Herido

Dicen que el animal más peligroso es el animal herido y yo creo que es verdad. También lo deben creer así los que se han cruzado conmigo esta semana con ganas de tocar las narices hablando del atleti puesto que yo, como casi todos los atléticos, éramos un animal herido y en esas circunstancias es mejor no provocar. Lo que ocurrió el pasado domingo en el Calderón frente a Osasuna fue un punto final o cuando menos un punto de inflexión. El equipo tocó fondo cuando a la penosa procesión de despropósitos encabezada por ese veterinario vocacional que representa la mayor enfermedad que ha sufrido este equipo en toda su historia, que además es correspondida por una gestión técnica y deportiva que sería incluso vergonzosa para instituciones amateur, a lo que el domingo se le unió la desidia, la apatía, el pasotismo y la falta de profesionalidad de unos jugadores cuyos sueldos están muy por encima de su rendimiento y actitud. El partido de hoy era muy importante más que por ese premio financiero de jugar la Champions del año que viene y que tanto parece preocupar a todo el mundo por decidir definitivamente si nos tirábamos por el tobogán hacía el infierno más nocivo o se conseguía lavar la cara y tener el residuo de orgullo que nos permitiese mirar al futuro aunque sea con vergüenza. Afortunadamente ocurrió lo segundo.

Hasta el último cuarto de hora del partido el Atleti ha hecho un partido casi perfecto lo cual es algo que no solemos poder decir. El equipo no ha aprendido a jugar al fútbol en 7 días ni sus jugadores han aprendido los secretos de este deporte en una sesión continua de vídeos. El equipo sigue estando mal confeccionado, sigue estando desequilibrado y sigue teniendo una carencia vergonzosa de talento en la construcción pero cuando los once jugadores que saltan al campo se emplean a fondo con solidaridad y obediencia al esquema establecido las cosas para el equipo contrario son muy complicadas (es eso de que ya no hay rival pequeño, etc, etc,...). Si a eso le sumas una orden táctico inteligente, agresivo y valiente (bien por Abel) y dos o tres jugadores de calidad sobrenatural, el resultado da el Atleti de hoy. Gracias a la negligencia de los amigos del heredero Gil este equipo no está construido para ganar todos los partidos que juegue pero si saltase al campo con estas premisas todos los días me temo que los partidos perdidos serian muchos menos de los que ahora tenemos y podríamos soñar con otras cosas.

La primera parte fue un ejercicio táctico y de fuerza que ganó de calle el Atleti. Con la defensa adelantada y una primera línea presionando hasta la extenuación (sobresaliente todos en esta tarea en el día e hoy) el equipo se hizo dueño de la pelota y del ritmo del partido. Con un Asunçao notable en su faceta de contención y un Raúl García estorbando menos de lo que él acostumbra el balón llegaba rápido a los de arriba que con esa verticalidad y rapidez que parecían haber olvidado los últimos partidos encaraban la puerta contraria. Las ocasiones no era muchas pero la intensidad del juego era muy interesante el partido entretenido. La defensa colchonera hoy parecía inexpugnable y poderosa y es que cuando el equipo esta junto y concentrado ocurren estas cosas. Señores periodistas: ni una cosa ni la otra. Hay que ver más fútbol. Las pocas ocasiones, sin ser especialmente claras, eran para los madrileños y casi siempre en la pies de Kun o Forlán muy activos todo el partido.

Hasta que llegaron las postrimerías de la primera parte y con ella la maravilla que supuso el primer gol de Atleti. Un Arranque del Kun en los tres cuartos que le da el balón a Diego Forlán haciendo este una pared prodigiosa en parábola que deja al Kun en el borde del área. El argentino se va en potencia hacía la portería y eleva en semivaselina por encima del portero. Un gran gol que hacía justicia sobre lo que estaba ocurriendo. Antes de ir al descanso tuvimos también la posibilidad de asistir a la agradable noticia de que el equipo no tenía la intención de echarse hacia atrás como en los infaustos tiempos del amiguito mejicano del heredero Gil.

