Cansado de esperar

“Estoy cansado, cansado de esperar,… cansado de esperarte”


Hubo un tiempo en mi más tierna infancia, cuando los veranos eran de tres meses bajo el sol y los pasaba alrededor de una piscina en un lugar perdido, en que todos los días mi padre
 y yo cumplíamos el mismo ritual: nos levantábamos, nos íbamos
 al pueblo, mi padre compraba un diario deportivo y los dos discutíamos sobre las vicisitudes de nuestro equipo de los amores. Tal o cual fichaje, tal o cual decisión, tal o cual partido, tal o cual sueño,... Hacíamos planes sobre el bar al que iríamos para ver el siguiente partido de pretemporada contra algún equipo de nombre precioso y por el camino me llenaba de ilusión para la temporada siguiente. Eran buenos tiempos aquellos. Los hecho de menos.

Ahora me voy dentro de un par de días de vacaciones pero lo que me apetece es estar desconecta
do de esta enfermedad que padezco llamada “aficionado al atlético de Madrid”. Hoy los diarios deportivos son otra cosa y sirven para todo lo contrario de lo que servían antes. Ahora entre otras cosas se utilizan p
recisamente para que no te enteres de nada de lo que está pasando. La
 versión tradicional en papel es un ejercicio de redacción mediocre plagada de trivialidades y dirigida a gente complaciente. Su versión de internet es prácticamente la misma historia. Mi equipo ha desaparecido de la “opinión p
ública” gracias a un periodismo “profesional” centrado fundamentalmente en hacer dinero fácil y barato (como “buenos” periodistas) pero gracias también de una empresa de oscurantismo condescendiente patrocinada y diseñada por el gentil director general de nuestra institución (ese señor que paradójicamente nunca sale en los papeles) y ejecutada con torpeza por sus agradecidos muñecos. La sensación en cualquiera de estos calurosos días estivales es la de que no está pasando nada en nuestro club aunque algunos, esos ilusos Don Quijotes que nos dedicamos a escribir y pensar sobre nuestro equipo en una suerte de red marginal y alternativa, sabemos que hay muchas preguntas en el aire que siguen sin respuesta. Personalmente estoy cansado de esperar.

“Era un alma solitaria, no tenía a nadie hasta que te conocí…, pero tú sigues haciéndome esperar,… todo el rato,…¿Qué puedo hacer?”

Al año pasado, en una de las ligas más aburridas que se recuerdan y tras otra temporada de sopor, mediocridad, juego lamentable y discurso más lamentable todavía, el equipo acabo cualificado para disputar la eliminatoria previa de la manida Champions League. El maná, El Dorado, el Shangri-La, El Santuario, el Grial, el Vellocino de Oro, el bálsamo de Fierabrás… la solución a todos los males de la institución. Algo en apariencia tan ramplón (quedar cuartos en una liga descafeinada) ha servido a unos dirigentes con mucho que explicar para mantener la estulticia imperante y tener distraídos a los expectantes compradores de camisetas.

Parece lógico pensar que tocaba reforzar el equipo para situarlo a la altura de las circunstancias y por lo visto, siempre se
gún la versión oficial, se ha hecho con diligencia a tenor de lo que expone quien parece hacer las labores de director deportivo en nuestro equipo. “La plantilla está cerrada” dice sin echarse a reír o sonrojarse. A saber, un medio centro (¡Qué sorpresa!), dos centrales, un portero de 45 años y un delantero promesa. El años pasado por estas fechas teníamos fichados por el mismo y genuino tandem Pitarch/Aguirre, entre otras cosas, dos centrales recién llegados (Ze Castro/Eller), dos medio centros recién fichados (A elegir entre Raul García, Motta, Maniche, Costinha, Cléber Santana, Camacho,..), un portero de edad avanzada recién fichado (Abbiati) y un delantero promesa (Diego no sé que). ¿Casualidad?

Paradojas de la vida, hay dos cosas con las que prácticamente todos los que el año pasado estuvimos en el Calderón estábamos de acuerdo (a Pitarch no lo cuento porque prefiero creer que este ho
mbre no ve jugar a nuestro equipo). Una es que el equipo no juega absolutamente a nada y que como mínimo necesita un creador de juego. Dos que ni Valera, ni Seitaridis ni el pobre de Antonio López son laterales derechos para la primera división. ¿Ven ustedes algún lateral derecho o algún creador entre los nuevos fichajes? Bien, pues sepan que la plantilla está cerrada según los que “saben” de esto. Sepan también que era más importante reforzar los puestos que siempre reforzamos, todo ellos de vital importancia en la creación de juego del equipo como bien sabemos.

