Castillo con cimientos

Real Betis 2 - At. Madrid 4

Decía George Bernard Shaw que si has construido un castillo en el aire no has perdido el tiempo. Es allí donde debería estar pero ahora debes construir los cimientos debajo de él. Tras un verano dubitativo, un equipo apenas reforzado y bajas significativas, el aficionado colchonero despertó de golpe de una pesadilla recurrente cuando en Mónaco el Atleti daba una exhibición que puso una legítima semilla en los corazones rojiblancos. La semilla de un sueño, también recurrente, que nunca llegaba. El sueño de un equipo sólido y orgulloso que alimentado de carácter y ambición se codease sin complejos con los mejores. Pero mientras todos decorábamos los muros de ese castillo imaginario un tal cholo Simeone se dedicaba a construir los cimientos. Y ahí están los resultados. Un señor equipo. Pepe Mel, sin duda, tiene hoy razones para quejarse de los árbitros pero no creo que nadie ponga en duda que el Atlético de Madrid ha merecido ganar el partido. 

 El Atleti podrá tener carencias, capacidad de mejora o un estilo cuestionable pero sin lugar a dudas es un equipo áspero, incómodo y difícil de doblegar. Un rival difícil, que es lo que muchos reclamábamos desde hace muchos años. Un equipo que sale a ganar y lo hace con una idea, buena o mala, en la que todos creen. Una idea transmitida desde el banquillo y que aparece tan sólida como el equipo en el campo. Luego los partidos son ecuaciones con miles de variables en juego que varían en función de ponderables e imponderables y que al final definen el resultado, pero la parte que no depende de la suerte este año no tiene fisuras. El partido comenzó con ritmo, tensión, concentración y poco fútbol. Más enchufados los andaluces en un principio pero sin verdadera profundidad. El Betis del gran Pepe Mel trataba de dominar con el balón pero no podía gracias a la brutal presión del gran Simeone. Dos conceptos lícitos de fútbol que se peleaban con nobleza en el terreno de juego. Con muy pocas ocasiones de gol (disparos lejanos sin trascendencia) el partido se debatía en un centro del campo que Beñat trataba de diseñar y la dupla Gabi/Mario de destruir. A estas alturas de partido queda claro que el Atleti no es ni será un equipo de elaboración sofisticada pero que cuando tiene el balón en la zona de tres cuartos cualquier cosa maravillosa puede pasar y que casi siempre pasará con el turco Turán de invitado. Personalmente no me gusta que Arda esté flanqueado por el Cebolla y sobre todo Raúl García pero no puedo decir que hicieran hoy un mal partido. Especialmente el navarro. 

La cosa hubiese seguido igual de no ser por una de las grandes revelaciones de la noche: Asenjo ni es ni será portero para el Atlético de Madrid. Me duele mucho decir esto porque tengo gran simpatía por un jugador que ha tenido muy mala suerte, pero creo que sería mejor para todos que buscase fortuna lejos del Calderón. Demasiado pasado en esa cabeza como para superar la adversidad. Hoy se ha visto. Disparo inocente desde la izquierda que el cancerbero se come ante el estupor de una zaga que hasta entonces había estado perfecta. Pero el gol, contra pronóstico, espoleo a un Atleti que a partir de entonces tuvo sus mejores momentos y fue un señor equipo. Primero con un remate desde fuera de Raúl García que el de siempre, Falcao, recoge en boca de gol para hacer el empate. Después con un pequeño aumento en la intensidad de la presión que supone un dominio absoluto del campo y del juego, que provocó varias ocasiones claras del Atleti. Especialmente claras una de Raúl García que remata una volea desde el área pequeña y un remate de Falcao en boca de gol, casi desde la misma posición, que en ambos casos el portero bético resuelve con la parada de su vida. Pero el fútbol, que para el que no lo recuerde a veces es injusto, mostró su cara más cruel cuando en el tiempo de descuento se produce un avance verdiblanco por la izquierda que hace que el balón rebote en la pierna de Juanfrán y viaje por encima de Asenjo hasta la portería. Creo que el portero colchonero podría haber hecho más pero explicar este punto sería repetirme. 

Pero la mala suerte mudó de vestido y todo cambió nada más reanudarse el encuentro. A veces uno tiene el temor (o la esperanza) de que la charla del vestuario modifique por completo lo que hasta ese momento se estaba viendo en el campo. En este caso el Atleti tenía mucho que perder pero gracias a Dios (o a Simeone) no fue así. El equipo salió enrabietado y con la misma intensidad con la que había abandonado del campo. En apenas cinco minutos, Falcao recoge un balón en el área y encara la portería rival pero Perquis, que en ningún momento pudo con el colombiano, lo agarra derribándolo en el área en lo que a mi me parece un claro penalty. Lo que no tengo tan claro es la expulsión posterior. El reglamento dice que basta con que la ocasión de gol sea manifiesta para que el culpable de la infracción sea expulsado. Cogiéndolo con pinzas será así pero a mí me queda la sensación de que es demasiado. A todo esto Falcao, a lo suyo, transforma el penalty y se convierte en máximo goleador. 

