Siempre el mismo dado (R. Sociedad 2 - At. Madrid 4)




La estadística es esa ciencia que dice que si tiras un dado cincuenta veces y las cincuenta sale el número 1 lo que ocurre es que el dado o está mal o está trucado. Lamentablemente el actual estratega que ocupa el banquillo del atleti, al igual que la inmensa mayoría de estrategas que se han sentado en ese banquillo desde que volvimos a primera división, está por encima de la la estadística, de la física, de la lógica y de cualquier ciencia. Está por encima incluso de la metafísica y ninguno de nosotros, oh pobres mortales, somos capaces de entender la tremenda complejidad que acompaña al fútbol. henchido de ese material de que debe estar hecha la soberbia nuestro particular director decide sistemáticamente tirar el dado cada vez que jugamos fuera, el mismo dado, a pesar de que siempre el resultado es el mismo. El Atlético de Madrid ha ganado esta noche en Anoeta porque en algún momento durante el descanso del encuentro alguien con criterio ha decidido que puesto que siempre perdemos saliendo al campo a especular y hacer lo que los estrategas quieren y teniendo en cuenta que estábamos perdiendo, que los puestos altos de la tabla están ya en otra galaxia, que incluso nos alejábamos de pelear por la liga de los mediocres y que estaba todo perdido, lo mismo no era mala idea salir a ganar el partido. Paradojas de la vida, se ganó. Decía La Rochefoucauld que el medio más fácil para ser engañado es creerse más listo que los demás. Yo me lo creo.

La crónica de la primera parte del encuentro es tan inútil como conocida. Tan patética como común, tan triste como aceptada. El Atleti de Quique volvió a salir por esos campos de Dios con la camiseta del miedo, de la mediocridad, de la especulación, del anti-fútbol, de la ruindad, del patetismo, del pánico, del terror al balón, del síndrome de inferioridad, de la asunción de un papel de atrezzo en esta liga, de la miseria y de la cobardía. Lo de siempre, vamos. Gracias a su mediático entrenador este equipo sale con esa vergonzosa camiseta siempre que juega fuera del Calderón (y a veces dentro) sin que a día de hoy servidor sea capaz de entender cual es el objetivo de tan ilustrado pensador. Incapaz de creerme que este señor pretende ganar planteando el partido de esa manera, uno tiende a pensar que nuestro entrenador pretende marcar el objetivo siempre en un miserable empate, lo cual es incluso más miserable. La primera parte, como muchos de los partidos que llevamos soportando esta esta temporada, no merece más que el desprecio más absoluto. Un insulto asqueroso a una afición que se muere, entre otras cosas de sopor. El gol de la Real llego en apenas diez minutos tras fallo del lateral (Perea) y mala suerte de Ufjalusi que se lo mete dentro. Podía haber sido de cualquier otra forma. Hubiese sido de hecho de cualquier otra forma de no haberse marcado. Hasta los numerosos fallos en defensa del equipo son una anécdota ante semejante panorama. También considero una anécdota los ataques de entrenador de nuestro mister de piel cobriza. No entiendo la chorrada de sentar a Domínguez poniendo a Perea, no entiendo la estupidez de castigar a un Asunçao que no estaba flojeando sino todo lo contrario, me asusta la no convocatoria de Fran Mérida (aunque el muchacho se lo merece porque no ha hecho nada de nada), pero todas estas cosas no justifican más que la necesidad del entrenador de ser más listo que nadie. El problema va más allá. Sinceramente no creo que afecten en la forma de jugar porque directamente no jugamos a nada. Con esa premisa da igual a quien pones. Con la pájara post-gol en contra, también conocida y también un clásico en nuestras pantallas, se correteo por el campo arrastrando el escudo y rezando porque los donostiarras no mataran el partido, que pudieron hacerlo.

Pero en el banquillo se produjo la catarsis. No sé por qué pero bendita catarsis. El Atleti salió a ganar, se quedó con el balón y los jugadores que tocaban el balón mayormente eran Tiago, Simao, Reyes, Agüero y Forlán. a diferencia de los que lo hacían en la primera parte, que son los que lo hacen normalmente con esta versión del equipo: Perea, Ufjalusi, Asunçao, cualquiera de los Cléber Camachos... El “nuevo” Atleti sin embargo era el dueño absoluto del partido mientras una Real muy floja y mostrando su verdadera cara, ni la tocaba. Salieron un par de veces en contrataque pero perfectamente abortado. El Atleti no llegaba con claridad pero llegaba, controlaba el juego y sobre todo la actitud era la de ir a por el partido. El empate llegó en torno a los 25 minutos cuando una clarísima mano de Tiago en el área no es pitada y el contrataque de libro es bien llevado por los colchonero dejando el balón a Agüero que deja la pelota al uruguayo Forlán para que marque a la media vuelta. Los donostiarras se quitaron la presión y trataron de disputarle el balón al Atleti pero los madrileños tenían otros planes y siguieron jugando de la misma forma. Así un pase lateral desde la derecha de Ujalusi en otro contrataque (eso si es jugar al contraque) hace que Agüero marque el segundo en claro fuera de juego. Los dos errores del árbitro han sido garrafales y nos han favorecido claramente. Sinceramente creo que el Atleti ha merecido ganar hoy pero también creo que el Atleti mereció perder en Villarreal (a pesar del árbitro). A veces escudarse en el árbitro, aun teniendo razón, es evadirse de la realidad.

Con el partido remontado (por primera vez en la temporada) la Real se fue definitivamente a la desesperada pero los de Quique volvieron a no perdonar en otro contrataque y Agüero marca el tercero en un rechace en el área.

Pero como el Atleti es así, cuando el partido estaba ganado y lo único que hacía falta era guardar un poco el balón y dejar correr el tiempo, decidió echarse para atrás y hacer el peregrino en la frontal del área. En una de esas jaimitadas Simao decide salir de su propia área con el balón controlado entre siete rivales y claro, la pierde. El error supone el 2-3 y la agonía de los minutos finales. Agonía que no fue tal puesto que entre achique y achique Reyes se mete en el área contraria haciendo eslalon y es derribado. Simao coloca el definitivo 2-4 (¿por qué no tiro Forlán?)

Buena segunda parte del Atleti (lamentable comienzo) que desgraciadamente no servirá para nada puesto que quien manda, como todos sabemos, el próximo partido fuera volverá a tirar el mismo dado y como todos sabemos... volverá a salir el mismo número.

3 comments

Juggernaut 22 nov. 2010 3:28:00

Porque Forlán ya no estaba en el campo; había sido sustituído en el 90 por Assunçao (o eso dice la prensa).

Saludos.

Emilio 22 nov. 2010 9:11:00

Don Ennio, le invito a entrar en mi blog http://laagoniadelmediapunta.blogspot.com/ para que me añada si le parece.

Saludos.

Futbólogos 22 nov. 2010 10:23:00

Siempre es un placer leerte Ennio.

No vi el partido, pero por lo que cuentas me recuerda a muchos partidos de los colchoneros. Siempre he sido bastante de Quique, pero imagino que los atléticos lo conocéis más que nadie ahora mismo.

Un saludo y te seguimos leyendo.

Ángel.