Por supuesto doy por hecho que nadie en su sano juicio se cree esa cortina de humo (esto es lo que mejor sabe hacer Aguirre con diferencia) del cacareado “mediapunta”. Algo así me lo tomo además como un nocivo insulto de estos mercenarios hacia la inteligencia de la afición que le paga. S
i Aguirre necesitase esa posición es su esquema de juego (suponiendo que tan distinguido monologuista tuviese un esquema de juego) estaría ya cubierta después de dos años de hacer “pruebas”. Si resulta que es algo que aun considerándolo muy importante no se había planteado hasta ahora significaría que aquí alguien está malinterpretando la definición de profesionalidad. Difícil de creer cuando cualquier jugador que había jugado en una posición parecida en otros equipos (Jurado es el caso más flagrante) jamás lo ha hecho con la camiseta colchonera en ese sitio y siempre ha sido relegado a una banda u otra posición “menor”. Aguirre ha puesto zurdos cerrados en el lateral derecho, mediocentros defensivos de delanteros, diestros por la izquierda, delantero centros de centrocampistas y otros varios ejercicios de prestidigitación pero jamás ha intentado adaptar a nadie a esa posición que ahora reclama. Si como apunta algún talibán de lo increíble esta nueva revelación es simplemente una repentina “novedad” para la nueva temporada, el fichaje de ese ansiado jugador que no tenemos debería haber sido la prioridad absoluta para la dirección deportiva, cosa que como sabemos no ha sido así. Bien al contrario, las prioridades han sido un medio centro defensivo (por tercer años consecutivo y a pesar de que solamente tenemos seis) y dos centrales (cuando solamente teníamos cuatro, dos de ellos internacionales). Es evidente además que si hiciese falta esa posición, si fuese fundamental para Aguirre, estaríamos buscando un titular y un reserva en lugar de un solo jugador. ¿Se imaginan que sólo tuviésemos un medio centro defensivo en toda la plantilla o un solo portero o un solo lateral izquierdo?

Desde hoy hasta nuestro estreno en la “máxima competición” creo que solo hay previstos partidos contra equipos de segunda y segunda B. Eso, unido a los folclóricos enfrentamientos con los rendidos admiradores de Javier Aguirre (el mejor ejemplo de fútbol europeo que nuestra dirección deportiva ha sido capaz de encontrar), es toda la preparación que vamos a tener hasta la Champions. El Liverpool (posible rival) juega dentro de nada contra el Villareal. Supongo que esa es la diferencia entre instituciones dirigidas por profesionales abalados por su curriculum y otras dirigidas por funcionarios enchufados. Supongo que la suma de dinero que se ha recibido por esa esperpéntica gira Mejicana debe ser brutal como para hacer algo así en vísperas del partido más importante de la temporada (pasada). Es simplemente un dato y ni siquiera tendría porque ser significativo pero es desgraciadamente el enésimo dato de este cariz. Es un detalle incomprensible detrás de otro y yo todavía sigo esperando algo distinto entre tanta sucesión de incongruencias que me permita poder agarrarme a algo y así poder soñar (porque creerlo con los pies en la tierra es imposible) con que se están haciendo las cosas medianamente bien y que tenemos algún futuro. Me gustaría tener algo a lo que agarrarme para soñar como antaño que la temporada siguiente será fabulosa…. pero no puedo.

En fin, no sé todavía donde estaré el día 12 o en la vuelta pero seguro que veré los partidos y uno de ellos en el estadio. Espero que a mi vuelta sigamos siendo al menos un equipo de Champions porque el que seamos un equipo fútbol es algo difícil de creer hoy por hoy.


“Es tu vida y puedes hacer lo que quieras. Haz lo que prefieras pero por favor no sigas haciéndome esperar…. porque estoy cansado”


Tired of waiting for you (R. Davies)
The Kinks – Kinda Kinks (Pye/1965)

El Boxeador

“Solo soy un pobre chico y mi historia apenas cuenta que he desperdiciado mi lucha por un puñado de idiotas; todo eran promesas, mentiras y trucos…”


Existe un término pugilístico para definir al sufrido boxeador cuando su mente ha tirado definitivamente la toalla pero no así su cuerpo o su entrenador. En ese momento en que el boxeador tiene los brazos caídos y la mirada perdida en el infinito, ese momento en que el rival no deja de meter directos a la mandíbula ante la pasividad del púgil y mientras el árbitro se da cuenta definitivamente de lo que está pasando, se dice que el boxeador está grogui. Durante esos segundos todo el mundo sabe que la víctima ha perdido ya pero todos siguen actuando como si no pasase nada durante un tiempo de duración ambigua según la interpretación de cada uno. El contrario tiene que seguir pegando hasta que el otro se caiga, el árbitro tiene que cerciorarse completamente del estado antes de parar la pelea, el entrenador tiene que estar seguro de que su “chico” no puede venirse arriba antes de rendirse y mientras tanto el propio boxeador no es capaz ni de pensar en doblar las rodillas por la falta de riego en su cerebro.

