Cul de sac

Si mi ánimo colchonero andaba renqueante estos días con un esguince de alta graduación en lo más profundo del espíritu, escuchando ayer a Caminero y Aguilera en el día de su presentación como “trabajadores” del Club Atlético de Madrid me temo que tal esguince se ha confirmado como rotura de menisco. Desprendían tal tristeza, tanta desazón, tanto continuismo, tanta derrota incluso antes de haber empezado que uno se vino abajo. Mientras los periodistas de cámara les decían lo que tenían que hacer ellos callaban. Mientras los periodistas cómplices sacaban conclusiones ellos callaban. Mientras todo el mundo daba por hecho que no ya Real Madrid y Barça sino Sevilla, Valencia o Villarreal están por encima del Atlético de Madrid ellos no sólo callaban sino que también asentían. Caminero y Aguilera, herederos del supuesto colchonerismo, aceptaban la realidad que prensa y directiva ha preparado para consumo interno pero ni siquiera lo hacían con una sonrisa chulesca como el inútil de Pitarch. Lo aceptaban con asalariados de koljov corrupto en Siberia. Con la cara de vinagre y las formas de personal ajeno a la obra que proyecta desde hace años su líder espiritual, el señor MA Gil.

El Atlético de Madrid es un equipo en ruinas y a la deriva. Ya lo era hace dos semanas, no nos equivoquemos, pero entonces en el barco teníamos los víveres mínimos como para pensar que podríamos llegar a buen puerto sin morir de inanición en la dura trayectoria. Hoy no está nada claro. Hoy tenemos la única certeza de que los vivieres de los que vivíamos ya no están. En realidad tenemos la certeza de que no van a estar que para el caso es lo mismo. Kun se ira y a nadie se le pasa por la cabeza otra opción porque no existe otra opción. Las palabras de Caminero no son más que otra muestra de oficialismo barato del tipo Fast Food. Que se marche un jugador de poco más de 20 años al que tú has hecho crecer y que es ya una estrella mundial no es una desgracia. Es un insulto. Es una muestra fehaciente de que TODO en el Atlético de Madrid se hace mal. En un equipo grande esas cosas directamente no pasan. En un equipo pequeño la salida de jugadores así por lo menos se preparan mejor. Aquí no hay plan B para el Kun porque en el Atlético de Madrid no hay plan B para nada. En el Atlético de Madrid de hecho no hay tan siquiera plan A.

Eso si, que se marche un jugador de la cantera de poco más de 20 años para jugar en lo más alto del mundo del fútbol no es que sea una desgracia ni un insulto. Es directamente una puñalada trapera en lo más profundo de la esencia colchonera. Inexplicable, lamentable y bochornoso. Todavía no he escuchado las razones pero prefiero no escucharlas. En un alarde de estupidez auspiciada por el medio gráfico que mejor recoge la estupidez humana, el diario MARCA, el correveidile de Cerezo escupía también a las ondas la idea de que buscaban imitar el modelo del Barça (equipo que ha ganado la copa de Europa con 7 canteranos). ¿Es eso compatible con vender dos jugadores de 20 años que encima son los de más valor de tu plantilla? Lástima que no hubiese ningún periodista decente para preguntárselo.

Tampoco creo que lo de imitar al Barça sea compatible con la idea de equipo que tiene nuestro flamante nuevo director deportivo. A la pregunta de cómo jugaría el Atlético de Madrid Caminero no hizo como con el resto de preguntas, es decir no contestar o contestar mostrando la opción que ya existe, sino que fue mucho peor. Primero dijo que sólo existen dos equipos con un estilo de juego reconocible: Barça y Arsenal (¡¡toma Moreno!!) pero es que después nos dejó estupefactos con su idea de fútbol, una idea que pasaba por hacer una plantilla “competitiva”, formar un equipo “compacto” y a partir de ahí “ya veremos”. Para echarse a llorar. Desde luego en ese esquema entran Caparros, Luis Enrique, Guardiola y Mourinho pero también Rubalcaba, Mario Conde, Belen Esteban y hasta Chiquito de la Calzada porque decir eso es no decir nada. Decir eso es decir lo que llevan diciendo más de una década los de antes. Eso es lo que hacía Pitarch. Eso es lo que dice hacer MA Gil.

¿Entrenador? Ya saben, vendrá el que acepte las reglas (no veas, no escuches, no hables) y se jugará como buenamente se pueda que al fin y al cabo es lo de menos. ¿Y los filiales? Eso es “otra cosa” como bien dejó claro también Aguilera. Espectacular. Cambiar todo para no cambiar nada. ¿Jugadores? Ya saben, la táctica seguida en los años de la post-segunda. Fichar jugadores que horas antes estaban peleando por no descender y que aquí se hundirán al intentar asumir una responsabilidad que no pueden. ¿El medio centro de creación que tanto se reclama? Caminero lo dijo claro: “yo creo que podría ser Mario Suarez”. Todo muy emocionante. Todo muy esperanzador.

Si el Atlético de Madrid fuese un equipo normal dirigido por gente normal y sana los aficionados colchoneros podríamos hacer de tripas corazón y aceptar una realidad que se nos presenta cruda. El planteamiento podría ser este: problemas de deuda, renovación de la plantilla y renovación de la estructura del club hacen que se trace un plan con un periodo de transición de tres o cuatro años ajenos los “objetivos” concretos en el que asentar un estilo de juego propio que venga desde las categorías inferiores, que se apueste por jugadores jóvenes y baratos con futuro y por la cantera, trazando una política de austeridad basada en esos pilares. Cantera, juventud, estilo de juego, personalidad y compromiso. Es el momento.

