Doctor, me llamo Atlético de Madrid y tengo un problema

At. Madrid 1 - R. Madrid 2

Por esas cosas de la vida yo jamas he sentido el deseo de fumar así que no soy precisamente un especialista en ese difícil arte de superar esa adicción. Sin embargo, es algo que he visto a mi alrededor y conozco sus síntomas, sus consecuencias y sus testimonios. La adicción tiene siempre una componente química o física y otra psicológica. La primera puede ser más o menos severa según los casos pero casi siempre tiene solución acudiendo simplemente a los mismos elementos que la han provocado. La adicción a la nicotina, una sustancia química, puede superarse fácilmente con pastillas, parches o mil y una otras opciones. Sustancias químicas. De esa manera tu cuerpo aprende a prescindir fácilmente o sin demasiado sufrimiento de una sustancia que químicamente necesita porque lo has acostumbrado. Eso es relativamente fácil. El problema está en el otro factor, el psicológico, que desgraciadamente es mucho más complicado. Ni siquiera los especialistas se ponen de acuerdo en definir la mejor forma de afrontarlo pero en lo único en lo que si coinciden es en que el enfermo necesita antes que nada reconocer que tiene un problema y que quiere superarlo. Creerte que efectivamente tienes una enfermedad y que eres un enfermo. El Atlético de Madrid tiene una enfermedad cada vez que se enfrenta al Real Madrid. Me parece obvio. Duele reconocerlo y tendemos a no quererlo hacer por aquello que supone. El “otro” equipo de la capital representa para los colchoneros, reconozcámoslo, todo lo que detestamos de la vida. Todo lo que no queremos ser. Representan esa vida que no queremos tener. Asumir que enfrentarse a ellos nos provoca esta rara patología que llevamos décadas soportando es asumir muchos demonios que se clavan en los más profundo del corazón pero también que esa suficiencia y personalidad con la que los colchoneros vamos por la vida se resquebraja en sus pilares más importantes. Tenemos un problema y me parece que es colectivo. De la institución. Del Club. De todos. Podemos culpar a la suerte, a Cerezo, a Gil, a Raúl García, a Simeone, o al Sursum Corda y seguramente todos tendremos parte de razón pero las cosas que se repiten de forma tan continuada no pueden ser casualidad, ni suerte, ni puede estar  su causa en un lugar tan claramente identificado. Cualquiera que sabe algo de estadística sabe que si tiramos un dado 25 veces y las 25 sale el número seis el dado está trucado. Los Atleti-Madrid están trucados. Cuando el Real Madrid iba a tirar la falta que ha supuesto el empate a uno el equipo blanco todavía no había tirado una vez a puerta, estaba perdido, por debajo del marcador y el Atleti dominaba el partido. A un vecino de grada se le ha escapado sin embargo un comentario: “verás como llegan una vez y nos meten un gol”. Probablemente era lo que estábamos pensando todos. Probablemente es lo que estaba pensando Cerezo y Gil y Raúl García y Simeone y el que recita el Sursum Corda. Señor Doctor, me llamo Atlético de Madrid y tengo un problema. Empecemos por ahí si queremos superarlo. 

El partido no podía estar en mejores condiciones para el Atleti. Posición cómoda en la clasificación, estupenda campaña, un estado lleno, entregado y sin fisuras y un rival sin sus estrellas pensando en otro partido y al que los puntos le daban igual. Habrá quien diga que todo esto era en esencia una presión adicional para el once colchonero que saltó al campo pero a mí ese tipo de análisis me provoca carcajadas. Presión es la que tiene el Depor o el Madrid el próximo martes. Lo que tenía el Atleti hoy no puede ser presión. Si lo es es que el equipo no está preparado para la elite. 

