Hubo un día...





At. Madrid 4 - Racing de Santander 0

Es curioso como cuando las cosas se hacen bien todo parece mucho más fácil y sencillo. La noche del Calderón, a pesar de las calvas, ha sido diga de una semifinal de copa y por una vez todos los elementos en juego han estado a la altura de las circunstancias. De la afición no tenían ninguna duda pero de los señores que componen el equipo las tenía todas y aunque había muchas razones para reforzarse en esa idea la realidad es que hoy, jugadores y entrenador, han dejado una muestra de que si es posible y de que si lo saben hacer. A partir de ahora me temo que las excusas para la mediocridad tendrán que ser más elaboradas porque sabemos que hubo un día en el que el Atleti fue el Atleti, ese equipo grande que todos queremos.

El partido empezó sin tiempo de hacer lecturas. Un ritmo vertiginoso, una intensidad impropia de este equipo (una lástima pero es así) y muchas ganas de hacerse con el balón y con el partido (igualmente impropio). Antes de que me pierda en otras disquisiciones fue la primera mejor parte de toda la temporada. Especialmente esos primeros 20 minutos donde pasó de todo para el Atleti y de todo bueno. El secreto del éxito en realidad no es tal secreto. Cualquiera sabe que si alguien fuese capaz poner el balón en la zona de tres cuartos colchonera el potencial de este equipo se multiplica por 100 y eso es lo que ocurrió. Asunçao y Tiago, enchufadísimos, robaban muy arriba y soltaban el balón a las bandas (¿por qué Simao y Reyes parecían mejores?) o a un Agüero estratosférico que cuando tiene el balón es imparable. Hoy más que nunca. El único que no estaba en el campo era Forlán, supongo que no lo suficientemente motivado al sentir que no juega en un equipo grande.

El Atleti aviso varias veces pero especialmente peligrosas fueron un remate sorpresa de Tiago al poste y una llegada por la banda derecha (los mejores minutos de Ufjalusi también) que el Kun remataba desviado. Pero fue sólo un aviso porque poco después era el Kun el que la colgaba desde la misma banda derecha para que Simao empotrara la pelota en la portería. El delirio en un Calderón con muchos claros y empapado de agua.

La mejor señal vino precisamente en ese momento cuando a “pesar” de ir ganando el equipo siguió manejando el partido con la misma intensidad, la misma tensión y la misma cabeza para leer los tiempos. Canales no conseguía sacar cabeza de la maraña colchonera, Munitis se tenía que ir a buscarse la vida a la banda (sin éxito) y Colsa perdía la batalla contra los portugueses del Atlético. Los colchoneros eran los únicos sobre el campo y las ocasiones seguían llegando, algunas especialmente claras como una excelente incursión de Ufjalusi por la banda que cuelga el balón al área de forma magistral para que el Kun, en el área pequeña, remate a las manos del portero rival. Pasados los 25 minutos el ritmo paró un poco pero el equipo colchonero consiguió mantener la cabeza fría lo suficiente como para seguir manejando el partido y seguir teniendo oportunidades. En una de ellas por fin aparece el confundido uruguayo (en una baja forma desquiciante) para rematar con la izquierda bien pero sin poder marcar gracias a una buena intervención de Coltorti. El segundo gol de los colchoneros era más que justo pero parecía que no llegaba a pesar de las muchas y buenas ocasiones, pero por esas cosas que tiene el fútbol al final apareció cuando menos se esperaba, en las postrimerías del primer tiempo y tras una jugada en la que se suceden los fallos en cadena de los cántabros y que Reyes mete dentro de la red. Me alegro por Reyes que también estaba haciendo un buen partido.

Es cierto que durante muchos tramos del partido el encuentro estaba roto y los equipos se rompían pero este atleti ha demostrado muchas veces que sale mejor parado del intercambio de golpes que de la especulación así que... ¿por qué seguir insistiendo? También hay que destacar la labor del árbitro que aunque tuvo errores importantes (especialmente contra los racinguistas) es de esos colegiados tipo británico que dejan jugar y no paran el partido por nimiedades lo cual es muy de agradecer desde el punto de vista del espectador.

