Muchas gracias a todos los que os habéis pasado por aquí durante todos estos años.

Puedes encontrarme en www.enniosotanaz.com o enniosotanaz@hotmail.com

¡Un abrazo!

Que poquito nos va a durar

Una de las cosas de las que guardo peor recuerdo de la época de acoso y derribo que la prensa tuvo contra Fernando Torres cuando el “niño” tenía la desfachatez de vestir la camiseta rojiblanca, la misma prensa por cierto que ahora lo adora como si fuese “su niño” de toda la vida, era el efecto que esa acción constante de desgasté provocó en la afición. No caló definitivamente (pero casi lo hace) la idea de que era malo, sobrevalorado, fallón, torpe, mimado, teatrero,.. (todo eso decían los plumillas que ahora elogian sus “defectos”) pero si cuajó subrepticiamente la verdad absoluta de que Fernando Torres se iría y que cuando lo hiciese sería porque el Atlético de Madrid se había quedado “pequeño”. Recuerdo como un puñal clavado en la espalda cuando tras terminar un partido cualquiera en el Calderón en el que Fernando Torres había vuelto a salirse (porque a pesar de lo que los perversos periodistas quieren inventar lo que el “niño” hace en Anfield también lo hacía hace años en el Calderón) la primera frase de mi amigo Jorge al encontrarnos en el post partido era siempre: “que poquito nos va a durar”.

Desde que el fútbol es fútbol existen equipos modestos de bajo presupuesto y aspiraciones modestas que tradicionalmente se comportan como viveros de los “grandes” y son conscientes de que cuando un jugador despunta desaparece del club de inmediato. Son conscientes de ello hasta el punto de que lo asumen como una ley natural y como algo bueno para el jugador y para el club que ingresará un dinero que no tiene, es decir como parte necesaria de la viabilidad del propio club. El Atlético de Madrid nunca ha sido uno de esos equipos y no lo ha sido por una razón evidente incluso para el envenenado cerebro de los periodistas deportivos de este país. El Atleti podrá estar en manos de torpes negligentes y llevar muchos años haciendo el ridículo sobre el césped pero incluso hoy el Atleti no es un modesto al uso (tercer equipo del país en seguidores y trofeos), no es de presupuesto bajo (tercer o cuarto mayor presupuesto del país) y no tiene aspiraciones modestas (estamos jodidos por no entrar entre los mejores 8 equipos de Europa y estuvimos entre los 16 sintiendo que era nuestro sitio). Aun así parece que inconscientemente asumimos que Forlán aceptará “lógicamente” lo que le ofrezca el Manchester City (un grande de Europa como todo el mundo sabe) y mi amigo Jorge dice ahora del Kun lo mismo que decía de Fernando Torres hace años; “que poquito nos va a durar”.

¿Es culpa de la prensa, de la afición, del club, de los jugadores,…?

La prensa es una enfermedad congénita que lamentablemente tiene que sufrir el Atlético de Madrid si o si. Una especie de alopecia o diabetes genética de la que no podemos librarnos aunque viviríamos mucho más sanos y guapos si no existiese. Si no existiese esta prensa interesada y rupestre que tenemos la desgracia de sufrir me refiero. Con una prensa que hiciese honor a su profesión en lugar de ridiculizarla la cosa sería diferente. El espacio que este pseudo-periodismo cutre y amarillo ha reservado a nuestro equipo es el de una fuente inagotable de escándalos, “friqueces”, tragedias y disgustos. Existan o no. Somos por así decirlo el bufón que utilizan para el verdadero “cliente”, los aficionados a Madrid y Barça. Asumido que Sabrina Salerno enseñaba los pechos cada vez que grababa un video-clip, ¿a quién le podía interesar sus facultades vocales?. Eso es el Atlético de Madrid, una especie de Sabrina Salerno, cantante, que sólo interesa cuando se le sale un pecho. En este escenario construido por televisiones y asociaciones corruptas los grandes jugadores evidentemente sólo pueden estar en el atleti para generar polémica o para marcharse.

La afición, otrora auténtica, de gran personalidad e inconformista, abraza desde los paseos por “el infierno” ese nuevo talante que se publicita desde los tabloides y que recoge para nosotros lo peor de cada casa. Si Torres se tiene que ir aplaudimos. Si el Kun se tiene que marchar lo entendemos. Si está “confirmado” que el Atlético Yaundé se llevará a Forlán la temporada que viene lo asumimos con rigor espartano sin tan siquiera plantearnos donde coño está Yaundé. Con una afición de buenas tragaderas todo es mucho más fácil.

