Anormal normalidad (At Madrid 2 - Deportivo 0)




Hubo un tiempo no hace tantos años en el que ir al Calderón era una especie de rutina en la que lo normal era ganar los partidos. Las ligas, las casi ligas y las posiciones honrosas se conseguían fuera del estadio donde el ganar o perder ya no era tan evidente. La realidad actual ha cambiado con la patina miguelangelgilista y ahora todo es una ruleta rusa en la que todo puede pasar sin que nada tenga mucho criterio. En casa se puede ganar al Barça y se puede palmar con cualquiera. La grada lo asume con resignación. Fuera las cosas son más regulares: lo normal es perder incontestablemente. Ayer en el Calderón se vivió un partido de los de antes, con momentos de buen juego, momentos de pájara, dominio aplastante, situaciones críticas que si no las pasas te complicas el partido, momentos divertidos, momentos aburridos... y tres puntos. Eso era el Atleti. Es es lo que ahora no es. Anormal normalidad.

El enésimo calentón de Quique Sánchez Flores dejaba de nuevo una alineación casi inédita que por otro lado no tenía los visos de frivolidad de otras veces (todos en su sitio) y hasta resultaba interesante ver como se podían manejar Tiago y el eterno Raúl García en el normalmente desértico centro del campo. Y salió bien. Probablemente más por la actitud de los jugadores (enchufados y muy activos durante toda la primera parte especialmente) que por otra cosa pero lo cierto es que el equipo salió al césped muy bien. Colocado, presionante, con ritmo, queriendo el balón y dominando el juego. Lo que antiguamente era normal. Lo que ahora no lo es. El Atleti jugaba y lo hacía sobre todo en torno a un Tiago que cuando está físicamente bien y metido en el partido es un gran jugador con la rapidez mental y técnica suficiente como para desatascar el balón cuando se estanca, ir con los centrales cuando la presión contraria se complica, meter el balón entre líneas y cambiar el juego a la zona menos densa. Todo los contrario que lo mostrado normalmente por su compañero de ayer en el doble pivote que sin embargo para mí hizo unos de sus mejores minutos con esta camiseta (que no son muchos). Liberado del protagonismo creativo se le vio más suelto en el juego táctico y hasta se permitió colaborar en acciones con el balón de por medio lo que es muy de agradecer. Independientemente de los cientos de pases largos de los que abusa y que casi siempre falla (esto parece incorregible) estuvo generoso en el esfuerzo (esto lo hace siempre para ser justos), bien en las ayudas, bien en la contención y apareció tímidamente pero con criterio en ataque. Lo mismo esta dupla de mediocentros no es algo tan descabellado viendo lo que tenemos.

El Atleti maniató totalmente a una ultradefensivo Deportivo que en ningún momento apareció en el Calderón. Con Reyes y Simao activos y saliendo de su carril (especialmente el utrerano que vuelve a estar en muy buen estado de forma) el Atleti jugaba con velocidad y claridad desarbolando a los gallegos por dentro y por fuera sin que estos pudieran frenar, más que con faltas, la circulación del balón y teniendo que correr siempre detrás de este. Enseguida un penoso saque de Aranzubía (cada saque suyo era ocasión nuestra) es parado por Tiago que mete un gran pase al Kun (absolutamente genial toda la noche) que encarando al meta rival y con este ya desbordado es arroyado en el área. Penalty claro y posible expulsión que el árbitro prefiere rebajar con agua sacando sólo amarilla. Forlán se encarga de lanzarlo pero la suerte no está con el charrúa que aunque se le ve más voluntarioso que otras veces lo cierto es que no tiene nada de suerte y estrello el balón con el portero.

Pero dio igual. El Atleti estaba lanzado y poco después un gran pase de Reyes deja al Kun al borde del fuera de juego (dudoso en el campo) que hace una espectacular jugada maradoniana llegando hasta el fondo evitando rivales, abriéndose hueco y marcando el primer gol del partido. Golazo de un Kun al que se le vio especialmente ambicioso. Tanto que empiezo a creerme esa leyenda que dice que no le pasa el balón a Forlán aun pudiendo hacerlo. Ayer hubo unas cuantas ocasiones en las que no fue descabellado pensarlo.

Todavía tengo la duda de si el Atleti dio un pasito atrás a partir de entonces o no. No me gusta que mi equipo de pasitos atrás nunca pero especialmente cuando gana. Ya sé que mi entrenador (y todos los que vienen a ese banquillo) piensan de otra forma y que me tengo que fastidiar pero no me gusta. Aun así, la diferencia con otras veces es que esperando más atrás o no se consiguió mantener el control del partido, del rival y del juego con lo que las ocasiones seguían siendo del Atleti y el rival seguía inédito. El Depor con sus cinco defensas (otro valiente el Lotina este) era incapaz de parar al rival ante la buena circulación de balón de este. Forlán pudo poner el segundo con un gran lanzamiento de falta pero el balón se quedó en el poste. El Atleti llegaba en tromba especialmente a base de contragolpes y en uno de ellos llegó el segundo de Agüero tras un excelente pase entre líneas de Raúl García. Como lo oyen.

