Ni un solo pero

FC Barcelona 1 - At. Madrid 1

El mundo del fútbol es un campo abonado de tópicos. De frases hechas. Ya saben, todo eso del once contra once, voy a darlo todo por esta camiseta, lo único que podemos hacer es seguir luchando, etc. Estamos tan acostumbrados a lidiar con ello que, actuando en sintonía con el estado de descomposición del fútbol en el que nos encontramos, apenas reparamos en el significado de lo que escuchamos. Pero hay ocasiones en las que deberíamos hacerlo. Especialmente si usted es aficionado al Atlético de Madrid. Seguro que, sin rebuscar mucho en la basura, serán hoy capaces de encontrar a más de un oportunista buscando y resaltando los peros del enfrentamiento del equipo de Simeone contra al Barcelona. Seguro, no me cabe duda. No creo que les cueste encontrar tampoco algún comentario negativo o insultante, supuestamente ingenioso, de alguno de esos periodistas que incluso dice simpatizar con el equipo colchonero y que, en realidad, únicamente buscan el tono amarillo de una información que busca escandalizar. Nos ha tocado desgraciadamente lidiar con esa suerte de mundo paralelo y desagradable pero a mí ya me da igual. El actual Atlético de Madrid es un equipo que da TODO lo que tiene y eso es lo que a mí me hace ser feliz. Todo. Hace todo lo que puede y lo hace lo mejor que puede. Así de simple. Así de complicado. Compensa las carencias de presupuesto haciéndose más equipo, sustituye la falta de calidad por rigor táctico y prescinde de la suerte para agarrarse a la fe. Por eso creo que es absurdo ponerle peros a esta plantilla, a este equipo y a este entrenador. No los busque. No los tiene.

El partido podría parecer que se trataba de otro partido cualquiera pero no lo era. Los propios jugadores se encargaron de dejarlo claro. Estamos hablando de unos cuartos de Champions. No sé ustedes, pero yo no estoy acostumbrado a lidiar en estos terrenos. Algo que probablemente puedan decir también los once rojiblancos (ayer de amarillo) que saltaron al campo pero que sinceramente, no lo parecía. Los primeros diez minutos del cuadro de Simeone fueron espectaculares. De equipo de élite. Robando el balón a todo un Barcelona, jugando en campo contrario y llevando peligro. De hecho en apenas unos segundos tuvo la primera ocasión de gol, que a la postre sería la más clara de todo el partido en ambas porterías. Un desafortunado Villa, que sigue en esa lenta pero inalterable caída hacia el ostracismo, no acertó a meter el balón entre los palos a pocos metros de la línea de gol y todos pensamos que pagaríamos la osadía. El Atleti siguió en esa misma tesitura valiente, poderosa y temible para los rivales que le ha llevado a estar en el lugar en el que está. Midiéndose de tú a tú con un equipo que le cuadriplica el presupuesto y que ha dominado el mundo del balompié en la última década. Aguantó en ese formato algunos minutos más pero poco a poco los del Tata empezaron a encontrar su juego y mediada la primera parte apareció su mejor versión. Con circulación rápida de balón, constante movimiento de sus delanteros, cambios de banda y lo que es más importante, ahogando la salida del Atleti a base de presión en la misma frontal del área. Fueron unos minutos de agobio para los del Cholo que sin realmente sufrir ocasiones en contra, empezaron a pasarlo mal. La cosa se puso todavía peor cuando Diego Costa se echó la mano a la pierna y tuvo que abandonar el campo por recomendación de un Simeone que intentaba convencer al crack rojiblanco de que lo hiciera. Duro revés, que trajo consecuencias en el partido y que probablemente traerá consecuencias en la temporada. Pero el Atleti no se arruga ni siquiera en los peores momentos. Al fin y a la postre el éxito de este grupo de jugadores es que siempre, independiéntemente de los protagonistas, han actuado como equipo y así lo siguieron haciendo. Así lo van a seguir haciendo. No tengo ninguna duda. El partido siguió con la salida de Diego Ribas al campo y aumentando un punto el nivel de intensidad y derroche físico que a esas alturas ya era sobrenatural. Y así, a base de trabajo y esfuerzo el Atleti pudo igualar el partido y ralentizar el empuje blaugrana, al menos hasta el descanso.

La segunda parte fue otro prodigio de derroche por parte de ambos equipos. Un Atleti mostrando su mejor versión de equipo aguerrido, duro, correoso y tácticamente impecable, frente a un Barcelona rabioso, muy intenso y que además empezó a tocar la pelota como los ángeles. Especialmente gracias a un magistral Iniesta que decidió quedarse con el balón y dar una lección de como se juega al fútbol. Pero en ese escenario, en una de las pocas estiradas de los colchoneros, apareció la calidad que también tiene el equipo madrileño. Una balón, que aparentemente no tenía ningún peligro, fue conducido por Diego Ribas escorado a la derecha que armó su pierna para lanzar un cañonazo brutal que se coló por la escuadra de Pinto. Quiero creer que no me llevo por la emoción si digo que es uno de los goles más espectaculares que he visto en mi vida. Por lo plástico del resultado, por el escenario y por el momento. El 0-1 puso el corazón a la altura de la nuez en todos y cada uno de los aficionados rojiblancos, que empezaron creer en que el sueño era posible. Y lo siguió siendo durante algunos minutos más en los que el acoso de los Iniesta, Messi, Xavi, Neymar y compañía no pasaba de la frontal del área. Pero poco a poco todo se fue haciendo mucho más complicado. No es casualidad que coincidiese con el agotamiento físico de los jugadores de Simeone que exhaustos, daban muestras ya de no poder más. Echados descaradamente atrás, intentaron sobreponerse a los ataque cada vez más peligrosos de un Barcelona dolido. Así que en uno de esos ataque Iniesta fue capaz de, por fin, ver un pase entre líneas de esos que sólo los grandes genios son capaces de ver. Neymar ganaba así la espalda de Juanfran y hacía el empate a uno. Desde ese momento hasta el final, el partido fue un acoso constante de los del Tata frente a unos jugadores rojiblancos agotados, que sin embargo nunca perdieron la cara ni el rigor, a excepción de un lamentable Sosa que saltó al campo cuando más ayuda se necesitaba para demostrar el tipo de jugador pusilánime que parece ser. No sólo fue incapaz de estar a la altura de las circunstancias sino que estuvo a punto de destrozar todo lo que se había conseguido. Pero allí estaba, gracias a Dios y al Chelsea, San Courtois. El belga volvió a demostras con varias intervenciones antológicas en los momentos más críticos del partido que es uno de los mejores porteros del mundo. No creo que nadie lo discuta ya a estas alturas.

