¿Qué pasa si soy del WEST HAM?

Fernando Torres dijo una vez que ganar un título con el Atlético de Madrid le proporcionaba más alegría que ganar veinte en otro sitio y aunque la frase la dijo unos meses antes de convertirse en un “gran profesional” y aunque reconozca que recordada ahora aquello me provoca un sentimiento muy raro entre la pena, la admiración y el odio, lo cierto es que yo, que ni soy ni seré tan buen profesional del fútbol, entendí perfectamente lo que quiso decir. Ningún periodista o aficionado a otro club lo entendían y lo hacían además escudándose en la masa y en datos “reales” que generaban esas frases de portada del tipo “marcharse para triunfar”, “marcharse para ganar títulos” o la que más me dolía “marcharse para crecer como futbolista”. Yo sin embargo entendí siempre la frase (y entendería que se hubiese quedado) pero nunca entendí a los periodistas que lo criticaban y me temo que a muchos otros atléticos les pasó lo mismo. Seguramente no entienda este deporte, ni el fútbol moderno, ni el mercado, ni cómo funciona un club deportivo o como se ilusiona a tanta gente pero soy colchonero, de eso estoy seguro. Quizás es que no me interese lo más mínimo todo lo anterior y yo busque otra cosa o puede que incluso lo que realmente me interese de todo este circo sea nada más que el aspecto sociológico del mismo pero digo yo, ¿de verdad la afición a un equipo se basa exclusivamente en los éxitos deportivos contables y el dinero? ¿Qué pinta en este mundo entonces los aficionados de equipos que nunca han ganado nada ni probablemente nunca jamás lo hagan? ¿Sobran? ¿Son gilipollas? ¿Son menos inteligentes?

Un amigo mío me dice que a él no le gusta el fútbol que lo que le gusta es el Atlético de Madrid y yo no ando muy lejos de ese sentimiento. He pensado muchas veces que es lo que me hace ser tan seguidor de algo realmente tan etéreo y creo que mis razones hay que buscarlas fundamentalmente en la sensación de ser diferente y en sentirse cómodo con esa diferencia más que en otra cosa. No más ni menos que nadie sino diferente. Mi forofismo atlético nació conmigo pero se consolidó a finales de los 80 y en la década de los 90 que no es precisamente la década más gloriosa del glorioso. Sin embargo no recuerdo esos años con el sentimiento que tengo ahora mismo sino como algo mucho más placentero. Me gustaba además esa sensación de sentirme miembro de algo difícil de entender a lo que no se accede de una forma tan fácil como pagando la entrada de ingreso. En mi clase de EGB se podía dudar de si Jaime o Pedro eran de verdad aficionados al Real Madrid o no pero los del atleti estaban claros. No había ninguna duda. ¿Quién se declara en este país públicamente y con mucho orgullo seguidor de un equipo que normalmente no gana? Puede pasar que lo haga en la tele algún famosete bohemio que quiere parecer más Cool (durante un tiempo todos eran del atleti) pero de esos no había muchos por entonces en mi colegio del Puente de Vallecas. En todos los colectivos por los que he pasado en mi vida: colegio, instituto, universidad, amigos, familia, trabajo, vecinos,… siempre he tenido claro quién era del atleti y quien no hasta el punto de depurar un instinto supra natural que me hace descubrir en menos de 30 segundos de charla quien y quien no es colchonero. No sé qué es lo que tenemos en común pero hay algo que nos distingue y es algo que no veo en otros equipos que me rodean.

Pero si es algo que veo en el fútbol inglés. Me declaro un admirador de esa liga aunque más que de su fútbol o de sus equipos fundamentalmente de sus seguidores y de cómo se vive el fútbol por esas latitudes. Me dan envidia. Las veces que he estado en ese contradictorio país siempre me he topado con gente que era aficionada (y muy orgullosa de serlo) al equipo de su barrio, de su ciudad, de su familia o simplemente con el que se sentía identificado. Esa era al menos mi sensación. Tengo un amigo inglés al que la primera vez que vi le pregunte sobre quien quería que ganase la liga. “El West Ham” me contestó sin tener en cuenta el “irrelevante” dato de que el West Ham no la ha ganado nunca y que ni siquiera jugaba la premier league por aquel entonces. No es que estuviese de broma o que fuera realmente aficionado al Liverpool y después del West Ham es que “la liga” para él era la que jugaba su equipo y le daba absolutamente igual lo que ocurriese en otra competición donde su equipo no estaba, que por cierto es exactamente la misma sensación que yo tenía durante los dos años que el Atleti estuvo en segunda. He intentando teorizar muchas veces sobre las razones de algo así pero no llego a ninguna conclusión “lógica” que puedan entender los periodistas, probablemente porque las razones no sé si son lógicas o no pero desde luego no se pueden medir.