El Atlético de Madrid está grogui.

No es que el Toluca nos diese esta noche el “upper cout” definitivo ni mucho menos. Tampoco lo hicieron el Cruz Azul o los Tigres o ninguna otra “potencia” futbolística de esas con las que tenemos a bien enfrentarnos últimamente (la siguiente creo que es mi querido Rayo Vallecano). Los golpes definitivos han venido hace tiempo desde dentro y sin que la criatura se diese cuenta. Ahora somos un cuerpo grogui a expensas del destino, de los rivales, de la suerte, del entorno y del tiempo atmosférico, pero seguimos sin doblar las rodillas para poder recuperarnos y poder volver a empezar, con lo que las posibilidades de lesiones cerebrales irreversibles son cada vez más altas. No es que me diese cuenta esta mañana al ver el triste empate a uno, ni el otro día con el empate a dos, ni los anteriores días cuando tuvimos a bien deslumbrar al mundo con dos nuevos capítulos de genuino esperpento. Esto no es de ahora pero ahora miro a la esquina y veo que el entrenador no tira la toalla porque si lo hace todo el mundo descubrirá quienes son los culpables de las lesiones en el cerebro. El entrenador tiene mucho miedo al pasado pero sobre todo parece tener miedo al manager del boxeador a quien, por alguna razón, está enteramente agradecido.

“Y lleva encima los recuerdos de cada guante que lo tumbó o que lo hirió hasta que gritó de odio y de vergüenza”

Así culmina la fastuosa gira por tierras mejicanas. Una gira que me gustaría saber realmente lo que ha reportado a las arcas de nuestro club y comprobar si compensa de algún modo los inconvenientes que ha ocasionado puesto que es evidente que el aporte deportivo ha sido nulo. Bueno si, un lesionado de gravedad. Por lo demás ni esquema, ni juego, ni ganas, ni resultados, ni físico, ni ilusión ni esperanza. Todo ello se ha cambiado por vergüenza, mediocridad, ignorancia, desprecio, excusas baratas y aburrimiento. Nada nuevo bajo el sol.

Una gira que por cierto no le ha interesado absolutamente a nadie. Imposible de seguir para los aficionados colchoneros dados los horarios que se manejaban, tampoco ha supuesto ningún aliciente para ningún medio de comunicación. Las referencias a la gira mejicana han sido mínimas, por no decir nulas, en la práctica mayoría de diarios de información general o en los telediarios. Tan importante es nuestro equipo que las crónicas de los partidos que publican MARCA y AS en su web (presuntos diarios deportivos madrileños) estaban firmadas por la agencia EFE, como si fuese una competición de petanca en Burkina Faso. Ese es el interés que despierta nuestro equipo en unos periódicos donde, eso si, no tienen el menor reparo para publicar en portada unas declaraciones del Kun si estas, mediante una interpretación retorcida y capciosa de sus palabras, se pueden entender como algo malo para el atleti y por ende bueno para el Madrid.


Ahora dicen que falta el media punta, que falta el kun,… Me temo que si un equipo pasa de la más absoluta negación al olimpo de los dioses por la mera presencia de un jugador hay algo que falla.

Viendo como reacciona el entorno seguimos y seguiremos groguis hasta que un golpe nos tire definitivamente al suelo. Veremos si no es demasiado tarde. La grada come palomitas, el árbitro está comprado y el entrenador no va a tirar la toalla por su propia y miope voluntad pero también porque el manager del boxeador, el que le ha puesto donde está, el que más gana con todo esto, tiene prohibido que aquí nadie proteste ni se le ocurra parar nada. Mientras el boxeador esté en pie seguirá haciendo caja que es de lo que se trata. “Campeón, no te mueras campeón”.

“Me voy, me voy pero el luchador todavía se queda.
Si, se queda todavía.”