La segunda parte fue algo más de control (probablemente porque Quique es consciente de las limitaciones físicas de este equipo) pero no desmereció un ápice el buen planteamiento y espíritu del equipo. Al Cesar lo que es del Cesar y hoy hay que felicitar a Quique y su planteamiento. Quizás hubo un pequeño bajón en torno a los diez minutos de la segunda parte pero esa mínima reacción se acabo al instante con un nuevo tiro al palo de Simao. La jugada definitiva llega sin embargo poco después cuando un error del Racing (típico de los colchoneros, irónicamente) provoca un vertiginoso contrataque bien llevado por los madrileños pero mal culminado por un Jurado que acababa de salir por Reyes lesionado. Digo mal acabado porque cuando debería haber tirado el balón a la izquierda se empeña en regatear en solitario con lo que favorece la falta del rival y el aborto de una ocasión clarísima de gol que es lo que ocurre. Ante la sorpresa de todo el mundo al árbitro pita sin embargo penalty una falta que ha sido claramente fuera del área. No creo que el colegiado pueda considerarse como crucial en el resultado pero sin duda el error es mayúsculo. Forlán se encarga de ejecutarlo poniendo el 3-0 en el marcador.

A partir de ahí el Atleti juega a placer. El Racing muerto intenta estirarse a la desesperada pero es imposible frente a un equipo madrileño muy bien plantado donde Tiago daba una lección de lo que tiene que hacer un medio centro moderno. Espero que Raúl García tomará nota de lo que él probablemente nunca sea capaz de hacer. Es pronto para tirar las campanas al vuelo pero Tiago parece el jugador que necesitábamos. Rigor táctico, intensidad, listo en la colocación y (¡gracias Dios!) con capacidad para mover el balón con calidad y sentido. Gran partido del portugués y gran partido de su escudero Asunçao que como sospechaba cuando tiene cerca un jugador de fútbol crece también como futbolista.

En una de esas jugadas de fantasía con las que el Kun nos ha correspondido durante toda la noche el argentino se hartó de caracolear hasta que lo derribaron a zancadillas en lo que esta vez si fue un penalty de libro. El uruguayo Forlán marcaba su segundo gol de la noche y el cuarto del equipo. Es curioso como el charrua se lleva dos goles en la buchaca haciendo un partido triste y ramplón muy por debajo de lo excelente jugador que es. Supongo que es lo que tiene tener la suerte de jugar en un equipo grande.

El único acercamiento de los cántabros (y por eso digo que me parece muy injusto culpar al árbitro en un partido en el que el Atlético a barrido a su rival del campo) fue alrededor de la media hora en un remate de cabeza de Canales que resuelve de forma magistral De Gea, un portero que crece por momentos y va camino de convertirse de un personaje clave para este club. Poco más porque desde ese momento hasta el final siguieron sucediéndose con la mala suerte de que ninguno se concretó y especialmente sangrante es lo que falla Jurado en el último minuto del partido sólo con la portería vacía.

Con el Atleti es difícil de asegurar nada pero el resultado es tremendamente contundente y la eliminatoria parece sentenciada. Si esto se confirma veremos al Atleti en una final después de más de una década lo que sólo de escribirlo me pone los pelos de punta. Espero que todos estemos a la altura ese día.

5 comments

Hernan Cortes 5 feb. 2010 1:43:00

Querido Ennio (permiteme la confianza)vuelvo una vez más (y ya son...)a coincidir contigo. Pero creo que eres un poco cruel con Forlán. Parece claro que este gran jugador no siente los colores del equipo (ni este ni otros por los que ha pasado)pero eso carcía de importancia el año pasado y lo mismo debe suceder en este. Es, simplemente, un mercenario y, aunque esa profesión esté desprestigiada, debemos exigirle en el campo;se le aplaude cuando lo hace bien y se le critica cuando lo hace mal. Lo que dijo en el Larguero se lo debería haber ahorrado, es verdad, pero, ¡que quieres! hay muchos futbolistas que de luces andan justitos.
Lo importante es que hoy, viendo el partido con mi hjo, de 16 años (imáginate lo que ha visto del nuestro equipo),sin decirle yo nada, ha entendido el máldito dilema que tanto daño nos ha hecho. Hoy sí sabe porque es del Atleti.
Un fuerte abrazo.