Simeone, dando otra lección a tanto entrenador cobarde que se sentó antes en el mismo sitio, decide dar entonces descanso al Tigre después de haber marcador dos goles y ocupar el sitio con Diego Costa. El brasileño, haciendo las delicias de los que creemos en él, decidió seguir su racha ascendente y enseguida completó la remontada tras prolongación de Mario y remate de volea en el segundo palo. A partir de ahí el partido no tiene historia. El Atleti especuló con el resultado (a veces en exceso) y el Betis se vio incapaz de jugar, todavía con mayor evidencia de lo que ya había ocurrido con los once jugadores. El drama andaluz se completó cuando el colegiado se inventa una nueva expulsión, esta vez de Campbell, tras una mano que me parece tan involuntaria con la de Luis Filipe que le antecede. 

Señoras, señores, el Atlético de Madrid está el segundo de la clasificación a dos puntos del líder, el todo poderoso FC Barcelona. ¿Cuánto hace que no nos veíamos igual a estas alturas? No lo sé, pero lo que tengo claro es que después de tantos años de ver un Atleti imperfecto, desdibujado y sin entrenar da gusto ver un Atleti bien entrenado. Sigamos surfeando sobre este precioso sueño el tiempo que podamos.

7 comments

Anónimo 27 sept. 2012 10:37:00

No se si es síntoma de buen o mal entrenedor, pero creo que el cambio fundamental que ha sufrido nuestro atletí, es tan sencillo (ha costado diez años y más o menos los mismos entrenadores,)como saber a que juega, luego se podrá discutir si gusta o no, pero joder cuántas temporadas nos hemos arrastrado por los campos de Dios, cuántos ridículos contra equipos de mierda...
A mí personalmente no es que me triunfe esta menera de jugar, pero por lo menos mi mandíbula descansa, porque el número de bostezos a llegado a la nada. La actitud, la garra, la presión, las ganas de ganar... da gusto ir al Calderón o buscarte un bar para ver a nuestro equipo.
Seguramente, en la temporada, nos dejemos puntos por el camino, pero nos lo tendrán que ganar, no los perderemos como en los últimos diez años.
Ojalá se repita algún partido como el de Mónaco, no he visto nada igual en mi vida, y además tuve la suerte de verlo en el campo, pero seguro que alguna alegria nos llevaremos.
Borch

cdelrui 27 sept. 2012 13:46:00

No le quito una coma a sus comentarios D. Ennio. Este Atlético es un equipo serio, fuerte, reconocible, del que por fin parece que podemos sentirnos a gusto y del que esperemos poder volver a sacar pecho...si por las alturas no les vuelve a dar el penterre de deshacerlo.
Y como esto último es pedirle peras al olmo, pues nos limitaremos a disfrutarlo como se merece, que va siendo hora.
Buenos dias.

magerit 27 sept. 2012 15:42:00

Crónica de altura propia de su autor, totalmente de acuerdo con un solo "pero", no estoy de acuerdo con que Asenjo no sea un portero para el Atlético de Madrid, personalmente pienso y estoy totalmente convencido que Asenjo no solo tiene categoría para ser portero del Atleti, sino que tiene categoría para ser portero de cualquier equipo del mundo y lo ha demostrado con un historial tan brillante como el que más a su edad.

Otra cosa es la desgracia que ha tenido el los últimos tiempos con las lesiones y en el injusto trato que ha tenido por parte de nuestra propia afición, inflexibles sus errores y complacientes y tolerantes con los de Degea y Courtois.

Salodos

Ennio Sotanaz 27 sept. 2012 18:10:00

Muy de acuerdo en todo lo que dices, Borch.

Y con usted también cdelrui. No me gusta ese mantra que pretenden hacernos repetir desde la acera de enfrente y desde la prensa “seria” (en realidad las dos cosas son lo mismo) de que tarde o temprano caeremos. No lo sé, pero no me voy a poner a lamentarme ahora que toca disfrutar.

Magerit, yo no discuto la valía de Asenjo. Creo que es un portero de talento natural mal entrenado y con carencias fáciles de corregir pero ese no es el caso. Lo que creo es que psicológicamente nunca va a superar el lastre que tiene en este equipo ni la afición va a olvidar la falta de confianza que ahora tiene. Se van a hacer daño mutuamente. No es algo que se pueda resolver a corto plazo y el fútbol de elite no entiende de largo plazo a la hora de esperar a un jugador tan crítico como el portero. Estoy convencido de que en otro equipo (cualquiera) lo haría infinitamente mejor y sufriría menos y yo me alegraría mucho por él. Me parece un ejemplo en muchas cosas.

Abrazos,

magerit 28 sept. 2012 3:10:00

Retiro el "pero" de mi comentario, tu respuesta es clara e irrebatible.

Es un honor leerte y gracias por las aclaraciones.

Saludos

Anónimo 28 sept. 2012 18:00:00

Por Dios Don Ennio, da gusto leerle.
Un fuerte abrazo.

Jesús de Villarreal

Ennio Sotanaz 28 sept. 2012 20:08:00

Un placer Magerit, en serio.

¡Muchas gracias Don Jesús! El gusto es mío.

Abrazos,