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¡Un abrazo!

Yeah, Yeah, Yeah...

SS Lazio 1 - At. Madrid 3

Hubo un tiempo, hace unas horas como aquel que dice, en el que todo eran problemas, miedos, excusas, pendientes cuesta arriba, terribles quebraderos de cabeza. Todo era una complicación. Cualquier rival era un sufrimiento y un drama. Todo era imposible. Sobrevivir era un triunfo. Hubo un tiempo en el que el Atlético de Madrid, gracias a entrenadores cargados de ideas mediocres recién traídos del país de la mediocridad que además venían auspiciados por los dirigentes tóxicos que lideran los designios de este club, había asimilado hasta el tuétano las justificaciones y el discurso de los equipos pequeños. Esa suerte de ponerse la tirita antes de tener la herida. Ese discurso hipócrita de sentirse perdedor para que luego cuando se perdía por la mínima se pudiera vender el resultado como un triunfo.

Hubo un tiempo, acuérdense de Manzanos, Ferrandos, Aguirres, Abeles, Quiques, Manzanos,..., en los que ir a jugar al olímpico de de Roma era ir a sufrir. A no jugar. A encerrarse. A defender. A vivir en tu área. A dar pelotazos. A esperar el fallo del rival. A perder. Hubo un tiempo en el que los entrenadores querían ser más ingleses que los ingleses o más italianos que los italianos. Todavía no sé si creérmelo pero parece que esos tiempos se han dejado atrás. La llegada de Simeone no sólo a supuesto un resurgir en los resultados y un empujón a la autoestima de un puñado de jugadores que ahora parecen la antipartícula de lo que eran hace unos días. No, la llegada de Simeone, y eso es mucho más importante, ha supuesto el cambio radical de mensaje. De estilo. De idea. El Atleti es un equipo. Ahora si. Un equipo además que ahora siempre, ahora si, sale a ganar. Lo hará o no lo hará pero no especula. Un equipo con un estilo propio y reconocible que se adaptará a las circunstancias cuando tenga que hacerlo pero que siempre será fiel a su personalidad. Un equipo con el que, ahora si, uno se puede ilusionar. Un equipo, en el que, ahora si, uno se puede reconocer. Un proyecto en el que, ahora si, uno puede y quiere creer. Hoy si, después de mucho tiempo dan ganas de gritar de alegría..yeah, yeah, yeah!

El partido fue otra exhibición rojiblanca de fuerza, ilusión, rigor, compromiso, esfuerzo y fútbol. Salió una vez más con la tensión a tope y aferrado al rigor táctico como una lapa. Presionando arriba, robando rápido el balón y jugando en campo contrario. Las premisas fueron una constante durante todo el partido. Un partido que podría haberse puesto franco casi desde el principio si Falcao acierta un magnífico pase entre líneas que sin embargo lanzó por encima del larguero. El Atleti lo hacia todo y todo lo hacia bien. La escuadra romana ejercía sin complejos de italianismo y esperaba en su área pero no se sentía cómoda. No controlaba el partido ni el juego ni el tempo y los madrileños llegaban demasiado. Simeone apostaba por Koke de titular en detrimento de un Turan que había dejado buenas sensaciones en los partidos anteriores. La apuesta podría haber sembrado dudas en otros tiempos pero hoy no. El canterano ha completado un sensacional partido. Engrasando el equipo, dando fluidez a la circulación de balón y equilibrando mucho el equipo. Jugará bastante si sigue así. El 0-1 parecía inminente pero lo que llegó fue un inesperado fallo de Courtois. Tiro lejano que despeja mal y cuyo rechace aprovecha Klose para abrir el marcador. Sería injusto cargar las tintas con un portero que está haciendo una campaña soberbia. Un fallo. Fin de la historia.

Pero el Atleti, y esa es una de las buenas noticias de la noche, siguió exactamente igual. Tranquilo, intenso y creyendo en si mismo. Lo que nunca hacíamos. Así seguían llegando las ocasiones y así llegó el gol de Adrián. Pase desde la derecha del renacido Juanfran, salto portentoso de Falcao y Adrián que marca en posición dudosa. Pero es que, y es otra de las grandes noticias de la noche, el Atleti siguió exactamente igual. Fuerte, presionante y ambicioso. Así llegó el segundo poco antes del descanso. Taconazo de Adrián que expande el concepto de obra de arte, conducción de Diego dentro del área, pase al segundo palo y llegada de Falcao adelantándose a todos. El Atleti se iba al descanso con la justicia en el marcador y la sensación de haber completado un excelente primer tiempo. No era una sensación.

Pero es que el segundo fue igual. Monologo rojiblanco que simplemente se vio salpicado cuando mediada la segunda parte los romanos se estiraron un poco, robaron el balón por momentos y trataron de generar peligro. Fue entonces cuando apareció ese punto de ambición que tantas veces no aparecía y hoy se buscó hasta encontrarlo. Llego el tercero. De nuevo Falcao. De nuevo entrando en el segundo palo. De nuevo tras genial jugada de Adrián. 1-3 en el Olimpico de Roma. Otros se hubiese echado atrás a dejar pasar el tiempo. El Atleti no. El Atleti siguió controlando el partido, teniendo oportunidades y acabando el partido en el área rival. El Lazio ni estaba ni se le esperaba.

Enorme resultado que invita al optimismo. Sensacional actitud que despierta el orgullo. Soberbia intensidad que asusta. Terrible entrega física que levanta el aplauso. Contundente juego que provoca la ilusión. Este si es mi Atleti. Yeah, yeah, yeah...

The Pogues - Yeah, Yeah, Yeah...


1 comment

Anónimo 17 feb. 2012 15:50:00

Alguna vez he dejado aquí, en "y los sueños, sueños son" una especie de deshaogo, un no quiero sentirme sólo en esta miseria de ideas inventada y promovida por los Gil, otras también para decir, Ennio, no estas sólo.
Hoy toca por fin, sin más explicación decir lo que apetece decir que no es más que:
Ennio. ¡¡Aupa Atleti ¡¡
Juan Carlos