El club, y con El Club me refiero a las personas incapaces que hoy lo tienen secuestrado, ha quedado ya meridianamente demostrado que actualmente es el principal enemigo del Atlético de Madrid como concepto así que en esto no van a hacer un excepción. Es un tema en el que ni siquiera reparan y cuando lo hacen es para repetir alguno de los “dequelatiguillos” de nuestro simpático presidente. Todo eso de que el atleti es un club “comprador” pero siempre matizado con la guinda de que “los jugadores juegan donde ellos quieren”. Le bastaría a cerezo (o al que mueve los hilos) leerse la historia del club para comprobar que la mayoría de grandes figuras de este equipo lo han sido fundamentalmente en este club. Es decir, que los mejores momentos de su carrera los ha pasado en el Atleti. Es decir, que debían querer jugar aquí. Habría que plantearle también al afamado productor y al inédito veterinario sin son capaces de describirnos cuales son las razones por las que los jugadores no quieren jugar en el atleti.

Aun así, y aunque me duela decirlo, este tipo de jugadores que sueñan con el vecino dejando ensuciar su propia casa no valen para mi equipo. Para mi equipo sólo valen jugadores convencidos de que son capaces de hacer cosas grandes (con la acepción más amplia del término) en el sitio donde están y gracias a su esfuerzo. Si el Kun (aconsejado por algún politoxicómano o no) está convencido de que aquí está perdiendo el tiempo no debería tan siquiera salir a jugar el domingo. Lo mismo digo para el resto de lumbreras que se pasean con mi escudo al pecho se llamen como se llamen. Si Agüero se va en junio diciendo que ama al atleti pero que con esta estructura, estos entrenadores y este presidente es imposible hacer nada entenderé su opción pero si se va “amando” al atleti “para siempre” pero como única solución para “crecer” y abrazado del presidente pensaré que es un mentiroso. Puede que profesional pero mentiroso. Sería además el segundo caso en tres años. No me gusta señalar pero Gerard lleva toda la vida en el Liverpool (rechazando suculentas ofertas) y el Liverpool hace más años que el Atlético de Madrid que no gana la liga.

Si vamos a fichar presuntas estrellas que vienen a un equipo trampolín para sus carreras es preferible, desde mi punto de vista, que no vengan porque dan más tormento que beneficio. A lo mejor somos nosotros los que estamos perdiendo el tiempo con ellos.

“No hay cosas sin interés. Tan sólo personas incapaces de interesarse.” (G. K. Chesterton)

Método para aprobar Mecánica

Hace ya unos años este que escribe tuvo la mala suerte de tener que estudiar (y aprobar) una infernal asignatura de entelequias físicas que se llamaba Mecánica. Era tan sumamente aburrida de estudiar que necesitaba alguna ayuda externa para ponerme a ello y no me refiero a estupefacientes. Lo que hacía era ponerme un cinta de música de un artista del que no revelaré su nombre para no herir susceptibilidades, que consistía en una eterna canción instrumental de casi una hora con los peores tópicos de las guitarras eléctricas de los años setenta. Era tan verdaderamente aburrido que prefería concentrarme en la Mecanica para obviar lo que estaba sonando. Hasta el día de hoy, que he sufrido este bochornoso Mallorca-At. Madrid, no se me ocurría una cosa mas soporífera que escuchar aquella cinta. Llamar partido de fútbol al esperpento que se ha visto hoy en el Ono Stadi del Mallorca es fundamentalmente mentira pero además un insulto para este deporte centenario. La intolerable pesadilla que nos han brindado hoy a los humanos estos dos equipo supuestamente profesionales de este deporte justifica todas y cada una de las campañas anti-fútbol que de vez en cuando emprende algún colectivo casposo de pseudo-intelectuales de tres al cuarto. Es difícil pensar en una forma más estúpida y aburrida de perder dos horas de tu vida.

