Esperando a Godot



No hay nada que hacer” dice Estragón al comienzo de la obra. “Empiezo a creerlo”- responde Vladimiro. “Durante mucho tiempo me he resistido a creerlo diciéndome, Vladimiro se razonable, todavía no lo has intentado todo, y reemprendía la lucha”….

Así comienza Esperando a Godot, uno de los textos más famosos de Samuel Becket que encumbra lo que muchos denominan el Teatro del absurdo. Publicada a mediados del siglo XX la obra consiste en dos actos tan cómicos como incomprensibles que repiten casi exactamente el mismo esquema y en los que una vez concluidos no se sabe ni quienes son Estragón o Vladimiro, ni que hacen ahí, ni tampoco el significado del resto de personajes ni por supuesto el valor y la importancia del tal Godot al que supuestamente esperan y que nunca aparecerá. Los críticos asimilaron con recelo la impactante obra con criterios dispares, tratando en su mayoría de elucubrar sobre sofisticadas interpretaciones que hablaban de la guerra, de Dios, de lucha de clases, del ser humano o de cosas incluso más retorcidas. Yo creo que la obra, sin saberlo Becket, estaba inspirada en el Atlético de Madrid contemporáneo, la mejor representación sin duda del teatro del absurdo fuera del teatro.

Un crítico francés critico la obra con la célebre frase: “nada pasa… dos veces”, frase que por ejemplo podría aplicarse perfectamente a prácticamente cualquier temporada de las últimas décadas o a cualquiera de los partidos con los que nuestro querido equipo nos tortura en el Vicente Calderón en los últimos tiempos. Pero ajenos a nimiedades como sentencias, desfalcos, contabilidades tridimensionales, etc… ni siquiera los kilos y kilos de aburrimiento y sinsabores que llevamos a la espalda parecen medrar en los sólidos cimientos de la afición atlética. Los aficionados al Atleti, fieles al absurdo, aquellos con los que comparto risas y opiniones y aquellos con los que no, llevamos sin darnos cuenta bastante más de dos actos esperando al tal Godot pero ni sabemos quién o qué es ni lo que es peor, por qué es tan importante.

Simplemente esperamos.

Algunos (no sé cuantos, la verdad) quieren creer que el tal Godot es un señor de cara avinagrada y asimétrica que ya está aquí dando vueltas a la M-30 y que recibe premios en países de larga tradición democrática por una gestión “intachable”. Un tipo que diseña y dirige exactamente el mismo acto teatral todos los años (seis años desde la muerte de su progenitor y otros tantos antes) con los mismos personajes (aunque distintos actores que hacen el mismo papel) que ni se sabe por qué están, ni por qué se van, ni qué hacen ni qué dejan de hacer y en el que al final se acaba siempre igual que al principio. Esta modalidad de Estragones y Vladimiros confían en que en el siguiente acto aparecerá un nuevo personaje que dará claridad a todo. Un nuevo entrenador, un nuevo Cléber Camacho, el enésimo Rosiky… y así año tras año el siguiente acto resulta siempre ser sospechosamente igual que el anterior.

Otro sector quiere creer que el tal Godot es un supuesto jeque multimillonario que va a venir con numerosos petrodólares para invertirlos en nuestro equipo y que por alguna razón dicho personaje no sólo traerá dinero sino también criterio y cordura. Lejos de utilizar nuestro equipo para beneficio propio o para especular o para jugar a ser entrenador o para vendérselo por piezas a las hienas, el tal Jeque será de marcado acento colchonero y entenderá enseguida la idiosincrasia atlética, esa tan “fácil” de entender. Entenderá nuestras cuitas y simplemente pondrá la pasta para que nosotros, esa masa homogénea, bien avenida y unida, la gestionemos correctamente en comuna. Esta suerte de Estragones y Vladimiros están convencida de que su Godot llegará algún día pero mientras se suceden los actos esperan sentados sacudiéndose el polvo.

Algunos hablan de un apuesto notable, el notable Godot, que vive oculto entre nosotros y al que esperan sentados al frescor de un árbol de cemento. Un misterioso ser que debería respirar el mismo hedor que todos respiramos pero nadie puede confirmarlo al nadie saber dónde se localiza su paradero. Esperando el momento oportuno para actuar se encuentra al parecer esa especie de Golem sin forma pero también al parecer ese momento no fue ni la sentencia judicial, ni el descenso a segunda división, ni las tropelías de fichajes sospechosos, ni las repetidas humillaciones dentro y fuera del campo. Esta suerte de Estragones y Vladimiros apelan a la llegada del salvador con las misma “vehemencia” que el resto de Estragones y Vladimiros. Ninguna.