La segunda parte comenzó como terminó la primera. Un deportivo peleón pero aturdido e inoperante frente a la agresividad, el rigor táctico y la rapidez con el balón de los atléticos. Lejos de que los gallegos inquietaran la portería de Leo Franco las mejores ocasiones seguían llegando del lado rojiblanco por parte de todos sus hombre de la delantera pero especialmente con un trallazo de Maxi al larguero tras una bonita jugada trenzada en el área por la delantera atlética. La tensión se mantenía gracias a la poca distancia que reflejaba el marcador pero la sensación era la de que un segundo gol del los madrileños sería letal y este acabó llegando en otra gran jugada de los de Abel. Un inusual arranque de potencia con el balón de Raúl García desde el medio campo deja el balón a Simao que a base de velocidad, técnica y fuerza consigue entrar en el área gallega hasta plantarse delante del portero y batirlo. 0-2 y aparentemente partido sentenciado.

Pero faltaba un cuarto de hora y se dieron dos situaciones a la vez que dieron picante a lo que quedaba de partido. Por un lado el orgullo del Deportivo y la sensación de que a no había nada que perder. Por el otro el agotamiento físico del Atleti que empezó a pagar el exigente desgaste de todo el partido. Abel intento aportar oxígeno y control metiendo a Banega y Sinama quitando al Forlán y Agüero pero no funcionó y el equipo se vino abajo metiéndose en su área con lo que se pasó francamente mal ese tramo final del partido. Especialmente cuando una inexistente falta lateral es mal defendida por la defensa y provoca el recorte de distancia por parte de los gallegos y que dio pie a unos cinco últimos minutos agónicos que afortunadamente no estropearon un trabajo excelente.

La victoria de hoy lejos de aclarar el panorama crea más dudas como la de intentar descifrar la razón por la que este equipo parece tan diferente según las circunstancias. Yo desde luego tengo mi propia teoría.

5 comments

pablo 13 abr. 2009 0:28:00

Tengo que reconocer que no ví el partido, más que nada por el desencanto. Cualquier día acaban conmigo. Pero sí escuché por la radio los 35 minutos finales más o menos, dejándome una sensación extraña. Al principio iban a por el partido, cosa que celebro después de Mallorca y Osasuna, pero después del tanto de Simao noté como se venían para atrás a taparse.

Ahora bien... ¿eso viene motivado por los propios jugadores que se dan por satisfechos o por Abel que les dice que se echen para atrás con el cambio de Kun por Banega poco después? Sería interesante saberlo. Por otro lado no me gustó la actuación de Banega que ni olió el balón, ni tan siquiera estorbó la creación del Deportivo. Lo que me lleva a pensar que mejor resultado hubiese dado Camacho.

Para rematar lo de Pernía, que sí, es muy malo. ¡Pues no lo saques, coño! Ahí la culpa de Abel 100%. No obstante el gol se masticaba minutos atrás.

¿Cuál es tu teoría? Leyendo entrelíneas parece que abogas por un orgullo herido que querían reparar los propios futbolistas, ¿me equivoco?

Yo iría más por el tema de que algunos tienen claro que no quieren seguir, pero no quieren arrastrarse bajando su propia cotización. Así veremos partidos buenos y otros en los que se tocarán las narices, encima dando gracias que no hay Mundial en verano, porque sino los argentinos se reservarían desde ya.

Un saludo.

Ennio Sotanaz 13 abr. 2009 10:09:00

Sí, creo que el orgullo tiene bastante que ver. Abel debía estar muy molesto con lo que se decía y alguno de los jugadores también. El resto de “jugadores” fue arrastrado por la sensación. El cambio de actitud fue más que notable y simplemente eso modifica el escenario de forma letal de ser un muñeco inofensivo a un equipo serio y complicado. Lo malo es que este equipo ha demostrado ya muchas veces su fragilidad anímica con lo que esto será pan para hoy y hambre para mañana.

Camacho es otro mediocentro defensivo de los que tenemos ya 20. No tiene conducción de balón ni capacidad de creación al igual que no lo tiene Raul López ni Asunçao ni lo tenía Cleber, Costinha, etc… Banega es el único centrocampista de la plantilla con unas características diferentes y por eso lo puso Abel. Buscaba más control del balón porque el Depor lo había robado y físicamente el equipo ya no podía. El problema es que Ever es malo, pero es lo único que hay. Camacho hubiese sido más músculo pero eso no hubiese impedido que el equipo acabara en el área. Más bien al contrario.

