No puedo soportarlo

FC Barcelona 5 - At. Madrid 0


“¿Y ahora qué? Bueno, de todas formas nuestras plegarias no van a ser escuchadas otra vez”

En el colegio los niños lo teníamos claro. Si no te ves capacitado de pelearte con el matón de la clase no lo provoques. Si realmente no vas a enseñar los músculos cuando te provocan los fuertes no les digas a los pequeños que lo vas a hacer. Si vas a ser un cobarde, no fardes de valiente. Después de los años de bazofia recocinada que como aficionado atlético me he tenido que tragar y después del arranque de liga del equipo, uno estaba dispuesto a perdonar cualquier cosa que ocurriese hoy. Cualquiera menos una y que dejé escrito en las dos últimas frases de mi artículo anterior: “Espero que pase lo que pase no renuncie a sus nuevas señas de identidad. Será la prueba definitiva de que se puede soñar.” Eso que sospechaba es exactamente lo que ha ocurrido. Manzano ha vuelto a ser el Manzano que conocíamos. Ese señor que inventa el fútbol cada domingo y que desprende miedo cada vez que suena música de suspense. El Atleti hoy ha renunciado a lo que se suponía eran sus señas de identidad que por supuesto tendrá además el efecto de sembrar la duda sobra cuales eran verdaderamente esas señas. El Atleti de hoy ha sido el Atleti del año pasado y el del anterior y el del anterior. Un equipo vulgar, mediocre, malo, prescindible y cagado de miedo. El Atlético de Madrid se crece en su mediocridad y se acostumbra a una vulgaridad extrema que cada vez es más patente. Y yo no puedo soportarlo.

Pero partamos de que enfrente estaba el FC Barcelona. El mejor equipo del mundo. Un equipo con jugadores excepcionales encajados en un sistema que funciona como un reloj. Un equipo que dolido por ponerse en duda su hegemonía ha hecho una primera parte (sobre todo) para enmarcar. Con un juego apabullante y una intensidad, propia de un equipo grande jugando un partido grande, el Barcelona ha barrido a su rival. El único punto positivo para el equipo enfrente del Barça es que su juego es tan conocido que no va a sorprender y eso podría tomarse como una ventaja para el rival pero para eso está Manzano, para inventar el fútbol. Dejando también claro que los elogios recibidos por Manzano hasta ahora eran merecidos, me inquieta ahora pensar que todo fuese un espejismo fundamentado en la hipocresía del que se siente superior y se permite el lujo de pavonearse (el niño cobarde que se pavonea sólo con los pequeños). Y digo todo esto porque no me entra en la cabeza lo que ha ocurrido hoy en el Cam Nou. Bueno, debería matizar. No me entra en la cabeza que ocurra con el entrenador que creíamos tener esta temporada pero no me sorprende en absoluto si pienso en el Manzano que yo conocía.

“Los charlatanes hablan en código...”

Si Manzano sale esta noche con el 11 de gala (Courtois, Silvio, Dominguez, Miranda, F. Luis, Mario, Diego, Tiago, Turan, Reyes y Falcao) y el Barça nos mete cinco poco se le hubiese podido decir. Tenía crédito. Así no. Cambiando toda la defensa (¿de verdad alguien se cree que A. López es mejor en defensa? ¿Tiene lógica que el primer minuto de liga de Godin sea hoy? ¿Qué ha hecho ahora Domínguez?), Llenando el centro del campo de estibadores, mandando a Diego a una esquina del campo para que vea el balón de lejos, haciendo que la principal función de Reyes sea la de defender (cosa que no hizo) y Falcao, como en su día el Kun y en su día Torres, viviendo en solitario esperando un balón desde un mundo paralelo. Todos juntos atrás a esperar al Barça colocados y sin presionar demasiado no sea que se descoloquen las líneas. Es tan absolutamente patético que da asco.

Sabido esto diez minutos antes de empezar el partido uno ya twiteaba que no le gustaba (nada) la alienación pero más que por los jugadores concretos (que también) por el mensaje que mostraba y que era evidente: vamos a renunciar a lo que somos porque los de enfrente nos dan mucho miedo. Si estas cosas te salen bien (para el Atleti todavía está por llegar el día) te tienes que callar pero cuando fracasan estrepitosamente la rabia es incluso mucho mayor. El Atleti que saltó al campo fue un desastre que se encontró con un Barça que si se estaba tomando el partido en serio y que por cierto jugaba con 3 defensas. Los valientes y los cobardes se descubren en las situaciones críticas. Uno quita un defensa y el otro aparta al cerebro para colocar otro mediocentro defensivo. Es así, señor Manzano.