Hay que reconocer sin embargo que el equipo no salió mal al campo. Sin esa ansiedad de otras veces, con algo más pausa y hasta dominando. El Atleti de los primeros minutos era el Atleti de esta temporada de ensueño. Un equipo rocoso, ordenado, con personalidad, valiente y sobre todo intenso. El Atleti llegaba primero, llegaba fuerte, dominaba el balón y el ritmo de juego. No jugaba especialmente bien pero eso es algo que a lo que estamos acostumbrados. El Madrid parecía perdido, romo con el balón y su propuesta mediocre de fútbol encima no le salía bien. Entonces llegó un tiro desde la frontal que no paró bien Diego López y cuyo rechace es recogido por Godín en la derecha, que aprovecha para meter un buen balón al segundo palo donde entraba Falcao con todo para inaugurar el marcador. 1-o. Todo pintaba de maravilla. El estadio rugía y los más ansiosos hablaban de goleada. Tampoco parecía descabellado pensarlo a tenor de los siguientes minutos en los que todo siguió igual: poco fútbol, pelotazos, lucha greco-romana en el centro, un Madrid perezoso y un Atleti cómodo pero previsible. Hasta que llegó una falta bastante alejada a favor de los merengues. Di Maria mete un balón a la olla con buena rosca pero sin demasiado criterio. El balón pasa por toda la defensa tranquilamente, da en el pecho de Juanfran y se mete en la portería ante el estupor general. 1-1. En ese momento, entre las caras de pánfilo de los colchoneros, entre espectadores tocándose las canas, niños que preguntaban lo que había pasado y atléticos de cuna que tragaban veneno, aparecieron todos los fantasmas de antaño. Todos. Uno detrás de otro. Y se acabó el partido. 

El fútbol, eso si, escaso hasta entonces (estamos hablando del minuto 12), desapareció por completo. A partir de ahí asistimos a un soporífero ejercicio de centrocampismo barato, luchas, fallos, patadones y un sucedáneo de juego bastante previsible. Incluso algo así es algo comprensible y que habíamos visto otras veces. Pero esta vez lo distinto era el Atlético de Madrid. No estaba. Era otro equipo. El equipo que habíamos visto otros años. El de “siempre”. Un equipo que ya no era rocoso, ni ordenado, que mostraba una insultante carencia de personalidad, que parecía acobardado y que sobre todo se encontraba absolutamente falto de intensidad. Incomprensible en el partido emocionalmente más importante para el aficionado. El Atleti de Simeone es normalmente un equipo vulgar cuando no tiene intensidad. Si enfrente está encima el Madrid el adjetivo ya no es vulgar sino que pasa a tener tintes más humillantes. Antes del descanso no ocurrió nada pero si tuvimos tiempo suficiente para ver un par de cosas. La primera es que Mario Suárez no está a la altura de las circunstancias. Lento, aportando cada vez menos y sobre todo con una indolencia que se me antoja incompatible con el espíritu de Simeone. El centro del campo del Atleti tiene que estar poblado por jugadores con mucha más seguridad y jerarquía. Mario no lo ha sido. Lo segundo es que hemos podido ver algo que de repetitivo ya cansa. Raúl García, por su propio bien, no debería pertenecer a la plantilla del Atlético de Madrid. Ha demostrado que no es válido para este equipo ni de mediocentro, ni de mediapunta ni jugando en banda por detrás de los delanteros ni de nada. Ni segunda jugada, ni llegada, ni disciplina táctica ni gaitas. Su aporte es nulo y en muchos partidos acaba siendo además una rémora. Condenó por inoperancia la banda más vulnerable del Madrid (es cierto que no es jugador de banda) pero es que no aportó nada en ninguna de las otras facetas. Raúl García volvía hoy a salir del campo entre abuchéos de sus propios aficionados. Algo que me parece lamentable pero que empieza a ser inevitable. Si tuviésemos un director deportivo tomaría nota de estas cosas pero desgraciadamente no lo tenemos. Caminero no sé lo que es pero es otra cosa. Cualquiera, menos un director deportivo. 

