Once jugadores

Real Valladolid 0 - At. Madrid 3

Es muy fácil opinar a toro pasado. Cierto. Hacer leña del árbol caído, que diría el rico refranero castellano, pero hay cosas que de maduras se caen de evidentes. Basta ser seguidor del Atlético de Madrid y ver todos los partidos que el equipo ha disputado para saber, sin que tengamos que sacar pecho por ello, que la plantilla de esta temporada es de doce o trece jugadores si el objetivo es pelear por posiciones en las competiciones que tengan algo que ver con la gloriosa historia de éste equipo. Para otros objetivos, esos que cacareaban no hace mucho entrenadores del montón y dirigentes del lado oscuro, podemos hablar de otra cosa y de otros jugadores pero no para ser un equipo campeón. El Atleti venía tocado a Valladolid. Mirando a la clasificación y viendo el colchón de puntos que se disfruta todavía es difícil de entender pero era así. Más por una cuestión de psicología y confianza que por otra cosa. Los malos resultados fuera del Calderón era una cosa más o menos soportable pero la cruel eliminación virtual de la Europa League ponía el siempre frágil subconsciente colectivo a flor de piel. Pues bien Simeone una vez más ha vuelto a prolongar el sueño y demostrar lo que es como entrenador. También a salvar el culo al triunvirato Gil-Cerezo-Caminero, máximos responsables de de la concepción de una de las plantillas más desequilibradas de primera división. Eso si, lo ha hecho sin rotaciones, ni experimentos para tratar de integrar jugadores en depresión a la dinámica del equipo. Con lo mejor que tiene. 

La alienación que saltaba hoy al nuevo Zorrilla es la plantilla titular del Atlético de Madrid. No le den más vueltas. Puede surgir la duda de rotar a Mario Suárez por Tiago (aunque el canterano no parece ser el favorito de un Simeone al que el pasado jueves vi desesperarse con Mario en la primera parte contra el Rubin) y parece lógico pensar que un Adrián al 100% de sus posibilidades tendría sitio en este equipo pero hoy por hoy es lo que hay. No es una mala plantilla, aunque evidentemente falta calidad y un mediapunta, pero es un once apañado que bien entrenado, que es como está, puede dar sorpresas. El problema vienen cuando intentas extender el equipo al resto de jugadores en plantilla porque entonces pasamos de ser un rival temible a ser un equipo más del montón. El Atleti que saltó hoy el nuevo Zorrilla era el Atleti. El Atleti de Simeone. Ese equipo intenso, de defensa sólida, fuerte y vertical que contaba los partidos por victorias. Saltó a imponer su ritmo y su fútbol y lo hizo. La presión asfixiante de antaño (qué importante es Gabi en este equipo) volvió a salir y con ella el dominio colchonero. Se jugaba en campo rival y el Valladolid no sabía que hacer para intentar tener el balón. El Atleti llegaba por la izquierda y por la derecha mientras impedía que los vallisoletanos se sintieran cómodos. Lo conseguían. Por supuesto el concurso de Diego Costa, otra vez, se hizo fundamental. El brasileño nos es sólo brega y potencia sino que se pasa el partido tirando desmarques y buscando la espalda del rival con tanta movilidad que el resto de jugadores lo recibe como una bendición. El primer gol llego en apenas diez minutos con la enésima jugada de estrategia que aprovecha el equipo. Balón puesto al centro del área al que llega Godín en primer término para rematar y provocar una gran parada pero cuyo rechace cae en los pies de Falcao (dicen que en fuera de juego pero para mí no lo es) y eso es otra historia. Con la iglesia hemos topado. 0-1. La cosa pintaba bien. 

Pero a diferencia de otras veces se siguió haciendo lo mismo. El Atleti bajó un par de puntos la máquina de arriesgar pero no bajó una ápice la intensidad ni el criterio con el que habían salido al campo, lo que provocó que todo siguiese igual pero corriendo menos. El Atleti seguía mandando mientras el Valladolid seguía sin poder desarrollar ese fútbol que tan buenos elogios ha recibido. Lejos de controlar el balón básicamente se limitaban a tratar de controlar las salidas en vertical de unos madrileños que sin elaborar demasiado (a estas alturas somos conscientes de que no es lo que mejor hacen) llegaba con claridad y seguía controlando todas las fases del juego. 

Y todo siguió igual en la segunda parte. Tanto los presentes como los televidentes veíamos más cerca el segundo gol que el primero de los castellanos y así fue. Asistencia de cabeza de Koke dentro del área, aprovechando la candidez de la pareja de centrales, que recoge con habilidad Diego Costa para marcar su gol y hacer crecer su leyenda. Si un gol en contra parecía una renta difícil de superar, el segundo gol hizo que la distancia pareciese directamente sideral. Djukic realizó una batería de cambios tratando de cambiar el ambiente y recuperar el norte pero fue en vano. Los colchoneros durmieron más todavía el partido y siguieron dando la sensación de ser más peligrosos que su rival. Hasta el punto que los minutos pasaron con una placidez inusual. Un cálido sueño que sólo se rompió cuando el Cebolla aprovechó un pase al segundo palo mal defendido adelantando su pie a la cesión de pecho del defensa a su portero. 0-3. Buen y justo resultado. 

