Muchas gracias a todos los que os habéis pasado por aquí durante todos estos años.

Puedes encontrarme en www.enniosotanaz.com o enniosotanaz@hotmail.com

¡Un abrazo!

Fútbol contra fútbol

Share


At. Madrid 3 - Deportivo 0

Hace un par de meses escribí un artículo en el que pedía la renovación de Quique Sánchez Flores y lo hacía apoyándome no en su gran capacidad como entrenador (de la que ni entonces ni ahora termino de asumir) sino para dotar la parte deportiva de este club, por una vez, de algo de criterio y seriedad. Por mucho que yo o cualquiera pueda dudar del criterio futbolístico de Quique la realidad es que ha demostrado capacidad para reconstruir un equipo en paños menores, diseñado con el recto, y mantenerlo a flote con síntomas claros de mejoría a una plantilla sin carácter que apuntaba a los puestos de descenso así que sólo por eso creo que es justo apostar por su continuidad y hacerlo de forma inminente para intentar construir un equipo de acuerdo a lo que estime necesario quien lo va a dirigir y no de acuerdo a los crímenes que un iluminado engreído decida perpetrar. Eso si, hablando estrictamente de fútbol Quique me tiene desconcertado cuando soy capaz de toparme con planteamientos como los de Valencia, el Bilbao en casa, el Mallorca,… y partidos como el de ayer contra el Depor. No es una cuestión de resultados, ni de estética sino de concepto. El concepto de querer ser protagonista o no serlo. El concepto de querer ser dueño del partido o no. El concepto de marcar goles a base de fabricarlos o de esperar a que los regale el rival. El concepto de fútbol o no fútbol. Lo único que se me ocurre es ver que el cambio de concepto casi siempre tiene que ver con la presencia o no de Tiago en el campo lo que me lleva a pensar que con los jugadores que teníamos a principio de temporada lo mismo es que poco más se puede hacer. Habrá que resignarse a ello pero no pienso aceptarlo como una solución de futuro.

El Atleti hizo ayer un gran partido bastante completo en muchos aspectos, inteligente y bastante ilusionante en algunos otros ante un Deportivo de la Coruña extremadamente flojo e inoperante. Que este equipo esté en las posiciones altas de la liga es una buena muestra de lo sumamente pésima que es la liga española, una liga que basa su poderío mediático en el buen hacer de los periodistas profesionales y las grandes corporaciones que la patrocinan más que en sus equipos “protagonistas” (si se puede denominar así a los que se enfrentan con Madrid y Barça).

El partido comenzó con esa cara B del Atleti (¿o esta es la cara A?) en la que bien colocado, como casi siempre desde que está Quique, decide dar el paso de agresividad necesario como para quitarle el balón al contrario y manejar el tempo del partido. Las posesiones del rival son horizontales y en su campo. Las nuestras siempre buscan la portería. El centro del campo inédito que conformaban Tiago y el canterano Camacho se hizo dueño absoluto de la zona ancha aportando balones y ritmo a la parte delantera y no a la parte trasera como viene siendo habitual con otros protagonistas. Camacho completo un partido muy digno aportando trabajo y sacrificio pero también salidas para Tiago y al equipo demostrando que cuando hay buenos jugadores y el equipo juega como equipo todos parecen mejores. Que se lo digan por ejemplo a Juanito que completó un partido sin sobresaltos, digno y tranquilo. Hasta se permitió celebrar un gol cuando al cuarto de hora de comenzar enganchó el segundo rechace en el área de una jugada que merecía ser gol en primera instancia.

Pero lo más esperanzador ocurrió precisamente después cuando con uno cero en el marcador y frente a un equipo por delante en la clasificación el equipo siguió apostando por controlar el partido. Con inteligencia, es decir si la misma verticalidad ni asumiendo los mismos riesgos que antes, pero con valentía y criterio. Manejando el balón sin rifarlo y sin desequilibrar el equipo e imponiendo el ritmo que más nos favorece. Las lágrimas se me saltaban. Firmo donde sea porque el Atleti haga esto en todos los partidos. No siempre saldrá bien pero es lo que hacen los equipos que ganan cosas. Bien es verdad que el Depor dio todas las facilidades del mundo. Nulo en ataque (lo que viene siendo habitual en toda la liga) sorprendió ver la falta de tensión en el centro y la fragilidad defensiva. Parte de ello supongo será mérito de los colchoneros pero es extraño ver un equipo tan romo y triste jugándose en la liga lo mismo que nosotros y estando mejor colocado.