Tampoco pasó mucho más después del descanso. Ambos equipos siguieron destripando terrones durante un buen puñado de minutos sin que pasase nada. Gabi lanzó a la grada un balón que encaraba sólo a la portería pero eso fue todo. También hubo un claro penalti a Falcao, por supuesto no pitado, pero que el árbitro no pite penaltis en el área del Real Madrid es algo que debe estar escrito en la parte trasera del reglamento español de fútbol. Eso y que Xabi Alonso tiene permitido patear y abofetear a quién quiera cuando quiera. Pero sería injusto hablar hoy de árbitros. Lo más grave para mí seguía siendo lo mismo de antes. Mi equipo. La falta de personalidad. Esa escuadra que había sido admirada por su intensidad y que hoy era tan blanda como una nube de algodón. Ni siquiera hacía faltas. El equipo que ayer era valiente y decidido hoy se escondía cada vez que tenía ocasión. Esa elogiada pareja de centrales que nos tiene enamorados hoy parecía una pareja de asustados bailarines aturdidos. Diego Costa seguía en su particular cuesta abajo, esa que lo aleja del fútbol y lo acerca a otro tipo de artes escénicas, y jugaba en solitario preocupado únicamente de si mismo. Apenas se puede salvar de la quema a un Filipe Luis voluntarioso y a un Koke que era el único que trataba de que lo que pasaba en el campo se pareciese algo al fútbol. El Madrid sin problemas. Muy bien ordenado, equilibrado en el repliegue y con una buena presión que le bastaba para que su rival tuviese pesadillas con el coco. En uno de los miles de errores en el centro que tuvieron los colchoneros Di Maria abrió una buena diagonal para que Benzema, con una suficiencia pasmosa, pusiese el balón dentro de la portería. 1-2. Fin del partido. Lo de siempre. 

El resto del tiempo hasta el final fue la humillante constatación de que los once jugadores vestidos de rojiblanco sobre el césped se sentían inferiores a su rival. Seguramente lo eran. Continuaron con ese anodino y previsible sucedáneo de fútbol que llevaban practicando desde el empate y que el Madrid neutralizaba sin mancharse las manos. No llegamos una vez a puerta pero es que es muy difícil hacerlo cuando tu única opción es colgar balones al área contra un equipo que defiende estático porque eres incapaz de descolocar. Simeone, muy tarde, trató de meter algo más de fútbol con Adrián y Cebolla que sustituían a dos que no deberían haber jugado (Mario y Raúl García) pero aunque el equipo pareció algo más dinámico era un espejismo y el resultado fue el mismo. Nadie tenia fe en que el marcador pudiese terminar de otra forma. Nadie. 

Derrota tremendamente dolorosa que no se puede esconder en la intrascendencia de los puntos, en la clasificación o en otros datos bañados en pragmatismo. Hemos perdido justamente contra el Real Madrid en el Vicente Calderón y eso es un torpedo en toda la línea de flotación del espíritu colchonero. Una puñalada. Algo que duele más que una derrota cualquiera. Algo que baña el ánimo de una afición que no se merece perder pero mucho menos perder siendo vulgar. Agachando la cabeza. Siendo dócil. Y estoy enfadado. Estoy harto de perder, señores. No me vendan éxitos ajenos que pretendan eclipsar esta hemorragia. Estoy harto de estar enfermo. Estoy harto. Tienen una oportunidad de curarse en unas semanas jugándose además algo que quedará para la posteridad pero no les veo capaces. No soy optimista y no me da la gana serlo. Seguimos acudiendo a los parches de nicotina cuando necesitamos tirar de fuerza de voluntad. Pueden cambiar la historia en la final de copa pero no creo que yo esté allí ese día para verlo. No me lo creo. No me pidan mi ayuda porque no la van a tener. Estoy demasiado cansado.