Igual que los que esperan a que la prensa oficial, la prensa Godot, “haga algo”. La prensa, esa parte del entramado empresarial arte y parte del circo, la sección de marketing de un negocio redondo como es el del fútbol profesional que lejos de dar muestras de ser la salvación lo que dejan claro día tras días es ser el verdadero infierno del que es imposible escapar. Una muy nutrida colección de Vladimiros y Estragones tragan el alpiste, compran lo que pone dentro que hay que comprar y diseñan su vida en relación con las reglas y enseñanzas que regulan los líderes del EGM.

Algunos Vladimiros esperamos a Godot dentro del Calderón en silencio y pagando nuestra cuota que sabemos tiene como objetivo nutrir económicamente a “la causa” mientras otros Estragones esperan fuera, también en silencio, pero pagando también la misma cuota que directa o indirectamente a través del GolTV, el Canal + o cualquiera de las fuentes de financiación que tiene como objetivo último dotar de liquidez a la gran mentira.

El caso es esperar. Esperar a Godot. Quienquiera que sea.

Al final de la obra, en uno de los momentos más geniales y recordados, Vladimiro pregunta a Estragón: “¿qué, nos vamos?”.

Sí, vámonos”.- Responde Estragón.

Por supuesto ninguno se mueve.


PD. ¿Seremos capaces de cambiar el final del cuento “el 24”? No lo sé, pero quizás sea la última oportunidad de comprobarlo. Lo que tengo claro es que Godot no vendrá porque ya está aquí. Godot soy yo. Somos nosotros. Otra cosa es que sepamos verlo y asumirlo.

6 comments

Futbólogos 26 ene. 2011 13:18:00

Si la calidad de vuestros dirigentes estuviese a la altura de la calidad de vuestra afición, otro gallo cantaría. Fantástico post, de verdad. De esos que da gusto no sólo leer, sino difundirlo.

Un saludo.

del65 26 ene. 2011 17:54:00

Un gustazo leer artículos como este,de los que dejan huella.Enhorabuena.

Y ojalá sirva para ayudar a movilizar las conciencias de los únicos que verdaderamente pueden provocar el cambio:la afición.

Alvaro 26 ene. 2011 21:08:00

Maravilloso post, Ennio. No se me ocurren calificativos sin recurrir a la hiperbole y, casi, a la cursileria. Lo unico que puedo hacer es difundir tus textos y la existencia de tu blog entre mis amistades y familia. Vivo demasiado lejos del Calderon, y me temo que el oceano Atlantico me impedira acudir a la concentracion del 24. En cuanto a Godot, va a venir dentro de muy poco, pero mucho me temo que no sera en la forma que todos, unos y otros, esperamos. En ingles lo llaman "The reaper".
Estoy convencido de que el Gilismo caera por su propio peso, y no es sino cuestion de tiempo que Gil Marin deje el club. El problema es en que situacion estara el Atletico para entonces (en el escenario que me estoy imaginando, en ruina total, sin estadio y en segunda B). El Atletico de Madrid actual es una mentira insostenible por mucho mas tiempo. Quien se la va a creer? Los mejores aficionados, aquellos mas inteligentes y con espiritu critico, dejaran de ir al Calderon, y de comprar el GolTV y el PPV y todo lo demas, en algun momento de esta temporada o la siguiente a mas tardar. Tu mismo, Ennio, te ves capaz de aguantar esto durante tres, cuatro temporadas mas? Yo no aguanto tanto, te lo digo en serio. Estoy educando a un chaval de dos años (y tengo un segundo en camino), y no quiero bajo ningun concepto que se haga aficionado al Atletico de Madrid actual. El Atletico de Madrid de hoy en dia no es un equipo de futbol, sino una tomadura de pelo, una estafa continua, una especie de Harlem Globe Trotters del futbol español. Un vehiculo para el enriquecimiento personal de unos pocos, a costa del trabajo y del esfuezo de cientos de miles de pardillos como yo que los mantenemos. No son valores en los que yo crea; es mas, son valores que me repugnan. No creo que mi caso sea el unico. En cinco años el Atleti no me importara un pimiento, retirare la suscripcion a ESPN (de hecho barajo hacerlo para el año proximo), y me ire a jugar al futbol con mis hijos los domingos por la manana, en lugar de esperar como un gilipollas a ver a un equipo que se llama igual y viste parecido, pero que no es mi Atleti, jugando esa tomadura de pelo que es la liga española. En estos momentos actuales, aficionarse al Atletico de Madrid es resignarse a ser un pringado. Un idiota cuya unica mision es poner la pasta para que se la lleve cruda un granuja y delincuente condenado en firme por haberme robado mi propio club (me da igual que cuando lo hizo yo tuviese 12 años)
Cuales son las soluciones? Creo que si la inmensa totalidad de la aficcion se pusiera realmente en pie de guerra, si se pasaran el proximo partido insultando sin piedad a Cerezo, y esperandole a la salida del estadio para protestar un poco mas; si eso continuase durante los diez partidos que quedan esta temporada en el Calderon y los 19 de la temporada que viene, Cerezo lo deja. Sin Cerezo, a Gil Marin se queda solo, sin la unica minima apariencia de respetabilidad que aun le queda ante la opinion publica. Si los aficionados se unen de verdad, y presentasen denuncias ante los tribunales por los indicios que hay de delito en su gestion, si nos ponemos en serio a investigar a estos sujetos y sus turbios negocios, y conseguimos que converjan un acoso judicial, periodistico, y de la aficion, tal vez, solo tal vez, se podria conseguir que este hombre se marche dejando un equipo malherido, pero no muerto. Si en lugar de hacer eso, esperamos a que nos venda el Calderon, entonces ya no habra marcha atras y el Atleti estara muerto. Lo siento, pero le he dado a este asunto mas vueltas de las que te imaginas, y soy incapaz de concebir otro escenario. O la aficion en pleno se pone activamente en contra de este hombre, y se juntan medidas practicas (presion a politicos, denuncias judiciales, cartas a los periodicos), con la protesta continua, o el Atleti no llega al 2016. De nuevo, muchas gracias por tu blog y por todo el tiempo que generosamente dedicas a escribir estos magnificos articulos. Un abrazo.

