Muchas gracias a todos los que os habéis pasado por aquí durante todos estos años.

Puedes encontrarme en www.enniosotanaz.com o enniosotanaz@hotmail.com

¡Un abrazo!

Bienvenido




“Cuando el dedo señala a la luna el bobo mira al dedo”

Los últimos días que estamos viviendo la torturada afición colchonera están siendo especialmente complicados. Siento como cada vez nos resulta más difícil limpiar ese pegajoso y bochornoso ridículo que parece que tenemos que llevar permanentemente marcado en la piel. La tradicional negligencia que normalmente pulula por los despachos, pasillos y campos de juego de la entidad parece que esta vez ha traspasado fronteras y lo que antes era comedia de vodevil para unos pocos elegidos de corazón atlético ahora ya es papilla digestiva a nivel nacional. Como no podía ser de otra forma, porque el actual periodismo es así, el Atlético de Madrid lleva una semana siendo protagonista de titulares en exclusivos y sabrosos minutos de los tradicionalmente vetados espacios deportivos. El espacio dedicado al “deporte” se ha llenado indefectiblemente con las tradicionales noticas desastrosas que acompañan al Atleti desde que algún ideólogo de la publicidad y sus fieles seguidores decidieron hacer de la desgracia una cuestión de marca comercial.

Pero es que la cadena de acontecimientos circenses que se sucede desde hace décadas parece haber pegado un acelerón en los últimos meses. Desde un verano absurdo fichando jubilados y chicos uruguayos que ya se querían vender casi según llegaban al aeropuerto, pasando por las generosas vacaciones del director deportivo y sus jefes justo en los meses en los que sus colegas suelen currar con mayor intensidad, la solvencia para desequilibrar la plantilla del equipo incluso más todavía, la incapacidad de colocar a nadie de ese inmenso saco de vagos y maleantes que tenemos gracias a las fichas de mega-estrella que nuestros dirigentes les firmaron, el insultante ejercicio de intentar vendernos los mismos vagos y maleantes como los grandes fichajes del verano, la insolente tropelía de vender un jugador en una plantilla cogida con pinzas un día después de cerrar el plazo, lo mal que se asumió la realidad desde el momento en que se puso a rodar el balón tratando de adulterar todavía más la gran mentira de la “gran plantilla”, la lamentable carta de MA Gil, las lamentables entrevistas a Don Tancredo o el esperpéntico entremés de la destitución de Abel, más propio de una comedia de arte y ensayo amateur que de otra cosa además de la culminación temporal del chiste con la performance de MA Gil diciendo que se retira de la parcela deportiva (es imposible llevar la cuenta de las mentiras de este sujeto), la insultante bajada de bragas frente a un grupúsculo del Frente Atlético o la penúltima mentira disfrazada de leyenda que dice que MA Gil deja la parcela deportiva para que Cerezo se convierta en salvador de la patria.

Estamos muy mal. Que los despachos están ocupados por usurpadores fríos que buscan el beneficio propio a costa de lo mucho o poco que quede de valor en el Atlético de Madrid ya lo sabemos. Llevan 20 años. Que los trabajadores de esa santa casa están repartidos entre los pelotas redomados, los inútiles que ponen el cazo a cambio de callar, los mamporreros incapaces de encontrar otro lugar más honroso para vivir así como otras formas de vida no precisamente inteligente también lo sabemos. Sabemos que los periodistas “serios” están mirando, como siempre, a la luna de Valencia y también hemos tomado conciencia desde hace tiempo del estado de guerra civil que reina en la afición entre los antiguos atléticos que todavía no han renunciado, los que ya desprecian la parte deportiva y viven únicamente obsesionados con derrotar a MA Gil por las buenas o por las malas, los que entiende el leal sentimiento atlético como una cuestión exclusivamente de animar en las buenas y en las malas, los que se conforman con un “honroso” cuarto puesto, los que añoran viejas glorias que algunos dudan que fuese alguna vez verdad, los que simplemente van al campo a intentar ver fútbol, los que se dejan la vida gritando educadamente en la puerta cero, los que eligen acciones algo más beligerantes, los que abrazan la violencia como medio, las asociaciones proscritas que se miran el ombligo, las webs de intelectuales que aburren a la mayoría, los que critican todo y no hacen nada, las asociaciones vendidas por un bocadillo, los exjugadores que tragan la sopa, los apóstatas, los notables salvadores del club que están escondidos como cobardes esperando a que alguien les haga el trabajo sucio… hay tantas facciones diferentes, son tan infinitesimales y tan inoperantes que hoy por hoy la afición del Atleti, la mejor afición del mundo, es como si simplemente no existiese.