¿Pero alguien se puede creer algo así con estos tipos y MA Gil al frente?

¿Cantera con los máximos estandartes de la misma jugando en Chelsea y Manchester? ¿Cantera con jugadores como Domínguez o Cedric o Manu del Moral o Rubén Pérez a expensas de un entrenador caprichoso y celoso cada año que imponga su idea peregrina y zafia del fútbol por encima de la del club? ¿Juventud fichando a jugadores en la última etapa como Forlán o Simao o Tiago o Gabi o los que vengan con nombre y años para aplacar la furia de la grada? ¿Estilo de juego si el director deportivo no sabe explicarlo en la radio y dependiente de un entrenador que no se busca por su forma de entender el fútbol sino por sus características para cobrar, gustar a la prensa y no molestar a la directiva? ¿Personalidad con Cerezo al frente y MA Gil en la cobarde retaguardia, incapaces de dar un puñetazo en la mesa y sacar el orgullo colchonero (si es que alguna vez lo han tenido) cada vez que se insulta su nombre? ¿Personalidad con unos directores deportivos que se callan mientras los periodistas les dicen lo que tienen que hacer? ¿Personalidad con unos jugadores en plantilla que entienden perfectamente que las estrellas de su equipo se marchen? ¿Compromiso con esta banda de mediocres?



6 comments

juan carlos gonzález 1 jun. 2011 0:21:00

Sembrao.

magerit 1 jun. 2011 2:07:00

Ni una coma más y ni una coma menos, como dice Juan Carlos SEMBRAO.

Que pena de Caminero y sobretodo de Aguilera, que forma de manchar su magnífico historial rojiblanco colaborando con estos delinguentes.

En cuanto al entrenador a mi me gustaría Caparros, un técnico que saca el máximo de sus equipos y tira de la cantera, pero en esta SAD, todo el que viene tiene que colgar en la puerta su dignidad antes de entrar.

Saludos

juggernaut-inhell 1 jun. 2011 3:40:00

...auspiciada por el medio gráfico que mejor recoge la estupidez humana, el diario MARCA,...

JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA!!! QUÉ BUENA, JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA...!!!


No desesperéis; con suerte, no son capaces de fichar a nadie y no queda otra que que se ponga Pantic.

Salvo que se les ocurra poner una foto tamaño natural de Briones, claro.

Ennio Sotanaz 1 jun. 2011 9:59:00

A mi Caparrós no me gusta Magerit. Creo que es apostar por el No-fútbol de antemano. Sacará el partido que quieras pero no me gusta ni su estilo ni sus formas. Recuerdo todavía aquel Sevilla que jugaba al límite de la legalidad y no quiero eso para mi Atleti. Aunque ganemos.

juggernaut-inhell, visto lo visto yo también prefiero a Pantic. Un jugador/persona que fue mi favorito del doblete. No sé como será de entrenador pero no lo imagino con la filosofía de, por ejemplo, Caparrós.

Saludos y gracias por estar al otro lado.

magerit 2 jun. 2011 1:10:00

Ennio, a mi tambien me gusta el fútbol-calidad, que más quisiera que mi Atleti jugara como el Barcelona, tambien me gusraría tener un BMW, pero tengo un citroen con 20 años, por que creo que para mi es la mejor obción, (bueno la única).

El Atleti tenía esta temporada una plantilla mediocre y sin Agüero, Degea y ya veremos quien más, tendremos una plantilla de mala a desastrosa y los fichajes que van ha hacer estos tipos no creo que la mejoren, vamos que de mala no pasamos.

Por estas razones yo prefiero a un técnico que saque el máximo de lo poco que tiene, que si no podemos hacer fútbol bonito al menos que salgan ha comerse el campo y que no le tiemble el pulso de quitar al que se escaquea y tire de la cantera.

Saludos

Ennio Sotanaz 2 jun. 2011 9:16:00

Magerit, entiendo tu planteamiento y en el fondo lo comparto pero no me gusta que sea de la mano de Caparrós o de tantos otros entrenadores que van en esa línea. Creo que es un planteamiento caduco que tuvo sus frutos hace diez años pero que hoy no vale porque el mundo del fútbol va por otros derroteros. Eso funcionó cuando un equipo que estaba físicamente muy bien conseguía siempre anular la técnica del contrario pero eso hoy ya no pasa. El Barça es el primero que corre, presiona más que nadie y te quita el balón. Hoy eso ya lo hacen todos así que el patapún parriba ya no funciona.

Échale un vistazo a los equipos de segunda (el Rayo, el Betis,…) y verás que con plantillas MUY inferiores juegan al fútbol (o tratan de hacerlo, que luego cada partido es cada partido). Yo no digo que juguemos como el Barça porque eso es imposible con los jugadores que tenemos pero si que pido un entrenador (un sistema de juego en realidad) que se base en el fútbol y en la pelota. Un sistema de juego compatible con un equipo que necesita ganar siempre (no puntuar, ni hacer un buen papel, ni ir a ver qué pasa). Luego pasará lo que tenga que pasar pero el objetivo debe estar claro. Estoy HARTO de salir al campo a especular, a olvidarse del balón, a esperar al contrario en tu área y a basarlo todo en los cojones. Si lo piensas bien es la misma cantinela y lo que llevamos haciendo desde que se fue Luis Aragonés y mira como nos ha ido. ¿O algún entrenador del Atleti en la última década ha intentado jugar al fútbol?