Ennio Sotanaz 27 ene. 2011 11:37:00

Muchas gracias a los tres. Sois muy amables.

Álvaro, te entiendo perfectamente y a mí en cierto modo me pasa lo mismo. Durante muchos años (prácticamente toda mi vida) he estado orgulloso de ser colchonero y convencido de que era algo tan noble, tan auténtico y tan contracorriente que se lo recomendaba a todos mis seres queridos. He hecho proselitismo del Atleti en muchos foros con mayor y menor éxito pero siempre convencido de hacer lo correcto.

Ahora no. Ahora me da vergüenza. Me siento sólo, incomprendido, estafado y atado de pies y manos. Una sensación constante de frustración y de rabia por no poderme quitar este sentimiento tan fuerte que me ata a una idea que probablemente esté muerta. A mí me va a costar mucho quitarme el Atleti de encima pero desde luego no me sale del corazón meter en esto a nadie que esté limpio y por el que sienta cualquier clase de amor. No me sale. Pensaría que le estoy haciendo una putada. Es algo tan triste que según lo escribo se me abren las carnes.

Pero es así. Podría no serlo pero es así. Podrá ser diferente dentro de poco (en el fondo es en lo que confiamos) pero hoy es así.

Un abrazo,

Anónimo 27 ene. 2011 18:59:00

Creo que tampoco podre ir por estar este año viviendo en Italia, sino no dudaría en llamarte para unirme.

Es un autentico lujazo poder estar tan lejos y poder leer regularmente tu blog, una vez mas un post magnifico y excelente. Un abrazo.

Alfonso

Phobos 28 ene. 2011 9:05:00

Lo primero darte las gracias Ennio, me consuela bastante y me alivia el cabreo post partido cada vez que te leo y veo que no soy el único que piensa exactamente lo mismo, ya me gustaría expresarlo también como tú.

Dejé de ser abonado hace ya un tiempo, no quiero contribuir con mi dinero al esperpento de equipo en que lo han convertido Gil y Cía., y pienso que es la única forma de obligarles a irse, cuando vean todos los domingos un campo vacío sin la recaudación de los abonos. Algunos pensaran que a nuestro amado equipo no se le debe dejar nunca solo pero sería un mal temporal necesario para que se plantearan la venta. Pero pensando mas allá y como comentas quien va a venir a quedarse con este equipo y su deuda sin saber bien que tipo de pufos tendrán hecho los actuales dueños ilegítimos del club. Tristemente creo que estamos en un callejón sin salida, veo el futuro de nuestro gran e histórico club muy negro.