Si atendemos a los números del CIS del año 2007 el porcentaje de españoles que se declaran aficionados del Real Madrid (equipo con más aficionados según la encuesta) es del 32,7% mientras que de aficionados al Barça es del 25,7%. Es decir, según la encuesta más del 60% de la población se declara seguidora de Madrid o Barça (el resto de equipos incluido el atleti estaban por debajo siempre del 5%). La encuesta se completaba con un dato mucho más aterrador y es que sólo 7 equipos (Madrid, Barça, Ath. Bilbao, Valencia, At. Madrid, Sevilla y Betis) tenían un número significativo de aficionados que se declaraban aficionados exclusivamente de su equipo. Es decir de cada 10 españoles sólo cuatro son aficionados de alguno de los 40 equipos de primera y segunda división que no son Madrid o Barça y de esos cuatro alguno encima puede que sea también seguidor de “los dos grandes”. Un dato aterrador que probablemente explica muchas cosas.

Decía Mark Twain que existen tres tipos de mentiras: las mentiras, las malditas mentiras y las estadísticas y no seré yo quien lo contradiga pero a veces las estadísticas sin son capaces de mostrar ciertas realidades y de explicar ciertos fenómenos. Comparemos estos números con una encuesta similar en Inglaterra hecha el mismo año por Roy Morgan Int. que dice que el equipo con mayor porcentaje de seguidores es el Manchester United con un “brutal” 6,9% seguido por el Liverpool con un 5,1%. Mientras los números absolutos pueden no decir nada los números relativos entre ambos países creo que son bastante contundentes. Los ingleses no son aficionados del que gana sino que eligen por otros criterios menos tangibles y por eso están repartidos. A todo el mundo le gusta ganar pero parece que los ingleses no son aficionados a sus equipos por los títulos que consiguen exclusivamente sino por la alegría que les hace sentir y la alegría gracias a Dios es un concepto que no se puede medir, ni pesar, ni ponderar, ni compara, ni explicar, ni en muchos casos definir. En contra de toda “lógica” los estadios ingleses suelen además estar llenos.

En el Atleti actual hace tiempo que se miden los objetivos y la alegría. Quedar cuartos amortiza el presupuesto del año, arregla el del siguiente y por eso tenemos que estar contentos (y muchos lo están y no me entienden cuando pido otra cosa). La diferencia económica entre pasar la fase de grupos en la Champions y llegar a la final no es significativa por lo que el objetivo debe ser fundamentalmente pasar la fase de grupos. Últimamente los aficionados hablamos poco de fútbol y mucho de rentabilidad, amortización, gestión, dirección, objetivos, caro, barato y demás conceptos que me aterran. Yo pensaba que los aficionados al Atlético de Madrid entendíamos mejor que nadie eso de que quedar cuartos puede ser una tremenda alegría o una tremenda desgracia según las circunstancias en que se de porque precisamente es en esas circunstancias es donde se entiende la afición al Atlético de Madrid. Si fuese de otra forma deberíamos ser todos aficionados al Madrid o al Barça. Es decir, no es cuestión de ser primeros o cuartos, de ser aficionado si ganamos un título cada 5 años o renegar si no se consigue. Ni siquiera es cuestión de ser lógico. Creo que es cuestión de ser el Atlético de Madrid o no serlo.

Viendo las estadísticas, las reflexiones de muchos atléticos, las camisetas del Liverpool en el Calderón, los números de Share, los objetivos, las realidades o los glorificadores medios de comunicación no descarto que llegue un día en el que en la liga sólo existan sparrings impersonales con aficionados impersonales cuya existencia se basa en la supervivencia contable y que juegan contra los únicos que sólo pueden “generar alegría”: Madrid o Barça. En ese momento habrá que buscar el Atleti donde quiera que esté. A lo mejor hay que irse al este de Londres.

6 comments

fernando 19 feb. 2009 21:45:00

En España,no existe el concepto de pertenecer a un club modesto. Aquí muchos son del Gijón y del Madrid, del Levante y del Barcelona. En Inglaterra, cada uno es de su equipo.