La segunda parte comenzó igual y con los mismos protagonistas. Un Jurado algo más activo de lo que acostumbra abandonaba la banda para asociarse con el todopoderoso Tiago y los de arriba dejando trazas de lo que se supone que podría hacer si fuese el jugador que algunos dicen que es y que personalmente no creo que nunca llegue a ser. Simao volvía a ser nulo en ataque y vital en defensa volviendo a dejar una actuación muy por debajo del tipo de jugador que es y lo mismo se puede decir de Forlán al que se le vio más activo y dinámico que lo que viene siendo normal esta temporada pero que sigue lejos de su estado natural. Pero daba igual. Una defensa contundente y con personalidad en la que destacaba Ufjalusi, un jugador que sin hacer ruido se ha asentado perfectamente en este equipo, soportaba a un Tiago enorme que siempre estaba en su sitio. Con eso sólo y la pelea de los de arriba bastaba para no pasar sobresaltos y para construir ocasiones de gol. De esa forma, a los diez minutos de la segunda parte, llegaba la puntilla para el Depor en forma de rechace aprovechado por Forlán. Tres minutos después llegaba el tercero de Tiago con una soberbia jugada del Checo Ufjalusi que llegó regateando hasta la portería contraria.

La sensación era de que el Depor se llevaría una goleada exagerada y si no ocurrió así es porque el equipo, muy inteligentemente, decidió bajar el ritmo, reducir los riesgos de lesión y hacer descansar a los jugadores que deberán ser clave el jueves: Forlán, Agüero y Simao. De esa manera se llegó al final con los gallegos entregados y los madrileños dando minutos a Salvio, que el argentino se encarga de tirar por la cloaca amplificando las dudas de la grada sobre el fichaje del muchacho, a Ibra que suple sus patentes carencias técnicas y futbolísticas con una pasión y ganas fuera de lo común por estos lares y al canterano Romero que recordará este partido como aquel en el que debutó.

Buena e inspiradora noche que invita a pensar con un futuro Atlético que vive de cara al fútbol y no de espaldas al mismo como lleva haciendo desde que bajamos a segunda.

2 comments

JOSE I. FERNÁNDEZ 5 abr. 2010 23:19:00

Hay mucha gente que ha aplaudido el plateamiento de Quique en Valencia. Ese día yo sí vi al equipo con ganas de llevarse el partido durante varios momentos del juego, aunque es cierto que el peso del choque lo llevó el Valencia. Pero creo que ambos mediocampos brillaron por su ausencia.

Anoche vi al Atleti bien durante algunos minutos, pero no le vi ni tan superior, ni tan brillante como le habéis visto otros. Sinceramente, quizá el paupérrimo espectáculo del Depor me obnubilo, pero yo vi un partido bastante normalito. Bien, pero sin presumir, como diría Luis.

Espero mucho del partido del jueves. Ese sí despierta en mí muchas ilusiones.

Un saludo Ennio!!

Ennio Sotanaz 6 abr. 2010 9:35:00

A mí el planteamiento de Valencia me avergüenza. Cualquier planteamiento que pase por achicar agua y esperar rezando a que el contrario no haga lo que sabe hacer me da vergüenza. Me cuesta asumirlo y aceptarlo frente a equipos claramente superiores pero me parece repugnante salir así a una competición que dices querer ganar. La diferencia de lo de Valencia con otras noches infames como las de Bolton u Oporto es que el Valencia el equipo contrario la cagó y nosotros nos aprovechamos.

Contra el Depor el concepto fue completamente diferente. No hablo de resultados ni de lo bonito que fue ni de la calidez del rival. Hablo de lo que quería hacer mi equipo. En un caso no quería hacerlo y en el otro si. En un caso pretendía meter los goles cuando el Valencia tuviese un fallo y corriendo 80 metros desde tu campo. En el otro el equipo quería meter gol fabricando sus ocasiones con el balón. Es una cuestión de concepto.

Aunque espero que el jueves las teorías y los conceptos se aparquen y pasemos por lo civil o por lo criminal.

Un abrazo y gracias por el comentario.