Club de amigos del Aris



Fue disfrutando del mediterráneo heleno en una terraza de la ciudad nueva de Monemvasia en el Peloponeso (la ciudad antigua es una preciosidad) donde un amable camarero fanático del Aris me contó en poco tiempo la historia de los principales equipos del país y la esencia del fútbol griego. Una esencia creada y sostenida como casi en cualquier parte del mundo en la que se sigue el fútbol sobre la pasión desmedida. Pasión irracional y lamentable que en ocasiones les lleva a saltar al campo para dar una paliza a un jugador que ha insultado el honor del equipo que defiende uno (literal) pero pasión admirada y envidiable que sostiene, por razones que nada tienen que ver con el vil metal, un circo del que otros quieren sacar provecho y rentabilidad.

Cada vez que un equipo español juega en Grecia nuestros periodistas de cámara, demostrando su talento e imaginación, recurren al manido latiguillo del “infierno heleno” para explicar la dificultad de la eliminatoria. Difícil de creer tal efecto con un equipo lleno de extranjeros y entrenado por un argentino trotamundos pero bueno. Yo lo veo de otra forma. El “infierno heleno” (al margen de violencias estúpidas y demás morralla que poco tiene que ver con el deporte) es una fiesta del fútbol, una demostración real y palpable a tanto y tanto mamporrero de la mentira” Madrid Vs. Barça” que lo que despierta la pasión irracional y el entusiasmo de millones de personas desde hace siglos no son los tríceps de Cristiano Ronaldo ni el ganar pisando la ética y el buen gusto a costa de lo que sea sino la identificación, las leyendas, la historia y el orgullo asociado a un escudo y unos colores. Quizás yo sea un romántico y seguro que nada de esto se entiende en el despacho de Florentino Pérez (aunque deberían) o en los nuevos mercados futbolísticos emergentes que aparecen por el oriente pero que quieren que les diga, yo prefiero vivir in situ un partido en Tesalónica que en Dubai.

En 1914, con la efervescencia de la recién estrenada independencia griega, un puñado de jóvenes del barrio de Votsi en la ciudad de Tesalónica decidían crear un nuevo equipo de fútbol. Igual que unos antes, en 1903, los “padres” del atlético de Madrid decidieron crear un equipo nuevo en la capital tras ver las sucias “artimañas” del Madrid de entonces, estos decidieron crearlo en contraposición con el equipo más fuerte que existía entonces en la capital de la región griega de Macedonia, el Irakis (Hércules, en el idioma castellano). En la extensa y rica mitología griega Hércules (un “simple” semidios) tenía como eterno rival al Dios de la guerra, Aris, así que ese fue el nombre y ese es el símbolo que aparece en el escudo elegido para el nuevo club al que vistieron con los colores amarillo y negro en recuerdo de la gloria de Bizancio de la que se sienten herederos los griegos. Especialmente los griegos macedonios a los que recientemente les ha tocado sufrir la supuesta crisis de identidad que ha provocado la comunidad internacional con la aparición de la Macedonia yugoslava (difícil cuestión) lo que les ha traído más de un quebradero de cabeza.

En 1926 apareció en la ciudad y en la región el PAOK, que a la postre se ha convertido en el rival por autonomasia del Aris, pero cuyo origen se encuentra curiosamente en la comunidad griega asentada en el barrio de Pera en Estambul y que tras la guerra tuvo que trasladarse a Macedonia (un aficionado del PAOK me dijo una vez medio en broma que su equipo no era de Tesalónica sino de Constantinopla). Así es fácil entender que los aficionados del Aris llamen despectivamente “turcos” o “gitanos” a los aficionados del PAOK (mientras que los del Aris son “gusanos” para sus rivales). El Iraklis, a mucha distancia en poderío que sus vecinos, sigue siendo el equipo asociado con la elite de tesalónica y su afición está afincada básicamente en el centro de la ciudad mientras que la afición del Aris se extiende ampliamente por las afueras alcanzando toda macedonia y parte de la región continental de Grecia y se asocia fundamentalmente con las clases más humildes.

Con todo esto, una de las cosas que más me llamaron la atención del Aris es lo que ocurrió en el año 2006 tras un periodo muy negro para el club que si bien venía aconteciendo desde hacía tiempo (desde la “profesionalización” del fútbol, curiosamente) se hizo patente realmente cuando en 1997 bajaron al equivalente a nuestra segunda división. La trayectoria del equipo durante los años siguientes fue triste y deporable hasta el punto de perder la hegemonía como mejor equipo de la región que tenía en pos de su rival el PAOK. Los problemas financieros eran asfixiantes y la situación coqueteaba peligrosamente con la bancarrota. ¿Qué ocurrió entonces? Pues que en 2006 se creó una asociación (cuyo nombre traducido sería algo así como: “Club de amigos del Aris”) con el objetivo de que los aficionados pudieran controlar el patrimonio de la institución y de forma que sus miembros asociados mantuviesen la propiedad siendo responsables de la financiación y la elección de sus dirigentes. ¿Le suena a alguien esta idea? En contra de las “indiscutibles” leyes de la economía moderna parece que no le va mal al club (teniendo en cuenta dónde estaba) y de hecho la tendencia es contraria a la de los últimos años (por no hablar de la identificación). Esperemos que por el bien del fútbol les marche muy bien… pero que sea en otra competición distinta a la Europa League de este año.

