Comiendo pipas



Sporting 1 - At. Madrid 1

Con una liga en la que francamente me da igual quien gane y con un Atleti sin jugarse absolutamente nada más allá de una inoportuna lesión minutos antes de la inminencia de citas más señaladas, la emocionante penúltima jornada de liga fue algo así como una plácida e intrascendente tarde de fútbol en la que hoy si, se podía pasar comiendo pipas.

El empate contra el Sporting es un partido intrascendente para los madrileños pero crucial para los asturianos que se aseguran así su permanencia en la primera división, algo del lo que personalmente me alegro porque tengo especial cariño por su entrenador, un tipo honesto, humilde pero sobre todo valiente, algo cada vez más escaso en los banquillos patrios.

¿El partido? Poco que decir. Buen papel en general de los jóvenes destacando un Toto Salvio que poco a poco coge confianza y empieza a mostrar cosas pero también el desparpajo de los canteranos cuando les toca lucir la primera equipación. La nota desgraciada llegó de la mano de Asenjo que poniendo la guinda a una temporada para olvidar se hacía un esguince de rodilla a los 8 minutos que muy probablemente le impedirá estar en el banquillo de Hamburgo. Muy injusto el año que le está tocando vivir al bueno de Asenjo. Eso si, la salida en la que se lesiona es una mala salida provocada por un error suyo.

De las Cuevas fue el primero que marcó (ya en la segunda parte) evitando celebrar el gol y planteando co elegancia el debate de si debería ser recuperado por el club o no. Personalmente no lo veo pero yo no soy director deportivo. El problema es que nuestro director deportivo tampoco lo es. Ibra empataba minutos después con un desmarque de potencia al filo del fuera de juego que resuelve con calidad de remate.

Empate a uno que deja las cosas como están en la liga y que por fin permite que los colchoneros nos concentremos oficialmente en aquello que llevamos 15 concentrados: la final de la Europa League.