El bajón del final para mi es físico. El equipo presionó y corrió como nunca desde el primer minuto (empezando por Agüero y Forlán que se vaciaron) y al final la intensidad bajó mucho (normal). Lo inteligente es que eso te ocurra con 0-2 a falta de 15 minutos. Defender 15 minutos en tu área con dos goles arriba entra dentro de la lógica. Lo que no era lógico era defender 80 minutos en tu área, jugando en tu campo y frente al Sporting como hacía Aguirre cada vez que metíamos un gol. Es más, no creo que desde el banquillo se pidiese bajar las líneas sino que como digo fue consecuencia del físico mermado y del empuje a la desesperada del Depor.

Un abrazo,

pablo 13 abr. 2009 12:04:00

Me parece una buena teoría, esta plantilla tiene calidad suficiente como para ganar a muchos rivales por descompensada que esté. Lo de Aguirre defendiendo rayaba el patetismo en el que nos hemos instalado con el par de trileros que dirijen el club.

Banega tiene más calidad que cualquier medio de la plantilla, pero ya me he cansado de verle arrastrarse en el campo. Su salida no supuso nada, o al menos ni le mencionaron. Prefiero un Camacho con ganas de morder cesped dejándose el alma en cada cruce que un Ever perdido.

Otro día te pregunto por quién/es te sobran en el Atléti actual.

Un abrazo.

Billie 13 abr. 2009 12:54:00

A mi me ofrece muchas dudas todavía est equipo. Sinceramente, del partido no saco más conclusión que la de que Lotina es un inútil, un tipo como Aguirre más o menos. No veo ni más ni menos actitud, sí, Ujfalusi se comió a Lafita pero es que el Depor jugó sin referente ofensivo. Si Lotina pone dos puntas como hizo Camacho y a Guardado y a Lafita nos petan. Fíjate en el final del partido. De hecho vi en el Atleti algunos aromas Aguirreneanos en la segunda parte. Nos echamos atrás como en los tiempos de Aguirre a esperar y no les dimos la puntilla. Cuando el Depor apretó demostró que había tirado 80 minutos a la basura por un muy deficiente planteamiento táctico y casi remonta. No sé, el equipo me sigue ofreciendo muchas dudas. Un abrazo.

Ennio Sotanaz 13 abr. 2009 15:02:00

Billie, a mi el equipo me ofrece TODAS las dudas. Lo único que hago es analizar el partido de ayer.
El problema del domingo pasado no fue que el Osasuna tuviese dos puntas sino que el 80% del tiempo que el atleti tenía el balón (mucho tiempo) estaba en los pies de Ufjalusi. Contra el Osasuna el equipo era larguísimo y no existió ningún tipo de ritmo ni ofensiva ni defensivamente. ¿Cuántas veces sacó Ufjalusi ayer el balón? Los jugadores de Osasuna movían el balón de izquierda a derecha con total facilidad. Llegaban a la zona de tres cuartos sin despeinarse y desde allí jugaban… Ayer el Depor no lo hizo ni una sola vez. Cuando pasaban del centro del campo lo hacían a trompicones o mandando el balón a la banda donde moría la jugada. No había sitio. Si en esa tesitura Valerón o Guardado mete un balón a la espalda de Pablo nos crujen pero hay que hacerlo.
Lotina es uno de tantos. Ni es Benitez o Wenger ni es el inútil redomado de Aguirre. Ahora bien, el Depor no tiene a Forlan o Agüero o Simao o Maxi… y yo este año les he visto jugar bien.
Yo no vi ningún ataque de Aguirrismo. El equipo jugó exactamente igual por delante en el marcador. Sólo al final se cerró en el área yo creo que motivado por la patente falta de fuelle (personalmente estaba asustado del desgaste que estaba haciendo por ejemplo Agüero).
Con este equipo y jugando así probablemente no se gane la liga porque para hacerlo tienes que tener recursos para tener el balón, para construir y para abrir cerrojos a base de fútbol, lo cual es algo que no tenemos, pero estoy seguro de que no haríamos el ridículo tantas veces.

Pablo, tu pregunta es sencilla para mi sobran todos. Desde Sinama hasta Coupet. Todos tienen inoculado el virus de la mediocridad, el pasotismo, la desvinculación, tienen fichas por encima de su rendimiento y todos se creen que el Atleti es esto. Me quedaría como mucho con: Agüero, Forlán y Simao porque su actitud y talento les hacen recuperables. Si me apuras incluso Asunçao pero de los demás a ninguno les echaría de menos.