Sigan, sigan bailando



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“¿Planificar?, Planificar es preocuparse por encontrar el mejor método para lograr un resultado accidental”. Ambrose Bierce (1842-1914)

Ese avinagrado personaje de perfil picassiano que para desgracia de la humanidad recogió hace lustros el testigo del legado gilista en lo que respecta al Atlético de Madrid y sus circunstancias, vomitó en el año 2006, y en una de sus escasas apariciones públicas, un titular que venía a decir algo así como que habían decidido prescindir de cargas emotivas e históricas en la dirección de tal prestigioso club para beneficio de la profesionalidad y eficiencia del mismo. Aquella frase tan cobarde como venenosa parecía ser un plan pensado y concebido a conciencia pero únicamente sirvió para eliminar definitivamente y con el beneplácito de los “notarios de la realidad” cualquier atisbo de colchonerismo histórico que pudiese quedar entre aquellas paredes mal cuidadas. Gracias a nuestra prensa oficial, ese millonario lobby de presión que está más preocupado de crear la historia que de contarla, hoy nadie repara en aquella desgraciada frase pero el balance del presunto veterinario y sus tácticas de guerrilla es sumamente desolador. El club es un bunker de cuyo interior nadie conoce nada y lejos de instalarse un miserable átomo de profesionalidad lo que revolotea temporada tras temporada es el concepto más torpe y chabacano de de improvisación.

Pero la realidad es que no pasa un solo día, un trimestre o una temporada sin que el mismo tipo avinagrado, su particular relaciones públicas criado a la sombra del mundo del celuloide o cualquiera de los adláteres del cerecismo que calienta con sus posaderas y falta de talento las redacciones deportivas madrileñas, nos agracien con la enésima excusa barata que justifica la falta de previsión en este equipo. Cuando “no es el momento” es “inviable” y cuando no es “inviable” es “peligroso para el futuro inminente”. Llevamos años y años sin podernos preocupar de la temporada que viene por lo que pueda pasar en ésta, y uno aparte de no creerse este tipo de argucias de trilero en paro es que está ya hasta las narices del tema y no sabe si echarse a llorar amargamente, tirar la toalla o invadir Polonia.

Llevamos unos diez años (probablemente más pero es por poner un principio conocido) sin un proyecto de club al que todo el mundo pueda agarrarse como referencia y sin un proyecto deportivo con el que los aficionados pudieran (o no) sentirse identificados pero nunca es el momento de hacer balance frío y certero ni parece la ocasión propicia para hacer una reflexión crítica, no sea que el niño se despierte. Todo se deja para el verano pero resulta que en el verano nadie hace ni dice nada y nuestros dirigentes están de vacaciones. Para cuando la rueda vuelve a girar ya hay que pensar en la rabiosa actualidad y no hay tiempo de entelequias de futuro. Vuelta a empezar.

Cuando se bajó a segunda división la excusa barata era la de que entrábamos en un mundo desconocido que utilizaba reglas distintas y códigos distintos, así que se llenó la plantilla de jugadores de supuesto corte de segunda (que me lo expliquen) y se le dio las riendas de aquello a un tipo supuestamente experimentado en estas lides que un poco más y lleva al club hasta su desaparición. Fue la última vez que se trazó un plan para el club. Dos meses después el plan se fue al traste y se empezó a improvisar con más celeridad que tino. Al final tuvo que sacarnos del pozo un tipo tan experimentado en segunda división y tan ajeno a la idiosincrasia del club como Luis Aragonés.

Curioso que el último “éxito” del equipo viniese de manos de un “histórico” de esos que ya no están por los pasillos del Vicente Calderón. A partir de ahí cada año que pasaba era un nuevo brindis al sol en el que se rompía la copa. Teniendo un equipo mediocre nada más regresar a la máxima categoría se practica un engañoso y estupefaciente discurso triunfalista que sirve para castigar al bueno pero incómodo de Luis por decir la evidente verdad de que el equipo necesitaba un par de años para estabilizarse y volver a la elite. Cuando pasan ese par de años (estabilizándose a base de fracasos y gracias al dinero que deja la siempre sufrida afición colchonera) empiezan a entrar jugadores internacionales en la plantillas pero entonces se cambia el discurso y se fichan entrenadores de perfil bajo que no protestan pero que tampoco saben hacer. Cuando volvemos a manejar presupuestos de entre los cuatro primeros instauramos el discurso de los equipos que manejan los presupuestos más bajos. Traemos entrenadores de contención y fichamos delanteros de toque. Y así sucesivamente… Durante todo ese tiempo nadie se cuestionado nada más allá de los errores de la defensa o de lo malo que era Musampa porque las miles de estupideces que se cometieron se justificaban con risas en el genuino espíritu colchonero o bien en que no era el momento de hablar para no poner en peligro el barato éxito inmediato del momento que podía ser desde jugar la intertoto a la Champions League.

Y ahora estamos en las mismas. Temporada 09/10, una temporada en la que el mayor desembolso en fichajes es para fichar un portero que no hace falta, que comenzamos con 6 centrales y ni un solo lateral derecho pero que después del primer partido de liga vendemos al central que estaba jugando ahí. Una temporada que comienza repescando a tres jugadores que fueron echados un año antes para jugar de titulares no por méritos propios sino al ser el club incapaz de colocarlos en algún sitio decente o indecente. Una temporada que empieza con cuatro mediocentros defensivos y ni un solo centrocampista con capacidad de jugar el balón, con sólo tres interiores y encima uno de ellos se vende en navidades y con un entrenador en tela de juicio al que se renueva por la sencilla razón de que metió in-extremis al equipo en Champions pero sobre el que no se tiene ninguna confianza y al que por supuesto no se deja interceder en la confección de la plantilla. Es decir, la definición exacta de improvisación. Resultados en liga: de 23 partidos jugados donde se han perdido 10 y se han empatado 6. Sólo se ha ganado el 30% de las veces. En Europa el balance es incluso más desolador donde todavía no se ha ganado un solo partido de 7 jugados. El supuesto éxito viene en la copa donde se ha eliminado al Marbella (2ºB), al Huelva (2ª y haciendo el ridículo en el partido de ida) y al Racing, único equipo de primera.

Pero resulta que por alguna razón que desconozco no se puede hablar de la planificación de la temporada que viene hasta no saber qué pasa en esta cuando la realidad es que pase lo que pase será igualmente evidente que necesitamos empezar a construir un proyecto deportivo y un club prácticamente desde cero. ¿Tiene sentido que el destino de esta institución dependa de que Asenjo la cague o que Agüero tenga su día el día de la final?

Me temo que así nos va pensando de esta manera. Como decía Arthur C. Clarke, el futuro ya no es lo que solía…

Sigan, sigan hablando de fallos en defensa. Sigan, sigan bailando esta especie de música pegajosa, vacía y pregrabada que el día que pare, nos den el premio de chocolate o no, seguiremos sin zapatos.