10 comments

Edupum 28 abr. 2013 13:25:00

Ennio, recordemos que hace unos días decíamos que este partido no nos quitaba el sueño, que sea así.
Ya se que se ha jugado mal, que ha habido mucho nerviosismo e imprecisiones, que cuando mejor estaba el partido el rival se ha encontrado con un churro-gol que le ha permitido volver a su plan, que es cerrarse, defender y pillar en una contra o en un error del contrario; esto para un atleti sin Arda y sin tener el dia ha sido fulminante.
A mi no me disgustan ni Mario ni Raúl, me parece que son válidos para la plantilla del club hoy en dia (no para el atleti de otro tiempo ni para ser titulares) pero son dos jugadores que sí no están a tope restan más que suman (algo parecido a lo que le ocurre a adrián, aunque este va dando ligeros síntomas de mejoría). Imagino la idea de partido que tenía el cholo, pero es evidente que esta vez no fue acertada. Lo que no acepto es lo de costa, según ha subido de nivel futbolistico ha perdido en todo lo demás. Macarra y teatrero, lo de ayer fue lamentable. Sí por mi fuera, él y Mario saldrían del once, retrasaria koke, las bandas para Arda y cebolla, y arriba apostaria por Adrián. Se que no es mucho, pero es lo que hay.
Quedan 4 puntos para asegurar el tercer puesto y queda una final de copa que ganar, recuperemos el ánimo aunque nos cueste.
Para finalizar, y aunque este feo meterse en la vida del vecino, una pequeña reflexión acerca del Madrid. Me resultó triste como aficionado ver el planteamiento

Edupum 28 abr. 2013 13:37:00

(continuo, perdón, escribo desde el móvil y las teclas me han jugado una mala pasada)

...planteamiento que pusieron, impropio de un equipo con ese poder deportivo y economíco. La verdad que ver el partido (que fue horrible) y pensar que eran segundo contra tercero, dice mucho de nuestra liga. Caso aparte son sus aficionados (salvo honrosas excepciónes) , que hoy se pavonean diciendo que nos ganaron jugando con el castilla. De coña, encima de ricos y chulos, tontos. Yo conté dos canteranos, ¿acaso benzema, kaka, di maría, khedira, essien o pepe son juveniles? ¿cuanto dinero cuestan? ¿cuantas internacionalidades llevan en la espalda? En vez de estar tan orgullosos de su querido entrenador, deberían pensar en por que su equipo juega tan mal con tan buenos jugadores. Sí hubiera justicia divina, o karma, o lo que fuera, la copa debería ser nuestra

Anónimo 28 abr. 2013 17:47:00

Sí, el partido de ayer ha sido el de casi toda la temporada, cuando nos meten un gol hasta ahi nos llega el partido.
CASO COSTA
le veo muy buen jugador, pero su problema es que le gusta ir de heroe, libra una batalla aparte y eso en vez de ayudar perjudica y lo malo es que desde que exploto éste el equipo solo sabe jugar para él,TODO,TODO,TODO son balones a Costa. y ahi se pierde sorpresa porque casi en todos los casos el va al suelo (casi siempre por que se tira) y con el la posibilidad de una jugada peligrosa.
El equipo vió en Costa la posibilidad de no depender de Falcao y eso se nota y mucho.

CASO FALCAO.
Yo le noto muy apagado, no son falta de ganas , es la impotencia de sentirse aislado, teniendo que esperar una oportunidad para cazar porque es la única manera de hacer un gol, de echo no se como lleva tantos en un equipo que no le brinda ninguna posibilidad (el único delantero del atleti que ha necesitado menos partidos para marcar 50 en liga) a un 9 puro que necesita de juego.
Si bien es cierto no se tiene confianza con el balón en los pies, cuando llegaban balones aL área es el Rey,perdón, era, porque ya no llega el balón y no tiene ni un solo socio, lo que me lleva al siguiente caso:

CASO ADRIAN
No entiendo como un jugador con talento y generosidad, esa que tanto necesita Falcao está en el banco, cuando entra Adrian yo veo que se activa , es como si fuese su media naranja, su complemento y ala vez el de todos. Yo le daría otra vez confianza,es lo que necesita, sentirse motivado, aunque tampoco sacaría a Costa. Para los partidos que quedan y no habiendo más, les pondria alos tres a ver si asi se puede hilvanar algo de peligro y profundidad, Koke y Arda detras.Los partidos los gana el que más goles haga y me parece ami que estamos desperdiciando uno de los mejores 9 puros del mundo , aunque muchos pidan su salida.(los que buscan el ahogado rio arriba).