El empate a uno es un magnífico resultado, inimaginable al inicio del partido, pero que no debe hacernos ser ingenuos. La eliminatoria sigue totalmente abierta. Tampoco seamos agoreros. Estamos vivos y tenemos posibilidades de pasar a semifinales. Es así. A estas alturas de película los aficionados al Atleti nos hemos ganado el derecho de poder soñar con lo que queramos. Es lícito y nos lo hemos ganado. Hagámoslo y no pensemos de momento en otra cosa. Que ningún anormal nos quite el instante ni ensucie, aunque sea de refilón, una temporada que ocurra lo que ocurra será digna del mejor de los recuerdos. Ni un sólo pero.

4 comments

Anónimo 2 abr. 2014 11:33:00

Lo primero agradecerte tu predisposición para contar con las crónicas para la web. Además la gente debe estar cansada de tanto Fernando Altarejos je je je.

Partido grande, partido serio, partido para recordar. Hay muchos que parecen olvidarse de con quién nos enfrentábamos. Es el FC Barcelona de Messi, Neymar, Iniesta, Fàbregas, etc. Pero eso no amedentró a estos locos del Cholo.

De un tiempo a esta parte no paso tantos nervios como antes. tengo la sensación del deber cumplido. Del que ve como sube a una redacción de Deportes de un canal de televisión y sólo hay silencio.

Insultado, vejado, ingnorado y demás improperios recibidos me hacen darme cuenta de que el Atleti no molesta sino que toca las pelotas y jode mucho verle allí arriba. "Tenéis vértigo" me dicen; "ya caeréis" repiten otros: "no vais a ganar nada, tanto esfuerzo para nada". Pues panda de indocumentados ya hemos ganado algo, ya hemos recuperado algo: nuestro orgullo rojiblanco. nuestro gen competidor, nuestros títulos, nuestra lucha, nuestros jugadores, nuestro entrenador que se mea en todos vosotros y nuestro Mono Burgos que si lo dejamos solo se come el Bernabéu para desayunar.

Efectivamente ningún anormal me va a quitar el instante ni me va a ensuciar las temporadas desde que llegó Diego Pablo Simeone.

Como ahora digo tengo una sonrisa tonta que no puedo borrar de mi cara, ni quiero, ni pueden. Esa sonrisa que miras a otro del atleti por la calle y lo sabes. La sonrisa del campeón.

Un abrazo rojibllanco enorme

Fernando A.

cdelrui 2 abr. 2014 13:32:00

Ni uno, ni medio, D. Ennio. Ni uno, ni medio.
Hacía tanto que no se disfrutaba asi que ya había pasado al limbo de los gloriosos recuerdos. Pero estos muchachos del Cholo han abierto el baúl y nos han devuelto a donde nunca debimos marchar. A una élite del deporte donde nuestro nombre debe ser colocado de nuevo.
EQUIPO, con mayúsculas que nos hacen sentir orgullosos de nuevo. Pero no ese orgullo de "perdedor", de "sufridor rushmoriano", alentado por nuestra ilegítima directiva, no. Orgullo de campeón, de equipo grande, pero no por nombres, sino por hombres, que honran cada partido el escudo que portan. Asi, si, lleguen a donde lleguen.

Buenos dias.

Anónimo 3 abr. 2014 21:07:00

Sr. Sotanaz, coincido en gran parte con el análisis del partido, como no puede ser de otra manera. En cuanto a lo de que el equipo en el tramo final estaba agotado y exhausto, no lo vi así. Considero que el problema era que no teníamos velocidad en la punta ni nadie que mantuviera el balón para facilitar la incorporación de los mediocampistas. Como muestra una jugada en las postrimerías en donde no menos de 6 jugadores acuden a la presión hasta el área rival.
El gol de Diego Ribas un auténtico golazo me recordó al que le metió Futre al hijo de satanas de Buyo en aquella final copera del 92.
El gol le va a dar la confianza que le estaba faltando desde el retorno y nos vendrá muy bien...Y no entierres a Sosa.
Raúl A.

Ice David 11 mar. 2016 8:13:00

El Atlético de Madrid es un muy poderoso club de fútbol. Este es un artículo muy bueno, por lo que he aprendido mucho. Mi mayor deseo es conseguir una camiseta del Atletico de Madrid 2016. Espero que ese sueño se haga realidad.