The Boxer (P. Simon)
Simon & Gartfunkel – Bridge Over Trouble Waters (Columbia/1970)

Cada día parece el mismo

“No parece que haga tanto tiempo...”

Llegados a una fase de enfermedad terminal siempre queda la opción de seguir peleando como si no pasase nada, simplemente como forma de dar sentido a lo que haces, o la de dejarse abandonar a la suerte del destino. Podemos discutir cual de las dos opciones es moralmente más saludable pero no cabe duda de que las dos tendrán igual resultado.

Esta madrugada hemos vuelto a vivir otro capítulo de la nueva sinrazón de los dirigentes del club atlético de Madrid. Esa que consiste en largarse a jugar a México para vender cuatro fotografías firmadas de Javier Aguirre a los ingenuos aficionados mejicanos que lo consideran un ídolo cuando pocos días después el club se juega entrar en la tan ansiada Champions League. Si, esa que tantos ríos de tinta vertió la temporada pasada y que ha terminado por ser el único pilar en el que sustentar la incomprensible renovación de Javier Aguirre. Otro capítulo que ha culminado con un desarrollo a la altura del patetismo de los anteriores y con un resultado igualmente lamentable. Existe algún plumilla indecente que dice por ahí ver una “ligera mejoría” en el equipo durante el partido. Algo así no es decir mucho ya que simplemente con que los jugadores llevaran la camiseta metida por dentro y en algún momento golpeasen al balón con una parte del pie que no fuese la uña bastaría para conseguir una “ligera mejoría" pero con los periodistas ya se sabe. Al fin y al cabo no dejan de ser funcionarios del ministerio de la verdad.

“y me río y lloro y me pregunto a mi mismo por qué cada día parece el mismo... y me paro y pienso durante un minuto cada semana”

Me da tanta pereza este atlético de Madrid que ni siquiera he tenido fuerzas para ver el partido entero y al final un pequeño resumen me ha bastado para ver lo que me imaginaba sin tener que perder el intelecto ni babear de aburrimiento por el camino. Llegado a este punto me gustaría lanzar una reflexión al atribulado lector para que me diga si lo que ahora paso a describir le recuerda a algo. Primera parte espesa, torpe, sin juego ni velocidad ni dominio del balón ni chispa. Centrocampismo en estado puro. Gol en jugada aislada y el equipo recula hasta la frontal de su área (¡contra los mundialmente conocidos Tigres!). Pelotazo del defensa para alejar el peligro, el balón acaba en los pies de un señor con la camiseta del atleti que tiene espacio por delante (concretamente todo el campo), se la da Forlán en pase preciso y mete gol. 2-0. El equipo ya no es que recule sino que vive en su propia área con lo que consigue animar a unos voluntariosos mejicanos que no abandonan el área rival aun estando confundidos por la “valiente” actitud de un “todopoderoso” equipo europeo que está de preparación y encima no se juega nada. En ese caldo de cultivo aparecen dos fallos defensivos (si, si, dos fallos de la defensa) que suponen el empate sobre el cronómetro del equipo rival. Las declaraciones posteriores del supuesto entrenador hablan de errores en defensa (¿les suena?). Más concretamente lo define como “pendejadas” supongo que para regocijo de sus paisanos.

Creo que es evidente. Elijan el partido que quieran de los últimos dos años y seguramente ocurrió exactamente lo mismo de la misma forma. Hemos fichado don centrales de primer nivel pero tengan por seguro que si el equipo contrario juega 30 minutos en nuestra área también cometerán errores. Tengan por seguro que ocurrirá. Igual que los cometerá cualquiera de nuestros laterales (a excepción de Antonio López) puesto que ninguno de ellos está cualificado hoy por hoy para jugar en primera división. De la misma forma que se seguirá jugando al pelotazo porque si alguna vez se ensaya algo en el tiempo supuestamente reservado para el entrenamiento el pelotazo debe ser lo único que se entrena si resulta que es lo único que se repite con precisión partido tras partido. Tengan por seguro también que los contra ataques donde un jugador tiene que recorrer 70 metros con el balón en los pies saldrá bien una de cada 30 veces o que si la creatividad de nuestro equipo recae en cleberes, raules garcías, camachos, Asunçaos o demás gregarios, será mejor dedicar nuestras tardes de domingo a entender el proceso a la orden de los Templarios que intentar asimilar el concepto de creación de nuestro equipo.

