El Boxeador

“Solo soy un pobre chico y mi historia apenas cuenta que he desperdiciado mi lucha por un puñado de idiotas; todo eran promesas, mentiras y trucos…”


Existe un término pugilístico para definir al sufrido boxeador cuando su mente ha tirado definitivamente la toalla pero no así su cuerpo o su entrenador. En ese momento en que el boxeador tiene los brazos caídos y la mirada perdida en el infinito, ese momento en que el rival no deja de meter directos a la mandíbula ante la pasividad del púgil y mientras el árbitro se da cuenta definitivamente de lo que está pasando, se dice que el boxeador está grogui. Durante esos segundos todo el mundo sabe que la víctima ha perdido ya pero todos siguen actuando como si no pasase nada durante un tiempo de duración ambigua según la interpretación de cada uno. El contrario tiene que seguir pegando hasta que el otro se caiga, el árbitro tiene que cerciorarse completamente del estado antes de parar la pelea, el entrenador tiene que estar seguro de que su “chico” no puede venirse arriba antes de rendirse y mientras tanto el propio boxeador no es capaz ni de pensar en doblar las rodillas por la falta de riego en su cerebro.

El Atlético de Madrid está grogui.

No es que el Toluca nos diese esta noche el “upper cout” definitivo ni mucho menos. Tampoco lo hicieron el Cruz Azul o los Tigres o ninguna otra “potencia” futbolística de esas con las que tenemos a bien enfrentarnos últimamente (la siguiente creo que es mi querido Rayo Vallecano). Los golpes definitivos han venido hace tiempo desde dentro y sin que la criatura se diese cuenta. Ahora somos un cuerpo grogui a expensas del destino, de los rivales, de la suerte, del entorno y del tiempo atmosférico, pero seguimos sin doblar las rodillas para poder recuperarnos y poder volver a empezar, con lo que las posibilidades de lesiones cerebrales irreversibles son cada vez más altas. No es que me diese cuenta esta mañana al ver el triste empate a uno, ni el otro día con el empate a dos, ni los anteriores días cuando tuvimos a bien deslumbrar al mundo con dos nuevos capítulos de genuino esperpento. Esto no es de ahora pero ahora miro a la esquina y veo que el entrenador no tira la toalla porque si lo hace todo el mundo descubrirá quienes son los culpables de las lesiones en el cerebro. El entrenador tiene mucho miedo al pasado pero sobre todo parece tener miedo al manager del boxeador a quien, por alguna razón, está enteramente agradecido.

“Y lleva encima los recuerdos de cada guante que lo tumbó o que lo hirió hasta que gritó de odio y de vergüenza”

Así culmina la fastuosa gira por tierras mejicanas. Una gira que me gustaría saber realmente lo que ha reportado a las arcas de nuestro club y comprobar si compensa de algún modo los inconvenientes que ha ocasionado puesto que es evidente que el aporte deportivo ha sido nulo. Bueno si, un lesionado de gravedad. Por lo demás ni esquema, ni juego, ni ganas, ni resultados, ni físico, ni ilusión ni esperanza. Todo ello se ha cambiado por vergüenza, mediocridad, ignorancia, desprecio, excusas baratas y aburrimiento. Nada nuevo bajo el sol.

Una gira que por cierto no le ha interesado absolutamente a nadie. Imposible de seguir para los aficionados colchoneros dados los horarios que se manejaban, tampoco ha supuesto ningún aliciente para ningún medio de comunicación. Las referencias a la gira mejicana han sido mínimas, por no decir nulas, en la práctica mayoría de diarios de información general o en los telediarios. Tan importante es nuestro equipo que las crónicas de los partidos que publican MARCA y AS en su web (presuntos diarios deportivos madrileños) estaban firmadas por la agencia EFE, como si fuese una competición de petanca en Burkina Faso. Ese es el interés que despierta nuestro equipo en unos periódicos donde, eso si, no tienen el menor reparo para publicar en portada unas declaraciones del Kun si estas, mediante una interpretación retorcida y capciosa de sus palabras, se pueden entender como algo malo para el atleti y por ende bueno para el Madrid.


Ahora dicen que falta el media punta, que falta el kun,… Me temo que si un equipo pasa de la más absoluta negación al olimpo de los dioses por la mera presencia de un jugador hay algo que falla.

Viendo como reacciona el entorno seguimos y seguiremos groguis hasta que un golpe nos tire definitivamente al suelo. Veremos si no es demasiado tarde. La grada come palomitas, el árbitro está comprado y el entrenador no va a tirar la toalla por su propia y miope voluntad pero también porque el manager del boxeador, el que le ha puesto donde está, el que más gana con todo esto, tiene prohibido que aquí nadie proteste ni se le ocurra parar nada. Mientras el boxeador esté en pie seguirá haciendo caja que es de lo que se trata. “Campeón, no te mueras campeón”.

“Me voy, me voy pero el luchador todavía se queda.
Si, se queda todavía.”


The Boxer (P. Simon)
Simon & Gartfunkel – Bridge Over Trouble Waters (Columbia/1970)

3 comments

Billie 24 jul. 2008 16:46:00

El único motivo para ir a México fue el dinero y yo eso lo entiendo. El problema es que si vamos a amañar un combate, al menos, que no se note para que no nos griten: ¡tongo, tongo...!

Toda la razón en lo del Kun, si la falta de un jugador se nota tanto, mala señal. Por otra parte, yo no creo que Aguirre sea consciente de que estamos groguis. Saludos.

FERNANDO SANCHEZ POSTIGO 25 jul. 2008 0:35:00

Me fastidia esta ola de no pasa nada por perder. Somos el Atleti y no se debe habituar a perder ni en pretemporada ni nunca. Así no vamos a ningún sitio.

Ello provoca el poco interés de la prensa. Si los mismos aficionados rojiblancos dicen que da igual los partidos ....

Mira, hoy el Barcelona goleó por 6-0 y también era pretemporada.

un abrazo y enhorabuena por tu blog

FERNANDO SANCHEZ POSTIGO 27 jul. 2008 20:06:00

TE AÑADO a los links de mi blog. un abrazo.