CUANDO NOS DEJAN... (Granada 74 - At. Madrid)

Decía un refrán castellano que el oro hace soberbios y la soberbia necios. De necio debe catalogarse al culpable del lamentable estado en el que se encuentra una competición otrora emocionante y compleja como la copa del rey y a razones tan complejas como un torpe y fácil amor por el oro creo que debemos remitirnos para encontrar una justificación, por muy peregrina que esta sea. El oro que de la vida fácil del que vive del cuento y cuyo gran aporte a la humanidad fue precisamente el momento en el que ni hizo nada. El oro fácil que se lleva la inútil marioneta que da la cara risueña mientras los señores del puro mueven los hilos. Sólo a un anti-genio, de esos que pueblan la federación española de “furbol”, se le puede ocurrir desprestigiar, vejar, vilipendiar y ningunear una competición tan bonita como la copa del rey. La competición equivalente en otros países se ha ido reconvirtiendo con el tiempo para que mantenga el mismo interés que siempre tuvo mientras que aquí todas las medidas parecen ser tomadas para destrozar la competición. Doble partido que beneficia a los grandes y rebaja el interés, calendario pensado con los restos orgánicos que quedan adheridos al vello de la cavidad intergluteal (muy inteligente que coincida con la Champions) y premio ridículo para el que gana (seguro que se lo tomaba todo el mundo más en serio si se jugasen una plaza en Champions). Peor no se puede hacer.

Aun así, los atléticos somos fieles a nuestro equipo y siempre queremos verlo jugar…. cuando nos dejan. En contra de lo que alguna iletrada portera reconvertida en periodista cree, los colchoneros somos también un grupo de personas considerable incluso en número como bien sabe la gente que se dedica a eso del Marketing. Un nicho de mercado que dirían los entendidos. Un nicho de mercado que espero que alguna vez despierte y castigue como se merece a las marcas que apoyan a los medios que nos desprecian así como a los propios medios. Ayer no había forma humana de ver el partido del Atleti sin sucumbir al elitista y déspota régimen del Pay Per View, ese sospechoso engendro promovido y dirigido por un monopolio carpetovetónico que da síntomas de derrumbarse por momentos. Ayer ninguna televisión del mundo daba los partidos de la copa de Rey. Eso si, en La dos de RTVE podíamos seguir con avidez un interesantísimo encuentro de la Curling Cup (una especie de copa del rey inglesa). Supongo que la numerosísima comunidad protestante de Liverpool o del este de Londres que reside en nuestro país estaría encantada con ello. Me consta que las plazas de todos los pueblos de España se llenaron de aficionados del Everton que celebraban la victoria in extremis.

Por supuesto una competición donde está jugando el Atlético de Madrid y/o el Getafe es algo que a los directivos de TELEMADRID, engañoso nombre con el que se conoce a la vergonzosa televisión pública que en gran parte está pagada por los aficionados de Atlético y Getafe, por supuesto no le interesa. ¿Cómo podría interesar si su único mérito es ser equipos afincados en Madrid y que a diferencia del otro equipo supuestamente de la capital el 90% de sus aficionados en el mundo residen en Madrid? No hombre, a ellos sólo le interesa tener contentos a los señores que les dirigen (que no son precisamente los que les pagan su sueldo) mientras que mantienen perfectamente informado a los espectadores que registran un nivel intelectual a su altura. Es decir, esos tremendamente interesados en la posibilidad (o no) de encontrar restos de grasa entre las raíces del cuero cabelludo de Guti o si últimamente han salido humedades radioactivas en los nacionalistas vestuarios del Barça. Algo tan difícil de entender para alguien que supere ligeramente el umbral mínimo de inteligencia que se nos supone a los seres humanos es realmente fácil de explicar cuando tienes la desgracia de ver al repugnante tipo que dirige la sección de “deportes” (por decir algo) de esa santa casa.

En cuanto al partido poco se puede decir. El Granada 74 lo tenía muy difícil a doble partido y mucho más difícil si Forlán estaba en el campo. Al atleti le bastó deambular con espesura pero ordenadamente por el campo, no cometer errores de bulto y marcar un par de goles. Hasta el gol en contra puede verse como algo bueno y considerarse un homenaje a un ex-jugador nuestro que ayudó en los momentos peores de nuestro club. Luque pidió perdón tras el gol y los aficionados se lo agradecieron con aplausos. Nuestra afición siempre fue generosa con los jugadores que respetaron nuestro club en el momento de irse (o ser echados) pero implacable y violentos con los que nos despreciaron en ese mismo momento. Espero siga siendo así. Espero también que los "nuevos aficionados", esos que son seguidores de jugadores adolescentes de anuncio y no de equipos centenarios se queden en su casa viendo TELEMADRID y desistan de ir al estadio.

Como nota positiva cabe destacar el que saltasen al campo un par de canteranos (lo del tal Camacho promete). Otra de los grandes “aciertos” de Aguirre desde que se sienta en el banquillo, por cierto, ha sido no contar con nadie de la cantera….. hasta ayer.

Y lo mejor de todo: Miguel de las Cuevas debutó por fin con el Atlético de Madrid en partido oficial. ¡Suerte chaval!