En lo demás nunca puedo estar más de acuerdo, aunque yo les daría otra oportunidad en la final, a veces cuando menos nos esperemos nos sorprenden,si se cumple la regla ya hemos sido capaces de lo peor, ahora toca lo mejor.
Tengamos fé en que se dejen la vida en la final, como en Bucarest y Mónaco

Joaquín 29 abr. 2013 10:19:00

Harto de estar harto. Han pasado una cuantas horas desde el último oprobio y sigo con el mismo cabreo. Como me recordaba mi hijo, sólo nos quedaba una variable por explorar en nuestros enfrentamientos con el Madrid: la del sábado, la de presentarnos a un partido que el rival no quería jugar, que le molestaba, que le estorbaba, que no iba con el y que, señores, NO QUERIA NI GANAR ganar. Porque señores, vinieron a entregarnos el partido y ni por esas... No querían ganar y ganaron. Merdé... Señores, que jugaron con un tal Nacho, señores que jugaron suplentes de suplentes. ¿Y nosotros,qué? Nos arrugamos, como siempre, nos hicimos caquita, viendo fantasmas donde no los hay, solo porque nos volvieron a marcar un gol de churro. ¡Ya está bien!. Pará mí, el único que interpretó el partido como había que interpretarlo: Gabi, el único que me recordaba a Futre, aquel que salí con los ojos enrojecidos cada vez que se enfrentaba al Madrid
¿Y el Cholo, qué?. Mal, sí, mal y mal la imagen que vuelve a transmitir tras un partido de estas caracteristas, como noqueado. Pusilánime, parco en palabras y argumentos. Menos saltos y estrediencias para la galeria en partidos como el del Sevilla -que, no, señores, que no Cholo, que no es nuestro rival- y más energía y contundencia en los partidos que espera la afición.
Nuestro gran Cholo -el que nos ha llevado hasta aquí, que es mucho e importante- sigue teniendo una asignatura pendiente, no sabe afrontar los partidos con los grandes.
Dicho esto, ya tengo la entrada para la final de la Copa. Sí, Ennio, no te lo pienses, hay que ir al Bernabéu, hay que hacer caso a las simplezas de nuestro entrenador y presidente: ¡algún día habrá que ganar!. Claro, después de la noche viene el día. Pues eso, como algún día habrá que ganar, habrá que estar el 17, no sea que ese día, ganemos... ¡Tiene cojones la carga de leña!.

PD. Me sigue pareciendo injusto el tratamiento que sigue haciendo Ennio con Raúl, pero bueno cada uno tenemos un equipo y jugadores en la cabeza. Saludos a todos.

julioruiz 29 abr. 2013 12:32:00

Pues...Ennio... a mí tampoco se me pasa la mala leche... tras lo del sábado... pero hace unos minutos me ha llamado Dani (mi hijo) para decirme que ya están compradas (nos tocaba hoy) las dos entradas a 125 la pieza (que le aproveche el saqueo económico a Villar, Florentino y los Giles-Cerezos) para la nueva oportunidad de que cambie la historia...o que siga (tres finales en el Cuerna, tres triunfos)