Los primeros minutos vimos un Barça dominando el balón y un Atleti a la espectativa. Todo contenido. Los madrileños incluso consiguieron trenzar un balón (el único) que Tiago mandó al larguero. Eso fue todo lo que hizo el Atleti en 45 minutos (y casi en todo el partido). A partir de ahí ya vimos como el Atleti tenía la misión de imitar al Atleti de los últimos años. Ya saben, ese equipo cagado de miedo que recula hasta su área sin descolocarse y sin presionar mientras el rival monopoliza el balón. El Barça hacia de Barça pero con un puntito más de jugo y se iba como tigres, estos si, a por el balón en cuanto lo perdían. La “táctica” colchonera era esperar el fallo y aguantar...y lo hicieron apenas diez minutos. Lo que tardo un centrocampista blaugrana en meter un pase diagonal a la espalda de la defensa Atlética. Pensando que los centrocampistas del Barça son malos los del Atleti decidieron todo el partido que éstos podían pensar tranquilamente en su zona con lo que normalmente tenían tiempo suficiente para diseñar el pase. Así lo hicieron con Villa. Un Villa que ganada la espalda a Perea volvió a chulearle por bajo para abrir el marcador. A partir de ahí, sin plan y sin esquema, llegaron otros cuatro más pero podían haber sido cuarenta. Es lo que ocurre cuando metes en un ring a un boxeador contra un pelele.

El siguiente gol fue en claro fuera de juego de Messi por mucho que los árbitros radiofónicos digan estupideces (demostrando que serán árbitros pero son muy malos). En cualquier caso es una anécdota si es legal o no. El tercero de Messi demostró porque Godin no suele jugar con este equipo y los dos últimos fueron sendas demostraciones de poderío y calidad del astro argentino. Entre medias el descanso. Algo irrelevante también teniendo en cuenta que para entonces la losa era ya de tres goles. El roto del “profesor” era ya irreparable así que sus retoques cosméticos son hasta insultantes.

Gran partido del Barça que ha ridiculizado al Atleti como ya suele ser tradición. El Atleti era hasta hace unas horas un equipo en construcción aferrado a una idea que todos entendíamos y respetábamos, que estaba soportada por unos jugadores que parecían haberla interiorizado. El Atleti ahora, después del partido, es un equipo descompuesto, mentiroso, tramposo, con una plantilla que se siente inferior y que por tanto asumirá su inferioridad. Un equipo con las mismas carencias de siempre que está entrenado por un tipo, igual que los de siempre, con demasiado miedo como para renunciar a su verdadera esencia. Sinceramente, no puedo aguantarlo.

“Sabes que todo es un comienzo, un comienzo que se siente como un final. Ningún amor es tan aleatorio como el amor de Dios. No puedo soportarlo”


Wilco - I Can’t Stand it
(Summerteeth/1999)



8 comments

magerit 25 sept. 2011 2:57:00

No se que decir por que tu lo has dicho todo.

A mi no me ha sorprendido lo que ha sucedido en el campo, a pesar de que tenía la esperanza de que el Atliti hiciera un buen papel, pero ha sido ver la alineación y me he dicho "hoy más de lo mismo".

No es el resultado lo que más me duele, lo peor es constatar que Manzano es Manzano y que soñar que una persona ya madura puede cambiar de forma radical pues es eso, un sueño y tu bien sabes que los sueños sueños son.

Todavía una pequeña luz me sigue haciendo soñar que hay una buena plantilla.

Saludos

FERNANDO SANCHEZ POSTIGO 26 sept. 2011 2:05:00

El Atlético actual no puede con estos rivales poderosos. Sirve para ganar a los equipos inferiores, pero ante los fuertes no da la talla. Es más que evidente. La historia se escribe así hace muchos años, pese a que nos jode y nos fastidia mucho.

magerit 26 sept. 2011 21:06:00

Habrá que esperar al próximo partido contra el Sevilla, si lo ganamos el Sevilla será un equipo inferior plagado de suplentes.

Me gusta esta opinión el Madrid no puede con los poderosos, ya se lo ha demostrado el Barcelona y tampoco puede con todos los inferiores. ¿Será que somos mejor que el Madrid?

Saludos

Ennio Sotanaz 27 sept. 2011 9:39:00

Magerit, Fernando, para mí no es un problema de resultado o de si estamos cerca o lejos de los “poderosos”. Es un problema de imagen, de identidad, de reconocerme en el equipo que sigo y en el que no me reconozco. Un día puede sonar la flauta y empatar con el Barça o llegará el día que ganemos al Madrid pero serán anécdotas. Nuestro equipo no sabe lo que fue, no sabe lo que es y no sabe lo que quiere ser. Ese es el problema. Tenemos unos dirigentes alérgicos al fútbol y al Atleti preocupados exclusivamente por el lado oscuro de la vida que ponen el equipo en manos de cobardes, mediocres y egoístas que sólo saben mirarse el ombligo y que se creen que están entrenando al Albacete de Benito Floro.

