Un tal Ramírez Domínguez (Villarreal 2 - At. Madrid 0)




Hace unas semanas escuché al bueno de Diego Costa decir que el objetivo del Atleti estaba en ganar en el Calderón y empatar fuera. No quise darle mucha importancia y pensé simplemente que el muchacho estaba desorientado después de pasar por tantos equipos en tan pocos años. El pasado viernes un amigo, conocedor de mi desafección por los la prensa deportiva de cámara, me mandó unas declaraciones de Quique publicadas en el diarios AS que decían, cito textualmente, “Ahora el objetivo es ganar en Villarreal, pero no perder tampoco sería malo, porque venimos de superar al Getafe”, “El Villarreal es un equipo que no pierde en casa. Lleva una buena racha allí. Parece imbatible en su campo. No caer sería bueno.” Mi amigo me mandaba estas declaraciones porque poco antes me las había comentado verbalmente y yo no las podía creer. Hasta ese preciso momento lo que más me había gustado de Quique desde que llego al banquillo había sido sin duda alguna su discurso frontal frente al “privilegiado” lugar que la prensa del régimen nos otorga. Ese discurso valiente, orgullo y (es mi opinión) acorde con la historia y esencia de este club que tanto bien nos ha hecho. ¿Me estaba equivocando?. Algo huele a podrido en Dinamarca.

Me he quejado muchas veces en este mismo sitio del juego de mi equipo, de la cobardía gratuita y absurda, de las tácticas escapistas, de la especulación... probablemente podría hablar hoy también de todo ello sin demasiado esfuerzo pero se me hace difícil hacerlo estando de por medio una tal Ramírez Domínguez. Lamentable personaje que hoy no se ha ganado honradamente el generoso sueldo que va a cobrar y que sólo tenía sentido ingresar en su cuenta esa cifra si se asumiese que responde a un salario mafioso, o mordida o compensación por los servicios prestados. Si el tal Ramírez Domínguez tuviese un poco más de dignidad, en lugar de esa chulería barata de barrio marginal que con tanta pomposidad ha mostrado a lo largo de los 90 minutos (desconfíen de los valientes que hablan desde el otro lado del cristal), el ta Ramírez Domínguez debería devolver el dinero, pedir perdón a la afición del Atleti y plantearse dejar de seguir engañando al genero humano abandonando el arbitraje. Si el tal Ramírez Domínguez es simplemente un árbitro penoso lo que debería hacer la competición es apartarlo para evitar carnicerías como la de hoy. Si el acto terrorista del tal Ramírez Domínguez responde a esa tendencia de ponerse a la cola de los mamporreros que satisfacen al “los dos grandes” (los únicos) y sacar chulería con los que pretenden ir detrás me temo que el trato a dispensar al tal Ramírez Domínguez se corresponde más con actos fuera de la ley, acordes con su actuación. Lamentable y pestilente. Me da asco esta competición regulada por manos de mafiosos, negligentes e inútiles.

Se pueden hacer muchos análisis deportivos del partido de hoy (y hay que reconocer que el Atleti una vez más vuelve a salir no muy bien parado) pero es absurdo e inútil valorar algo tan desproporcionado, desequilibrado, capado y ficticio. Si nos ceñimos a los primeros diez minutos de partido, lo más parecido a un partido de fútbol como acto deportivo y sano que hemos vivido, el Atleti salió contenido pero eléctrico. Sin juego pero con actitud. No es mal comienzo pero es imposible ir más allá cuando la primera llegada del Atleti se transforma en un claro penalty que no se sanciona, la siguiente es un gol anulado por fuera de juego (tan justo que sigo sin tenerlo claro en la enésima repetición) y a la jugada siguiente el Villarreal se adelanta en el marcador.

Pero no todo van a ser disculpas. A estas alturas no soy sospechoso de decir las dudas y carencias que me provoca el juego del Atlético de Madrid. Una de las más evidentes (y de las que más me duelen) es la dependencia enfermiza y artificial del contrario. Esa lamentable opción de despreciar el balón como principio y de despreciar la creación como sistema. Esa cobarde forma de ver el fútbol en la que tu éxito sólo puede venir en base a un error del contrario. Esta opción tan limitada hace que cuando el Atleti se pone por detrás en el marcador (aunque sea en los primeros minutos o quizás especialmente si es en los primeros minutos) las posibilidades de triunfo se reducen de forma dramática. Echen un vistazo a las estadísticas. La razón es sencilla: si tu esencia es no tener el balón ni mostrar el mínimo interés por tratar de crear fútbol el momento en el que no te queda otro remedio que hacerlo no sabes que hacer. Ese es el Atleti cuando va perdiendo y eso es lo que vimos hoy. Un equipo voluntarioso pero plano. Entregado pero inútil. Bien colocado pero romo. El centro del campo ya no es que sea bueno o malo es que directamente no existe. Con esa pareja de mediocentros Asunçao es otro central y Raúl García es simplemente un medio estorbo. Los interiores se pierden en las puñeteras bandas y los de arriba se desesperan en guerras de guerrillas. Aun así, antes de terminar la primera parte el Kun es derribado de nuevo en el área en otro penalty meridiano que hubiese cambiado otra vez el escenario pero que el inefable trencilla vuelve a ignorar para cabreo mayúsculo de los jugadores y del propio Quique que acabará expulsado. Con todo ello la sangría del tal Ramírez Domínguez no había terminado.