Ennio Sotanaz 29 abr. 2013 17:01:00

Edupum, el partido no me quitaba el sueño en lo que respecta a los puntos. Quiero decir, si el Madrid hace el partido del siglo y nos gana pues me cabrearía y lo acepto. Si nosotros jugamos como siempre y el Madrid nos gana por el árbitro o por suerte pues también estaría enfadado pero a estas alturas se me habría pasado. Lo que me ha dolido, como tantas otras veces, es el cómo. La cobardía. El complejo de inferioridad. El aceptar, dentro y fuera del campo, que somos un equipo menor. La actitud del equipo en el campo fue lamentable pero más lamentable todavía fueron las declaraciones posteriores justificando la derrota en datos pragmáticos. Repugnante. Insólito durante la época de Simeone. Preocupante. Frustrante.
El Madrid nos gana en un partido que les da igual con un planteamiento rácano que nosotros hemos usado miles veces. Nada que reprochar. Chapeau para ellos. Si no necesitan despeinarse para ganarnos hacen bien en no despeinarse.
En cuanto a los jugadores creo que Mario es recuperable. Raúl García no.

Anónimo, yo en partidos así prefiero hablar de espíritu de equipo más que de jugadores. De Costa ya he hablado. No me gusta la deriva que lleva. A Falcao no lo vi mal. Tuvo poco sitio y apenas creamos ocasiones de gol. Es un jugador muy dependiente de su equipo y su equipo fue una ruina. Adrián es un jugador excelente pero él está muy mal. Muy falto de confianza y fuera de forma. Por eso está en el banquillo. Y debería estar muy agradecido a Simeone que sigue dándole oportunidades y metiéndole en la dinámica de equipo por encima de sus méritos actuales.

Joaquín, tienes razón en lo de Gabi. Se me olvidó ponerlo. Futbolísticamente no estuvo fino (¿Quién lo estuvo?) pero era el único que entraba como había que entrar y presionaba como había que presionar. Si Gabi fuese un poco más rápido, con el balón y con la cabeza, sería un mediocentro excelente. Y respecto a Raúl García respeto cualquier opinión pero no puedo entender a los que defendéis al jugador con tanto ardor. En serio. Por supuesto que admito y agradezco su compromiso, su no crear problemas, lo buen tipo que parece y todas esas virtudes pero sinceramente su labor en el campo en todos estos años es indefendible. Lo mires por dónde lo mires. Muy por debajo de las expectativa y muy pero que muy por debajo de su coste y de su posición en el equipo. Insisto en lo que he dicho otras veces, no es un canterano, ni un tipo que vino gratis de Uruguay ni alguien recogido a coste cero en el ocaso de su carrera. Es un tipo joven que costó muy caro y que siempre ha ocupado posiciones claves para las que ha demostrado no estar preparado. Nunca ha hecho al equipo mejor pero muchas veces ha ocurrido todo lo contrario ¿Qué no es culpa suya? No lo es, pero su presencia es también la no presencia de alguien con esa edad, con ese perfil y con ese coste que SI aporte algo diferente al equipo. Así al menos es como yo lo veo. Dicho esto, debo decir también que me parece repugnante que se le pite en nuestro estadio. No se puede pitar a un jugador que da lo que tiene.

Julio, yo no voy a ir a la final. Lo tengo decidido. Primero porque me niego a pasar la humillación de tener que estar esperando colas en pleno siglo XXI. Pudiendo renovar mí abono o comprar ahora mismo una entrada para ver a los Boston Celtics desde mi teléfono móvil me parece simplemente humillante. Propio de instituciones subdesarrolladas o, como es el caso, de aquellas que no quieren dejar registro de sus trampas. El club tiene el listado y los datos de todos los abonados como para poder ahorrarnos el tema de las colas o al menos dar la alternativa. ¿Quién puede pasar hoy toda la mañana en una cola? ¿Cuántos de los jovencitos que estaban ayer en la cola pueden tener un abono con un número inferior a 5000?
Pero es que además lo del sábado ha sido definitivo. Lo veré y sufriré desde casa pero no voy a ver un Madrid-Atleti en el campo convencido de que vamos a perder. Y al igual que Filipe Luis o Cerezo o Simeone, estoy convencido de que vamos a perder.

Un abrazo a todos y perdón por la “chapa”.

CAR 29 abr. 2013 18:12:00

Me desconcierta su pesimismo.