Al descanso las sensaciones eran buenas, el partido había sido divertido y el dominio incontestable pero todo cambio en un segundo tiempo que nos podían haber ahorrado los dos equipos. Los gallegos por evitar ver la inoperancia de un equipo muy vulgar con el balón en los pies (recordó al Atleti de tantos y tantos partido por detrás en el marcador) y los madrileños porque libres de la actitud, la presión y el balón volvieron a lucir esa versión mediocre de equipo mediocre que tantas “alegrías” nos ha dado. Eso si, los pecados son menos pecado con dos goles por encima y el partido controlado. El Depor no llegó una sola vez a la portería de De Gea y eso facilitó el que la pájara colchonera se quedase simplemente en 45 minutos aburridos. Perdonable.

Victoria desengrasante de un equipo con los objetivos recortados que encarará las navidades con la enésima crisis de identidad y de aspiraciones. Busquemos la parte optimista en el penoso nivel de esta liga que no es tal y esperemos que el 2011 venga con algo más de regularidad.


PD: Ha fallecido Marcel Domingo, alguien al que no vi jugar o entrenar pero que fue campeón de liga con el Atleti y dejó un legado imborrable. Para mi padre siempre fue el mejor entrenador que tuvimos y eso es algo que se me quedó marcado. DEP

2 comments

Cex 12 dic. 2010 15:31:00

¿No está yendo menos gente de lo habitual al Calderón? ¿Asuntos familiares, frío, tedio? Es cuestión para conjeturar.

Partido casi equilibrado entre los méritos del Atleti y los deméritos del Depor. Casi, porque el Depor se mostró muy, muy, muy flojito. Oportunidad perdida de haber goleado.

Buen partido de Rául García en un sitio en el que hace tiempo que no se le veía. Aún así dio un par de balonazos de sonrojo.

Por lo visto hasta ahora me quedo con la dupla Suárez-Tiago para las primeras partes. En las segundas Tiago desaparece. Me gustaría ver a Mérida en ese puesto, con dos delanteros delante, en ocasiones propicias como la de la segunda parte de ayer. Sin embargo Quique tiene una teoría sobre los cambios que no comparto en absoluto.

El planteamiento de salida en la segunda parte fue de nuevo cobarde sin ninguna necesidad. ¿Cuándo se va a dar cuenta Quique de que esa manera de jugar es ineficaz? Solo se empató en la segunda mitad contra un Depor muy endeble. Qué manera más tonta de echar por tierra lo conseguido en la primera parte y satisfacer a la afición. Consecuencia: algunos pitos.

Reyes demasiado individualista, Simão muy poco productivo. Mientras se ficha al énesimo mediocentro, nadie en la plantilla con las cualidades para suplirlos en el esquema inamovible de Quique. Por cierto, ¿por qué no le dio las órdenes directamente a Escribá en lugar de jugar al corre ve y dile con el preparador de porteros?

Desconozco las causas, pero es un hecho que Forlán y Agüero apenas se pasan el balón. Voy a hacer suposiciones. Yo diría que Agüero ve más fácil la jugada personal que un buen desmarque de Forlán. Mientras que Forlán no se la pasa a Agüero por egoísmo, aunque le da mejores asistencias que las que recibe. Para algo está la figura del entrenador: que haga algo.

Forlán tiene anunciada su vuelta de vacaciones para marzo, con un poco de suerte la adelanta para finales de enero o febrero.

Ennio Sotanaz 13 dic. 2010 9:24:00

Cex, va menos gente porque es muy aburrido. Insoportable muchas veces. El problema es que en el fútbol moderno la gente que vamos al campo somos simplemente atrezzo y mientras en la foto que sale en televisión aparezcan cabezas y ruido nadie dirá nada.

A Merida ni lo has visto en el mediocentro ni lo verás nunca estando Quique en el banquillo o cualquier otro Quique de los que ficha esta gente (que siempre ficha al mismo entrenador). Ese tipo de jugadores (y Elías será el siguiente) con esta gente tiene que estar siempre a los lados de los mediocentros. Así nos va.

Lo de la segunda parte es eso que tanto gusta al este tipo de entrenador (insisto, el único que sabemos fichar). Especular con todo para que no pase nada. Así nos va.

Aparte de Quique la plantilla está desequilibrada y dado que el entrenador es tan valiente que resulta incapaz de modificar un átomo su concepción del fútbol resulta que Simao y/o Reyes no tienen sustituto natural. No lo hay. Cualquiera que salga es un sucedáneo. Así nos va.

Un saludo,