Un abrazo.

gran artículo, te sigo por aquí y en Pobre Atleti

pablo 19 feb. 2009 23:14:00

Buen post, has plasmado perfectamente la situación que se vive en este país, con datos cuantificables como los del CIS. Desde hace tiempo se quiere desde los medios y desde otros estratos de la sociedad que se tienda al bipolarismo. Tanto en fútbol, como en política, como en deportes en general (en tenis parece que sólo existen Nadal-Federer, por ejemplo).

Sin embargo, en otros países como Inglaterra y no sólo ellos, se vive el fútbol como una pasión desenfrenada por unos colores. Tenemos mucho que aprender, YO el primero. No obstante, ¿sabes si en esa encuesta algún seguidor se declara del Atlético pero también del Madrid/Barça?

Un saludo.

Ennio Sotanaz 19 feb. 2009 23:45:00

Fernando, yo también te sigo en todos los sitios donde estás aunque en tu caso es más difícil porque son muchos... je, je, je.
Algún día incluso me atreveré a pedirte poder leer esa tesis...

Pablo, en la encuesta había un apartado que hablaba de los equipos que tenían sólo aficionados de ese equipo (y no de otros) y eran los 7 que he mencionado. Algún caso aislado supongo que existirá pero afortunadamente (todavía) no es significativo.
Un abrazo,

Adal 20 feb. 2009 7:35:00

Me identifico totalmente contigo, yo siempre he presumido de ser sobre todo atlético o atletista, y después aficionado al fútbol y antimadridista. También soy seguidor de los modestos que se rebelan de su condición: de aquel Numancia que se dio a conocer toreando en la Copa de Rey a los grandes de entonces, del Toledo que se plantó en 2ª y casi sube a Primera, del Rayo, del Geta, del Pegaso en que despuntaba Sabas... pero sobre todo del Atleti.

Todos los que me conocen saben de qué equipo soy: en el Colegio de la EGB, después en el Instituto donde alguno me apodaba atletista o indio directamente, y donde conocí a Helena, rojiblanca como la que más y autora del gran blog "futblogeras", después en la Facultad donde estuve rodeado de vikingos e incluso algún Ultrasur con quien tuve mis más y mis menos, en la mili donde viví de guardia aquella gran remontada frente al Barça con partidazo de Pantic, en mi lugar de veraneo donde conocí a un gran amigo hace ya más de 20 años y que me consiguió mi trabajo actual y con quien vivo los partidos cada domingo en el Calderón...

Siempre he pensado que somos del Atleti por llevar un poco la contraria a la mayoría y no ser conformistas y apuntarse a lo seguro.

Un saludo

Jose Luis POP 20 feb. 2009 11:02:00

Interesante reflexión estadística.

El bipartidismo se ha impuesto y se fomenta en todo el mundo como la forma de adocenar a las masas ofreciéndoles una libertad de elección controlada para que no tengan que pensar más allá de decidir si prefieren carne o pescado. Y a efectos de la globalización, es muy rentable que sea así.

En el fútbol no iba a ser diferente. Y aunque el modelo inglés sea envidiable, mucho me temo que posiblemente en los próximos años esas preferencias hoy tan repartidas, se acaben agrupando en muchas menos por la presión mediática de un negocio que cada vez mueve más pasta.

Y no sé cómo eres capaz de reconocer a los del atleti en menos de 30 segundos... Yo tardo casi un minuto.

Un abrazo!

Anónimo 22 feb. 2009 13:30:00

Y que razón, estoy algo cansado de gente que dice ser de este equipo ( y de los que no lo son pero comentan como si fueran), y la mitad de las veces no ve los partidos , solo se deja llevar por los resultados y los objetivos, y reducen esta afición a una mera sombra comparativa de real madrid y barcelona...y no me gustaría ser yo el que haga leña de compañeros, pero a veces me encuentro a mi, que a mi veinte años no he vivido aun ni un solo título con mi equipo (pues el doblete me queda lejos y no lo vivi con esa intensidad),y pues no cuento por titulo un ascenso ni un 4º puesto, ni tan siquiera he vivido una victoria contra nuestro querido real madrid, entiendanme tenía 10 u 11 años desde aquel 3-1 de la 99-00) explicándoles que somos un equipo grande mas allá de lo que hagamos en un año,dos, o tres y que si se critica, que sea con sentido, con argumentos, no porque sí y con razones casi exclusivamente resultadistas.

Me ha gustado mucho tu Post. Un abrazo.

Alfonso.