Anónimo 5 feb. 2010 9:03:00

Lo 1º, aun a riesgo de ser reiterativos pero si no no me quedo traqnuilo, agradecerte la(s) crónica(s) con la que vuelvo a coincidir (salvo quizás en el elogio al arbitro que, excepto el penalty obviamente, no pito nada a nuestro favor)...sólo incidiría en un par de detalles, añadir a todo lo dicho de Tiago que además se ofrece y pide el balón (algo olvidado en este equipo)
Y respecto a Forlan añadir que cuando se retiraba hizo un feo gesto a la grada y ya en el banquillo golpeó el plumas...en fin, mercenarios son todos (o acaso alguién piensa que Reyes o Simao eran del Atleti desde niños?) pero con la mano q te da de comer como mínimo debes ser profesional y después (ya más dificl) medianamente agradecido o al menos respetuoso...(lo de Jurado y Raul García no merece la pena ni comentarlo...)
Resumiendo ayer un amigo y yo, a las 21h y a 21 kms de Madrid, dudábamos bajo la lluvia si acercarnos o no al Calderón...al final, afortunadamente, nos decidimos y precisamente "por si era el día"...y lo fué.

Ennio Sotanaz 5 feb. 2010 10:47:00

Por supuesto que te permito la confianza Hernán Cortés, de hecho la agradezco.

Respecto al tema Forlán, por explicarme mejor, creo que es un excelente jugador que se columpia cada vez que habla. Ya el año pasado pasó desapercibido cuando al final de la temporada dijo prácticamente lo mismo con aquello de “si viene un club grande habrá que buscar algo que sea bueno para todos…” etc,..

Para mi estas cosas son o pan o vino. Si eres un profesional (¿mercenario?) que juegas por dinero perfecto, pero entonces gánate el pan en el césped, mete goles, lo das todo… pero no salgas a juzgar los sentimientos de los demás y mucho menos a justificar en ellos tu negligencia (que es lo que ha hecho el uruguayo). Si yo la cago en mi empresa no se me ocurre colgar en la intranet que esas cosas pasan porque estoy en una empresa “pequeña” (y Forlán no hablaba de tamaño precisamente). Si eres un profesional y te pitan porque la has cagado te jodes. Me igual que el año pasado metieras mil goles porque el año pasado ya te pagamos suficiente dinero por ello. Si no quieres vínculo emocional no tienes derecho a juzgarlo.

Otra cosas es que sientas el club como tuyo. Entonces si fallas un día yo te aplaudo y doy la cara por ti (como hice con Torres antes de que se hiciese también profesional). Entonces si, puedes hablar de los sentimientos, de espíritu y de grandeza porque entonces estarás hablando también de ti mismo.

Un abrazo,

Hernan Cortes 5 feb. 2010 11:27:00

Gracias por la ampliación, pero te había entendido y lo comparto. El otro día no se en que televisión le hicieron (a Forlan) una entrevista "a fondo" en plan íntimo y relajado. Y después de un rato de tópicos y lugares comunes dejé de verlo; me reafirmo en lo que te decía en mi anterior comentario sobre los futbolistas y la capacidad intelectual,términos que puestos junto suelen sonar a oximoron.
En este futbol que ha venido a sustituir de alguna forma a las guerras vecinales, los tipos que luchan a favor de un extraño a cambio de un estipendio se les denomina mercenarios; no le tengamos miedo a la palabras. Casi todos los jugadores lo son. Y se les debe exigir como tales, de acuerdo con tu planteamiento.Pero son tan sensibles y están tan mimados (en parte por nuestra culpa) que cualquier crítica les altera. En cualquier caso me gustaría saber si el el asunto que nos ocupa hay o no otras razones (traspaso fallido, etc) que le lleven a esta pose que ha adoptado.

En fin, que disfrutemos del recuerdo hasta el domingo.....

jose1903 6 feb. 2010 8:42:00

Los comentarios de Forlán suelen ser bastante flipantes. Ya el año pasado tuvo varios antológicos haciendo de menos derrotas del Atleti y cosas así. Lo que pasa es que al marcar tantos goles pasaron desapercibidos y no se les dio importancia. A mí me parece un gran jugador pero este año no está jugando nada y se le debe exigir más.