro y desde fuera. ¿Cual es nuestra liga entonces? Si este equipo vive sistemáticamente de espaldas al balón es ingenuo pensar que hoy, en el Bernabéu, tuviesen la intención de jugar al fútbol. Por supuesto nada de ello ha ocurrido. El Atleti salió al campo como lo hará el Ceuta dentro de unos día (aunque ellos tendrán más orgullo) o cualquier equipo de esos que juega la liga y dan igual el puesto en el que acaben. Salíó a “jugar “ a lo que quiere Quique que es irónicamente no jugar. Metidos atrás, dando el balón y el partido al contrario y absolútamente cagados de miedo. Pocas veces he visto a un equipo salir más asustado a un campo. Si hay algo que le duela a un aficionado colchonero enfrentándose a su eterno rival es ver al equipo intimidado, acobardado y con síndrome de inferioridad. Pues bien, eso es exactamente lo que ha hecho el Atleti esta noche. La frivolidad de Mario Suárez es difícil de explicar pero probablemente no necesite explicación. Quique hace días que vive del aire del Olimpo y que ha perdido el norte. También el crédito ganado. Ver a Valera en el campo también duele. Un jugador que en circunstancias normales debería haberse retirado ya de la práctica del fútbol (por malo) es titular en el Bernabeu con el Atlético de Madrid. Probablemente eso explique muchas cosas.

Pero los jugadores son lo de menos. El miedo, la cobardía y la mediocridad van delante. El Real Madrid ha sido infinítamente superior en los minutos en los que todavía se disputaba un partido de fútbol. Por técnica, por actitud, por ganas, por juego, por intensidad, por valentía y por todo. Era como ver un partido entre un primera y un tercera regional acobardado y tenebroso. El Atleti aguantó como un flan los 13 minutos que el madrid tardó en marcar por mediación de Carvalho (tras falta a Reyes no pitada, por cierto). El Madrid que es un equipo de fútbol y que tiene (y tenía) un entrador de fútbol, que será cualquier cosa menos cobarde, siguió jugando exactamente igual y así, pocos minutos después, Ozil hacía el segundo en la falta de los despropósitos. Barrera mal colocada, defensa mal colocada, despeje mal despejado,... gol.

Con media hora en el reloj, 2-0 en el marcador y delante el Atleti, un equipo que normalmente es incapaz de llevar la iniciativa (por falta de costumbre), el partido estaba acabado. Por eso no me valen los análisis de las cosas que han ocurrido a continuación. La única duda era si los rojiblancos tirarían de casta para evitar la humillación o se dejarían llevar, ajenos al corazón colchonero. Ocurrió lo primero en una muestra más de que el problema de este equipo no son los cojones o la entrega.

Vale que el árbitro se comió un penalty clarísimo por manos de Xavi Alonso y vale que alguna ocasión pudo entrar antes el descanso. Vale que la segunda parte fue colchonera y el tiro al poste de Forlán y los fueras de juego y lo que quieran pero el partido estaba perdido a esas alturas y no se pueden sacar conclusiones de la desesperación. Ese es el problema de Quique y del Atleti contemporáneo, que tiene que esperar a estar muriéndose para pensar en moverse como Dios manda. Normalmente para entonces ya es tarde.

Lamentable, vergonzoso y humillante. Este equipo no es digno del nombre que usa ni de esos colores ni de ese escudo. No me siento identificado con esta institución acomodaticia, vulgar y prescindible. Perdiendo con todos los de arriba es difícil aspirar a algo que no sea vergonzoso. La liga está muerta para nosotros. Si es que no lo estaba ya.

No más discursos de filosofía barata. No más mentiras que me dejen la duda de si son verdad. No más discursos optimistas por parte de ingenuos engañados. Estupideces para aficionados a los libros de autoayuda. No más excusas para una realidad que es mucho más evidente de lo que algunos quieren ver. Sólo me queda arrojar la toalla o desprenderme de la emoción y el amor reservando tales dones para alguien o algo que verdaderamente lo merezca. Optaré por lo segundo de momento. Empatía cero con esta farsa de cadena de producción barata.

4 comments

Juggernaut 8 nov. 2010 2:27:00

Hola Ennio,

absoluta y totalmente de acuerdo. Así siento y en la misma línea me he venido expresando yo también en Sentimiento en Rojo & Blanco.

Primero, encontrabas gente que se permitía la frivolité de ser optimista ante este partido (en realidad, ser optimista con este Atleti ante absolutamente cualquier rival también puede considerarse una frivolité) y, después, todavía lees al personal pintar el resultado como "positivo" y que "nos hace salir reforzados".

Es que te caes p'atrás.


Yo hubiera preferido una zurra pero antológica, para que incluso gentuza como Gil y Cerezo tuvieran que mover ficha por obligación (¿?). Lamentablemente, con un 2-0 y un contraataquito de Agüero y un postecito de Forlán se han salvado los muebles, y qué otra cosa íbamos a esperar, si ellos son el Madrid y nosotros, el Atleti, que vendrá a a ser el discurso de la oficialidad por el Paseo de los (cada vez más) Melancólicos.


Así pues, más ración de mierda para todos y más "RG cumplió" y más "Valera me vale" y más adoctrinamiento y más aborregamiento y más esto-es-lo-que-hay y, si quieren emoción, vean la EPL.


Un saludo.

Anónimo 8 nov. 2010 9:30:00

Pobre Atleti...
Besos,
Mireia

FERNANDO SANCHEZ POSTIGO 8 nov. 2010 15:00:00

Totalmente de acuerdo, Ennio. en diez jornadas, hemos tirado la Liga y le da igual a casi todo el mundo. un abrazo.

ÁnGeL R. 9 nov. 2010 22:31:00

Buenas, otro año que nos vamos sin nada del Bernabéu, hicimos un buen partido pero no estuvimos acertados a la hora del gol, un saludo.