“Cada día simplemente parece el mismo”



Everyday’s the same (Cullimore/Heaton)
The Housemartins
- Now That’s what I call quite good

(1988/Go! Discs)

Todavía enfermo (1)

Look, we cannot cling to the old dreams anymore. No, we cannot cling to those dreams. Am I still Ill? (2)

Segundo partido de pretemporada y segunda derrota. Inmediatamente se oyen voces esperanzadoras del tipo “no pasa nada”, “el resultado es lo de menos” o “las pretemporadas no valen para nada” entre los fieles de la nueva religión integrista surgida en los albores del siglo XXI y a la rivera del Manzanares (por poco tiempo). Esa nueva estirpe de aficionados al Atlético de Madrid que ven el pasado de tan gloriosa institución como una fantasía preciosista pero falsa y que abrazan la mediocridad como sustento. Esa religión cuya adorada deidad es un supuesto entrenador que dicen serlo o al menos existir y al que los nuevos profetas veneran sin talento pero con contundencia implacable en las hojas baratas de AS y MARCA.

¿Las pretemporadas no valen para nada?

En 1995 el atleti empezó la temporada antes de tiempo en no sé que país ruso (creo) y en un torneo de cuarta categoría al que estaba comprometido por razones aparentemente comerciales. Es decir, exactamente como ahora pero con más frío. Había 7 jugadores nuevos, entrenador nuevo y veníamos de una situación muy lamentable en los años anteriores. Ganamos aquel torneo. Se jugó mal el primer partido pero a partir de ahí seguimos ganando los partidos de pretemporada jugando cada vez mejor. Al terminar esa temporada fuimos campeones de liga y de copa (no jugábamos UEFA ni otra competición europea) y se culminó la temporada más gloriosa de este bendito equipo. Aquel primero partido en Rusia fue malo y se perdió pero el equipo tenía exactamente la misma personalidad y el mismo concepto de juego que en el último partido de la temporada cuando se ganó al Albacete en el Calderón consiguiendo la liga. Las pretemporadas puede que no sirvan para nada (aunque yo no lo creo así) pero son siempre un reflejo de lo que pasa en el equipo. El atleti de ayer tuvo la misma personalidad y el mismo concepto de juego que en el primer partido en el que Aguirre estaba sentado en el banquillo y que tendrá en el siguiente que juguemos con él ocupando el mismo lugar. Es decir, ninguno. Fue un equipo áspero, espeso, antipático y que sistemáticamente desprecia el fútbol. Eso es lo que había las dos temporadas anteriores, eso es lo que hay hoy y eso es lo que habrá mañana. Sin duda alguna. Seguimos estando enfermos. ¿Por qué debería pensar otra cosa?

Ask my why and I’ll spit in your eye… (3)

Los optimistas abducidos por el perfume de la tinta barata que usan en las rotativas de los diarios deportivos asumen que el éxito del proyecto será obvio en el momento en el que aterrice el tan cacareado mediapunta. Y digo yo, ¿por qué hemos tenido que esperar dos años para llegar a esta conclusión? ¿Por qué en la primera temporada echamos de malas maneras a Ibagaza? ¿Cómo hemos podido estar sin este bálsamo de fierabrás durante tanto tiempo si era tan fácil?

¿Quieren saber mi teoría? Es todo mentira.

Claro que es mentira. Si Aguirre quisiese de verdad un mediapunta no estaríamos buscando uno sino dos. Si Aguirre pensase que el mediapunta es un puesto cable en su esquema buscaría un jugador titular y un sustituto como ocurre en el resto de posiciones (excepto en la de medio centro defensivo donde tenemos un titular y 15 reservas). Si Aguirre quisiese un mediapunta debería haber jugado en esa posición Jurado o Miguel de las Cuevas o Luis García o Maxi… pero no lo hicieron. No lo hicieron y no lo hacen. ¿No acabará el mediapunta siendo otro medio centro defensivo?

Si, seguimos enfermos. Seguimos enfermos de mediocridad y en manos de seres que evidentemente están en lugares que la historia no ha reservado para ellos.

No, no deberíamos aferrarnos a esos sueños…










(1) Still Ill (Marr/Morrisey)
The Smiths (Hatful of Hollow/1984)
(2) Mira, no podemos aferrarnos a los viejos sueños por más tiempo. No, no podemos aferrarnos a esos sueños. ¿Estoy enfermo todavía?
(3) Pregúntame porque y te escupiré en el ojo.