Tan solo un dato.

Imagine que el auto gol del empate del R. Madrid no hubiera ocurrido(perfectamente imaginable dado que fue mala suerte). Estoy convencido que hubiéramos metido otro gol y nos habríamos llevado el partido.

El planteamiento del Cholo se despedazo en esa lamentable jugada. Pero de eso no tiene la culpa, ni el Cholo, ni Raul Garcia, ni Mario Suarez. Evidentemente todos sabemos sus carencias y es lo que hay que intentar evitar en el futuro o en otros plateamientos técnicos tácticos.

No puedo compartir con usted el sentimiento derrotista que le embarga, porque lamento informarle que no lleva razón.

No lleva razón porque de igual forma que tuvimos una desgraciada jugada con el primer gol del R. Madrid, en la final podemos realizar un partido perfecto como lo hemos realizado en otras finales.

Le invito a que cambie esa forma de pensar, porque ni usted que es un excelente narrador, ni nuestro equipo se lo merece.

Y terminado, estoy convencido que la final no va a ser como este último partido. Una final es algo especial y los jugadores van a salir a dejarlo todo, ya sea por el sentimiento que les contagiara tanto la afición, como el Cholo. Los atléticos estaremos con ellos.

Espero que con estas palabras le ayuden a cambiar en su animo.

Un abrazo de un Atlético.

Joaquín 30 abr. 2013 9:59:00

A vueltas con el oprobio del sábado y con un asunto que, por redundante en este blog, no deja de escocerme -como a Ennio, como a todos- me refiero al tratamiento de los media hacia nuestro club, yo me pregunto ¿qué deben decir, qué pueden decir del Atleti, de nuestro Atleti, visto el espectáculo del sábado noche?. ¿Merecemos algún apartado destacado, un análisis en profundidad, alguna portada o el ninguneo habitual? ¿Qué queremos realmente, qué en vez de hurgar en la verdad de equipo pequeño y vulgar nos distraigan volviendo a hablar del etermo malditismo, de los hados, de la mala suerte, de quinto milenio...? De verdad, seamos honestos con nosotros mismos, qué nos merecemos, si es que después del enésimo ridículo ante nuestra gran rival, propio de equipo pacato, nos merecemos algo.

¿Qué nos merecemos?, me pregunto. Perdón, nosotros nos merecemos lo mejor, porque lo damos todo lo que está en nuestra mano y desinteresadamente, por amor ciego a unos colores. Quizás habría que decir, qué se merecen quienes nos representan, desde los de arriba hasta los de abajo.

PD. Me gustaría tener la confianza ciega de CAR cuando habla de que los jugadores van a salir a dejarlo todo por la afición. ¿Les suena? A qué sí. A mi me sobran estas declaraciones huecas, es más, las repudio por impropias e innecesarias. El darlo todo va en el escudo, pero en el nuestro, desde hace muchos años y contra quien todos sabemos, se ha perdido. A pesar de ello estaré en el campo el 17, sin ningún convencimiento de la victoria, más que otra cosa -¡y qué simpleza!- por algo intangible, no dejar solo al equipo, por no dejarlo huérfano de nuestro apoyo y sí, por si suena la flauta y no me pille para oirla. Qué tendrá el Atleti que, como el corazón, tiene razones que la razón no entiende... Saludos afectuosos.

Ennio Sotanaz 30 abr. 2013 10:13:00

Estimado CAR, entiendo lo que dice y muy probablemente tenga usted razón pero déjeme explicarme:

Si pasado mañana jugásemos contra el Bayern de Munich la final de la Copa del Rey en un país africano y con las entradas más caras del mundo le aseguro que estaría buscando una. Quien dice Bayern de Munich dice cualquier equipo del universo… excepto el Real Madrid.