A todo esto hay que añadir como colofón la reciente constatación de lo podrida que está también la parcela deportiva que al fin y al cabo es de quien todos vivimos. El equipo es un absoluto desastre desde todos los puntos de vista: físico, técnico, anímico, táctico, psicológico y deportivo. No tiene recursos, ni equilibrio, ni tiene personalidad, ni agallas, ni suerte, ni empatía, ni carácter, ni dibujo, ni rabia, ni juego, ni sueños, ni dolor, ni futuro, ni juventud, ni madurez, ni esquema, ni comunión, ni sentimiento de culpa, ni ambición, ni ganas, ni talento, ni fútbol, ni rigor, ni crédito, ni esperanza,.. ni sentimiento atlético.

El panorama no es que lo pinte apocalíptico, es que es apocalíptico porque además ninguno de los protagonistas anteriores parece que tenga intención de cambiar en su actitud. MA Gil y Cerezo siguen viviendo cómodamente y no tienen intención de largarse, los trabajadores del club no van a levantar la voz, los periodistas van a seguir coloreando la idea de Atlético de Madrid que nos venden y la afición, que cada vez está más dividida y concentrada en su infinitesimal corralito, no tiene pinta tampoco de cambiar. Los jugadores son lo que son y los que son y tampoco van a cambiar así que cada uno deberá aguantar su vela. Eso si, mientras el Atleti se desangra a chorros todos buscamos la solución en un ser humano al que otorgamos poderes sobrenaturales que sabemos que no tiene y lo elevamos a un Olimpo en el que nadie quiere estar para bajarlo después a pedradas cuando los milagros no aparezcan. Conozco la historia.

Bienvenido al infierno Quique Sánchez Flores.

Aquel partido en una esquina de Europa...

Marbella 0 - At. Madrid 2
“En esta vida hay que morir varias veces para después renacer. Y las crisis, aunque atemorizan, nos sirven para cancelar una época e inaugurar otra.” (Eugenio Trias)

El partido de ayer en Marbella era mucho más complicado de lo que finalmente resulto ser. La tendencia radicalmente negativa de la que disfruta hoy por hoy este equipo es tan potente que podría ocurrir cualquier cosa y caer estrepitosamente en el primer partido de la Copa de Rey frente a un segunda B no es de las opciones más descabelladas precisamente. Mucho menos en la situación actual. Por eso es de agradecer que ayer tuviésemos el puntito de suerte para que no se desmoronase todo en los primeros minutos y consiguiésemos culminar por fin un partido sin sobresaltos. Ayer no se consiguió absolutamente nada, seguimos teniendo lo mismo que hace dos días y seguimos estando en el mismo sitio que hace dos días pero tengo claro que el día que por fin podamos asistir al resurgimiento del Atlético de Madrid el primer partido de esa nueva era tendrá un aspecto muy parecido al de ayer. No soy de tendencia optimista y en estos momentos lo soy todavía menos pero el partido de ayer (partido que servidor se tragó como corresponde) me recordó muchísimo al primer partido de Antic con el Atleti en el verano de 1995 y en un torneo en las profundidades de Europa donde se ganó un partido sin brillantez pero con seriedad. Espero que la historia se repita de forma parecida y que por una vez la suerte esté de nuestro lado porque si apelamos exclusivamente a la lógica no hay nada que hacer.

Es difícil valorar o destacar las diferencias del equipo de Quique con tan sólo un par de días de trabajo pero se vieron cosas. Defensa en línea pero dinámica (sube y baja en función del balón), apuesta claro por el juego de banda, doble pivote en horizontal con funciones básicamente defensivas (aunque dio la sensación de que Cleber se marchaba hacia delante más que de costumbre) un mediapunta dinámico y un solo delantero. No sé si jugará así con Forlán y Agüero sanos pero esa fue su apuesta. Personalmente no me gusta nada pero el equipo dio una sensación seria y eso hay que reconocerlo. Lo que si que me gustó y mucho fue el intento de presión agresiva, el que los mediocentros bajasen cerca de los centrales para sacar el balón y el que se manejase mucho el balón con el marcador a favor. Insisto, es muy pronto para ninguna conclusión pero eso es lo que se vio. En cualquier caso no presiento que tengamos por delante grandes tardes de fútbol con ese esquema (y sobre todo con estos jugadores) pero sinceramente tal y como está el tema ahora mismo es lo que menos me preocupa.

El partido estuvo contralado totalmente de principio a fin y Asenjo apenas toco el balón. Todo se puso a favor con el tempranero gol del Marbella en propia puerta pero el equipo no se descompuso en ningún momento y los fallos (muchos) fueron siempre en el centro del campo y lejos de la portería lo que es una excelente noticia. Hubo un par de palos, se llego con claridad a área y aunque la falta de gol sigue siendo galopante la sensación sin emborrachar fue buena.

Lo importante empieza ahora con Bilbao, Chelsea, Real Madrid,… pero si ayer hubiésemos perdido estaríamos mucho menos esperanzados de lo poco esperanzados que estamos así que veamos que puede ocurrir.