El Kun quita el frío (At. Madrid 3 - Rosenborg 0 )



Después de las muchas tardes y noches de sopor que he tenido que tragarme en el Vicente Calderón durante la última década uno, que ya no es un púber de virginal optimismo, se ha ido haciendo un experto en dos nuevas ramas de entre las que componen las ciencias de la vida. La primera es la de soportar con integridad y dignidad el aburrimiento extremo hasta conseguir ver algo de belleza través de la espesura. La segunda es la de especializarse hasta distinguir con cierta claridad entre distintos tipos de aburrimiento. El que vimos frente al Rosenborg es sin duda mi favorito y si por esas cosas de la vida en el mundo globalizado, las televisiones de pago y el fútbol comercial ya se ha decidido que tenemos que hacer del aburrimiento nuestra bandera, bandera que tenemos que ondear además orgullosos, convencidos y luciendo una enorme sonrisa profiden, pues por lo menos que sea como el de este partido.

Lo digo porque es siempre (a pesar de lo que diga y escriba algún que otro visionario e iluminado del fútbol de esos que creen ser los únicos que conoce las reglas de este deporte) es siempre mucho más agradable ver a tu equipo con la pelota que sin ella. El Atleti de la noche del Rosenborg fue un Atleti inédito en la competición europea ya que fue la primera vez desde que comenzó que el equipo salió desde el primer minuto a dominar el partido, a dominar el balón, a cercar al equipo contrario, a poner intensidad en el campo y a dotar de velocidad al juego. La cosas luego pueden salir o no pero el Atleti que se enfrentó al Rosenborg salió a todo eso a diferencia del Atleti que se había enfrentado al Aris o al Bayer.

Los prometedores primeros minutos siguieron ese guión pero el resultado no consiguió ser el esperado por varias razones. La primera es que el rival también juega y los noruegos habían plantado en el campo un “valiente” cerrojazo que acumulaba hombres en torno a su área que si bien no ejercían una presión asfixiante si que estaban bien colocados impidiendo la fluidez del juego. El Atleti sin embargo trataba de mover el balón sin especulaciones y con velocidad lo cual es una grata noticia pero las ocasiones no llegaban. ¿Por qué? Cada uno tendrá su teoría pero la mía es que cuando el centro del campo no funciona en la distribución imaginativa de balón (y sigue sin funcionar porque Tiago está bajo de forma y su presencia es demasiado intermitente) el equipo es demasiado plano en el ataque. Plano y previsible. Correcto en todas sus facetas pero mediocre y previsible en la ejecución lo que facilita la vida al rival. El Atleti de los últimos años sólo conseguía salir del terreno común de la mediocridad cuando sus “cuatro de arriba” tiraban de talento pero últimamente el talento parece apagado en esa zona. Simao no está desde hace tantos meses que ni me acuerdo. Cumple disciplinadamente en defensa (eso le salva para seguir de titular) y todo el mundo sabe que puede meter cualquier tiro directo en cualquier momento pero me parece un aporte muy escaso para uno de los jugadores con la ficha más alta de la plantilla. Simao es una versión mala del mejor Simao pero gracias a la “magnífica” dirección deportiva que tenemos aun así es titular indiscutible. Agüero estaba en el banquillo (Quique sabra) y Forlán, como acostumbra últimamente, como si no estuviese en el campo.

Lo del uruguayo huele especialmente mal. Hay quien dice que simplemente es un bajo estado de forma provocado por la sobreexposición y el esfuerzo. Ojalá sea eso y no tenga nada que ver con el estado anímico de un jugador, que como el mismo ha reconocido, no suele apelar a razones de orgullo o corazón para mover sus piernas. Me preocupa que un jugador que se declara ultraprofesional tenga problemas profesionales. No lo sé, pero la realidad es que el aporte de Forlán es nulo, la actitud lamentable y el resultado peor. Uno que ha visto en ese mismo estadio la mejor versión de Forlán (un jugador espectacular) no puede por menos que lamentar la situación y rezar para que cambie. El único que en la plantilla (con Agüero en el banco, claro) que es capaz ahora mismo de salir del país de la mediocridad es Jose Antonio Reyes y aunque el de utrera tiene calidad de sobra para ello es demasiada poca pólvora para que sea efectivo. El resto, hoy por hoy es demasiado previsible.

Aun así, el partido estaba completamente dominado y aunque la brillantez no aparecía por ningún lado la solidez de un equipo bien trabajado con actitud y valentía (¿dónde hay que firmar para tener esta fórmula todos los partidos?) era suficiente para controlar el partido. El gol podría haber llegado de cualquier manera (lo más normal es que hubiese venido en alguno de los miles de desmarques que tira Diego Costa a lo largo del partido) pero llegó tras un gran pase lateral de Reyes en una segunda jugada a balón parado que Godin remató con maestría a la red. Gran partido por cierto del otro uruguayo demostrando cada vez que juega el gran fichaje que ha sido. Bueno en su función defensiva lo mejor es el espíritu que transmite y contagia a sus compañeros en la zaga. Me gusta.

El segundo gol no llegaba pero el partido siguió controlado tras adelantarnos en el marcador y sólo en los últimos minutos se vio algo al Rosenborg (decepcionante el equipo noruego) más gracias a la falta de concentración local que por empuje del rival. Lo bueno es que así pudimos ver por primera vez al canterano Joel que hasta entonces había permanecido inédito. El canterano estuvo correcto aunque apenas tuvo trabajo. Tan sólo ciertas dudas a la hora de salir de la portería y en las salidas por alto (los problemas típicos de los porteros) pusieron alguna duda a su actuación.

La segunda parte fue exactamente igual pero más aburrida todavía… hasta que saltó al campo el Kun Agüero. El argentino es de esos actores que cambian la película con su mera presencia. Lleva la palabra peligro escrita en su frente y la palabra calidad en sus botas. Es de esos jugadores que hace mejor jugador a quien tiene al lado. Puede que sea anecdótico pero apenas segundos después de saltar al campo el equipo parecía tener más alegría. Algunos minutos después ya íbamos ganando 2-0 gracias a un gol del propio Kun (tras genial pase de Reyes). Desde ese momento hasta el final el partido ya si que fue una fiesta (fría y desanjelada, esos si, al estilo noruego). El flojísimo Rosenborg trató de hacer algo más que venir de visita a Madrid pero eso sirvió para que el Atleti desplegase un contrataque magistral. Joel saca el balón con la mano y pone el balón en el centro del campo en los pies de Reyes (para estas cosas sirven los entrenamientos de porteros). El sevillano lanza el balón en largo al Kun y éste fabrica una pared de fantasía que pasa el balón por encima de la defensa noruega para que Diego Costa remate de cabeza a la red. Golazo.

3-0 que encarrila algo una competición que tenía muy mala pinta y que sigue sin estar encarrilada. Lo bueno es que la situación obliga a ganar en Trodheim y Leverkusen lo que por lógica debería hacer que el equipo saliese también a ganar fuera de su estadio. Ojalá Quique piense igual.


2 comments

ÁnGeL R. 24 oct. 2010 13:53:00

Buenas, llegabamos colistas a este partido y lo teniamos que ganar, y lo hicimos. Goleamos al Rosenborg y ya vamos segundos.
Además el Kun volvió a tope.
Saludos.

Anónimo 24 oct. 2010 15:29:00

Quique dice que no perder en ante el villareal es un buen resultado. Que os parece?

Alfonso