Me preguntaban esta semana mi opinión al respecto de la posibilidad de que el Atleti pudiese pelear por los puestos de Champions y mi sincera respuesta fue que dependía de como respondiese el equipo frente a equipos que rechazaran el balón y frente a los que hubiese que crear fútbol. Si tengo que sacar conclusiones respecto a lo que hemos visto hoy, en la primera ocasión en la que nos enfrentamos a un equipo de estos con Abel, me temo que lo primero que tenemos que hacer es asegurar los cuarenta y tantos puntos que nos dan la permanencia antes de pensar en otra cosa. Este equipo es incapaz de crear fútbol pero eso no es un problema de Abel o de Agüero o de los centrales. Eso es problema de la nefasta dirección deportiva de las últimas décadas y en concretos de las últimas tres temporadas. Durante todo ese tiempo los inútiles en cuya tarjeta de presentación pone que trabajan en dirección deportiva de este equipo han llenado esta institución de jugadores y entrenadores improvisados sin ningún tipo de criterio hasta llegar a la situación actual, que es una extraña macedonia de estrellas, esperpentos, medianías, ex-futbolistas y fantasmas con la que es muy difícil montar un equipo de fútbol. Como decía Michael Robinson hoy durante la transmisión, el Atlético de Madrid es una casa construida por el tejado. El centro del campo del Atlético de Madrid es una especie de broma macabra que los equipos rivales agradecen cada siete días. Gracias a la estupidez congénita del fracasado de García Pitarch y a la incompetencia supina del lugarteniente Aguirre, mantenido artificialmente demasiado tiempo, el centro del campo del equipo es lo que queda de una sucesión interminable de medios centros defensivos de similares características e idéntica incapacidad para crear fútbol. Maniche es un ex-futbolista, Asunçao es un buen medio centro defensivo de esos que cubren espacio y roban balones lo malo es que a la hora de darle el balón al que la sabe jugar se encuentra con que no hay nadie de esas características y al que ve es, por ejemplo a Raúl García, que es como si necesitas un abogado y te mandan al tipo ese que contacta con Raticulín. Raúl García es de los jugadores más sobrevalorados que han pasado por este equipo en los últimos años (y a su vez más malos). La eterna promesa que tiene unas “buenas características” pero que en la práctica se traduce en un cero a la izquierda (cuando no directamente en un paquete). Si esto es lo mejor que hizo Aguirre prefiero no pensar en que es lo peor. Camacho es otro Asunçao pero más bajito, más joven y blanco y Ever Banega es famoso en el mundo por razones ajenas al balón. Esta equipo Comansi es el encargado de crear fútbol en el Atlético de Madrid t claro, así nos va. A esta colección de troncos súmenle los Cleber Santana (hoy repartiendo patadas en el equipo contrario), Costinhas (no sé ni donde está), Gabi (¿en segunda?), Luccin (¿en el banquillo del Racing?) y entenderán lo difícil que es entender a que pretende jugar el Atlético de Madrid. ¿Cuanto hace que no tenemos un centrocampista vistiendo de rojiblanco que no se nos caiga la cara de vergüenza de decirlo?

Pero aparte de la escasa capacidad de este equipo para crear fútbol lo que ha sido verdaderamente lamentable del partido de hoy ha sido la actitud de unos jugadores que a pesar de salir al campo sabiendo que todos los que luchan por lo mismo que nosotros habían ganado han demostrado un compromiso más bien dudoso con el escudo que les paga. Sin ritmo, sin tensión, sin ganas... y sin fútbol. Era descorazonador ver al equipo jugando andando, caminando para recoger el balón por debajo en el marcador o a ese petulante portero que tenemos en la portería tardando tres veranos en poner el balón en marcha. Empiezo a sospechar que en este equipo hay más de un jugador que sólo decide mancharse las manos cuando las cámaras y los periodistas están delante y eso sólo ocurre contra los equipos grandes.

¿El partido? Sinceramente no merece la pena hablar de el. El Mallorca planteó un cerrojazo anti-fútbol típico de Manzano, al que conocemos bien porque estuvo aquí al ser el tipo de estratega que gusta en las oficinas del Calderón, dejando el balón y la iniciativa a un inoperante e indolente Atleti que no sabía que hacer con el. Pasado el minuto 20 un despeje erróneo de Pablo (probablemente junto a Ufjalusi lo menos malo el Atleti) Heitinga que se queda enganchado en la salida del fuera de juego con lo que el balón llega a Aduriz que bate a Leo de Vaselina. Tras el gol el Mallorca se hizo fuerte en su cerrojazo y el Atleti siguió en su cruenta cruzada contra la diversión y la ilusión y lo hizo además a base de imprecisiones, patadones, errores mil, la penosa incapacidad de los pivotes del centro del campo para utilizar esa cosa redonda que rueda por el césped y mucha falta de personalidad. Lo más destacable, y encima negativo, son las lesiones de A. López (aparentemente un tirón) y sobre todo de Heitinga que tras un fuerte choque de cabezas tuvo que ser retirado y trasladado a un hospital para observación.

La segunda parte fue más de lo mismo. Ni los acertados cambios de Abel (Sinama en la banda derecha por Heitinga y Banega por un desdibujado Camacho) sirvieron para nada. La única jugada centrada del equipo en todo el partido acabó con un tremebundo derechazo de Maxi que casi parte el larguero pero eso fue todo. Al final del partido en una contra mal defendida el Mallorca puso el segundo en el marcador que certificaba con unos segundos de antelación la debacle colchonera.

¿Quien se atreve a soñar después de esto?