Baila Chiki, Chiki

Ayer jugó su primer partido de la temporada el “flamante” nuevo atlético de Madrid y lo hizo exactamente de la misma forma con la que se despidió la temporada anterior: aburriendo a las ovejas. Lo hizo eso si a 2000 metros de altura, con menos de una semana de preparación y con toda la solanera que puede caer en esa parte del hemisferio americano a las doce de la mañana. Supongo que alguien tendrá una sabia explicación para lo que al resto de los mortales nos parece un total desatino pero yo no la encuentro. Las también criticadas giras del Real Madrid por el lejano oriente o del Barça por los Estados Unidos tenían un evidente objeto comercial para aprovechar el tirón de sus jugadores mediáticos en todo el mundo. Por esa razón llevaban sus equipos a zonas económicamente potentes (o de economía emergente) para lucir a sus estrellas, vender sus camisetas o las fotos de sus guapos usuarios y recibir un estupendo estipendio. Desconozco el estipendio que compensa la aventura mejicana pero yo no vi muchas camisetas rojo y blancas en las gradas. Piensen que nuestro jugador mediático es el entrenador y lo es exclusivamente para la única parte del mundo con la que este señor comparte nacionalidad. Al resto del mundo básicamente se la suda. Alguien debería reflexionar sobre este escalofriante dato.

Como nuestro “jugador mediático” se esconde en el banquillo debajo de una gorra supongo que a los pocos valientes que ayer se dieron cita en el estadio de puebla les daría igual no ver absolutamente a nadie que pudieran conocer. Supongo que también les daría igual aburrirse o ver corretear a un puñado de señores desubicados luciendo la nueva equipación rojiblanca, sin lugar a dudas lo único positivo del partido de ayer. Bueno eso y ver a un tipo en la grada vestido de luchador enmascarado.

Vale, vale, es el primer partido de la pretemporada y no se pueden sacar conclusiones precipitadas. Es cierto. No lo haré. No voy a decir que Assunsao es el mediocentro tronco y trotón de todos los años ni que me recordó a Costinha. No hablaré de los jugadores, pobres ellos, que todavía no están en forma. Lo haré entonces del esquema táctico de nuestro “galáctico” y lo haré siguiendo los pasos de un tema musical cuya calidad está a la altura del mismo: el chiki chiki.

Uno, el brikindans: llevaba una semana frotándome los ojos mientras leía las diligentes interpretaciones de los periodistas que decían que Aguirre estaba cambiando el esquema de la temporada anterior abandonando el doble pivote. No me lo podía creer pero tras el partido de ayer está confirmado. Es cierto. Abandonamos con pena y desolación el doble pivote para abrazar con ganas y ardor …. ¡¡EL TRIVOTE!! La primera alineación del atlético de Madrid 2008-2009 presentaba a Conseiçao, Raúl García y Cléber Santana en el mismo once. Toda una declaración de intenciones. La función de de Conseiçao estaba clara: tercer central. La de los otros dos sigue siendo un misterio para mí. Raúl García, desaparecido todo el partido, intentaba encontrar un sitio en el que intentar hacer lo que el hombre sabe hacer y que básicamente es lo que no hacía Conseiçao. Cléber lo tenía más fácil. Como lo que sabe hacer es NADA, puede desempeñar su papel de forma natural en cualquier posición, incluso desde el banquillo.

Dos, el crusaito: Las blanditas nuevas huestes colchoneras estaban eufóricas con los fichajes de Heitinga y Ufjalusi. Como son fieles seguidores de la religión que apadrina AS y MARCA coinciden con sus padres espirituales en que el “único” problema de este equipo estaba en la defensa. Yo no lo creo así pero yo no soy nadie y además estoy expulsado de esa secta. No me parecen malos fichajes (especialmente el de Heitinga que me parece muy bueno) pero Ufjalusi tiene 30 tacos, viene de vuelta de todo y Perea o Pablo sigo manteniendo que me parecen centrales decentes además de ser más jóvenes. Lo que está claro es que ahora tenemos 4 centrales internacionales y ningún lateral derecho. Bueno a Seitaridis y Varela que es como no tener nada y no lo digo precisamente por el partido de ayer. ¿Nadie vio el año pasado el carril derecho era un coladero con el titular y con el suplente?. Pero es evidente que Aguirre es más listo que todos nosotros. Con cuatro centrales internacionales a disposición (Aunque Perea está tocado) la pareja de Pablo es… ¡¡ANTONIO LÓPEZ!! Entenderé el misterio de la santísima trinidad o la teoría de cuerdas de 10 dimensiones que dieron origen al big-ban mucho antes de comprender lo que Aguirre guarda en su cerebro para con el fútbol.