Salvo que el jueves recuperemos la épica y nos bañemos en la marmita de la suerte, en apenas quince días el Atleti se va a quedar exclusivamente con la liga como única competición (a falta de saber si jugará un partido adicional, ojalá, que sería la final de la Copa del Rey). Probablemente es buen momento para olvidarse definitivamente de las rotaciones y cambiar única y exclusivamente lo que no se tenga más remedio que cambiar. Rezo por ello. Y rezo también porque alguna vez tengamos en este equipo un director deportivo con critero. Porque el diseñador de la plantilla del Atlético de Madrid, sea quien sea, ya que no está nada claro, sea un tipo con el nivel suficiente como para saber que el mejor delantero del mundo no puede jugar en un equipo sin mediapunta o sin alguien en el centro del campo que sepa crear fútbol.

4 comments

magerit 18 feb. 2013 4:33:00

Estoy de acuerdo con tu cónica, aunque yo pienso que hay alguno más de trece como jugadores validos para el equipo, eso sí la des compensación es evidente, sobre todo en parte de creación.

Tampoco entiendo la diferencia de jugar en casa o fuera y mucho menos la moderna "rotación", como aficionado viejo, recuerdo cuando sabíamos de memoria la alineación y si había un cambio muchas veces nos preguntábamos, "¿ese quien es?", para ver a los suplentes había que ir a los entrenamientos o a los partidos amistosos. Bien es verdad que entonces solo se jugaba un partido semanal, pero también se entrenaba dos días más a la semana y los medios y las técnicas de entrenamiento ha mejorado expotencialmente.

Personalmente pienso que la intención del Cholo en los cambios, (salvo los obligados por lesión o sanción), más que rotar es potenciar el grupo, integrar, evitar malos rollos en el vestuario, hacer protagonistas a todos y estoy convencido de esto por que es su forma de ser.

Dado que por diversos motivos no he podido seguir los foros las últimas semanas, quiero mostrar mi extrañeza por el ruido que se ha montado con las últimas dos derrotas. En una magnífica temporada que pocos atléticos podíamos soñar, hemos perdido jugando mal, jugando muy mal dos partidos, ¿y que?, en 24 jornadas hay dos seguidas malas, ¿esto indica tendencia?, yo creo que no. Empezamos la temporada antes que los otros debido a la Super-copa, por lo que el bajón físico nos tiene que llegar antes, además somos un equipo que suple la mala planificación y la desconsideración con trabajo y presión y esto también hay que pagarlo.

Por último también me gustaría destacar a Gabi, en un equipo con tan poca calidad creativa en el centro del campo su trabajo y liderazgo en la presión es fundamental.

Ennio, espero que tanto tú como los demás foreros disculpen este ladrillo, pero es que es un placer participar en este blog y ya tenía mono de no hacerlo.

Saludos.

Ennio Sotanaz 18 feb. 2013 15:06:00

Bienvenidos sean tus ladrillos, Magerit. Un placer.

Estoy de acuerdo contigo en que la intención fundamental de las rotaciones de Simeone son las de integrar el grupo, básicamente porque sabe que tiene una plantilla muy corta y en algún momento va a necesitarlo. Lo que creo es que es un error en ciertos casos porque el roto que puede hacer es más grande que el beneficio que puede sacar con ello. Y sobre el tema físico tengo la teoría, que no puedo demostrar, de que en el fútbol profesional la preparación es muy mala. Mientras que en los últimos 30 años la competición ha variado de forma significativa en cuanto a exigencia física los entrenamientos siguen siendo iguales. Una horita al día y a casa. Si lo comparas con la preparación del resto de deportes de elite te da la risa. Por eso no me vale lo de que están cansados.

El revuelo mediático se monta porque la prensa quiere que se monte y porque hay mucho “juntaletras” y “abrazamicrófonos” que, por alguna razón, nos está esperando con la guadaña. En mi caso, que paso del imperio mediático, lo que me ha dolido (mucho) es el partido contra el Rubin. La puedes cagar en Vallecas contra el Rayo a trece puntos del cuarto que es comprensible. Cagarla ese día no, porque eso significa quedarte fuera de la competición. Y sacar a Asenjo, Cata, Cebolla y Raúl García contra el Rubin es cagarla. Así lo creo.

Abrazos,

Joaquín 19 feb. 2013 12:48:00

Aprovecho este espacio que nos brinda Ennio para hacer una reflexión en voz alta. Dejé escrito que el pasado jueves, cuando vi como se tiraba alegremente un campeonato de lustre como la Uefa Leagua me sentí estafado y hoy cuando acabo de oír que el gran Simeone ha dejado en Madrid a mitad de la plantilla y citado a media docena de canteranos, de los, por cierto, la mayoría no tengo el gusto de conocer, no tengo por menos que retificarme en lo dicho y lamentarme. Nos han estafado. Yo y muchos como yo pagamos religiosamente un Abono Total para disfrutar de los partidos de Copa y Uefa League y no para que el gran Cholo decida unilateralmente o con la complicidad de quienes mandan tirar por la borda una competeción. Pido respeto, aunque esto sea un juego y por lo tanto impredicible, respeto a los que han pagado por un espectáculo que alguien o algunos se le van a negar. Dicho esto, me curaré en salud y espero tener que envainármela si al final sale la jugada... aunque a día de hoy me temo que no. Saludos a todos.

Ennio Sotanaz 19 feb. 2013 15:57:00

Estoy totalmente de acuerdo con lo que dices Joaquín. Sin peros. Bueno si, que seguiré pensando exactamente lo mismo independientemente de cuál sea el resultado final.

Lo dije en la crónica del jueves y lo repito. El Atlético de Madrid, y me refiero al club, cuerpo técnico y afición, ha despreciado de forma miserable la Champions League. Me parece de un acto de soberbia nada acorde con nuestra historia. Un gesto de ingratitud con un competición que nos ha dado muchas alegrías.