La segunda parte fue exactamente igual en los primeros diez minutos hasta que Rossi mete el segundo de gran jugada personal. Fin del partido. El Atleti se desesperó a partir de entonces en una lucha infructuosa por levantar el partido con gran derroche físico y anímico pero escaso resultado. No recuerdo una sola ocasión de peligro ni un sólo momento en el que la sensación fuese la de que se podía remontar el partido. Vale que el tal Ramírez Domínguez volvió a demostrar su absoluta y necia inutilidad obviando por tercera vez en la noche un penalty clarísimo (esta vez al Kun de nuevo) pero el Atleti fue totalmente inoperante e inofensivo frente a un buen Villarreal. Vale que el Villarreal ha resultado favorecido, que jugar con todo a favor es más fácil, etc... pero el Villarreal es un ejemplo de lo que debería ser un club de fútbol. Algo así como la antítesis que de lo que sale de las oficinas del Atlético de Madrid. Un equipo sin un presupuesto deslumbrando, con una masa social pequeña y en parte ficticia y despreciado por la prensa es capaz de plantear un proyecto deportivo lúcido, profesional y atrevido que apuesta por la coherencia y el fútbol. A todos aquellos que presumen de decir que todos los equipos “menos el Barça” juegan igual les pide que se den una vuelta por el Madrigal. De camino deberían también reflexionar porque en el Atleti vienen entrenadores y cientos de fichajes de prestigio pero todos parecen marchitarse pero en Villarreal ocurre todo lo contrario cuando encima son los buenos jugadores y entrenadores los que se van.

Con árbitro o sin árbitro ahí está la realidad: Octavos a siete puntos del primero. Hemos jugado con cuatro de los seis primeros y hemos sacado un punto. Si este es el camino a seguir y en la cera de enfrente siguen dopados de euforia me temo que este año tendré que buscar nuevos horizontes para pasar los fines de semana.

4 comments

JOSE I. FERNÁNDEZ 25 oct. 2010 13:30:00

La pregunta es ¿hay una opción/solución con la plantilla y el entrenador actual para intentar optar a estar más arriba?
El planteamiento de Quique el año pasado en el Bernabéu no me gustó y este año se volverá a perder.
Quizá luego remonten y acabemos el año cuartos tras ganar a Osasuna, Levante, Real Sociedad, Depor o Racing, pero los cuartos puestos acabarán por cansar.

Este equipo no crea fútbol porque no hay nadie que sepa hacerlo. Ni nadie que haya sabido ficharlo. Pero eso lleva ocurriendo 10 años...

Ennio Sotanaz 25 oct. 2010 17:44:00

Yo creo que si Jose I. Estoy convencido. El problema es que llevamos diez años apostando por lo mismo cuando lo mismo es algo mediocre, insustancial y cobarde que además no da ningún resultado. Algo que sólo vale para equipos a los que deberíamos mirar desde arriba para llegar a esa zona triste de la que no salimos y en la que cualquiera nos mira por encima del hombro. ¿Si el Atleti no puede salirse de la dictadura de la mediocridad para quedarse a mitad de camino entre Barça/Madrid y el resto quién puede?

El Villarreal con infinitos menos medios lo intenta y lo hace en base al criterio, la coherencia, la previsión a largo plazo y, muy importante, al fútbol. Nosotros llevamos décadas viviendo de espaldas al balón y así nos va. Confundiendo contrataque con catenaccio y verticalidad con patadón.

Un abrazo,

cristo 25 oct. 2010 21:41:00

Ennio hoy no quiero hablar del Aleti, ni siquiera del tal Ramírez pero sí de las circunstancias que hace posible que existan este tipo de personajes.
Ahí va mi comentario.

¿Quién juzga a los jueces?

Lo del tal Ramírez Domínguez jode, pero jode mucho más cuando te enteras que el delegado del Villarreal es un tal Ansuátegui, ex colegiado por más señas. Vamos, un coleguita del tal Ramírez. Es de coña que los estamentos que rigen este cachondeo llamado fútbol traguen con los pocos escrúpulos morales de estos arbitrarios metidos primero a jueces y después a traficantes de favores.
En este país, hace mucho tiempo que ética dejo de existir y, entonces la llamada beatifull people, se dedicó a cultivar la estética, pero ahora, ni eso. La pasta es la pasta, y si se puede trincar, que le den por saco a la imagen que no está la crisis para muchos bollos.
Hace un tiempo, el cínico de Ansuátegui, celebrando su nuevo oficio de “comisionado”, dijo; "El arbitraje es un mundo especial, en el que la gente que hemos formado parte del mismo tenemos más facilidad para entendernos rápido".Y tanto que te entendió, el tal Ramírez no se perdió un detalle.
Hay que tener mucha cara y además muy dura, como una Roca que casualmente es el apellido de la madre del tal Ansuátegui.
Y lo que todavía te cabrea más, es que al final este montaje lo pagamos nosotros a través de las entradas, de Gol televisión, el Plus y la madre que los parió. Y los que trincan son el inductor de Ansuátegui y el pisaverde de Ramírez, que cobra por hacer justicia, pero que en realidad ha ejercido de ajusticiador.
Y mientras tanto, los chupacirios del Plus cantándole una oda al fútbol. Manda huevos también con el periodismo creativo.
Un abrazo.

Ennio Sotanaz 26 oct. 2010 10:08:00

Es que esa es la madre del cordero Cristo. Que esto es cada vez más un circo en el que jueces y parte son lo mismo. ¿Qué función tiene un delegado del equipo? ¿Qué hace que un exarbitro sea un “buen” candidato a ese puesto? Si lo piensas da asco. En realidad da asco sin pensarlo.

Gracias por tu comentario.