FERNANDO SANCHEZ POSTIGO 27 sept. 2011 12:40:00

así Ennio lo has clavado y te ha faltado decir qu tenemos una afición con nula exigencia y que justifica todo

Julio 27 sept. 2011 22:40:00

Ni quito, ni pongo. Lo has "clavao". Aún siento vergüenza y rabia por el partido. Demasiados partidos como estos en los últimos tiempos.

magerit 28 sept. 2011 3:42:00

Ennio, en este post entiendo que estamos hablando del partido entre el Atlético de Madrid y el Barcelona y como puedes ver en mi primera respuesta estoy totalmente de acuerdo con tu crónica, para los atléticos fue una autentica vergüenza, no el resultado pero si el planteamiento cobarde del partido.

Pero si hablamos del equipo, me parece injusto que por un partido y precisamente contra el Barcelona, se tire por tierra la ilusión que ha generado este proyecto en muchos atlético que creemos que por fin tenemos una buena plantilla.

Llevamos 5 jornadas y hace tres los jugadores más importantes ni siquiera se conocían, yo creo que había que esperas unas jornadas más para saber si nuestras ilusiones eran vanas o no.

Ennio entiendo tu cabreo por que como yo no confiabas en el técnico, y cundo parecía que había padecido una metamorfosis, tiró todo el crédito por la ventana el pasado sábado, también en este caso sería prudente ver que pasa en unos cuantos partidos más.

El problema es que hay algunos, (y no creo que sea tu caso), que al principio de temporada y viendo la desolación general por la marcha de jugadores importantes, se frotaban las manos seguros de que esta temporada iba a ser el desastre total, en los últimos tres partidos pasaron por una diarrea colectiva y el partido del Barcelona les ha devuelto la salud.

Del tema de los dirigentes, me parece que ya sobran la calificaciones, pues todos sabemos la clase de individuos que son, lo que hace falta es que alguien nos diga como nos lo podemos quitar de encima, y a mi no me vale lo de bufandas amarillas y verdes, (mis colores son rojo y blanco y no lo voy a cambiar), y tampoco me vale el no ir a ver a mi equipo, si no voy a verlo, ¿Que me importa los dirigentes que tenga?.

Saludos

Ennio Sotanaz 28 sept. 2011 12:42:00

Magerit, estamos hablando del Barça-Atleti…y sus circunstancias. Mi primer artículo de esta temporada trataba de resumir el infernal verano y de cómo tras una sucesión constante de despropósitos habíamos acabado teniendo algo parecido a un equipo. Uno de esos despropósitos fue la contratación de Manzano. Pero el “profesor” consiguió engañarnos a todos con un discurso de vendedor de crece pelo, el de siempre, que esta vez sin embargo tenía reflejo en el campo. ¿Sería verdad? Yo lo creí o al menos le di el beneficio de la duda. Lo que pasó en Barcelona hace que mi duda se extinga. No por el resultado, que a la postre es lo de menos, sino por todo lo demás.

Y no me vale que me digas que por un partido se tira todo por tierra. No es un partido. A Manzano le aguantamos toda una temporada (más de cuarenta partidos) y he tenido que aguantar hace pocos meses encima escuchar al mismo protagonista decir que aquella fatídica temporada fue un “éxito”. Es al revés, por tres partidos buenos de Manzano no debería quitarme la idea de penoso, ruin y lamentable entrenador que tengo de él. Sin embargo lo hice, deslumbrado por los goles de Falcao y los colores rojiblancos, pero me arrepiento. Cuando dentro de 20 o 30 partidos me demuestre que lo de Barcelona fue un error (ya que el muy soberbio ni siquiera ha tratado de reconocerlo demostrando lo arrogante y vanidoso que es) entonces volveré a creerlo.

Yo jamás me alegraré por una derrota del Atleti. Jamás. No puedo hablar por los demás pero me cueste creer que alguien que tenga la misma pasión por esto que yo pueda alegrarse de una derrota del Atleti.

El verde y oro representa la lucha de los aficionados por recuperar los clubes de fútbol que fueron suyos. Es un símbolo que refleja la lucha del fútbol de club en contra del fútbol espectáculo de las grandes fortunas, las mafias y las televisiones. Yo si me identifico con esos colores porque los siento absolutamente compatibles con mi idea del Atlético de Madrid y por tantos con los colores del Atleti. Si yo veo una bufanda oro y verde en el Calderón tengo claro que quien la lleva es del Atleti a muerte. Eso si, yo renové mi abono porque creo que dónde hay que estar es en el campo y porque a mí lo que me gusta de todo esto es ver jugar al Atleti.

Gracias por el debate y un saludo,