Tres, el maikeljakson: Tenemos cuatro centrales si, pero muchos más medio centros defensivos. A saber: Raul Garcia, Motta, Cléber Santana, Camacho, Conseiçao, Maniche y también se ha llevado a otro chico de la cantera (de esos que luego no saca) que también es medio centro defensivo. Supongo que no son suficientes stoppers porque quien sustituyo a Conseiçao tras su compleja actuación fue nuestro flamante nuevo central internacional…. ¡HEITINGA!

Cuatro, el robocop: Otra de las frases espectaculares de Aguirre en esta primera semana de preparación, por llamar de alguna forma a lo que quiera que haga esa pobre gente subida en un avión todo el día, es que el año pasado “se había equivocado” (¡¡qué redoblen las campanas!!) al rechazar la necesidad de un “mediapunta”. Por lo visto este año quiere remendar su error. Señor Aguirre, con todos mis respetos, Luis García, Miguel de las Cuevas, Jurado y hasta Maxi estaban el año pasado y son o han jugado en otros equipos de mediapunta, enganche o como se diga en mejicano. El problema señor Aguirre es que todos y cada uno de ellos han jugado en el atlético de Madrid en todas y cada una de las posiciones posibles menos en esa. No parece tampoco muy creíble la populista aseveración cuando en todos esos sucedáneos del club de la comedia con los que nos castiga nuestro director deportivo, ese que echaron del Valencia o el artista anteriormente conocido como García Pitarch, dice (con ese gracejo natural que tiene el “jodi’o”) que la “plantilla está cerrada” mientras que el señor Aguirre aliena a Luis García de delantero, a Miguel de las cuevas de Cléber (es decir, de nada) y los otros dos están en el banquillo. Si el concepto de enganche para el señor Aguirre viene representado en la figura de Raúl García que Dios nos coja confesados.

En fin, esto no ha hecho más que comenzar pero no parece que nada tenga mucha intención de cambiar precisamente. Es más, los posibles cambios causan terror y estupor. Tanto que lo que menos me preocupa ahora mismo es la Champions precisamente.

Pero bueno, prometo relajarme de aquí al miércoles.

Nowhere Man (1)

He's a real nowhere Man, sitting in his nowhere Land, making all his nowhere plans for nobody… Doesn't have a point of view, knows not where he's going to… (2)

Ayer empezó su andadura el Atlético de Madrid 2008-2009. Tras esta prototípica frase se esconde el acto de presentación oficial del inicio de la nueva temporada de mi equipo. Acto que por cierto, y para no perder las costumbres instauradas en los últimos años, pasó sin pena ni gloria en la mayoría de medios de comunicación. Atrás quedaron los tiempos en los que el inicio de temporada de un “grande” tenía la repercusión que le corresponde según el número de seguidores a tan centenaria institución (más de un millón según los mentideros). Ahora todo “queda en casa” y todo tiene ese aspecto “casero”, casi amateur, propio de “equipos modestos”.

Y es que este “nuevo” atlético es así, modesto, triste, predecible, aséptico e inofensivo. No hace ruido, no protesta, asume su papel de “fofito” en el circo del fútbol profesional y espera con determinación, pero sin ansiedad, poder recoger las miguitas que dejen los señores que comen en la mesa todos los días. Una especie de institución “tranquila” que acepta con rigor ese papel secundario que la todopoderosa máquina del fútbol profesional ha tenido a bien asignarnos. A pesar de que somos una masa social que destaca considerablemente en pinchazos de PPV, compra de merchandising, seguimiento de su equipo o directamente en el número de aficionados que se definen exclusivamente como tales, el miserable espacio que el fútbol nos deja es ese. Tan lamentable como cierto. Tan cruel como injusto. Tan absurdo como real.