El gol de Juanfran en propia puerta efectivamente es mala suerte y efectivamente el Real Madrid no hizo nada pero tanto ese gol como ese partido lo he visto ya muchas veces. Me remito a lo que cuento en la crónica. Si tiras el dado una vez y sacas 1 es mala suerte. Si sacas tres veces seguidas 1 es muy mala suerte. Si sacas 25 veces seguidas 1 es que el dado tiene un problema.

El Atleti tiene un problema psicológico cuando se enfrenta al Real Madrid y nadie quiere reconocerlo. Las patéticas declaraciones de Filipe Luis al concluir el encuentro, aludiendo a que los reservas son más caros que la plantilla, son bastante elocuentes al respecto.

Soy colchonero a muerte y eso no va a cambiar. Veré la final, por puesto. Sufriré como el que más, porque es algo que no puedo evitar, y estoy convencido de que hasta el último minuto tendré la esperanza de ganar. Pero no me apetece ir al campo. No sería una fiesta para mí así que prefiero evitarlo.

Ojalá esa final de Copa cambie el rumbo de la historia y nos cure de esta incómoda enfermedad (una victoria en la final tendría ese efecto) pero hasta entonces creo que me he ganado el crédito de sentirme enfermo.

Un abrazo,

Edupum 1 may. 2013 1:47:00

Señores, me van a perdonar el atrevimiento, pero creo que este tema está siendo visto de una forma un tanto apocalíptica. Recuerdo que lo que se perdió el sábado fue UN PARTIDO, nada mas. Uno de los pocos que se han perdido este año. Un partido que se jugó bastante mal, pero que el rival, que jugo a un nivel similar, se llevó por tener más acierto en las pocas ocasiones que tuvo, cuando lo mas justo a mi juicio hubiera sido un empate sin goles, fiel reflejo de los deméritos de ambos.
No voy a negar lo evidente, el equipo sufre un bloqueo mental cuando se enfrenta al Madrid. El más mínimo contratiempo se convierte en un obstáculo insalvable, algo que no ocurre contra el resto de rivales de la liga, pero ¿acaso nuestro rival copero no sufre pájaras similares cada vez que juega en Alemania?,¿Acaso no estuvo 20 años que, jugara bien mal o regular, no ganaba en el Camp Nou?¿Y cómo lo supero? Pues un buen día llegó y ganó. Creo que Simeone intentó transmitir algo similar cuando dijo lo de que la racha se acabará este año, al que viene o al otro, dando a entender que eso un buen día ocurrirá, y que mientras tanto el objetivo del equipo seguirá siendo ganar los 38 partidos de liga, o en su defecto los máximos posibles. Ya se que la idea de ganarle al vecino es muy atractiva, y que tener que aguantar sus tonterías durante la semana después del derby perdido es una tortura (aunque esta ocasión les ha durado la alegría dos días)... pero, francamente, prefiero seguir jugando(ganando)finales europeas o de copa y verme en la clasificación de la liga en un puesto que nos corresponde por historia,a ganar el derby y verme en la situación deportiva que teníamos en 1999 ¿o ustedes no?.
Las palabras de Filipe no fueron acertadas, pero entiendo que lo que quiso fue explicar (imagino que por la insistencia en el tema de un pseudo-periodista)que lo que tiene el Madrid en el banquillo (al igual que el Barcelona)son jugadores internacionales, muchos fichados por 40 o 60 millones, y que una gran parte de ellos sería titulares indiscutibles en los otros 18 equipos de esta liga tan descompensada. Deberíamos estar acostumbrados a que la prensa nos venga con estas memeces, como cuando hablaban de crisis de resultados por perder dos partidos seguidos... hay mucho hueco que rellenar y poco que contar.
Amigos Atléticos, recordemos lo que alguna vez se ha hablado en este foro, esta afición es muy propensa a la autodestrucción, no caigamos en eso. Tenemos una final que ganar, muy difícil sin duda, pero no imposible, y tenemos que acabar esta magnífica liga que estamos haciendo lo mejor posible. Desde ya a pensar en el Depor.
Un abrazo a todos, aupa Atleti, y perdonar por el discurso