Esa es la historia de Aris que lógicamente no he escuchado en la radio ni he leído en ningún periódico cosa que me hubiese encantado hacer (del Aris y de cualquier otro equipo). Para ver la previsible alineación y cualquier cosa de este equipo que tenga algo que ver con el Real Madrid o el Barça cómprense la prensa deportiva o escuchen la radio. Recuerden también, antes de juzgar las imprecisiones de unos y a otros, que ellos viven de lo que escriben y yo no.

4 comments

Anónimo 14 sept. 2010 19:55:00

No dejes de escribir Ennio, porque es un gusto saberme aficionado al futbol y mas concretamente al Atletico de Madrid sabiendo que hay gente que entiende así este deporte y este sentimiento.

No sabía nada de esto del Aris, respetable equipo pués.

Me gustaria verte en el partido contra el barça, me he comprado esta entrada para despedirme del Calderon antes de irme de Erasmus a Italia ( el dia 28 de este mismo mes).
Tengo intencion de tomarme algo con mi hermano y borja antes del encuentro.

Un abrazo
Alfonso

JOSE I. FERNÁNDEZ 15 sept. 2010 12:08:00

Gran artículo Ennio y bonita historia que, efectivamente, no se encuentra en los periódicos.
A mí también me gusta encontrar curiosidades de los equipos europeos a los que nos enfrentamos, aunque curiosidades como éstas no son fáciles de encontrar si no se ha estado allí in situ, como es tu caso.
¿Has viajado mucho a Grecia?
Tengo intriga por saber cómo se configuro ese "Club de amigos del Aris". Además de que te ampare la Ley, hace falta bastante dinero, supongo.

Un abrazo

Anónimo 15 sept. 2010 17:57:00

Debido a mis contactos europeos a través de FSE, conozco a la gente del Aris y en concreto a lo que ellos llaman en inglés Aris Members Society a través de la que los aficionados controlan el club.
La historia es básicamante que en virtud de la ley del deporte griega que cambió el modelo de club deportivo a SAD algo antes que en España, los clubes no desaparecieron (tampoco en Portugal ni alguno en España como el Estu)y los clubes en sí gestionan las secciones no profesionales y tienen un 10% de la SAD (algo parecido pasa en Portugal). El caso es que cuando el Aris estaba al borde de la desaparición, el club, controlado por los socios evidentemente, negoció con los máximos accionistas que les cedieran los derechos de voto de sus acciones en la SAD a cambio de no exigir responsabilidades penales por la gestión golfa que les había puesto al borde de la desaparición. Luego poco a poco con pequeñas aportaciones (desde rifas en grada fiestas etc)han ido comprando las acciones y ahora entre las que tienen y las que les delegan tienen la mayoría de las acciones de la SAD. DE esta manera eligen democraticamente un socio un voto, el el sentido del voto de las acciones propiedad del club que al ser mayoría hace que virtualmente funcionen como en los tiempos de antes de las SAD y como dice Ennio les va mejor que cuando estaban en manos de unos dueños.
Es un ejemplo maravilloso de la superioridad del modelo de club sobre el modelo de gestión mecantil. Por otro lado contar que lo hicieron sin apenas apoyos y sin ningún mecenas. Es verdad que el capital no es muy alto (su presupuesto anual sería de los más bajos de nuestra primera división)y tuvieron que adueñarse del club debido a una crisis que les dio una gran oportunidad. Yo siempre les pongo de ejemplo cuando oigo aquello que de tanto repetirlo ya huele de "es que el Atleti necesita alguien con dinero y poder" No, el Atleti necesita atléticos.
Madder

Ennio Sotanaz 15 sept. 2010 21:48:00

Mil gracias por la aclaración Madder. Cada caso es un mundo y desde luego existen muchas diferencias entre Grecia/España, Aris/Atleti pero me da igual. Es la prueba de que las “verdades absolutas” son mentira. Esta forma de gestionar el fútbol es la única porque unos pocos quieren. Nada más.

Gracias también Jose I., a mí me encanta bucear en la historia y curiosidades de los equipos. No me produce tanta emoción las alineaciones y demás datos fríos (soy bastante malo en eso) pero me quedo embobado cuando alguien me habla de su equipo en estos términos. Siempre que viajo por ahí lo acabo provocando en cuanto vea que tengo posibilidad. He estado “solamente” un par de veces en Grecia pero suficiente para palpar como se vive el fútbol allí (al nivel de Argentina, Italia, Inglaterra...y ojo, Turquía). Un abrazo.

Alfonso, nos vemos el domingo pues con un “peluti” de por medio.