Dicen los presuntos eruditos que la razón de tanta mediocridad “circunstancial” se debe simplemente a que estamos en el camino de regreso a la elite. Un camino largo y tortuoso que va desde un sitio que no reconozco a otro sitio que no veo. A mi lo que me parece es que simplemente hemos escogido un camino sin salida. Una especie de parque temático de la mentira auto justificativa (o de las medias verdades, que al fin y al cabo es lo mismo). Antes de la copa de Europa que hace unos años ganó el Liverpool, ese equipo que ahora muchos atléticos asumen como superior o sencillamente un sitio al que ir para “mejorar”, la institución inglesa llevaba lustros sin ganar absolutamente nada y sumido en una especie de “crisis deportiva” pero jamás dejó de ser un grande ni de ser considerado un grande por nadie. Lo mismo podemos decir de otros tantos equipos repartidos por la faz del mundo. La diferencia es que sus dirigentes pero sobre todo sus aficionados no lo permitieron. No me imagino a un seguidor del Liverpool, de la Juventus, o del Racing de Avellaneda (teniendo dirigentes de vergüenza o habiendo bajado a segunda también) diciendo que su equipo “no es grande” pero que está en vías de “volver a serlo”. Que hay que tener “paciencia”. Que entienda con una sonrisa que su icono se marche “para mejorar” o que con “lo que tenemos” es lo “mejor que podemos hacer”. Los equipos de fútbol son grandes o no independientemente de quien los dirija, quien juegue en ellos o en que posición finalicen el campeonato. El espíritu de la institución es otra cosa. Que no lo entienda el MARCA, el AS o su cohorte de agradecidos fusileros es algo que entra dentro de la lógica, dada la ínfima capacidad de sus integrantes para entender lo que significa la afición al fútbol y en concreto la afición al atlético de Madrid, siendo como son deudores del todo poderoso, pero que no lo entienda la otrora envidiada afición colchonera es para echarse a llorar.

He's as blind as he can be, Just sees what he wants to see, Nowhere Man can you see me at all?...(3)

Pero es así, una gran parte de la afición colchonera no lo entiende. Se conforma con las migajas, al igual que nuestros ínclitos dirigentes. Siguen la Champions League con más interés que los partidos del atleti y asumen que estamos donde tenemos que estar. Mi abuelo (colchonero de principios de siglo) y mi padre (colchonero de la siguiente generación) me enseñaron a querer ganar todo aunque tuviese que frustrarme después por no ganar nada, a que me importase una mierda la primera división si mi equipo jugaba en segunda (no sé ni quien ganó la liga esos años) y sobre todo a mirar siempre hacia arriba.

No sé ni los años que llevo como socio del Atlético de Madrid de todos los que son pero puedo decir, sin sacar pecho precisamente, que este es el año que con menos ilusión afronto la nueva temporada. ¿Por qué?

Básicamente porque mantenemos sin rechistar (salvo honrosas pero desligadas excepciones) los mismos dirigentes que llevan años dilapidando el club, equivocándose en prácticamente todo lo que hacen, despreciando a su afición, despreciando la historia del club, viviendo de espaldas a la realidad social de la afición colchonera, viviendo de espaldas a sus abonados, enmarcados en una vergonzosa política de connivencia con el poder establecido, sin criterio deportivo, sin criterio institucional, sin credibilidad, con la permanente sensación de que están ocultando algo, mintiendo, engañando y sobre todo contando sus proyectos por fracasos.

Como consecuencia de lo anterior se mantiene una dirección deportiva lamentable que ni siquiera está ligada sentimentalmente a la institución y que se empeña en repetir los mismos errores año tras año con la intención de que a fuerza de verlos una y otra vez parezca normal lo que de hecho no lo es. Uno se dedica a fichar el mediocentro defensivo de todos los años, un portero más mayor que yo y dos centrales de renombre (tenemos cuatro centrales internacionales y ni un solo lateral derecho). Supongo que tener a alguien en la plantilla capaz de dar un balón en condiciones desde el centro del campo no es una prioridad para este equipo. Y que decir del entrenador. Creo que he hablado tanto de él y de su personaje que estoy tremendamente cansado de seguir haciéndolo.

Con estas premisas abordamos la nueva temporada. Como soy atlético hasta el tuétano me alegrare con cada victoria y lloraré con cada derrota. Iré al estadio todos los domingos y echaré todo en saco roto sin por alguna razón del destino volvemos a ser un equipo de fútbol que juega a ese deporte, ganando y repartiendo ilusión, pero no puedo evitar pensar en lo que podría ser y no es, en lo que podría haber sido y no será.

¿Dónde estamos? ¿Dónde vamos?... lo único que tengo claro es de dónde venimos.

Nowhere man please listen, you don’t know what you’re missing…. (4)


(1)
Nowhere man (Lennon/McArtney)
THE BEATLES – Rubber Soul (EMI-1965)


(2) Es realmente un hombre de ningún sitio, sentado en el país de ningún sitio, haciendo todos sus planes de ningún sitio para nadie… No tiene un punto de vista, no sabe hacia donde va…

(3) Está tan ciego como puede estar, solamente ve lo que quiere ver, ¿Puedes verme por completo hombre de ningún sitio?

(4) Hombre de ningún sitio escucha por favor. No sabes lo que te estás perdiendo.