Blanco y en botella

Cuando todavía no ha llegado la navidad y te ves con la amenaza del descenso, eliminado de la máxima competición europea, con un equipo desequilibrado, moralmente destrozado, un nuevo entrenador que no sabe que equipo sacar,... en fin, el desastre que es el Atleti 09/10, es difícil saber lo que esperar de un partido donde juegas contra el último clasificado a domicilio. El desánimo se ha hecho ya un compañero de cama y la falta de ilusión es tan patente que hace daño.

Aun así, no sé que tendrá esto del Atlético de Madrid que todavía sigue dando coletazos dentro del corazón y hace que un colchonero de la vieja guardia como yo recorra media Sierra de Gredos para encontrar un bar en el que ver a su equipo de alma. Hoy, para variar, mereció la pena.

Porque el Atleti ha hecho probablemente el mejor partido desde que comenzó la temporada y a aunque los agoreros saldrán diciendo que fue contra un Xerez que va en última posición y que dio muchas facilidades la realidad es que el Atleti no ha necesitado normalmente tener que jugar contra el último para dejar de hacer el ridículo ni creo que el Xerez diera facilidades distintas que otros equipos a los que nos hemos enfrentado recientemente.

Quique repitió el “arriesgado” esquema de jugar con un sólo mediocentro trotón y colocar a Jurado en la zona noble de la creación, es decir el mismo equipo que destrozó al Español con la salvedad de la frivolidad de ver al cuasi desahuciado Varela en la alineación, y con ello ganamos el segundo partido consecutivo dejando la puerta a cero. Blanco y en botella.

La primera media hora de juego fue probablemente la mejor media hora de la temporada. El equipo salió con una intensidad impropia de los últimos tiempos, cerrando los huecos, queriendo el balón por lo civil o lo criminal y con una verticalidad y dinamismo que debería ser la cuna en la que se mecen jugadores como Agüero, Simao, Reyes, Forlán o Jurado pero que no habíamos visto hasta ahora. A los quince minutos ya deberíamos haber ido con 0-2 en el marcador gracias primero a una gran Jugada del Kun que incomprensiblemente dio un penoso pase de la muerte a Forlán cuando los dos estaban solos delante de la portería. Pocos minutos después se repetía la historia y el escenario con los mismos protagonistas y la misma posición pero esta vez el Kun decidía tirar a puerta sin demasiado tino para regocijo del portero rival. El Atleti estaba incisivo, fuerte físicamente, concentrado y metido en un
partido que dominaba. El Xerez sólo podía frenar el empuje de los madrileños a base de patadas y rezos al santo patrón porque el primer gol parecía inminente. Podía haber llegado con una gran jugada por la izquierda con pase magistral de Simao al Kun que colgando al segundo palo el balón lo remató Reyes con habilidad impropia de lo que este chico a hecho con esa camiseta pero el portero volvió a lucirse para desbaratar la gran jugada. Era muy injusto que a esas alturas de partido, rondaba la media hora, el equipo colchonero o hubiese resuelto ya el partido pero afortunadamente el primer gol ya no se hizo esperar. Un soberbio pase de Reyes a la adelantada defensa
jerezana dejó al uruguayo Forlán con muchos metros por delante y de cara a la portería rival. El charrua se cruzó por delante del defensa, encaró al portero y puso con la zurda el balón en las mallas. 0-1. Uno de los grandes aciertos de Quique, sin duda, es el rendimiento que está sacando de un jugador caradura y desahuciado como Reyes. Generoso en lo físico, atento en lo táctico y coherente con su natural técnica el sevillano ha hecho una gran primera parte no sólo de compromiso con el equipo sino de jugar al fútbol que es para lo que le pagan.

La primera parte acababa con un equipo que bajaba ligeramente la violenta intensidad que había mostrado pero sin renunciar al balón ni al partido. El Xerez quiso estirarse algo a base de coraje y velocidad pero hoy lo tenían difícil.

La segunda parte fue algo más espesa pero siguió teniendo un buen tono general. El Xerez, un equipo bien colocado, bien entrenado, valiente al situar la defensa muy arriba y generoso el en esfuerzo pero muy
falto de calidad y de gol, se fue hacía arriba con más corazón que cabeza pero sólo un centro chut envenenado que se colaba por la escuadra nada más empezar el segundo tiempo, magistralmente solventado por Asenjo, hizo peligrar la puerta a cero colchonera en todo el partido. A base de faltas, empuje y garra se fueron haciendo dueños del balón y pudieron adelantar las líneas pero el atleti seguía bien plantado e incisivo y en todo momento parecía estar más cerca el segundo gol de los madrileños que otra cosa.

Y así fue. Un Asunçao que se se siente mucho más cómodo jugando de esta manera, sin tarugos al lado haciendo sombra y estorbando, cogió el balón y dio un excelente pase largo que Agüero bajo como sólo un crack mundial puede hacer, pinchando el balón y dejándolo sólo delante del portero para meter el segundo gol que resolvía el partido.

El resto es lo que los americanos llaman “los minutos de la basura”. Los cambios fueron básicamente para recuperar y hacer descansar a jugadores y apenas hubo más ocasiones de gol, especialmente por parte de los andaluces. Si acaso destacar un empuje final que dio con un remate a puerta que salvó de nuevo Asenjo de forma sobresaliente.

Es evidente que las buenas campañas o los éxitos se construyen cimentados en la tranquilidad y la estabilidad. seis goles a favor y ninguno en contra parece un buen principio para creer que este equipo puede dejar de ser el hazme reír de la liga y pasar a ser un equipo serio y complicado de ganar. Más allá de perdernos en mitad de la tabla aspirando in extremis a colarnos en algún sucedaneo de competición europea no creo que podamos ir con lo que hay y donde estamos pero cualquier cosa que nos aleje de los puestos de descenso será bienvenida por este que escribe. Los siguientes partidos son clave en este sentido.